domingo, 21 de mayo de 2017

De cuando el petróleo se usaba en la cocina

   Comentaba, hace poco, sobre la evolución que el uso del fuego en la preparación de la comida hemos tenido en el tiempo, vimos los fogones tradicionales del México prehispánico, los tenamaxles que se apoyaban, y lo siguen haciendo, en tres piedras; vimos los comales, las cocinas de humo y llegamos hasta la estufa de gas, olvidé ahí incluir las estufas de petróleo que estuvieron en uso en los cuarenta y, sobre todo en los cincuenta del siglo XX.

  Fue justo en aquella época, específicamente en 1959, que Petróleos Mexicanos hizo un cambio, en vías de mejorar, pues salió del mercado el Tractomex el cual fue sustituido por el Tractogas. Esto traería una consecuencia negativa a las estufas de petróleo y los anuncios lo daban a conocer claramente.

Petróleos Mexicanos anuncia su carburante para tractores denominado Tractogas.

  Este nuevo producto que ahora ponemos en el mercado, es la respuesta de Petróleos Mexicanos a las insistentes demandas del sector agrícola, así como de los proveedores de maquinaria para la agricultura, por un combustible moderno hecho exclusivamente para tractores con motor de encendido eléctrico, de servicio pesado, comunes en esa actividad.
  El tractogas se distingue por su color azul y tiene un índice de 35 número que es el requerido de acuerdo con los fabricantes de las máquinas a las cuales se destina. Substituye al actual Tractomex, que no  satisface dicho requerimiento.
  Con la aparición del Tractogas quedará resuelto el problema de los usuarios que, no encontrando combustible apropiado para sus máquinas, se veían obligados a mezclarse gasolina al Tractomex, para conseguir que sus máquinas funcionaban eficazmente.

  El Tractogas es un carburante preparado especialmente para dichas máquinas y permite obtener el mayor rendimiento posible de las mismas. Las ventajas que se obtienen, derivadas de una mejor conservación del equipo y las economías en reparaciones y mantenimiento , que son el resultado del uso de un combustible apropiado, compensarán con creces su precio. El Tractogas puede aquirirse en nuestras Plantas de Almacenamiento al precio de 0.35 por litro.

Importante:
  Debe advertirse que el nuevo producto Tractogas (de color azul) está destinado exclusivamente a utilizarse como carburante para motores de combustión interna. No deberá usarse como petróleo iluminante en lámparas ni combustible en estufas domésticas, como se acostumbraba hacerlo con Tractomex (de color verde), pues se corre el riesgo de explosión igual que si se usara gasolina.
  Para lámparas y estufas, Pemex produce el Petróleo Diáfano (de color morado), que no ofrece ningún peligro y es el único combustible recomendado para estos usos.

Petróleos Mexicanos anuncia:

  Que está retirando del mercado el producto llamado Tractomex (de color verde, conocido también como Tractolina en algunos sectores, el cual será substituido con un nuevo producto denominado Tractogas. No debe usarse para estufas o lámparas. Como algunos consumidores de Tractomex (de color verde), como combustible para estufas y lámparas, se advierte al público que el nuevo producto Tractogas (de color azul) no debe usarse nunca, como petróleo iluminante en lámparas ni como combustible en estufas domésticas, pues se corre el riesgo de una explosión, igual que si se usara gasolina.

  Use petróleo diáfano. Para lámparas y estufas, Petróleos Mexicanos tiene a la venta el petróleo diáfano (de color morado), que no ofrece ningún peligro y es el único combustible recomendado para estos usos. Adquiéralo en los expendios autorizados o en nuestra Planta de Almacenamiento.

  Los anuncios que acabamos de ver fueron publicados en mayo de 1959 y el que ahora vemos en agosto de 1950, cuando Pemex vendía las estufas de petróleo en $25.00 pesos, que eran 2 dólares. Para ver lo que el anuncio dice y cómo era que estaba asociado a la campaña de reforestación, entra aquí.

sábado, 20 de mayo de 2017

Antes y ahora: La cruz atrial de Acolman

Acolman, Estado de México, entre 1539 y 1560. "Atención aparte merece la cruz atrial, especialmente por su significado ya que los frailes, en su misión de catequizar y acabar con las sangrientas ceremonias de los cultos indígenas, se vieron en el problema de cómo explicar la crucifixión de Cristo, por lo que optaron en representar simbólicamente ese momento a través de grandes cruces que situaban en el atrio, de ahí el nombre de cruces atríales, mismas que eran decoradas con los motivos de la Pasión y no con el Cristo crucificado. Esto con la intención de que los indígenas no recordaran el sacrificio humano, acto desaprobado por los evangelizadores. De tal manera, la cruz atrial adquiere un alto valor de expresión religiosa y artística al fusionarse dos religiones o creencias que originaron el arte mestizo.

Acolman, Estado de México, 2017. "La cruz está colocada fuera del recinto conventual, frente a la entrada principal del atrio. Su basamento es un cubo formado de mampostería, posiblemente de dimensiones diferentes al que tuvo en la época del siglo XVI. El maestro en arte colonial, Manuel Toussaint, afirma que: "La cruz del Convento Agustiniano de Acolman presenta un contraste curioso: el dado que sirve de peana a la cruz tiene la imagen de la virgen en altorrelieve. Es esta imagen de un primitivismo tal, que pudiera creerse que más que una imagen cristiana, es un ídolo; la cruz, en cambio, está cubierta de relieves finos que no matan el perfil cilíndrico de su forma; en el centro de ella, una hermosísima cabeza de Cristo recuerda la escultura renacentista, sobre todo por el contraste con la figura inferior". (El texto en cursiva fue tomado de Catholic.net)

viernes, 19 de mayo de 2017

Aditivo o sustractivo, el cuatro (IIII) en los relojes novohispanos

  Son varias las teorías que hay en torno a la representación del número cuatro romano en el reloj, van desde las teorías aditivas y sustractivas (sumar y restar) hasta las supersticiones, pasando por el enojo del Rey de Francia. De ello dan cuenta muchas páginas en Internet que sería ocioso de mi parte ponerme a dar mi punto de vista o, peor aun, transcribir. 

  Para mi esta historia gráfica comenzó al hacer un acercamiento a la torre del templo de la Compañía en Guanajuato y darme cuenta de algo que nunca había notado, tal vez por su altura que es el reloj grabado en piedra que se conserva en el cual el cuatro es representado así IIII, contrario a la tradición del IV.

  Así fue como comencé a buscar en mi archivo fotográfico cuáles otros relojes de iglesia tienen los cuatro "palitos" en lugar del IV y di con varios, la primera imagen corresponde a la Parroquia de Santa Prisca en Taxco, Guerrero. El que ahora vemos es la Catedral de San Luis Potosí.

  Este es el reloj del templo de Santa Rosa de Lima en Querétaro.

 La excepción que confirma la regla de que esto no fue uso precisamente novohispano, está en Guanajuato en el templo porfiriano de la Asunción. Para ver más al respecto, incluidas las teorías, entra en este enlace.

jueves, 18 de mayo de 2017

Acariciando la historia: Una reflexión en el día que cumplo 62 años

  Es 18 de mayo, día de los Museos, aniversario de la fundación de Morelia, natalicio de Juan Pablo II y, además, día de mi cumpleaños (18-05-1955). Razón por la cual hago en este Bable una reflexión abierta de lo que es mi vida en estos momento... o de lo que ha sido hasta ahora.

  Viví perdido toda mi etapa de formación. Perdido porque nunca tuve dirección alguna, ni se me dio la debida orientación, cada día se vivía el día, punto. Obtuve plena libertad de mis acciones desde un principio, se me dejó hacer lo que yo quisiera, con la salvedad de que, en el momento de elegir carrera no me enfoqué a lo que realmente me gusta (eso lo sé ahora, antes no).

  Con la economía resuelta en aquellos años "dorados" pude brincar de una carrera a otra, comencé por Arquitectura (dado que sabía dibujar muy bien) pero, luego de un año y medio cambié al Diseño Gráfico, eso porque "sabía escribir muy bien" (me refiero a la caligrafía) y finalmente caí en Turismo, pues me gustaba mucho viajar. Caí en el engaño de que al estudiar esa carrera se está estudiando el arte de ser buen turista y no fue así. Como quiera, logre ser un buen turista... un excelente turista, pero eso fue por otras habilidades, no precisamente por lo que aprendí en la escuela.

  Viví largas temporadas en muchos lugares: Guadalajara, México, Cancún, Ixtapa, Los Cabos... conocí 30 de los 32 estados del país y una docena de países. Viví el turismo desde todos sus ángulos a excepción de la Gastronomía (nunca me ha gustado preparar comida, ni servirla) y un buen día, hace ya 10 años de eso pensé si me daría la oportunidad de hacer lo que realmente me llena tanto y me dije que sí. Me di permiso, en el entendido de que sacrificaría la comodidad, los ahorros y la certeza de tener siempre en la cartera una tarjeta con la cual pagar lo que se me antojara.

  Puse todo en la balanza que carga el Arcángel San Miguel y opté por dedicarme a hacer lo que realmente me gusta, fue así que emprendí el otro viaje, un viaje al pasado, el cual me ha llevado a sitios remotos, a entendimientos gratos... e ingratos, a sorpresas, a llanto y sobre todo a un entendimiento mayor de lo que es esto que tengo por subtitulo en este Blog: "el pasado perfecto del futuro incierto del verbo vivir".

  Ese pasado se materializa de tal modo que un día alguien me dijo, viéndome fijamente a los ojos: "oye, tu no estas aquí, ¿verdad?, tu te vas en el tiempo..." sí le respondí. Así es.


miércoles, 17 de mayo de 2017

El convento dominico de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo de Querétaro

  Hace pocos años tuve la oportunidad de conocer las misiones de la Sierra Gorda, todas extraordinarias, difícil decir cuál es mejor. Cada una tiene sus propias características, sus detalles únicos, si bien la de Jalpan destaca, las demás tienen lo suyo. Es necesario conocerlas a todas para entender la complicada tarea que fue llegar a esos lugares. Y es ahora, que conozco el recinto dominico en Querétaro que "ato" una historia con otra de los sitios que he conocido en los que hubo presencia de la Orden de los Predicadores.

   Fue el fraile Felipe Galindo quien tuvo a su cargo iniciar o, en todo caso, continuar la evangelización en parte de la Sierra Madre Oriental, comenzando por Zimapán, en el actual estado de Hidalgo, cosa que ocurre e 1686, su encomienda incluía también al "Cerro Gordo", es decir a la Sierra Gorda queretana. Es por eso que digo que logré conectar una historia con otra pues, hace cuatro años una buen amiga me comentó de un sitio extraordinario; el Santuario del Señor de Mapethé, en el municipio de El Cardonal, estado de Hidalgo. Y tenía toda la razón, el lugar está enclavado en la parte "amable" de la sierra, es fácil llegar ahí y justo a un costado del Santuario vi unas ruinas, alguien me comentó se trataba de un convento dominico abandonado. Me quedé con la duda, ahora sé que antes de llegar a Zimapán, pretendieron hacer fundación en el mencionado lugar. Pensaba esa había sido fundación jesuita, ahora creo fue, más bien, dominica. Puedes ver la historia aquí.

  "Acabamos de ver que durante el siglo XVIII y primeros del XIX, el convento tuvo una vida próspera, pues su comunidad no menor de ocho religiosos, algunos de gran categoría intelectual: Predicadores Generales, Lectores o Profesores, Examinadores de algunas diócesis, Presentados y hasta Maestros en Sagrada Teología. Pero a partir de la Guerra de Independencia, iniciada en 1810, empezó a disminuir el número de religiosos hasta quedar en Querétaro uno sólo en 1858, el padre Miguel Loaria, de 42 años de edad, mexicano. La crisis no fue únicamente del convento sino de toda la Provincia dominica y aun de toda la Iglesia de México. Varias fueron las causas que contribuyeron a esta rápida y total ruina sin que las autoridades eclesiásticas y de la orden pudieran evitarla por más esfuerzos que hicieron. He aquí las principales: La primera fue que algunos dominicos mexicanos impulsados por el anhelo de alcanzar la victoria de la Independencia de España se salieron de los conventos y se fueron a luchar, lo que no debe extrañarnos, pues nos dice el padre Mariano Cuevas, jesuita, en su Historia de la iglesia en México, que de los 8000 sacerdotes que había en México a principios del siglo XIX, 6000 estaban por la Independencia y 120 murieron en le campo de batalla". (1)

  "Para el año de 1859 ya no quedaban en la República más que 36 religiosos dominicos, seis de los cuales vivían solos en sus respectivos conventos, el de La Piedad en México; el de Nuestra Señora de Guadalajara; el de Santa Rosa de Lima de Sombrerete, Zacatecas; el de la Preciosa Sangre de San Juan del Río, Querétaro; el de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo de Querétaro; el de la Misión de San Miguel Palmas, Querétaro. La Provincia de Santiago iba camino de la extinción, pues no se veía la posibilidad de que se pudiera restaurar, sin embargo, según el dicho, "mientras hay vida, hay esperanzas". Lo malo fue que esa débil esperanza se la quitó el presidente de la República Benito Juárez, al publicar, con fecha 7 de julio de 1859 en la ciudad de Veracruz, las Leyes llamadas de Reforma". (2)

  Esa fue la suerte de los dominicos y de todas las órdenes religiosas que fueron exclaustradas de México a consecuencia de la Reforma. Luego serán restablecidas, pero esa es ya otra historia. Originalmente el convento dominico de Querétaro estaba en las afueras de la ciudad, hoy día es parte del casco viejo o Centro Histórico, catalogado, además, como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La propiedad de los dominicos abarcaba 15 mil metros cuadrados, según lo refiere el autor del que doy datos abajo.

 Esta era la dimensión del convento dominico, el cual incluía huerto, potrero, jardines, queda demarcado en la actualidad por las calles Pino Suárez al norte; Arteaga al sur; Guerrero al oriente y Ocampo al poniente. Una especie de tablero es lo que vemos, pues al sur poniente estaba el convento femenino de Santa Rosa de Viterbo y al nor oriente el de San Agustín, quiero pensar que con igual dimensión de terreno.

Fuente:

1.- Arroyo, Esteban. Historia del Convento de Santo Domingo en Querétaro. Gobierno del Estado, Querétaro, 2000. p. 41

2.- Ibid. p. 43

martes, 16 de mayo de 2017

La Capilla del Rosario en Querétaro y su curiosa asimetría.

   No sé cuántos templos habrá en el Centro Histórico de Querétaro, deben ser una docena, tal vez docena y media, eso si hacemos un cálculo proporcional pues, si en la Ciudad de México, la Novohispana, eran 84 los asentados, unos 18 serán los que tenga la ciudad que ahora visitamos, Cuando tenga la oportunidad de volver, si me quedo varios días, lograré visitarlos todos, más allá de Santa Rosa de Viterbo, San Agustín y San Francisco. Tendré entonces el número exacto.

  El que pude conocer en esta ocasión fue el conjunto dominico, la llamada Orden de los Predicadores (OP por su siglas en español) y encontré algo sumamente curioso que rompe totalmente con la cuidada estética de tiempos virreinales en el que la premisa era mantener el equilibrio y la perfecta, casi obsesiva, simetría. Al observar la fachada lo vemos claramente, el decorado va igual del centro a la derecha que del centro a la izquierda solo que hay aquí un detalle.

  Podemos intuir que el conjunto se construyó en tres tiempos, uno para la "casa" es decir, el propio convento; otro el templo y uno más la capilla. Fue entre 1693 y 1697 que se terminó el Convento, para 1701 el templo, supongo luego se procedió a la construcción de la capilla, a la derecha del templo y es aquí en donde esta esa ligera imperfección que no se ve a primera vista pero, si analizas bien la fachada lo notarás. Observa con atención el ángulo superior izquierdo de esta imagen, verás que el cuerpo de la torre entra unos cinco metros en lo que es el espacio de la capilla.

  El conjunto en general es sobrio, son pocos los elementos decorativos que hay en la fachada, al igual que en el interior del templo y la capilla en los que solamente el color se vuelve la cosa que decora, las paredes son lisas y las imágenes de santos son pocas.

  Como quiera esto no desmerece la serena belleza de su cúpula.

 Es aquí en donde observamos esa "intromisión". El cubo de la torre del templo reduce en algunos metros el espacio del coro...

  Al igual que el espacio del acceso, la puerta que en el terreno general que ocupa la capilla, que es un rectángulo, la puerta está centrada pero queda limitada en realidad por la base de la torre del templo, una vez adentro el espacio se abre completamente, es solo el área que ocupa la torre la que "roba", por así decirlo, el espacio que le corresponde a la capilla.

  En la parte alta, a la izquierda, vemos la representación de la palma. "En la época pre-cristiana la palma fue considerada como un símbolo de victoria (Aulo Gelio, "Noct. Att.", III, VI). Fue adoptado por los primeros cristianos, y se convirtió en símbolo de la victoria de los fieles sobre los enemigos del alma. La palma, dice Orígenes (In Joan., XXXI), es el símbolo de la victoria en esa guerra librada por el espíritu contra la carne". (Enciclopedia Católica.)

 A la derecha vemos el ciprés. "El ciprés es en Europa un símbolo de duelo. Quizás se trata de todos modos de una mala interpretación, aunque sea de origen muy antiguo, del simbolismo universal y primitivo de las coníferas que, por su resina incorruptible y su follaje persistente, evocan la inmortalidad y la resurrección". (Imaginaria.)

  Una nave, en medio de una tormenta en alta mar,  hay arriba una estrella, se trata de la Stella Maris, nombre antiguo que se le daba a la Virgen María. Este símbolo se localiza al centro en la mesa de oficio.

  San Martín de Porres y Santa Rosa de Lima, santos peruanos colocados en el altar al lado que les corresponde, masculinos a la izquierda, femeninos a la derecha. En la extrema izquierda está San José Macías, santo nacido en España y muerto en el Perú.

  "San Juan Macias, amigo íntimo de San Martín de Porres y coetáneo de Santa Rosa de Lima. Fueron los tres santos Dominicos que, en el siglo XVII animaron la vida Cristiana de la ciudad de Lima". (Wikipedida.)






lunes, 15 de mayo de 2017

Antes y ahora: Paseo de la Reforma 325, CDMX.

 Paseo de la Reforma 325, año de 1955.-  Había transcurrido ya poco más de medio siglo de los años dorados del Porfiriato y en la esquina con la calle Río Guadalquivir seguía erguida la espléndida casa de alguno de los magnates de aquella época.

Paseo de la Reforma 325, año de 2017.- A poco más de un siglo de que fuera levantada, la casa sigue ahí, como pieza de Museo, una de las cinco o seis que lograron sobrevivir intactas al paso del tiempo y del crecimiento (vertical) de la ciudad.

domingo, 14 de mayo de 2017

Una cruz que era de cementerio y ahora es atrial

   En la imagen vemos a la derecha la capilla de Nuestra Señora del Rosario, al centro el templo de Santo Domingo y a la izquierda el portal de peregrinos del que fuera el Convento de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo en Querétaro. En la esquina que forman las actuales calles existe una cruz que, podemos considerar atrial por estar en el atrio del conjunto conventual pero no está al centro, como marca la tradición. Esto debido a que la cruz fue trasladada a ese lugar para resguardarla de la bien sabida destrucción del patrimonio material que padecemos.

   Cuenta el padre Esteban Arroyo en su libro de la Historia del convento de Santo Domingo de Querétaro, que la cruz estaba en el cementerio del Espíritu Santo, distante algunas cuatro o cinco cuadras al sur del convento. El cementerio fue suprimido en los años cuarenta del siglo XX, y la cruz que estaba al centro del camposanto fue trasladada a la capilla del Espíritu Santo, distante unas tes calles al norte, es decir, a sólo dos del Convento. En 1950 la cruz es de nuevo trasladada a donde la vemos actualmente.

    Dice el referido padre que la cruz data de 1739. Al verla en la esquina de las calles Guerrero y Pino Suárez una de las cosas que me llamó la atención es la parte central en la que aparece una especie de Velo de Verónica pero sin el correspondiente Divino Rostro.

  El siguiente elemento que llama mi atención por ser la primera vez que lo veo en una cruz atrial son las cinco llagas, sangrantes. Además de las 30 monedas. De pronto me hizo pensar en la iconografía franciscana. Precisamente por las llagas.

  Pero, si están representadas claramente las 30 monedas, ¿qué representa el saco? El saco lo había visto en alguna cruz pasionaria, representando las mencionadas monedas, pero aquí tal vez tenga otro significado.

   Algo más que nunca había visto es la representación de la túnica, la llamada inconsútil.

   Entiendo que Jesús fue juzgado por los representantes Romanos, pero ver el acrónimo Senātus Populusque Rōmānus me parece extraño.

  Para ver las Arma Christi o Símbolos de la Pasión, entra aquí. Para ver algo de las cruces Pasionarias entra aquí.