martes, 30 de diciembre de 2014

Los espacios agredidos: El Tecpan de Tlatelolco.

    Nosotros, los que nos quedamos con las ganas de ser arqueólogos, no escarbamos directamente en la tierra para rescatar la historia, pero sí escarbamos en los libros, (o en las páginas web), para rescatar, maravillarnos y compartir cosas, hechos, que nos llevan de la mano a sorprendernos con los buenas, en ocasiones, malas acciones que se van dando al paso del tiempo. Montones de veces he oído la queja (o lamento) de que el Gobierno no hace nada; mi respuesta es siempre la misma: el Gobierno hace mucho pero, para bien (o para mal) el patrimonio cultural de México es tanto que a fin de rescatarlo habría que canalizar todo, todo el presupuesto que se ejerce para ese fin y nos quedaríamos sin todos los servicios que el Gobierno provee, así de fácil. Con esa idea, comenzaba a caminar por el Paseo de la Reforma, no la "nice" sino el rumbo norte, luego de asistir a la fiesta de San Judas Tadeo para documentar las estatuas que complementan al mencionado Paseo y al pasar por una parte del conjunto habitacional de Tlatelolco vi algo que llamó poderosamente mi atención y (claro es), hacia allá me dirigí.

    No había oído hablar de este recinto, se trata de El Tecpan de Tlatelolco o, muy al modo de los franciscanos evangelizadores que, siguiendo las ordenes de Cortés, que el uno mandó construir y los otros se encargaron de "santificar" le pusieron por nombre del de Tecpan de Santiago y, por añadidura, de Santiago Tlatelolco. Se trata de una de las primeras construcciones, por no decir que la primera, que, bajo el concepto de sincretismo se levantó en México pues yéndonos a lo que la palabra Tecpan representa, y el estilo en el que fue construido, no podemos decir otra cosa más que, esta es la primera obra totalmente mestiza que se levanta en la que comenzaban a nombrar por Nueva España que no era otra cosa que México.

   "Durante el esplendor del tianguis de Tlatelolco, el Tecpan “Lugar de la Casa de piedra”, entendiéndose como Palacio, fue la sede del control comercial donde residían 10 ó 12 jueces que tenían la obligación de resolver las diferencias que surgieran por el intercambio de mercancías, además debían recaudar los impuestos o tributos que los tlatelolcas pagaban a Tenochtitlan, después de haber perdido la guerra de 1473 cuando le disputaron el poder a los tenochcas, convirtiéndose en un pueblo tributario más. (...) Durante el Virreinato, el Tecpan fue la sede del poder civil y policial, además de su función primordial para los españoles, la recaudación de rentas e impuestos generados, principalmente, por el comercio de su tianguis. Los españoles mantuvieron muchas formas de organización social mexica, siempre y cuando sus interese económicos no se vieran afectados". (1)

    Pero, ocurrió que, como tantos edificios históricos que hay en México, el Tecpan fue transformado, entre otras cosas, en escuela, luego, tiempos de don Adolfo López Mateos, cuando se hizo la re estructuración de la zona de Tlatelolco, varias fueron las cosas buenas que se hicieron, una de ellas, rescatar la zona arqueológica, la otra, pretender restaurar el Tecpan, el Templo de Santiago y el Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco, solo que, hubo la (mala) idea de trasladar partes del Tecpan a lo que era el Colegio. Pero, vamos por partes y de la mano de la doctora Ángeles González Gamio:

    "No deja de maravillarnos, al recorrer la ciudad de México, encontrarnos por doquier con huellas de su rico pasado prehispánico. Un ejemplo es Tlaltelolco, la antigua ciudad gemela de Tenochtitlán a la que quedó sujeta tras un enfrentamiento bélico, que se llevó a cabo en 1475. A la llegada de los españoles estaba gobernada por Cuauhtémoc, quien pasaría a ser el gran tlatoani de ambas ciudades, a la muerte de Moctezuma y de su sucesor, Cuitláhuac. Con un diseño urbano semejante al de Tenochtitlán, las excavaciones han sacado a la luz vestigios de su templo mayor y diversas construcciones, que nos hablan de la grandeza que tuvo. Aquí se encontraba el mercado más importante de la región que tanto impresionó a los españoles. Este fue el sitio escogido por los franciscanos para edificar el Colegio Imperial de la Cruz, en donde se educó a talentosos jóvenes indígenas que aprendieron a la perfección latín y español. Muchos de ellos colaboraron con el insigne fray Bernardino de Sahagún en la elaboración de la Historia de las cosas de la Nueva España y del Códice Badiano. Durante el siglo XIX y parte del XX funcionó como prisión.

    Y ocurrió que, la que fuera la fachada del Tecpan fue colocada como fachada al que fuera Colegio de la Santa Cruz, y un mural, de Alfaro Siqueiros fue colocado en una habitación que se adosó al antiguo Tecpan, pintura que también fue trasladada desde una casa en la Colonia Roma, hasta este recinto en donde se quiso rendir homenaje a Cuahutémoc. Volvemos con la doctora González Gamio.

    "Hasta 1962 se había conservado en gran medida la construcción original, que en ese año fue desmantelada para convertir el Tecpan en recinto de homenaje a Cuauhtémoc. El arquitecto Carlos Flores Marini, restaurador y defensor del patrimonio, platica en un interesante texto que publica en su libro Hitos urbanos de la ciudad de México, que dentro de las obras que se hicieron como parte del proyecto del Conjunto Urbano Nonoalco-Tlaltelolco, se le despojó de su fachada para trasladarla al Colegio de la Cruz, que nunca tuvo ni pretendió tener una de ese lujo. Se dejó una parte mutilada del Tecpan cerca del jardín, que no se entiende, en donde en un extraño cuarto se muestra la pintura Cuauhtémoc contra el mito, de David Alfaro Siqueiros, que se trasladó de una casa de la colonia Roma. Conserva algunos bellos arcos y columnas. En una visita reciente con el culto Enrique Herrera Subirat, quien estudió en la secundaria 16 cuando ocupaba el Tecpan, nos platicó sus recuerdos y tratamos de reconstruir con la imaginación el hermoso recinto, que fue tan absurdamente fragmentado, entre otras, para dar paso a la prolongación de la avenida Paseo de la Reforma. En su lugar se levantaron tres torres departamentales, destruyendo el antiguo edificio, las habitaciones y sus cuatro patios. De todos modos hay que visitarlo y ver toda la zona que es una maravilla". (2)

    "En el Códice del Tecpan de Santiago Tlatelolco (1575-1581) se detalla la nueva construcción del Tecpan. En este documento se describen varios edificios, entre ellos, 19 salones arriba de los cuales estaban las viviendas para los señores locales. El códice también refiere una casa para recibir a personajes ilustres o al virrey, ubicada al centro de 16 ó 17 portales que marcaban su relación directa con el tianguis. Al Norte se construyó un mesón con 12 cuartos, uno de los cuales, el más grande estaba destinado al descanso de los señores viajeros. La edificación del tribunal para la audiencia concluyó en el mes de febrero de 1577, y las cárceles para hombres y mujeres, así como la oficina para los escribanos se terminaron de construir en 1581. El Tecpan contaba, además, con una casa de descanso, huerta, jardines, baño con cinco piezas, pilas de agua, una al centro, y caños para agua potable. El costo total de las construcciones del Tecpan ascendió a un total de 40,200 pesos con 50 centavos, y fueron inauguradas por el virrey Lorenzo Suárez de Mendoza y consagradas por el arzobispo de México, Pedro Moya de Contreras, el día del santo patrono Santiago". (1)


     "En 1944, Siqueiros regresó a México, después de estar exiliado, y pintó en la casa marcada con el número 9 de la calle de Sonora, el mural “Cuauhtémoc contra el mito”, trasladado a su actual recinto en 1963. Esta es la primera obra plástica del artista, elaborada con técnicas que rompieron con el muralismo clásico, pues se utilizaron soportes de madera, masonite y piroxilinas, aunados a las esculturas realizadas por Luis Arenal. En primer plano, a la derecha del mural, aparece Cuauhtémoc tomando las armas para detener la destrucción de su mundo a manos de los conquistadores europeos. Los españoles fueron representados con la figura de un centauro, lado izquierdo del mural, cuyas fuerzas principales son la religión al empuñar en una de sus manos un crucifijo transformado en daga, y las armas de fuego. Bajo las patas del caballo aparece la cabeza de un indígena decapitado que simboliza el fin de la gran cultura, y de frente está Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, emblema de la civilización milenaria. Al centro de la pintura se halla la figura del gobernante mexica Moctezuma II, quien implora a los dioses le expliquen por qué el supuesto regreso de Quetzalcóatl, en la figura de Cortés, implicó la caída de su imperio". (1)

   Y si hubo un Tecpan en la parcialidad de Santiago Tlatelolco, hubo otro en la parcialidad de San Juan Tenoxtitlan que estaba en San Juan Moyotlan, justo en lo que hoy es la esquina de Arcos de Belén con Eje Central Lázaro Cárdenas, según lo vemos en el mapa de Alzate de 1767, en la actualidad en lugar del Tecpan, (que allí se marca como Teypan), está el afamado Mercado de San Juan. Y hubo varios más, como el de Chimalhuacán. Quiero pensar que en Tecpan de Galeana, Guerrero, hubo también lo que fue propiamente un Tecpan.

    De las pocas imágenes que nos quedan de lo que era el Tecpan antes de la transformación que se dio en 1962. Para ver más, entra aquí.

   Esta era la fachada del Tecpan, que fue trasladada al Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco. Actual espacio de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

   No me queda nada más por decir lo que ya dije al principio: para bien o para mal, en México contamos con una riqueza cultural, material o inmaterial, inmensa...

Fuentes:

1.-  Artículo publicado en la página oficial de la Zona Arqueológica de Tlatelolco de INAH. Te lo recomiendo leer completo, aquí.

2.-  González Gamio, Angeles. El Tecpan de Tlatelolco. Artículo publicado en La Jornada, el 14 de noviembre de 2010.

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