domingo, 24 de septiembre de 2017

Los mil conquistadores de México-Tenochtitlan

   El primer dato que supe del tema de los conquistadores de México fue, evidentemente, el de Hernán Cortés y sus acompañantes. Supe luego que Bernal Díaz del Castillo había llegado con él, luego, cuando viví en Quintana Roo y tuve acceso a la historia de esa región, a mi corta lista agregué al Adelantado, Francisco Montejo. Supe también que no fue un Montejo, sino tres que llevaban el mismo nombre: Francisco, uno era su hijo, el otro su sobrino. No recuerdo en qué fuente consulté que habían sido 300 los llegados con Cortés. Dí por fidedigno el número y ahora, con mayor información aprendo que el número fue mucho mayor. Veamos:

  “He dividido la nómina en siete fracciones. Puse en la primera á los soldados que vinieron á las órdenes de Cortés en 1519. Sube su número á seiscientos siete, y si se les unen los que firmaron la carta, procedentes de la misma época, el conjunto es superior á la totalidad del primer ejército invasor.

  Esto dimana de que los soldados querían tener la honra de ser los primeros conquistadores; siendo notorio que habían asistido á la conquista, siempre que podían contar con que no se les haría oposición, la mayor parte de los aventureros que vinieron con [Pánfilo de] Narváez, y de los que llegaron en los refuerzos sucesivos, prefirieron llamarse del ejército primitivo de Cortés, negando á sus verdaderos capitanes. De aquí que aparezcan tantos hombres de D. Hernando, y tan pocos respectivamente de Narváez y de las demás partidas.

  Forman la segunda fracción los soldados de Narváez, con un total de 387 nombres: hay que unir los que firmaron la carta de 1520; mas todos reunidos apenas dan una pequeña parte de este segundo ejército.

  En la sección refuerzos, tercera del orden por mí adoptado, se registran 147 nombres, entre los cuales van colocados siete nombres que he olvidado ó no he podido poner en lugar determinado. He dicho antes que la tan repetida carta de Tepeaca la firmaron 523 soldados; estos forman la cuarta sección, y puse al lado de cada uno la inicial que indica el nombre del capitán con quien respectivamente vinieron.

  Las tres restantes secciones están dedicadas á los conquistadores de Yucatán, de Chiapas y de Guatemala. Evidentemente que nos pertenecen las dos primeras provincias, y por esa razón tienen cabida en lo que atañe á México; mas como no militan los mismos fundamentos en favor de Guatemala, se extrañará que la coloque en este lugar: la pongo, porque la expedición que sometió á aquel país salió de México, formada de los aventureros que sojuzgaron nuestra tierra y al mando de uno de los capitanes de más nombradía, D. Pedro de Alvarado; además esas mismas tropas sometieron la parte austral del imperio mexicano, llevando sus armas victoriosas hasta más allá de las fronteras. Apunto para Yucatán 167 nombres, 134 de Chiapas, y 364 de Guatemala.

  La lista enumera, pues, dos mil trescientos veintinueve nombres. La doy por lo que valga, y sólo quiero hacer notar que he pasado como si fuera sobre ascuas sobre todos los puntos anteriores, de miedo de salir con un prólogo desemejado para una tan pequeña labor.  (1)

Más sobre el tema lo puedes ver aquí.

Fuente:

1.- Dorantes de Carranza, Baltazar. Sumaria relación de las cosas de Nueva España. Imprenta del Museo Nacional, México, 1902. pp. 359-360

sábado, 23 de septiembre de 2017

La participación femenina en la Conquista, no solo de México, sino de América

   El tema de la conquista se bifurca en dos... gustos. Hay quienes lo vemos como un pasaje histórico que ocurrió por circunstancias y en momentos precisos, en este caso era cuando España ocupaba uno de los más importantes sitios en el concierto de las naciones, como lo es hoy día los Estados Unidos o Rusia. Hay quien lo repudia basándose en un nacionalismo mal entendido. Al final cada quien tiene razón pues siendo todos seres independientes, eso incluyen los gustos, fobias o filias que a cada quien convengan, convenzan o plazcan.

   Y en esa base me causa interés encontrar datos sobre la participación femenina en el episodio que conocemos como Conquista y que algunos denominan como invasión.

   Mi idea es solo la de conocer más a fondo la historia de nuestro país y no tomar bando en algo que ocurrió hace ya casi cinco siglos. Veamos:

 Memorial de nueve mujeres Conquistadoras que se hallaron en la toma de México, dignas de gran memoria, que por sus buenos hechos á algunas de ellas les dieron pueblos y á otra ayuda de costa. Son las siguientes:

María de Estrada, mujer de Pedro Sánchez Farfán, que por sus grandes servicios le dieron el pueblo de Tetela, y Guayapa á la aldea de El Volcán: hay de ella grandes hechos con una Espada y Rodela: no tuvo hijos: heredó S. M. los pueblos; de esta casa no se provee ninguna persona.

María de Vera, asimismo mujer valiente, le dieron 300 pesos de ayuda de costa en la Real Caja; tuvo un hijo fraile de San Agustín que fue á España.

Francisca de Ordaz, mujer muy valiente, hizo muy buenos hechos: casó con Juan González de León, padre de Diego Ordaz de León, vecino de Oaxaca: no ha quedado sucesión de esta casa.

Elvira Hernández que casó con Thomas de Rijoles, tuvo una hija que se llama Beatriz: no sé qué se ha hecho esta casa: no se provee ninguna persona. (N. de T. no tuvo hijos, ni nunca se quiso casar.)

Beatriz Hernández, mujer de Francisco de Olmos, no tuvo hijos, ni de esta casa se provee nadie.

Beatriz Hernández, hija de Beatriz Hernández, casó con Thomas de Rijoles: no tuvo hijos: este se fue á España.

Beatriz Hernández casó con Benito de Cuenca: no tuvo hijos, ni de esta casa ha memoria, que ha mucho tiempo que murió.

Beatriz de Ordaz, hermana de Francisco de Ordaz, mujer de Hernando Alonso que ya murió, no tuvo hijos.

Al margen y al comenzar tiene esta postilla: «Es copia de los papeles del Exm° Sr Marq. de Montesclaros, que paran en el Archivo de el Exm. Sr Marq. de Arisa, de donde Yo. D. Fran. de Gamboa Dip. del Com. de Mexc.° la saqué teste año de 1758.» Copia de 18 hojas folio.

Ha más de 14 años que hice esta copia y de ella ni recuerdos tenía, cuando, platicando con mi amigo el Sr. Luis González Obregón, me dijo de la obra que escribe tocante á los pobladores de México nuestro común amigo D. José M.a  de Agreda y Sánchez. Recordé entonces tener esta copia, y, para ayudar y estimular al Sr. Agreda, he querido la publique El Estandarte, que siempre me hace bien y buena obra, acogiendo lo que propio ó ajeno le remito. Dr. N. León, ex-Director del Museo Michoacano”. (1)

 ALGUNOS DATOS

30 españolas acompañaron a Colón en su tercer viaje.
En el siglo XVI, de los 45.327 viajeros a América registrados en archivos 10.118 son mujeres.
Mencía Calderón, al frente de 50 mujeres, atravesó 1.600 kilómetros de selva en una expedición de más de seis años.
Isabel Barreto, primera y única almirante de la Armada, lideró en 1595 una expedición por el Pacífico en la navegación más larga por ese océano hasta entonces.
María Escobar introdujo el trigo en América.
María de Toledo fue virreina de las Indias Occidentales.
María de Estrada participó en la expedición de Hernán Cortés en México y sobrevivió a la Noche Triste.
 Inés Suárez acompañó a Pedro de Valdivia en la conquista de Chile, cruzó el desierto de Atacama y participó en la defensa de Santiago.
Catalina de Erauso abandonó el convento en España para viajar al Nuevo Mundo y combatir como soldado de infantería en los reinos de Perú y Chile.
Beatriz de la Cueva fue gobernadora de Guatemala y la primera gobernadora de los virreinatos.
Beatriz Bermúdez de Velasco participó en uno de los combates para conquistar Tenochtitlán obligando, espada en mano, a volver a la batalla a los españoles que se rendían.
Mencía Ortiz creó una compañía para el transporte de mercancías a Indias. (2)


Fuentes:

1.- Dorantes de Carranza, Baltazar. Sumaria relación de las cosas de Nueva España. Imprenta del Museo Nacional, México, 1902. pp. 456-457

2.- Museo Naval de España. Folleto de la Exposición No fueron solos.


viernes, 22 de septiembre de 2017

La presencia dominica en Oaxaca: El recuento de los daños

   Ahora viene el recuento de los daños. INAH ha informado de al menos una veintena de edificios catalogados que sufrieron daños, sea en la Ciudad de México que en Morelos, Puebla, Oaxaca y Chiapas. Justo la zona por donde comenzaron los primeros reconocimientos de tierras, luego de la conquista. La región, bien se sabía, era sísmica, se tuvieron las precauciones que el conocimiento arquitectónico de la época se tenían: edificios bajos, paredes más gruesas de las de por sí gruesas que se hacían con regularidad.

  “La enorme tarea de evangelización de los naturales de lo que ahora es Oaxaca recayó fundamentalmente en la orden de los dominicos, encargados de las tierras del sur, región a la cual no habían llegado los franciscanos. Los primeros dominicos en llegar a este territorio después de la autorización otorgada por el emperador Carlos V, hacia 1528, fueron los frailes Bernardino de Tapia y Gonzalo Lucero. Una vez establecida la provincia de Santiago en México, otros religiosos españoles fueron enviados a Oaxaca; fray Lucero, a la zona de la Mixteca y fray Tomás del Rosario, a Antequera (hoy Oaxaca). Ya a fines del siglo XVII existían dos vicarías: la de la Mixteca, que contaba con 18 casas y sede en Yanhuitlán, y la Zapoteca, con 20 casas y sede en Antequera. A fines de dicho siglo existían ya conventos por todo el estado, divididos en lo que los dominicos llamaban naciones. En la nación Mixteca había 18 conventos, en la Zapoteca 23, en la región Mixe 5 casas, en la Chontal 4 parroquias y en la región Huave 1 parroquia; en total, 51 casas y una gran cantidad de iglesias y ermitas. Además de los dominicos, se establecieron en territorio oaxaqueño los jesuitas, los mercedarios, los carmelitas, los agustinos, los betlemitas, los juaninos, los franciscanos y el clero secular, entre otras órdenes.

  La etapa de máximo esplendor de estos conventos fue a mediados del siglo XVII, en la cual se practicaban diversas actividades en las casas dominicas, que eran a la vez talleres y escuelas de artes y oficios. Los templos, conventos y recintos construidos en Oaxaca durante el periodo de la denominación española fueron concebidos en los más diversos estilos, con características arquitectónicas muy definidas. En cuanto a su estructura, es común que los templos sean de baja altura, sumamente pesados, con muros de gran espesor y pocas ventanas de pequeñas dimensiones; son en su mayoría de piedra, cantera aparente, ya sea en forma de morrillos o sillares combinados con tabiques de barro recocido, características obligadas porque Oaxaca se encuentra en una zona de alta sismicidad, por lo que prácticamente no sobrevive templo alguno que no haya sido modificado en su estructura y estilo originales. La ornamentación interior se basa en una pintura con amplia gama de recursos, que van desde un cuadro hasta los dibujos con motivos de que vegetales que cubren inclusive las flautas de los órganos, figuras caprichosas, rosetones, etc., pasando por pinturas al óleo y los frescos aplicados directamente en los muros, que representan con frecuencia motivos dominicos. Por otro lado la escultura representa personajes bíblicos, santos y mártires". (1)

  Las imágenes que obtuve del portal del periódico El Universal corresponden al ex Convento de Santo Domingo en Tehuantepec, Oaxaca.

Fuente:

Delgado Parros, Gustavo. Órganos históricos de Oaxaca. Fomento Cultural Banamex, México, 1999. p.22

jueves, 21 de septiembre de 2017

La capilla de Chepe Benito López en Santa Cruz de Juventino Rosas, Guanajuato

   El municipio de Santa Cruz es uno de los del Estado de Guanajuato que guarda más tradiciones asociadas a la herbolaria, quizá sea esa la razón por la cual existen ciertos cultos religiosos, asociados a la Santa Cruz pero con matices que mantienen algo de la antigua tradición del México prehispánico, uno de ellos es el culto a las almas o ánimas.

   Hace pocos años supe del culto al ánima de Andrés Delgado, personaje que participó en el bando insurgente durante la guerra de Independencia que fue brutalmente asesinado justo en la parte norte del municipio de Santa Cruz, en cañadas de Landín. Se dice que los restos del insurgente fueron llevados a la capilla del cementerio, velados y enterrados. Luego de un tiempo la capilla colapsó, se construyó una nueva pero quedó dentro de una propiedad privada, allí se le sigue rindiendo culto al ánima pero la capilla está dedicada al Señor de la Piedad.

   La capilla que ahora visitamos está en las mismas condiciones, dentro de una propiedad privada, atendida por una señora muy entrada en años que recibió el "encargo" de parte de su marido al morir; él lo había recibido de su padre, quien lo recibió de su abuelo...

   He oído dos versiones en torno a José Benito López, se dice que era español y que trabajaba en la construcción de la parroquia de Santa Cruz cuando la muerte lo sorprendió. Tenía un Cristo el cual (así lo presumo) pasó a custodia de alguien que lo fue heredando a sus descendientes. La otra versión dice que José Benito era también del bando insurgente y fue sacrificado.

   La capilla del ánima de Andrés Delgado está hacia el lado poniente, en lo que era a medidos del siglo XIX la gotera de la villa, es decir, el límite de la población y la de Chepe Benito está hacia el oriente, también en lo que era el límite... ambas sobre la misma calle. Quizá esto sea una marca de "los cuatro vientos"... tendríamos que saber si hay capilla al norte y al sur.















miércoles, 20 de septiembre de 2017

Las Haciendas de Santa Cruz de Juventino Rosas, vistas desde el satélite.

  Lo que vemos en la imagen es el mapa del municipio de Santa Cruz de Juventino Rosas, Guanajuato. Se localiza entre Salamanca (al poniente) y Celaya (al oriente). Quizá lo más conocido del lugar sea el vals Sobre las Olas, de eso no hay duda; pero hay algo que es sumamente interesante en el lugar, más allá de sus varias capillas con sus respectivos culto a una determinada ánima. Se trata de sus haciendas. Así que haremos hoy un recorrido virtual (vía mapas satelitales) de ellas:

  La Primera que vemos es la de Esperanza o Galera de la Esperanza. El sitio se encuentra en ruinas, se localiza justo a un lado de la carretera Salamanca-Santa Cruz, pocos kilómetros antes de llegar a esta población. Fue la primera hacienda que visité en este Bable, la puedes ver aquí.

  Una más que está justo en el límite de los municipios de Salamanca y Santa Cruz, justo donde termina el cerro Gordo en su lado oriente y que se le llama como el cerrito de Garma, se localiza las ruinas de la que fuera la Hacienda de San Isidro, también la visité ya, lo puedes ver en este enlace.

    Al lado oriente, del lado sur del municipio se localiza la Hacienda de Merino. No hay que confundirla con otra del mismo nombre que no está muy lejos de ahí, cruzando el río La Laja, en el municipio de Cortazar. Notarás que hay un chacuaco de considerable tamaño, esto nos dice que fue una hacienda cañera, hubo una época que en esta zona se cultivó la caña de azúcar, nos queda el recuerdo de un ron que no lejos de Merino se producía: el Ron Bajío.

  San Nicolás era una de las haciendas más grandes que había en el municipio, colindaba hacia el poniente con la Hacienda de Ancón, incluso compartían el nombre, que era originalmente el de San Nicolás de Ancón, quedando solo como San Nicolás, en el lado de Santa Cruz.

  Galeana o La Galera. Está en la actualidad integrada a la ciudad, tengo la duda de su nombre, quizá era parte de San Nicolás. No encuentro ningún documento que nos diga más sobre la historia de esta hacienda, y, en general, de todas las haciendas de Santa Cruz de Juventino Rosas.

La Hacienda de Comontuoso es el origen de la población que ahora conocemos como Santa Cruz. "La hacienda de Montuoso fue construida por un español llamado Juan Antonio Montuoso allá por el año de 1590 pero en el año de 1597 le vende doña Francisca de Valdéz esposa de Agustín de la Torre por lo cual con el tiempo le hereda a Don Agustín de Valdéz y Portugal, Don Agustín de Valdéz y Portugal le vende a Don Cristóbal Cano y Molina quien empieza a vender fracciones de este terreno es por eso que decimos que ya existían las haciendas desde antes de la fundación de Santa Cruz (Valencia, Comontuoso, El Tecolote, Romerillo)".

  San José de los Llanos. Notamos una constante, casi en todas las haciendas de Santa Cruz, son esos dos círculos, uno frente al otro, se trata de las eras, espacios circulares, planos, regularmente aplanados, en ocasiones con piso de barro, que servían para secar los granos cosechados y poderlos almacenar. 

Aguirres, quizá sea de nueva creación o cambió su nombre original.

  San Antonio Romerillo. Claro ejemplo de lo que fue el reparto agrario, consecuencia de la Revolución, al quedar completamente fraccionada y rodeada de casas la mencionada hacienda.

La Hacienda de Valencia es la única que vemos desde el satélite en buen estado, ha sido restaurada y funciona como hotel, cuenta con 8 habitaciones.

  Jaralillo es el nombre que tiene esta comunidad, no sé si era hacienda, pero vemos una galera de tres naves y un espacio que la circunda.

Guadalupe, otra de las haciendas de Santa Cruz de Juventino Rosas.

 La Galera Prieta, era parte de alguna enorme hacienda, creo la de San Nicolás, pero no estoy seguro.

  Quizá esta sea la Hacienda del Cerrito de Tejeda.

  Las tierras de esta parte del Bajío, son productivas, el agua baja de la sierra, de ahí que hubiera una buena cantidad de Haciendas. Según el directorio publicado por Cochran en 1886, en la municipalidad de Santa Cruz había 20, a continuación sus nombres y los de sus propietarios:

Comontuoso de Ignacio Arizmendi.
Cerrito de Tejeda de Juan R, Lerma
Corrales de Juan R. Paniagua
Franco de Juan Argomedo
Galera de Luis Rábago
Guadalupe de Martiniano Herrera
Garambullo de Blas Gasca
Llanos de Macedonio Pérez
Morales de Próspero Gayón
Ojo de Agua de Cruz Hernández
Pozos de José Márquez
Romerillo de Antonio J. González
Salitre de Simón Guerrero
San Antonio de Cecilio Cárdenas
San Nicolás de Concepción R. Caballero
Santa Cruz de Catarina Barrera
Sauz de Concepción Márquez de la Concha.
Tabera de Guadalupe Góngora
Tecolote de José González
Valencia de Luisa Hernández 

  En cambio, en el Censo de 1900, solamente se registran 14 haciendas en el municipio de Santa Cruz.

Fuentes:

1.- Centeno Pérez, Pablo. La antigua Santa Cruz de Comontuoso, hoy Santa Cruz de Juventino Rosas. Monografías del Bicentenario. Guanajuato, 2010.

2.- Cochran, John. Haciendas of Mexico. Root & Thinker, New York, 1886

3.- González, Pedro. Geografía local del Estado de Guanajuato. La Rana, Guanajuato, 2004

martes, 19 de septiembre de 2017

San José de las Pilas, municipio de Juventino Rosas, Guanajuato

  Mucho he hablado de las puertas azules, estamos ante una más, no en cualquier lugar, sino en un estupendo ejemplo de arquitectura vernácula que usa la piedra de la región como la materia principal. El lugar se encuentra en una especie de lengua que sale de la Sierra de Codornices hacia el sur, se le conoce como Cerro Gordo y se localiza en el municipio de Salamanca.

  Recordarás apenas te contaba de lo que hay por el rumbo de Ancón y de cuán grande era la hacienda. Toda la parte oriente colindaba con la Hacienda de San Nicolas, y el punto en donde nos encontramos ahora es en el rancho de San José de las Pilas, este rancho fue parte de la mencionada Hacienda, y si se llama de ese nombre es debido a que a pocos kilómetros al norte está Las Fuentes, en donde hay manantiales que alimentan algunos arroyos, uno de ellos baja precisamente por este punto y surte las fuentes.

  Todo esto lo debemos decir en tiempo pasado pues en la actualidad los arroyos y las fuentes aparecen sólo en época de lluvias y este tipo de casas, al menos la que vemos en la imagen, no está habitada.

  Si no te es familiar la zona, al final incluyo un mapa y su debida explicación...














  Cerrogordo era una hacienda de considerable tamaño, se localiza en la ladera sur, justo en la falda del cerro Gordo, el cual corre hacia el oriente bajando gradualmente su altura. Se localiza allí el cruce de la Autopista 45D en su tramo Celaya-Salamanca; la 43D que va de Cerrogordo a Morelia y la 20D de Cerrogordo a León. El área que aparece en verde corresponde a esa "lengua" que menciono arriba y es entre Ancón-Las Pilas-Santa Cruz es donde vamos encontrando estos vestigios de arquitectura vernácula, de ahí hacia el norte está la Sierra de Codornices.