domingo, 17 de febrero de 2013

La Hacienda de la Venta de Bravo; Contepec, Michoacán.

    Seguimos por los caminos de México y, más específicamente, por los de Michoacán. Estamos en el octavo día de esta ya casi institucionalizada "tirada a perder" versión 2013. Quiero cerciorarme de algo relacionado a la Ruta de Hidalgo, especialmente quiero tomar una fotografía de la estela Cabeza de Águila que, supongo, hay en la Ex hacienda de Tepetongo la cual está relativamente cerca de donde me encuentro ahora, algo así como 60 kilómetros solo que hay un problema. Transporte público para allá no hay y el taxi me cuesta casi 200 pesos por ir, y otro tanto por volver, así que procuraré llegar, de ser posible de aventón.

    Me voy a la terminal de autobuses, de donde, me dicen, sale un "micro" cada hora a un lugar llamado La Venta, de allí debo caminar poco más de un kilómetro para cruzar la autopista (la México-Guadalajara) y esperar un colectivo que me lleve a un punto denominado Agua Caliente, veo el mapa, allí dice Atotonilco, evidentemente se trata del mismo. Allí debo esperar un autobús de segunda que va para México y para por todo el camino. En el camino entre Tlalpujahua y La Venta veo varios pueblos, uno de ellos con una enorme iglesia en la punta de un cerro, se llama Talcotepec, se ve de lo más interesante.... veo en todo el camino mucha cantera y venta de ese material, seguimos ascendiendo y de pronto aparece un enorme valle, el de Contepec, municipalidad que fuera perteneciente a Guanajuato y que luego de la Independencia, cuando se hizo el trazo definitivo de los Estados, pasó a formar parte de Michoacán.


    Una vez que comenzamos a descender al valle veo a lo lejos algunas interesantes construcciones que fueron de represas. Si tú que esto lees, estás interesado en la cosa hidráulica o estás haciendo tesis sobre los sistemas hidráulicos del siglo XIX, te recomiendo venir a este lugar pues, al ir caminando por sus campos, oyes el correr del agua, eso indica que es un lugar en donde se supo aprovechar perfectamente las pendientes naturales y la ubicación de los manantiales. Llego al pueblo de La Venta y nada, no hay transporte público disponible para Tepetongo, allí me dicen que lo hay, pero solo entre semana, ya que hay niños y jovenes que viene de esa ex hacienda a la escuela en esta comunidad. Me dicen que la única opción es ir a la autopista... para allá me voy.

    Cruzo el pueblo que parece estar abandonado pero no lo está, sucede que la gente está dentro de sus casas, el clima en la actualidad es desconcertarte, mucho frío por la mañana y al mediodía un calor fuerte... son las 13 horas, la hora de la comida. Camino y llego a la carretera que me conducirá al puente de la Autopista, luego de un kilómetro de caminata me doy cuenta que por allí será más que difícil conseguir un taxi o que alguien me de un aventón, así que, aborto la idea de conocer Tepetongo y me regreso para La Venta y caer en cuenta de que, si se llama La Venta es por algo.

    Recuerdo que en épocas coloniales a lo largo del Camino Real se iban desarrollando puntos que podían ser mesones, si es que vendían comida y hospedaje; o ventas, si es que, además de la comida y el hospedaje, había avituallamiento para seguir el largo y pesado camino. Por estos rumbos seguramente pasó el Camino Real que salía de México para Toluca y de allí continuaba a Valladolid, en buena medida fue el que pasó el cura Hidalgo cuando iba rumbo a Monte de las Cruces, solo que ellos fueron de Maravatío, pasaron por las haciendas de Apeo, Pateo y Pomoca y de allí siguieron a la hacienda de Tepetongo y la de Solís. Con esto confirmo que por aquí era el paso de ese Camino Real.

    Y lo que descubro en el camino que ahora ando es un extraordinario lugar, uno de esos que tanto nos gusta ver en El Bable, una hacienda, se llama La Venta de Bravo. Primero cruzo un puente, hay sendas placas en cantera, solo que están ya muy gastadas y no se puede leer bien lo que allí dice, era habitual que el hacendado colocara una placa cuando entraba en función el puente. 

   Veo del lado derecho una enorme construcción de pura piedra, resulta ser un lienzo charro, está en el semi abandono, las fotos que allí tomé luego te las comparto, ahora seguimos caminando, paso frente a la zona en donde estuvieron algunas trojes, o algo así como unas eras, pero no de las habituales, de las redondas, sino cuadradas. Pienso que fueron eras debido a que se nota que el piso estaba aplanado y revestido de cantera, sigo mi camino y llego a la casa grande, allí hay una persona que está trabajando en uno de los canales. Saludo y pido permiso para pasar, me dice que es camino comunal y que los patrones están adentro de la casa. Saco la cámara y no me dice nada, eso quiere decir que puedo tomar todas las fotos que quiera.

    Evidentemente que en estos tiempos críticos que vivimos, no me voy a poner a tocar la puerta de alguien que no me conoce, menos aun para preguntarle sobre su propiedad, así que ni siquiera la idea se me presenta de pretender entrar en la hacienda, sigo caminando. Veo que los remates de toda la hacienda los pintaron de rojo, lo puedes apreciar bien en la foto, esa es la casa grande, con ese agregado de cantera que forma el jardín de acceso.

    No tengo idea de que tan antigua sea la hacienda pero es notorio, por su estilo, que se levantó en el siglo XIX, alcanzo a ver una placa a la entrada de donde estuvieron las trojes, allí se lee algo, dice que fue construido en 1850 y reparado en 1891, hay otra fecha, 1913.

Esta es la placa a la que me refiero.

    Me agrada el sitio, lo veo muy cuidado, bien limpio, y, aunque más de la mitad está en ruinas, es notorio que esta hacienda sigue con vida, sigue produciendo. Los campos en rededor se están trabajando, han sabido muy bien aprovechar el agua del río que pasa por aquí.



    Esta hacienda de La Venta de Bravo era de las grandes, seguramente los terrenos que poseía abarcaban todo el sur del valle de Contepec. Veo en el mapa de Guía Roji que cargo que un poco más al norte de La Venta hay un punto que se llama Bravo. Sigo caminando en rededor de la hacienda, hay algo muy especial aquí, creo es el sonido del agua que va corriendo por los canales que son muchos y es abundante el líquido.

   Hay una relación escrita por el doctor Felipe Valleza, cura de Tlalpujahua, escrita el 6 de mayo de 1760 en la que hace una relación de las Haciendas en la periferia de su parroquia y no aparece allí mencionada ni la de Bravo ni la Venta de Bravo. Tal vez sea porque pertenecía esta Venta a la parroquia de Maravatío, pero lo dudo, dado que se incluye la de Tepetongo dentro de Tlalpujahua. Tal vez llevaría otro nombre, o fuera parte de las haciendas de Tepetongo, Yerejé o la Estanzuela, veamos:
  
   "Entre norte y poniente tiene este curato (el de Tlalpujahua) una distancia alongada, de más d dos leguas. Y en ella, saliendo de este real para el último término hasta donde el curato llega, se comprenden las hacienda siguientes que son de trigo, maíces y crías de ganados. La primera se llama Tepetongo, hacienda grande con cuadrillas de indios tributarios, que es de don José Hernández de Mendoza. Sigue a ésta la hacienda de Yerexe y hacienda de la Estanzuela, que son de don Juan Retana, con arrendatarios y cuadrilla de indios tributarios. A estas dos sigue la hacienda de los Molinos de Caballero, que es hoy de don Andrés Caballero; no muy grande, con un batán para paños y molino de pan, estancias, puestos y ranchos. Tiene cuadrilla de indios tributarios, Síguese la hacienda que llaman del Salitrillo, que es la última y término de este curato. Está en administración del que se halla puesto por el dueño que vive en Querétaro; hacienda deteriorada, con cuadrillas de indios tributarios". (1)



   Es hora de regresar, sigo por el mismo camino, rumbo al puente, desde aquí alcanzo a ver los pilares que sostenían el techo de la troje.


    Esta mole es el lienzo charro que te comentaba, está justo luego de cruzar el puente y al frente de él están estas otras trojes...

    Veo que había aquí algunas habitaciones, seguramente la cuartería para que los peones acasillados vivieran.


   Y es a esto que me refiero con lo de una era cuadrada. Al centro estaba este patio, quizá había portales y techos de teja...

   Ahora que escribo esto veo en el libro de don García Cubas de 1891 que aparece registrada la Hacienda de Bravo y bastante grande que era, pues tenía una población de 1000 habitantes. Pero dice allí Hacienda de Bravo, no la Venta de Bravo... la duda queda.

Fuente:

1.- Mazín Gómez, Oscar. El gran Michoacán. Cuatro informes del obispado michoacano. 1759-1769. El Coelgio de Michoacán. Zamora, 1986. p.87

4 comentarios:

  1. como puedo llegar en camion a VENTA DE BRAVO SI ESTOY EN ATLACOMULCO

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  2. Mi bisabuelo fue peón de esa hacienda, cuando llegaron los zapatistas a la puerta de la hacienda pidieron que les abrieran y mi tío Casimiro Espinoza Galán no les quiso abrir a lo que su madre le dijo ¡usted que cuida lo que no es suyo, abrales el portón o esto le va a costar la vida¡ este tío abuelo debió haber tenido 15 años.

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  3. posiblemente la hacienda de Bravo se encuentre unos 5 kilómetros mas adelante sobre el camino que pasa frente ala hacienda de la venta, en la actualidad son ruinas lo que queda de esa construcción.

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