martes, 29 de octubre de 2013

Sobre el muerto las coronas: Los refranes y la muerte.

  Dentro de la refranería popular mexicana son varias las menciones que se hacen de la muerte. Muerto el perro, se acabó la rabia. "Matrimonio y mortaja, del cielo baja"; "El muerto y el arrimado a los tres días apestan"; "El muerto al hoyo y el vivo al pollo"; "Muerto el ahijado, se acabó el compadrazgo". Y hay uno, quizá el más difundido por ser más tajante en su concepto el cual encierra aquello que una vez ocurrida la muerte no hay nada más que hacer que ponerle las coronas en la tumba del fallecido y continuar con nuestras vidas, aquellos que seguimos en esta vida terrena. Es por eso que hay que poner "Sobre el muerto las coronas", no en balde decimos que "El muerto al pozo y el vivo al gozo".

  Así pues, en nuestra cosmovisión actual de la vida en México la muerte la tenemos tan a flor de piel, tan en la vida cotidiana que los viernes hay muchas damas, señoritas, chavas, morras, que todas ellas dicen: "Antes muerta que sencilla". En esta semana tenemos la muerte más viva que nunca.










Y hay que recordar que además de colgar los tenis, también hay quien chupó Faros.

lunes, 28 de octubre de 2013

De Salamanca a Teocaltiche, vía León y Aguascalientes: La Carretera engalanada.

   No recuerdo bien en que momento a los camiones y camioneros se les ocurrió poner cortinas en sus unidades. Eso provoca que la mayoría de los pasajeros se pierdan de estupendos paisajes y mitiguen esos tiempos perdidos que es el transportarse de una población a la otra con una variedad de películas que dista mucho de ser la mejor selección (para mi gusto) y que más bien te invitan a tomar una siesta. La habilidad para dormir en los autobuses la perdí hace mucho tiempo, ahora prefiero ocupar ese tiempo, que para muchos es "perdido", en ir encontrando las vistas maravillosas que los caminos de México nos ofrecen, como es el caso de lo que ahora nos ocupa.

   En el puntual y cómodo servicio de Primera Plus nos embarcamos de Salamanca a León para hacer una breve escala y seguir con rumbo a Aguascalientes. El camino es, sencillamente, precioso luego de las lluvias abundantes que hubo en la región. Aquí vemos el cerro del Cubilete al fondo del lado izquierdo.

   Por acá ya habíamos pasado las desviaciones a las antiguas haciendas de La Calera, El Copal, Jaripitío y creo que también la de Burras.

   Todo esto, antes del descubrimiento de las minas de Guanajuato eran mezquitales, ahora solo sobreviven unos cuantos.

   No se si era la urgencia por llegar al último fin de semana del Festival Cervantino, pero, de pronto, la carretera libre, que es de cuatro carriles, estaba bloqueada, sucedió que, acababa de ocurrir un accidente de tránsito.

   Con los consecuentes resultados... seguimos el camino.

   Luego del entronque al Parque Expo Bicentenario vemos esta extraña construcción, se trata del templo construido por la Iglesia de La Luz del Mundo. Estamos cerca de León.

   Cambio de autobús, cruzamos parte de la ciudad y seguimos rumbo norte, hacia Aguascalientes, el paisaje comienza a cambiar, dejamos atrás el Bajío y comenzamos a ascender a Los Altos de Jalisco.


   Andamos cerca de Lagos de Moreno, su característica orografía nos lo dice, esos cerros, completamente planos de la parte alta. En todo el camino voy viendo mucha vegetación, infinidad de flores amarillas.





   Ahora pasamos muy cerca de La Chona, Jalisco.





   Y entramos en el estado de Aguascalientes.

   La escultura de Sebastián.

   La planta nueva de la Nissan, llegamos a Aguas y cambiamos de nuevo de autobús, ahora rumbo a Teocaltiche...

 Bienvenidos a Jalisco, es lo que leo en este monumental anuncio.

 Y llegamos a Teocaltiche.

Andamos de nuevo por Los Altos de Jalisco.

La Calavera Garbancera, es decir, la Catrina que llegó para quedarse.

   La Catrina, esa caricatura de la muerte que todos conocemos fue creada por José Guadalupe Posada, su nombre original era el de Calavera Garbancera, esto debido a que "«Garbancera» es la palabra con que se conocía entonces a las personas que vendían garbanza que teniendo sangre indígena pretendían ser europeos, ya fueran españoles o franceses (este último más común durante el porfiriato) y renegaban de su propia raza, herencia y cultura", creo que ahora más que nunca esos "garbanceros" están presentes y alistándose a su Halloween.

   Esa calaca, fue evolucionando al paso del tiempo. Lo que Posada creó fue la, digamos, cara de la muerte, esto al finalizar el siglo XX, para quedar en el olvido, durante varias décadas. Quizá primero fue debido al afrancesamiento de México en la primera década del siglo XX, luego por el movimiento de Revolución, y el triunfo de la misma no sería hasta ya casi por terminar la década de los treinta, cuando comienza el movimiento de arte nacionalista, impulsado, entre otros por Diego Rivera que es él quien revive a la Calavera Garbancera para ya con cuerpo y con el nombre de La Catrina en su espléndido mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda, cosa que ocurre entre 1946 y 1947.

  Al paso del tiempo y con el impulso que por todo México (o casi) se le ha dado a esta festividad, La Catrina esta vez está más viva que nunca, y las fotos que ahora vemos son apenas las vísperas de lo que es la celebración de muertos en Salamanca, Guanajuato. Claro, con los tintes (desagradables) de la nueva invasión norteamericana, es decir del Halloween.