sábado, 6 de junio de 2020

Quizá la idea no te agrade pero esto es lo mexicano que no lo es

  De los últimos años del siglo XX la visión de muchas cosas (por no decir que de todas) nos comenzó a cambiar. Esto lo digo porque actualmente ver fotos de cualquier parte del mundo es la cosa más común pero, de ver a observar, hay una enorme diferencia y, más aún, un enorme aprendizaje. Con esta óptica será bueno observar ciertos detalles que cada imagen nos ofrece, asociándolo con los elementos que siempre han sido utilizados en nuestra imaginería ¿o imaginación? nacionalista. Comenzamos con uno que aparece claramente en esta pintura del XIX de la parte posterior del templo de Pensacola, en un pueblo que hoy es la calle de Sosa en Coyoacán: el maguey.

  Si bien el maguey es mexicano... la palabra no lo es, pues nos llegó del taíno, lengua que se hablaba en las Antillas. Lo que es mexicano es el agave americana. El maguey que se usa para extraer el pulque, es decir, el agave pulquero, ese se llama Agave salamiana y sí es de origen mexicano.

  El oficio de afilador es tan antiguo como el del herrero y en nuestros días ver y, más bien, oír el característico silbido que anuncia a un afilador nos hace pensar en los pueblos mexicanos o en algunos barrios pero... ese silbato es español, en la región de Galicia se usa y fue de allá de donde nos llegó el aerófono, de la familia de la flauta de pan. Por cierto, la imagen que ahora vemos es un afilador en una calle de Buenos Aires, Argentina. Aquí un video de un afilador en Uruguay.

   Del nopal y sus tunas podemos hacer toda una apología pero ¿que tan mexicanas son las tunas que las tenemos en el escudo nacional y en la leyenda de la fundación de la gran Tenochtitlán? por ejemplo esta imagen es en Francia.....

  "Una hipótesis​ plantea que es originaria de Mesoamérica (México), también se cree que se originó en Perú.  Esta Cactaceae es nativa de América y se encuentra desde las praderas canadienses hasta el estrecho de Magallanes, pero ha sido naturalizada y cultivada en el mundo entero, diversas referencias históricas sobre el nopal se remontan a los primeros años de la Nueva España". (Wikipedia.)

  Si hay un pintor que haya engalanado lo mexicano, ese es Diego Rivera, pero ¿se engalanó en ello o creó una idea de lo mexicano? creo que más bien lo segundo pues sus tan mexicanas imágenes con alcatraces eso nos indican. Y resulta que la "Zantedeschia aethiopica, conocida comúnmente como alcatraz, cala, cala de Etiopía, aro de Etiopía, lirio de agua, cartucho, flor de pato o flor del jarro, es una planta perenne herbácea de origen sudafricano, de la familia de las aráceas, la más robusta y ampliamente naturalizada del género Zantedeschia". (Datos tomados, claro es, de Wikipedia.)

   No hay kermés sin horchata y no hay noche mexicana que no la incluya junto a otras bebidas como agua de jamaica o de limón con chía. "La palabra horchata parece proceder del italiano, y haría referencia en sus inicios al agua de cebada, del participio italiano orzata, a su vez del latín hordeata, "hecha con orzo" (es decir, hordeum, voz latina que significa cebada), si bien con el paso del tiempo la cebada sería sustituida por otros ingredientes vegetales (cereales, tubérculos como la chufa, las almendras, el arroz y otros). El nombre del agua de horchata mexicana quizá se debe a la horchata de chufa valenciana (orxata, en lengua valenciana), ya que son bebidas de apariencia similar y ambas se caracterizan por su color blanco lechoso, aunque se elaboran con diferentes ingredientes y procesos".  La imagen es de Valencia, España, y ahí, en un puesto callejero se vende Orxata.

   Otra apología podríamos hacer de la mexicanísima sandía, por un lado con aquello que comentaba de la cosa creada por Diego Rivera, en este caso por Frida Kahlo, que es la autora de la pintura que ahora vemos; por la otra que la sandía es verde-blanco-rojo y nos da la más clara idea del patriotismos (por los colores) pero, por ejemplo, la anguria, en Italia es el postre por excelencia en las comidas del verano; además que la bandera italiana es también verde-blanco-rojo. "Citrullus lanatus, comúnmente llamada sandía, síndria, patilla, aguamelón o melón de agua es una planta de la familia Cucurbitaceae originaria de África, pero tiene una gran presencia y difusión en Asia". 

Insisto con el nopal. "Opuntia o nopal es un género de plantas de la familia de las cactáceas que consta de más de 300 especies, todas nativas del continente americano, que habitan desde el sur de Estados Unidos hasta la Patagonia, donde crecen de forma silvestre. Fueron introducidas en Europa por los conquistadores españoles para aprovechar suelos poco productivos del sur de la península ibérica, y de allí pasaron a Italia -donde existió una pequeña industria ligada a ellas-, y al norte de África".

Seguramente se quedan muchas cosas en el tintero... los tradicionales alfeñiques y charamuscas de Semana Santa... que nos llegaron de Arabia vía España, y tantas otras cosas más.

viernes, 5 de junio de 2020

Formas geométricas vistas desde el aire

  Si eres aficionado, como yo lo soy, a viajar en la virtualidad del satélite que Google nos ofrece, de seguro has visto algunas llamativas formas que se nos presentan de un modo por demás particular desde las alturas. De eso trata precisamente hoy estas imágenes (capturas de pantalla) que he hecho. Comenzamos con el ángulo superior izquierdo del vaso del ex-lago de Texcoco en donde se presenta esta espiral.

  El canal de desagüe de la Ciudad de México en la parte donde caen las aguas negras por Zumpango, Estado de México, edificio que fuera inaugurado por Porfirio Díaz.

  Un fraccionamiento por la parte nor-poniente en Celaya, Guanajuato.

Un aspersor en los rumbos de Puebla-Tlaxcala.

   Creo es una prisión... por Otumba, Estado de México.

  La Colonia Federal y su particular forma, al sur de la Terminal 2 del AICM.

 La Alameda Norte, también en CDMX.

   No sé si siga en uso, se trata de los talleres circulares que se usaban en los Ferrocarriles, había uno en Aguascalientes, este es por Vallejo, en la CDMX.

  Un trébol, cercano al Cubilete, en Silao.

  Esto no recuerdo en dónde sea.

En Santa Lucía, Estado de México.

  Supongo es el Autódromo Hermanos Rodríguez.

 El Palacio de los Deportes.

 Mucho más al norte de Buenavista, en Vallejo.


jueves, 4 de junio de 2020

De planos y aves "exóticas": El convento de San Francisco de Irapuato

   Esta no fue de las primeras construcciones religiosas en Irapuato, pues el templo de San Francisco comienza a ser levantado en 1760, junto a su convento, para entonces ya estaban San José, el Hospitalito y la actual catedral, al finalizar el siglo XVI en la congregación de Irapuato había dos recintos religiosos, uno para los indios otomís: San José, otro para los tarascos: el Hospitalito. La parroquia de la Concepción sería el recinto para los españoles. Esto nos lleva de la mano a una persona que se convierte en el benefactor de Irapuato, entre las muchas obras y o donaciones que hizo, están los terrenos para que se construyera el templo y el convento de “los Franciscos”, como se refería a entonces a los franciscanos:

  La actual calle Obregón fue la que dividió la propiedad que tuvieron los franciscanos, del convento quedaban algunas reminiscencias en una escuela primaria que ahí estuvo hace varias décadas, en la actualidad es el nuevo teatro el que se levanta en parte del que fuera el Convento de San Francisco de Irapuato.

   “A izquierda y derecha dos grandes notas explicativas relativas al coste de la construcción. Fecha y la mención de responsabilidad: Juan Manuel Villagómez. Se detallan los puntos indicados en el plano por clave alfabética (A-M). 

   Presenta la distribución interior del solar destinado al la construcción del convento de San Francisco de Asís de Irapuato. La parte destinada a huertas ocupa toda la parte superior y parte de la derecha, con una pequeña edificación destinada a panadería. Tres dibujos de aves exóticas


   El edificio proyectado se sitúa en la parte inferior izquierda. Incluye la iglesia, con entrada lateral por el testero norte, es de una sola nave y planta de cruz latina. Adosadas por su otro costado las dependencias del convento que se ubican en torno a dos grandes claustros o patios cuadrados. Se marcan la sacristía, antesacristía, sala de profundis, refectorio, despensa, cocina, carbonera, portería y cuarto del portero, las salas destinada a clases, cuarto del hortelano y corralito

   La fundación del convento se hizo gracias a la donación del terreno y dinero que dispuso en su testamento el bachiller Ramón Barreto de Tábora, clérigo presbítero del obispado de Michoacán, para ser destinado a escuela primaria para niños y niñas de todas clases

En cuanto a esas aves "exóticas", representan, al menos una de ellas, la firma del dibujante, seguramente un maestro de las tres artes, como entonces se les conocía a los arquitectos, que diseñó el edificio.

1.- Templo de San Francisco. 2.- Templo del Tercer Orden, construido luego del templo principal, en 1793. 3.- explanada donde estuvo el segundo patio del convento y el refectorio hacia el oriente, que es donde actualmente se levanta el Teatro de la Ciudad.

Fuente:

AGI. Número de registro: 580. Plano del convento e iglesia de religiosos de la Regular Observancia de San Francisco, de la provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán, que se proyecta fundar en Irapuato, en el partido de Guanajuato. Signatura: MP-MEXICO, 217. 
Fecha creación:1762-10-13, Irapuato Nivel de descripción: Unidad Documental Simple Código de referencia: ES.41091. AGI//MP-MEXICO, 217.

lunes, 1 de junio de 2020

La casa novohispana: La sala para visitas de cumplimiento y el estrado.

   Un poco más allá de la consabida y omnipresente pandemia, mi tiempo, como seguramente el tuyo, se ha visto alterado, ahora las horas de limpieza son mayores, y las escasas idas a los abarrotes se prolongan en tiempo por los procedimientos ahora establecidos. A todo ello agrego que en este confinamiento me he dedicado a transcribir muchos documentos que tenía pendientes y cada que acceso a mi archivo una cosa me va conduciendo a otra y luego de la media noche encontré más datos que dejo pendientes para ver al día siguiente y... ya estamos en Junio, creo que este Mayo que acaba de terminar ha sido el mes que menos publicaciones he hecho en este blog... no creo aumente en mucho durante el mes que comenzamos, así que va mi aportación para este día. Por cierto, aclaro, las imágenes poco o nada tienen que ver con el tema, son, como ya lo dije una vez, meramente decorativas.

    En todas las casas de personas acomodadas existía una sala para recibir a las visitas de cumplimiento; su funcionamiento se regía por un protocolo muy especial. Bajo el mismo techo de esta lujosa habitación –generalmente situada en la planta alta de la vivienda y con acceso directo al balcón principal de la fachada- encontraba acomodo el estrado de la señora de la casa. Los estrados eran, ante todo, espacios femeninos; estaban perfectamente delimitados dentro de las salas de visitas y tenían, al igual que ellas, normas de sociabilidad propia. En el estrado, la señora de la casa recibía formalmente a invitados de su mismo nivel social, aquellos con quienes había que quedar bien. Estas reuniones eran un medio eficaz para la consecución de algún favor que beneficiaría a la familia, y por ello la anfitriona se esmeraba en cuidar todos los detalles. Puesto que se trataba de un ámbito femenino, el estrado era también el lugar donde se juntaban las mujeres para bordar o tocar música. 

Este espacio tomó su nombre de las tarimas de madera que se colocaban sobre el piso de la sala de visitas. Lo anterior permitía la creación de un espacio a mayor altura que el nivel general de la habitación; es decir, con el uso de las tarimas se creaban dos sitios de distintas calidades sociales dentro de una misma sala. En las casas de los ricos las tarimas del estrado estaban cubiertas por ostentosas alfombras de importación. El largo de estos textiles oscilaba entre las 3 y las 10.5 varas (una vara equivale a 0.835 metros). Las alfombras de mayor largura indican en cierta forma, las medidas de los estrados más grandes (aunque a veces se usaran dos o tres de ellas para cubrirlos). Los precios variaban según las calidades y los tamaños; las hubo que costaban decenas de pesos y otras casi los 1000. Todo parece indicar que las alfombras más caras eran las de seda de china; fueron muy estimadas en esta época por su exotismo, colorido y riqueza. Cuando en la documentación de este periodo se hace referencia a alfombra de Castilla o a alfombras moriscas, es muy probable que se haya tratado de textiles elaborados en las localidades de Cuenca, Neira o Alcaraz. En estos sitios de la península Ibérica se tejieron alfombras de gran calidad, muy apreciadas en el medio novohispano. Las llamadas turquescas procedían de Turquía y las cairinas eran alfombras españolas que empleaban el famoso nudo egipcio de Fostat (El Cairo).

No hay que perder de vista que también hubo tapetes; se les llamaba alcatifas (sus precios y calidades eran menores que las alfombras). Se usaron tanto en estrados como en cualquier sitio de importancia. En casas de personas de escasos recursos, a falta de las lujosas alfombras y las alcatifas, se colocaban “petates de estrado pintados”, que imitaban los ricos textiles de importación. 

Sobre las alfombras de los estrados se disponían los asientos para las señoras, a saber, cojines y taburetes; para los varones había sillas y canapés. Las mujeres se sentaban a la manera morisca (sobre voluminosos cojines); otras veces, las señoras hacían que la servidumbre deslizara, mientras ellas bajaban acompasadamente su cuerpo, pequeños taburetes que quedan ocultos bajo sus faldas. Ambas formas de sentarse obedecían a la falta de movilidad que producían los enormes y rígidos emballenados y las ampulosos bombachas de las vestimentas femeninas de ese periodo. Las mujeres, cabe advertir, pasaron de los cojines a los taburetes y de estos a las sillas a partir del siglo XVIII: el proceso de traslación del cojín a la silla implicó un cambio en el estatus femenino hasta situarse a la misma altura que los hombres. 

Un estrado de importancia podía contar con varias docenas de cojines. En la confección de estos asientos femeninos se usaban telas muy ricas: sedas chinas o brocados y terciopelos europeos. Los cojines se bordaban con costosos hilos de oro, seda y plata. Llama la atención el enorme gasto de dinero que significó para los miembros de las élites el hacerse de estos asientos de lujo extremo. Como si el lujo del estrado no fuera suficiente, este espacio podía estar cubierto por una “colgadura de estrado”, es decir un rico dosel, echo también con sedas y otras opulentas telas de importación, que completaba la escenografía y le daba abrigo.

   Fue precisamente en el siglo XVII cuando los biombos se convirtieron en piezas relevantes de los ajuares domésticos. Desde el punto de vista estructural había dos tipos de biombos: los de menor altura se despliegan en los estrados en tanto que los más altos se colocaban en las recámaras. Los primeros recibieron el nombre de rodaestrados o ruedaestrados, los segundos fueron los biombos de cama. Los rodaestrados (también mencionados en la documentación de la época como arrimadores de estrado) tenían la finalidad de delimitar los estrados, a la vez que servían como telones de fondo a estos espacios. Si bien estos muebles orientales arribaron a las casas de los ricos en el último tercio del siglo XVI, fue en la siguiente centuria cuando proliferaron, tanto los de importación como los hechos en Nueva España. Fue condición de toda familia de importancia poseer varios de estos prácticos muebles. Hubo, pues, entre la gente adinerada, una marcada competencia por la adquisición de estos novedosos aparatos que, a la vez que permitían la subdivisión de los espacios interiores de las casas, proporcionaban cierta privacidad y protegían a sus habitantes de las molestas corrientes de aire y de frío. De hecho, los biombos de cama estuvieron en íntima relación con el único espacio privado que había en la casa: el lecho de la cama. Cuando una familia no podía afrontar los altos precios de los biombos de laca china o de pintura al óleo utilizaban los biombos de tela.

   En las superficies de los rodaestrados y los biombos de cama quedaron representados pasajes de la historia novohispana, imágenes de paseos y lugares de interés, temas etnográficos del mundo indígena, vista a vuelo de pájaro de la gran capital, historias mitológicas y alegorías de concepción europea, así como gran variedad de asuntos orientales (chinoisiere). En las hojas de los biombos se pintaron multitud de imágenes al servicio de los intenses de la ideología criolla, como es el caso de la alegoría histórico-geográfica denominada las cuatro partes del mundo (tema en el que se incluía a América como una parte más de la ecúmene occidental) –el encuentro de cortés con Moctezuma o la toma de México-Tenochtitlán por el ejército español.

Fuente:

Curiel, Gustavo. Ajuares domésticos: Los rituales de lo cotidiano. En Historia de la vida cotidiana en México. Colmex-FCE. Tomo III. pp. 82-85. México, 2012

viernes, 15 de mayo de 2020

Algo sobre el Real, la moneda, el camino y las minas...

 Bien sabes la afición que tengo (entre varias otras) a las palabras, sus significados, sus orígenes y, en ocasiones, su decadencia… o desuso en todo caso. Esta vez le corresponde a la “real”, y para ello me sustento, me soporto, y hago referencia a algo real, la Real Academia de la Lengua. Para comenzar vemos lo que allá en el 1737 en el Diccionario de Autoridades se definía por real:

REAL. Lo que tiene física y verdadera existencia. Se dice también lo que toca y pertenece al Rey. Vale asimismo, ingenuo en el trato, y que no usa cautelas ni reservas. Equivale también a generoso y noble, con semejanza al porte de los Reyes: como pensamiento reales. Se llama la principal galera de testas coronadas y Reinos independientes. El campo donde está acampado un Ejército: y rigurosamente se entiende del sitio, en que está la tienda de la Persona Real, o del General. Se toma también por el cuerpo del Ejército”. 

Si por acaso te ha surgido la duda del ¿por qué al camino se le decía Real?, aquí está, del mismo diccionario, la razón:

CAMINO REAL. Se llama el más ancho, principal, fácil y cursado de los pasajeros, y el más público: y por eso tienen obligación las Justicias de tenerle llano, y compuesto, y en partes empedrado. Llamase Real, porque es público, o guía a parajes grandes, y se camina por él con más conveniencia”.

   Seguramente has leído la historia de ciudades mineras como Guanajuato, Pachuca, Taxco, o cualquier otra, y has visto que se le referenciaba también con la palabra real, esto debido a que era la manera en que entonces se les llamaba a los distritos mineros, claro lo tenemos con Real del Monte o Real de Catorce:

“Junto con la villa, la provincia, la misión y el presidio, instituciones españolas, existió otro importante establecimiento llamado real de minas. Se trataba esencialmente de un distrito minero en donde las autoridades, además de ejercer las funciones de gobierno, judiciales, fiscales y militares, debían aplicar las medidas conducentes al incremento de la producción de metales. Las autoridades superiores habían elaborado unas ordenanzas que los administradores del real de minas debían aplicar con firmeza y sagacidad. Con frecuencia, el administrador era el mismo alcalde mayor de la provincia, ya que aquí se podían obtener las mayores ventajas económicas”. (Breve historia de Sinaloa, Sergio Ortega Noriega. Colegio de México, 1999)

 Y ni que decir de la moneda, que se llamaba, precisamente, Real:

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
Diccionario de Autoridades - Tomo V (1737)

REAL. Moneda del valor de treinta y cuatro maravedís, que es la que hoy se llama real de vellón; pero no la hay efectiva. En algunas partes de España se entiende por real, el real de plata.

REAL DE A CINCUENTA. Moneda de plata del peso y valor de cincuenta reales de plata doble, de los cuales hay muy pocos, por no ser moneda usual.

REAL DE A DOS. Moneda de plata del valor de la cuarta parte del real de a ocho, o mitad del real de a cuatro.

REAL DE A OCHO. Moneda de plata que contiene el peso y valor de ocho reales de plata. El que contenía ocho reales de plata corriente, o del valor de real y medio de vellón, valía por consiguiente doce reales de vellón. El que contenía ocho reales de plata doble, valía quince reales y dos maravedís de vellón: y este por la última Pragmática ha subido al valor de diez y ocho reales y veinte y ocho maravedís de vellón, que corresponde a diez reales de plata doble.

REAL DE A OCHO DE MARIA. Moneda de plata que se fabricó en el año de mil seiscientos y ochenta y seis, de menor peso que el del real de a ocho común, y correspondiente al valor de doce reales de vellón. Diósele este nombre por tener gravado en la cara principal el Dulcísimo Nombre de María con una cruz encima.

REAL DE A QUATRO. Moneda de plata del valor de la mitad del real de a ocho.

REAL DE PLATA. Moneda que en lo antiguo valía lo mismo que el real de vellón; pero después que se le dio a la plata el premio de veinte y cinco por ciento, valió real y cuartillo de vellón, que es el real que se regula en la limosna de la Bula. Después se le dio a la plata el premio de cincuenta por ciento, por lo que subió al valor de real y medio de vellón, y hoy se llama real de plata corriente. Últimamente subió al valor de diez y seis cuartos, que es el que hoy se mantiene con el nombre de real de plata doble.

Ya para terminar vemos que el Real, como moneda, tomó carta de naturalización en México:

  “El real fue una denominación de moneda en México que se mantuvo vigente hasta 1863 por Benito Juárez, siguiendo la ordenanza de la Constitución de 1857 que implantaba de jure un decimal sin embargo de facto se seguía usando el antiguo sistema de fracciones en octavos. Las equivalencias eran de 1 escudo de oro por 16 reales de plata o 128 tlacos. El peso se convirtió, en 1897, en la única unidad monetaria vigente en México, con una tasa de cambio de 8 reales por 1 peso.

  Las monedas valuadas en reales emitidas por primera vez en México pertenecían al real colonial español. En 1822 se comenzaron a emitir monedas del real de México. En 1863, México comenzó a emitir monedas valuadas en centavos, la fracción del peso mexicano, pero las monedas denominadas en reales (en particular, las monedas de 8 reales) siguieron siendo acuñadas hasta 1897.” (Wikipedia)

domingo, 3 de mayo de 2020

De las intimidades del Conde de la Valenciana y el antecedente de su matrimonio

   Creo que uno de los temas guanajuatenses que mejor se conocen es el de su minería y toda la riqueza que generó. Por “conocer” quiero decir, más bien, que es el tema recurrente que oímos, cuando visitamos la ciudad, o que leemos, cuando tomamos algún libro de historia de la ciudad, pero, en realidad no se conocen ciertas particularidades sobre el tema… más allá de los especialistas de la parte histórica de la minería, el resto solo tiene (tenemos) una idea, vaga en muchos casos. Y ni que decir de los mineros, los personajes que explotaron esa industria… y ni qué decir del más afamado (conocido por su título), el conde de la Valenciana.

  Y es así que, por mera casualidad, como sucede regularmente al hojear y hojea los libros que guardan las antiguas parroquias y el obispado, en este caso la parroquia de Nuestra Señora de Guanajuato y el Arzobispado de Morelia, aparecen verdaderas joyas que nos dicen cuáles fueron los derroteros que la historia (en su momento, la vida) llevó y, ahora me (quizá nos) sorprendemos con estas intimidades. 

   Veamos el primer documento, el cual es expedido en 1766, desconozco la fecha exacta y asumo que la carta se hizo en la ciudad de Guanajuato pues ahí da solamente una referencia al decir que "viviendo en esta ciudad".

   Don Antonio de Obregón, español, natural de la jurisdicción de Pénjamo en la Hacienda de San Gregorio y vecino de ésta ciudad de ocho años a ésta parte, hijo legítimo de don Alfonso de Obregón y de doña Anna Francisca de Alcocer, difunta, estando como ya estoy, fuera de la patria potestad por hallarme emancipado y de edad de cuarenta y cuatro años en la forma que mejor pueda y lugar haya, parezco ante Vuestra Merced. Y digo: 
   Que viviendo en ésta ciudad me amisté torpemente con doña Ignacia Jospha Barrera y en continuación de ésta ilícita correspondencia falleció de parto y porque no peligrara la criatura fue necesario el que doña María Guadalupe Barrera, su legítima hermana entera, como hija de matrimonio de don Leonardo Barrera, difunto y de doña Anna María de Torres, le echase el agua del bautismo en el mismo acto del parto con la estrecha comunicación y entrada libre que yo tenía en su casa, hube de aficionarme tanto de la expresada, mi comadre, doña María Guadalupe, que resolví por mi mucha fragilidad y miseria, el contratarla de amores, y por mis muchas persuasiones y haberle dado palabra de casamiento, consintió en lo mismo que yo deseaba, dejándose desflorar con la esperanza de casarse conmigo y continuando en ésta torpe amistad, después del fallecimiento de la referida, su hermana, hasta la presente me he visto obligado por instruirme la conciencia y que nuestras almas no se pierdan a presentarme como por mi motu proprio me presento ante Vuestra Merced para que atienda la circunstancias que las buenas obligaciones y la honradez de la casa de la enunciada, doña María Guadalupe, quien hasta ahora está de todo en reputación de doncella; de los muchos disgustos, pesares y discordias que con los suyos y los míos se originarán, no siendo muy remoto el peligro de alguna vida.
   De la legitimización de la prole, del peligro de incontinencia y reincidencia si ella no se declara pues, seguiré yo en la misma casa, con la misma libertad y satisfacción que, hasta el presente, de los muchos tropiezos y ocasiones a que queda expuesta si deshonrada y baldonada de los suyos no le cumplo la palabra por cuya esperanza no ha procurado el aborto que tantas veces se le ha propuesto por único remedio pronto de sus congojas se sigan las diligencias con toda precaución y cautela con la mayor brevedad que se pueda respecto a hallarse la mencionada, mi amasia ya en términos mayores en cuya atención, siendo posible el que antes de todo sin que sea necesario dar cuenta primero al Ilustrísimo Señor Obispo de éste obispado por la grande urgencia que pide el caso se ha de servir la integridad de vuestra merced de mandar que con todo sigilo se le tome su declaración a la susodicha doña María Guadalupe, para lo cual, se dará la providencia de que se ponga en su libertad a excusas de su madre y los suyos y dada que sea mandar así mismo se me reciba información de nuestra libertad y soltería y no resultando otro impedimento a más de los relacionados, se me entreguen las diligencias originales para ocurrir con ellas a dicho Ilmo. Sr. quien en su visita no dando que, atendiendo a nuestra miseria y fragilidad y a la gravedad de los motivos y circunstancias que he producido se vea equitativamente y procure como buen pastor el sosiego de nuestras conciencias. Para que no perezcan dignándose dispensarnos el grado o grados de parentesco por afinidad y cognación espiritual, que yo y la susodicha contenemos contraído y dispensarnos así mismo los respectivas proclamas dispuestas por el Santo Concilio de Trento, sin embargo de mi notoria pobreza, trayéndose su grandeza el caso, serme permiso el perdón y suplicar éste beneficio a causa de lo que llevo relacionado por el peligro que corre de morir dicha doña María Guadalupe o la prole en las circunstancias que se halla que siendo demasiadamente claras es por demás su prueba lo que así espero conseguir de su gran conmiseración, Cristiano y celoso pecho.
   Por tanto a vuestra merced suplico mande hacer, como llevo dicho, juro en forma este pedimento no ser de malicia y en lo necesario &a.

Antonio de Obregón. (1)

   Sorprendente el documento, usa las palabras aborto y desfloración, las cuales veo por primera vez en un documento de esa época... otras palabras más, que están en negrita, van a un enlace al Diccionario de Autoriades para entender bien lo que significa baldonada y cognación. Ahora bien, en el siguiente documento vemos el registro de matrimonio de Antonio de Obregón y Ma. Guadalupe Barrera, el evento ocurre el 9 de junio de 1766, mismo año en que fue solicitada la Dispensa que acabamos de leer. 

  En el año del Señor de mil setecientos sesenta y seis años, a nueve de junio, el Sr. Br. Dn. Francisco Medrano como Teniente de Cura, en virtud del superior Despacho del Ilmo. Sr. Dr. Dn. Pedro Anselmo Sánchez de Tagle, dignísimo Sr. Obispo que fue de este Obispado de Michoacán, casó a Dn. Antonio de Obregón y Alcocer con Da. María Guadalupe Barrera y Torrescano, españoles, vecinos de esta ciudad: fueron sus padrinos Dn. José de Sardaneta y Da. María Luisa de Sardaneta, hermanos de dicha María Guadalupe y testigos Dn. Francisco Alegre y Dn. Juan José Farfán de los Cobos de ésta vecindad. Y para que conste lo firmé en Guanajuato a veintidós de junio de un mil setecientos noventa años.
Dn. Manuel de Quesada.

Nota: No encontrándose la partida del casamiento que Dn. Antonio de Obregón y Alcocer contrajo con Da. María Guadalupe Barrera y Torrescano. En vista de la información que produjo dicha Señora cuando el Sr. Cura y Juez Ecelsiástico, Dr. Dn. Manuel de Quezada, se anotase y firmase con ésta en este libro y se acomodase a él dicha información para su debida constancia.
5 de noviembre de 1869 (2)

  Lamentablemente no hay una fecha exacta del primer documento, solo el año, como ya lo dijimos, de 1766, Fue dos años luego, que la corazonada de Antonio de Obregón se volvió realidad y la mina dio su primera bonanza. En cuanto al documento que ahora vemos es el registro de bautismo de María Josefa Rafaela Ignacia Obregón y Barrera, la hija que nace el 11 de julio, apenas un mes luego del registro de matrimonio. Todo esto me hace pensar que eso se mantuvo oculto pues, como ya lo vimos, el registro de la boda no se hizo en su momento, hasta el 22 de junio de 1790. La niña murió, quizá al poco tiempo, pero aun no logro encontrar la defunción.



sábado, 2 de mayo de 2020

Algunas fotografías antiguas de la Ciudad de México

   La Santísima, mucho antes de que comenzara su hundimiento.

 Santiago Tlatelolco cuando comenzó la demolición 1958.

 La coronación de Baco, pulquería, 1890, por Briquet.

 El primer monumento a los Niños Héroes, próximo al árbol "Sargento".

 Otra toma de Santiago Tlatelolco.

 Cuando los Indios Verdes estaban frente al Caballito.

 San Lázaro.

 Otra pulquería...

 Coyoacán.

 Cuando se fraccionó la Hacienda de la Condesa.

 Ave. Juárez.

 La casa del conde de Santiago Calimaya.

 Aunque es ya Estado de México, la silueta está más que asociada a la CDMX.

 La casa Heras y Soto.

 Extraordinaria toma aérea... quizá de los años cincuenta.

 Cuando estaba el Calendario Azteca empotrado en el muro poniente de Catedral.

Teotihuacán en 1950.