viernes, 25 de marzo de 2011

El hospital abandonado para tuberculosos de El Carrizalito, Baja California Sur.

Hace unos doce años, tal vez más, llegó a mis manos, casualidades de la vida, el periódico local de nombre El Peninsular en donde aparecía una fotografía, no muy clara, de un edificio en construcción, decía que era el hospital para tuberculosos abandonado, por el rumbo de Santiago, en el muncipio de Los Cabos. Desde entonces comencé a rastrear la información que me llevara a saber más sobre semejante lugar.Esto fue tarea de hacer cientos de preguntas sin encontrar una respuesta, fianlmente alguien me dijo en donde se ubicaba y pretendí llegar hasta allá, sin suerte pues el camino está cerrado y caminar es cosa casi imposible, más aun con el clima que habitualmente hay por el rumbo, desistí de la idea y un día, platicando con un amigo que gusta de adentrarse a los lugares insólitos, le comenté del lugar y, a través de sus ojos, pude conocer que, efectivamente, hubo un hospital para tuberculosos en Baja California Sur.

Esa cruz que vemos desde el satélite en el sistema Goggle Earth nos indica la ubicación del hospital pues, efectivamente, fue construído en forma de cruz, esto en los años cuarenta. Sí tu que me lees, eres joven, te preguntarás que por qué un hospital precisamente para tuberculosos en esta zona, pues bien, la tuberculosis es una de las enfermedades de que se tiene noticias más antiguas de la humanidad, ya los griegos sabían de ella y la denominaban Tisis. A mediados del siglo XVII, en 1650, era la enfermedad más difundida en Europa y la que cobraba más muertes, se le denominaba La Gran Plaga Blanca, la presencia española en México a consecuencia de la conquista trajo todo tipo de enfermedades desconocidas, entre ellas la Tisis, misma que prosperó dadas las condiciones climáticas de nuestro país.


Entrado el siglo XX en México un tercio de la población estaba contagiado de tuberculosis, incluso se pensó en levantar un padrón de enfermos para fin de evitar su propagación. "En México, en 1907 comenzó una campaña contra la tuberculosis la cual tuvo alcances nacionales. La Academia Nacional de Medicina y el Consejo Superior de Salubridad lograron despertar el interés de la administración pública sobre la conveniencia de combatir a la enfermedad, cuando le hicieron notar que éste mal era un mal contagioso y que, por tanto, diezmaba a las poblaciones y obstaculizaba el adelanto de los pueblos, ya que arrebataba... muchos brazos a la industria y muchos defensores a la patria". (1)

Para entender mejor los alcances que la enfermedad tuvo en esos primeros años del siglo XX, podemos comparar lo que muchos de nosotros vivimos al final del mismo siglo, justo en la década de los noventa, cuando se creó un verdadero mito en torno a los posibles contagios del VIH y del Sida. Fueron muchas las discusiones que se dieron para decidir que hacer en el control del contagio de la TBC, como se le denomina al mal. "Estos desacuerdos no se dieron sólo en México, sino que fueron contemporáneos a debates médicos internacionales, y tuvieron que ver con el aislamiento o la libertad de los pacientes, la denuncia de casos o la defensa del secreto profesional como se le había concebido hasta entonces, la libertad de los enfermos para contraer matrimonio o las leyes prohibitivas. Lo que estaba en el corazón del debate era si debían pesar más los derechos individuales del paciente a la intimidad y la dignidad, o el derecho de la sociedad a la salud". (2)

Terminada la Primera Guerra Mundial la preocupación por detener los contagios y propagación de la tuberculosis cobraron más fuerza, en México para 1929 el doctor Ismael Cosío Villegas funda el Comité Nacional de la Lucha contra la Tuberculosis y ya para 1936 se funda el Sanatorio para Enfermos Tuberculosos de Huipulco, esto sucede cuando el general Lázaro Cárdenas gobernaba a México. "Aquí se formaron las primeras generaciones de Tisiólogos del país, con la enseñanza de destacados maestros que, desde el punto de vista humanitario, concebían la medicina estrechamente vinculada conla sociedad y la cutura". (3)

Bien sabemos que en México los asuntos de salud, educación, cultura y, en general, todo lo que acontece en el país, está ligado a las tendencias que cada mandatario tiene. Lázaro Cárdenas con las ideas de socialismo que tenía, logró un aceptable sistema de salud, al terminar su mandato la crisis política dentro de su partido, el PNR, tenía dos tendencias, mantener el socialismo con Francisco J. Múgica o renovarse hacia una tendencia más de centro con Manuel Ávila Camacho. Este segundo ganó la opción, consecuentemente, la Presidencia del país. Múgica fue enviado al Territorio más apartado y menos poblado en México pra fungir como gobernador de 1940 a 1946: Baja California Sur.

La lucha contra la tuberculosis continúa en nuestro país, se construyen dos grandes centros de atención para enfermos de ese mal, ya había el concepto de "enfermedades tropicales" y para la atención de la tuberculosis exstía ya el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias. Los dos grandes hospitales se determinan construirlos a cada lado del país, es decir, uno en el Golfo, el otro en el Pacífico. El primero, se levanta en 1942 en Ximanoco, lugar cercano a Perote, Veracruz; el proyecto arquitectónico se asigna a una eminencia de la época, el arquitecto Mario Pani. Se termina el edificio y se abandona por motivos desconocidos.

El otro centro de atención a tuberculosos se construye en 1950 en Zoquiapan, cercano a Guadalajara, Jalisco, pasando a ser años más tarde el Hospital General de Occidente, aun en funciones. Pero el aislamiento de la Baja California Sur y el tesón del general Múgica, aunado a los altos índices de difusión de la tuberculosis, decide construir un hospital especializado para atender el mal. "Finalmente, pocos años después, su centro de operaciones (se refiere al Hospital Salvatierra en La Paz, BCS) se muda a un nuevo y moderno, para la época, edificio en las calles de Primo Verdad y Nicolás Bravo, en este sitio existía antes un pequeño hospital dedicado a atender a enfermos de tuberculosis, enfermedad que era muy común en estas latitudes, a este pequeño hospital le llamaban, por obvias razones "Hospital Antituberculosis", enlazado a esto existía además un edificio llamado "El Preventorio", localizado sobre la calle 5 de mayo esquina con Ignacio Ramírez en donde albergaban y daban cuidados preventivos a los hijos de infectados por esa enfermedad". (4)

Es así que, durante el sexenio del general Múgica se construye el hospital que se denominó "El Carrizalito" a los piés de la Sierra de la Laguna, en los confines orientales de los actuales municipios de Los Cabos y La Paz, el costo del hospital fue de $ 527,079.11 pesos y en la casa de los médicos se invierte $ 73,000.00 pesos pero, terminada la construcción el inmueble es abandonado, por razones desconocidas. (5)

El acceso al hospital abandonado de El Carrizalito no es permitido, se encuentra en una zona de terrenos de propiedad privada, encierra un encanto especial y nos conduce a un pasaje de la historia de México que nos remite a cuando áun no se habían desarrollado las vacunas y medicamentos para combatir esta y otras enfermedades, pero a la vez nos lleva a esa gran interrogante que todos los mexicanos tenemos ¿que pasa con todos esos edificios en los que se invierten fuertes sumas y luego, simplemente, se abandonan? Leo en El Peninsular: "La gran pasión del doctor Cardoza Carballo por la preservación de la vida y la búsqueda del bienestar para los sudcalifornianos, hicieron que luchara contra la epidemia de tuberculosis que amenazaba con diezmar la población". Su nombre se grabó con letras doradas en el Congreso del Estado de Baja California Sur". (6)

Fuentes:

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1 y 2.- Carrillo, Ana María. Historia y Filosofía de la Medicina. Los Médicos ante la primera campaña antituberculosa en México. 8 de marzo, 2001. Medigraphic.com

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3.- Sitio electrónico de la Secretaría de Salud, Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias.

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4.- Mendoza, Simón Óscar. Imágenes de la California Original. Sitio electrónico http://www.californax.com/

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5.- Trejo Barajas, Deni y otros. Historia General de Baja California Sur, Tomo II. Los procesos políticos. UABCS. La Paz, 2003.

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6.- Cuevas, Diana. Artículo en El Peninsular. El Dr. Cardoza Caballo y el FUS con letras doradas en el recinto legislativo. Mayo 28, 2010.

miércoles, 23 de marzo de 2011

János Xántus, el zoólogo húngaro que visitó Cabo San Lucas en el siglo XIX


La riquísima historia de Baja California Sur no ha sido estudiada en todos sus detalles, una de las cosas que siempre me han llamado la atención de esta zona de México es la gran cantidad de testimonios que tenemos desde que fue su colonización hasta la fecha, pues la zona ha sido y será siempre un punto muy atractivo no solo de la geografía nacional, sino de la mundial.



Hay un caso muy interesante, el del zoólogo húngaro János Xántus que de 1859 a 1861 estuvo en Cabo San Lucas apoyando al estudio que la Guarda Costera de los Estados Unidos realizaba para saber más sobre las mareas. Durante ese tiempo Xántus se dedicó a observar la flora y la fauna de la región y descubrió varias especies únicas, se dice que reportó cientos de avistamientos de aves, insectos y reptiles nunca antes vistos.


Xántus tenía la cualidad de escribir largas y detalladas cartas en donde contaba de lo que veía y lo que hacía en este nuevo mundo, sus descripciones y su particular estilo llamó tanto la atención que se editaron volúmenes completos con la recopilación de todas sus misivas y aun en vida se supo de la vida en Norteamérica en general y en Cabo San Lucas en particular, a través de la serie que se titulo Letters from North America, siendo luego la publicación de Travels in Southern California el libro que dio a conocer un poco más de la riqueza marina y de la vida salvaje de la punta sur de la península de Baja California. En la fotografía vemos el Museo que guarda la colección de Xántus en Györ, Hungría.


De sus observaciones, notas y clasificaciones varias especies de aves y flores llevan su nombre, como el Colibrí de Xantus's, Basilinna xantusii, es una ave del tipo Colibrí de tamaño medio. De 8 a9 centímetros de largo y pesa entre 3 y 4 gramos. Los adultos son predominantemente verdes en la parte alta y negro. La cola esde color oscuro y liso. Es notoria la diferencia que esta especie tiene: una linea blanca debajo de lo ojos tanto en machos como en las hembras. Ambos tienen un color café canela en las partes bajas haciéndose más oscura hacia el cuello en el caso de las hembras. En cambio el macho presenta el cuello prominentemente verde. El pico en el macho es delgado y recto, de color rojo mostrando la punta negra. Se le localiza solamente en algunas partes del sur de la península de Baja California, aunque se le ha visto en Norteamérica, hasta algunas zonas de la Columbia Británcia.



Para saber un poco más de la vida de János Xántus, aquí está la única biografía que me fue posible encontrar en inglés, aquí te la presento ya traducida al español.



Nacido en 1825 en el pueblo de Csokonya, distrito de Somogy, Hungría, Csíktaplóczai Xántus János fue su nombre completo, hizo sus estudios obteniendo el grado de abogado. Participó en una guerra de liberación de Hungría en 1848, ayudando a organizar la Guardia Nacional Húngara (honvédség), fue capturado y encarcelado, pudiendo escapar, refugiándose en Inglaterra para trasladarse más tarde a los Estados Unidos a donde llegó entre 1850 y 1851, desempeñándose en todo tipo de actividades que le ayudaron a sobrevivir.



Participó en los trabajos de planeación de las líneas ferroviarias de la Union Pacific Railroad, especialmente en el estado de Kansas. Realizó trabajos de topografía en los estados de Indiana y Texas, dejando la empresa ferroviaria en 1853 para dedicarse como profesor en la Universidad de Nueva Orleáns. Algo curioso que sucedió en su vida fue que las cartas que él escribió a su familia le fueron publicadas con su permiso, libro que se volvió un best seller en el momento.



Al año siguiente visitó un campamento en Nueva Buda, Iowa y vagando por la pradera encontró las primeras especies desconocidas para él y que más adelante donaría, junto con muchas más tanto de flora como de fauna al Museo Nacional de Hungría.



En September de 1855, se enroló en la Armada norteamericana, sirviendo como auyudante en el hospital de Fuerte Riley en Kansas durante dos años, pasaría luego al Fuerte Tejon en California por dos años más, usando el sobrenombre de Lajos Vesey, y, en algunas ocasiones, de de John Xantus de Vesey. Allí trabajó luego como asistente de cirujano del Dr. William Alexander Hammond, también como recolector para el conocido zoólogo Spencer Fullerton Baird. Continuó escribiendo cartas tan descriptivas que le serían también publicadas. Hizo también extensas colecciones ornitológicas para el Instituto Smithsoniano.



En 1859, Xántus solicitó su baja de las fuerzas armadas para ser reubicado en la Guarda Costera para ayudar en los estudios de medición de las mareas que se realizaban en Cabo San Lucas, al sur de la Península Bajacaliforniana, lugar en donde realizó, además de las observaciones y mediciones de las mareas, de flora y fauna, especialmente de aves, observaciones que le llevó a hacer una gran cantidad de descubrimientos que enriquecieron los catálogos zoológicos.



En Noviembre de 1862, Xantus fue nombrado cónsul en el puerto de Manzanillo. Regresó a Hungría en 1864, justo en el año en que Maximiliano de Habsburgo llegaba a México; siendo designado director del Zoológico de Budapest en 1866. El gobierno húngaro lo envió en una expedición Austro-Húngara al lejano oriente, regresando con una gran cantidad de material colectado en Celebes, Borneo y Java. Su enorme colección zoológica se volvió el Museo Nacional de Etnografía, del cual fue su director en 1870. Janós Xantus murió en Budapest en 1894.



Dos especies de aves, tres especies de peces, un cangrejo marino, una lagartija, entre otros, han sido nombrados Xántus. Así como también se les dio a cinco especies de plantas.



Los datos de la vida de Xántus los tomé de un artículo escrito en inglés por Erika Papp Faber, editora de Magyar News Online.

El barco varado de Cabo San Lucas

"A diez kilómetros de Cabo San Lucas, rumbo a San José del Cabo, se encuentra un lugar que se llama "El Zalatito" y hoy se conoce como "El Barco Varado". El nombre se debe a que el 28 de agosto de 1966, se registró un naufragio de la embarcación pesquera de nombre "Inaru-Maru" de 500 toneladas, de nacionalidad japonesa, que desde Tokio vino a pescar a la altura de Manzanillo, Colima, en el Océano Pacífico. Su tripulación tuvo la idea de pasar la Navidad en su lejana patria, ya tenían algo de producto enlatado y carga cercana a las 300 toneladas de atún y otras especies.

Trazaron el rumbo y al reconocer el Cabo Falso, se confiaron en el timón eléctrico. Toda la tripulación se recogió en los camarotes. Un ciclón los sorprendió y cambió la dirección de la nave y encalló en las rocas de "El Zalatito". La tripulación tuvo suerte al saltar a los peñascos, sin registrarse ninguna pérdida humana. Desde esa fecha, los vecinos le cambiaron el nombre al rancho por el de "Barco Varado".

El señor Tomitaka Sanay, quien se consideraba sudcaliforniano con noble familia, actuaba como Cónsul de su patria, les ofreció su casa que se situaba en la calle de Doblado de la popular colonia 5 de febrero. Ofrecimiento que sus paisanos aceptaron gustosos y estuvieron 15 días con su gentil anfitrión. Los japoneses festejaban su estancia con canciones, acompañadas con palmadas a su estilo. Los náufragos fueron visitados por los vecinos que se divertían y les ofrecían su amistad desinteresada..." (1).

Hasta aquí lo que don Fernando I. Cota Sández nos cuenta sobre la razón por la cual esa playa que ahora se ubica justo en las inmediaciones de uno de los tantos afamados Campos de Golf que hay en Los Cabos lleva ese nombre. La fotografía fue publicada en una edición de la revista México Desconocido en los años ochenta del siglo pasado, se observa aun bien definido lo que fuera el barco pesquero japonés, el tiempo y el mar han hecho su trabajo y ahora son solo vestigios los que quedan de la nave. Del que fuera Cónsul japonés, don Tomitaka Samay, tenemos mucho que hablar, como aquella vez que en plena Segunda Guerra mundial fue trasladado a la ciudad de México para evitar cualquier tipo de infiltración de la información que entonces circulaba incluso por esta apacible zona del mundo...

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Fuente:
Cota Sández, Fernando I. Relatos, anécdotas y forjadores del Municipio de Los Cabos. Editorial Tribuna, San José del Cabo, 1996.

domingo, 20 de marzo de 2011

Arte republicano en el olvido. Todos Santos, Baja California Sur.

Hay un edificio que en sí es muy interesante pues muestra los razgos característicos de la arquitectura que por el noroeste del país se desarrolló, esto es en Todos Santos, Baja California Sur. Actualmente alberga al Centro Cultural Néstor Agúndez. El edificio fue construido en el primer año de la década de los treinta del siglo XX y el 20 de enero de 1931 se inauguró para ser la sede de la Escuela Normal Rural Melitón Albáñez. Cinco años después los propios alumnos auxiliarían a los maestros pintores que plasmaron una serie de conceptos propios de la época en sus muros: la educación socialista.

Los murales que se ven en la amplia entrada de la que fuera Escuela Normal tienen la firma de sus autores y están en mejores condiciones que los que hay en los pasillos, en es mural central apreciamos la hoz y el martillo, símbolo inequívoco del socialismo soviético, del cual, en cierto modos, atravesó el océano y llegó a México para instalarse justo en el artículo tercero de la Constitución el cual habla de la educación y fue entonces que se volvió no solo obligatoria, gratuita y laica, sino: única, emancipadora, científica, técnica, racionalista y de trabajo, además de socialmente útil, desfanatizadora e integral.

Conceptos por demás ambiciosos y que en el papel brillaron pero en la realidad no se aplicaron del todo. El artículo 3° rezaba a mediados de los treinta: "la educación que imparta el Estado será socialista, y además de excluir toda doctrina religiosa combatirá el fanatismo y los prejuicios, para lo cual la escuela organizará sus enseñanzas y actividades en forma que permita crear en la juventud un concepto racional y exacto del universo y la vida social".

Las pinturas nos remiten de inmediato a los razgos tan usados por Diego Rivera, el cual puso muy en alto, no solo el nombre, sino el pincel mexicano y, por si esto no fuera poco, él, Rivera también comulgaba con las ideas socialistas en plena ebullición mundial de las entreguerras.


Ese trabajo excepcional que se muestra en los muros del Centro Cultural de Todos Santos bien valdría la pena rescatarlo para ver en todo su esplendor lo que es un período tan representativo no solo del arte en México, sino de las ideas.

viernes, 18 de marzo de 2011

¿Cómo fue el sacrificio del padre Tamaral realmente?

Cuando visitas la Baja California Sur una de las cosas que más se comentan y que más llaman la atención, independientemente de los espectaculares paisajes y espléndida naturaleza, son las Misiones levantadas por los Jesuitas en los lugares más apartados. En la parte sur se encuenran las de Todos Santos, San José, Santiago y La Paz; todas ellas de manufactura muy sencilla. La que vemos ahora es la de San José del Cabo, la cual es una reconstrucción de una reconstrucción, esta que sobrevive aun es la que se levantó apenas en 1940, pero la fundación original fue el 8 de abril de 1730, es decir, dentro de pocos días se cumplirán 280 años de haber sido creada esta pobalción. La presencia de los Jesuitas en Baja California siempre nos remiten a historias de éxito, pero no consideramos las penurias por las que atravesaron, como lo sucedido cuatro años más tarde aquí, en San José del Cabo, el 3 de octubre de 1734... La escena que vemos se ubica en un mosaico que adorna la fachada de la Misión de San José, representa el sacrificio del padre Nicolás Tamaral, el cual fue asesinado, como lo fue también dos días antes el padre Lorenzo Carranco en la Misión de Santiago de los Coras. Lo vemos siendo arrastrado por entre las choyas, plantas espinosas que abundan en la zona; por tres pericúes, quizá uno de ellos sea el cacique Boton, el cual fue quien orquestó el asesinato. Los motivos fueron varios, escencialmente el abuso que las tropas de la Corona española, poco numerosas en la zona, por cierto; hacían sobre ellos, especialmente el azote al que se veían sujetos cada vez que cometían algún acto prohibido, pero el detonante fue cuando los padres Jesuitas pretendieron imponer la monogamia entre los nativos. La respuesta fue contundente: El dibujo que ahora vemos acompañaba la edición del libro escrito por el padre, Jesuita también, Miguel Venegas "Noticias de la California y su conquista temporal y espiritual" publicado en Madrid en 1757, siendo un rotundo éxito de librería, al grado que para el año de 1759 se publicó en inglés, en 1762 aparece la edición en holandés, en 1767 en francés y en 1770 en alemán. En el dibujo completo se muestra un mapa de la península y varias escenas de nativos y plantas, sobresaliendo en ellas las dos ejecuciones, la del padre Carranco y la del padre Tamaral. La que aquí vemos corresponde a la del primero. Pero ¿cómo fue realmente esta ejecución? Esta es la escena del sacrificio del padre Tamaral publicada en Madrid, en 1757. "El padre Carranco había enviado una escolta de neófitos a San José para que se llevaran a Santiago al padre Tamaral, éste rehusó, y a su regreso, los emisarios se aliaron con los conjurados (se refieren al cacique Boton); arribaron a la Misión el 1 de octubre de 1734, y sabiendo que el padre Carranco estaa solo porque los dos soldados habían ido al campo a traer dos reses para el sacrificio, entraron en su cuarto, lo sacaron a jalones y lo asesinaron a flechazos y pedradas, así como al muchacho que le servía; cuando llegaron los soldados que habían ido por las reses los mataron en igual forma; hicieron una pira con muelles y objetos del culto que sacaron de la iglesia y arrojaron al guego los cuatro cadáveres. De aquí se fueron los rebeldes a la Misión de San José del Cabo, a donde llegaron el 3 de octubre y mataron al padre Tamaral en forma semejante a lo hecho en Santiago con el padre Carranco". (1).

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Fuente: . 1.- Ponce Aguilar, Antonio. Historia de la Baja California. Biblioteca Loyola. Tijuana, 2002.

Dijo don Gastón Vives: "La riqueza de Baja California Sur está en sus mares". La desaparición de la Totoaba

Hay algo en México que a todos nos inquieta pero que son pocos los que actúan para resolver el problema. Tenemos un territorio en el que de todo se produce pero poco se aprovecha, esa ha sido la fortuna que es también la penitencia que vivimos. Guanajuato, por ejemplo, lugar del que soy originario, era una zona abundante en agua, en la actualidad está en un avanzado proceso de desertificación. Pero, esta vez miraremos hacia Baja California a un personaje de lo más interesante llamado Gastón J. Vives, el primer maricultor que hubo en México y, seguramente en el mundo. Maricultor, actividad que suena extraña es, simplemente, cultivar en el mar. Él lo hizo pues cultivó la madreperla con muy buenos resultados, eso a principios del siglo XX. Vendría luego la Revolución y él, cual muchos hacendados en el centro del país, se vio afectado por la irracionalidad, el recelo y el ansia de riqueza rápida y todo lo que creó en décadas, le fue destruido en días. Sobre don Gastón veremos más de su vida en próximos artículos, hoy nos ocuparemos de la Totaba. La Totoaba era un pez que habitaba solamente en el Mar de Cortés, específicamente en la zona alta, es decir, por los rumbos de San Felipe, BC y Puerto Peñasco, Son. Totoaba Macdonaldi es su nombre científico, seguramente fue un Mc Donald quién lo descubrió. Don Gastón Vives escribió de él que "La Totaba es un pez comestible de regular tamaño que, en ciertas épocas del año, abunda en las costas orientales y occidentales del Golfo de California, principalmente al norte, donde desemboca el río Colorado, al cual penetran. Algunos ejemplares llegan a pesar de sesenta a ochenta kilos, pero los de mediano tamaño, que son los más numerosos, pesan alrededor de treinta kilos. Su pesca relativamente fácil en los lugares donde se estacionan, bastando tirar el anzuelo para que se prenda el pescado..." En la foto vemos un día de pesca habitual por el rumbo de San Felipe, cuando la Totoaba abundaba... Cuando la numerosa colonia china que habitó Mexicali descubrió este pez comenzado el siglo XX, supo de la delicia que era su "buche" del cual se hacía una espesa sopa que era la delicia de los paladares chinos de la zona. En la fotografía, que es aun más antigua, esta vez por el rumbo de Ensenada y con una abundante pesca, evidentemente, esto que se ve no es Totoaba, don Gastón Vives comenta "Como la vejiga natatoria del animal tiene un valor de cinco a seis pesos el kilo, los pescadores pobres de las costas norte del Golfo, anteriormente capturaban la mayor cantidad de Totoaba que les era posible, con el único objeto de aprovechar el "buche" de estos peces y desperdiciaba la carne de los mismos, salvo algunos ejemplares escogidos que guardaban para el consumo local. Se calcula que para obtener un kilo de buche se necesitaban de veinticinco kilos de pescado. Por consiguiente, 100 kilos de buche representaban 2500 kilos de pescado que se desperdiciaban, y como eran varios miles de kilos de buche los que se exportaban cada temporada, fácil es imaginarse la cantidad de toneladas de carne de pescado comestible y de provecho que se tiraban lastimosamente". En la foto tomada en el ya desaparecido hotel Cabo San Lucas, foto que seguramente es de los gloriosos sesenta vemos los resultados de la pesca del Marlin. Así fue el triste destino de la Totaba, igual al del Tiburón que se capturaba para cortarle solo la aleta y todo el cuerpo entero se desperdiciaba, solo que el caso de la Totaba fue alarmante, al grado de que casi desapareció del Mar de Cortés. Se logró a tiempo vedar totalmente su captura y ahora está en vías de recuperación, aunque se sigue pescando transgrediendo la ley, incluso, recientemente los pescadores de la zona pedían que fuera ya levantada esta veda permanente alegando que ya hay abundancia de él... la lección no la acabamos aun de aprender.


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Fuente:

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Todo lo anotado en cursiva lo he tomado del manuscrito de don Gastón J. Vives Gourieux: "El porvenir de Baja California está en sus mares", mayo de 1935. Publicado dentro del libro del mismo nombre de Martha Micheline Cariño Olvera. UABCS, SEP. La Paz, 2000.

jueves, 17 de marzo de 2011

La naturaleza que vive en San José del Cabo, Baja California Sur

Aquí va una muestra de lo que es la naturaleza viva en la punta sur de la península de Baja California, justo en San José del Cabo. Todo ese verde que se ve es el Estero de San José, cuerpo de agua dulce a donde el Galeón que venía de las Filipinas, cada año, allí era donde se abastecía de agua, luego de su larga y penosa travesía de al menos tres meses. La Aguada Segura, se llamaba.

Estamos en el desierto pero hay un detalle, estamos justo 30 o 35 kilómetros al sur de la línea imaginaria denominada Trópico de Cáncer, junto a uno de los oasis más grandes de la península, los otros están en Santiago, Mulegé y San Ignacio, en consecuencia el terreno es fértil y, fuera de las huertas que aun sobreviven, tenemos esto que ahora vemos... El palo verde abunda en la zona, en estos días, entrada la primavera de verde no tiene nada, pues se cuaja de flores amarillas.


Esta es una casa abandonada desde hace varias décadas, sobre la calle Doblado, donde el sol a plomo cae 11 o 12 horas y allí crecen flores...


Y cuando "graciosas" manos no rompen la barrera (aunque no lo creas) que contienen las aguas del estero, así es como se ve.


Los cítricos se dan en abundancia: naranjas, limones, toronjas...


Y las pentapétalas están por todos lados y en todas variedades y colores, míralas:


Antes de que entre la primavera el llamado Aloe Vera florece espléndidamente.


Y esto, en pleno desierto, aunque no me lo creas, son flores, cientos de pequeñísimas flores que se agrupan en los lugares menos esperados y más secos es donde las encontramos.


De esta flor, que cuaja los árboles donde crece, también antes de la primavera, es decir, antes de que arrecie el calor, las he visto en blanco, rosa y este magenta. Pentapétala también.


Varias son las huertas que producen eso que ahora se ha puesto de moda: los productos orgánicos, donde ningún químico participa en su desarrollo.


Incluso en las ramas secas encontramos una manifestación de belleza, ¿tienes idea de que es esto? son las ramas de donde penden los cocos de las palmeras... veamos un poco más de esta explosión de vida en esta, como dijera don Juan Tenorio... "apartada orilla" de México.