lunes, 30 de mayo de 2016

De mezquites y huizaches por los rumbos de Teocaltiche

    Hace calor, verdad. Esta por concluir el mes de mayo de 2016 y el comentario que oímos en estos días es el calor que estamos padeciendo. Viví 30 años en la costa, a nivel del mar en donde, dice el dicho, "la vida es más sabrosa"... bueno, agregaría al dicho que " a veces", a veces es más sabrosa la vida cerca del mar pues cuando ocurren estos fenómenos dudo que la sabrosura del mar sea tal (ojo, yo no hablo del paquete 3 días 4 noches en que aun a 40° disfrutamos plenamente el mar y sus temperaturas, hablo de vivir permanentemente en la costa).

   Comento esto del mar, el calor y el cambio climático porque anoche sentí un calor de tal magnitud que tuve que dormir con el ventilador puesto de lo contrario me era sumamente incómodo estar acostado. Pero no estoy a nivel del mar, estoy a 1,761 metros sobre el nivel del mar, así que... estamos en problema, problema que sentimos y experimentamos todos los días y que padecemos, al igual, todos los días. Contaminación, basura sólida, basura invisible, gases, ruidos arriba de los decibles de tolerancia, iluminación excesiva... ¿que nos falta? ah, sí... algo peor: la tala inmoderada, no acabamos de aprender a convivir con la naturaleza siendo que la naturaleza es la que no da todo, pero si no la entendemos, si la destruimos nos dará lo malo.

   Me explico. Recuerdo que hace unos 10 o 15 años (tal vez más) hubo una crisis en la industria tequilera, pues se cortó tanto agave, sin prevenir que la planta tarda 7 años en llegar a la madurez que, como no se plantó a su debido tiempo, de pronto no hubo agave y no hubo la materia prima con la que se produce el tequila. Usando este ejemplo creo que, por este rumbo que abunda(ban) los mezquites, si no se reforesta ahora, dentro de poco tendremos que el desierto de Sonora llegará hasta Los Altos de Jalisco.

   "El crecimiento de las zonas áridas y semiáridas en México hace necesario una profunda reflexión para manejar adecuadamente y hacer productivas estas áreas tan desatendidas. Por lo que se refiere a los recursos bióticos la vegetación tiene un papel relevante; entre los elementos vegetales conspicuos de estas regiones se encuentra el mezquite, el cual tiene gran importancia ecológica y económica debido a la utilidad de sus diversos productos.

   El éxito del mezquite para establecerse en ambientes áridos y semiáridos se debe a las adaptaciones que posee para obtener y hacer uso eficiente del agua, destaca su sistema radical profundo que lo hace así independiente del agua superficial, razón por la cual es una especie freatófila, sus hojas presentan una anatomía que les permite economizar agua, sus estomas se cierran cuando incrementa el déficit de presión de vapor, asimismo las hojas se pliegan al mediodía para disminuir el grado de insolación.

  "En la sociedad moderna el mezquite es una planta especialmente útil; es valioso para la alimentación del ganado, ya que sus vainas son altamente nutritivas y los retoños tiernos son comidos por los bovinos y otros animales; el tronco y las ramas son aun usados como postes para cercas y como leña. La madera, que tiene una gran firmeza, se emplea para fabricar pisos de parquet, la leña catalogada como una de las mejores del mundo por su alto contenido calórico, y el carbón, gozan de muca demanda en los restaurantes en que se preparan carnes asadas, asimismo la miel proveniente del mezquite tiene gran demanda por su calidad". (1)

    Técnicamente al árbol de Mezquite lleva el nombre de Prosopis, se dice que hay más de 40 especies, de ella 10 crecen en México, 2 abundan en Jalisco, la Juliflora, la otra Laevigata. Ahora, caminemos por un mezquital, bueno, lo que queda de él... aquí, por Teocaltiche, Jalisco.
















Fuente:

1.- Flores Tena, Francisco Javier. Atributos ecológicos y aprovechamiento del mezquite. El texto completo lo puedes leer aquí.

domingo, 29 de mayo de 2016

Perdiéndonos por los caminos de Nochistlán, Zacatecas...

   Eso del perdernos es un mero dicho, perdido no ando, idea de dónde quedan algunos ranchos tengo, así que, cuando me dijeron ¿quieres venir? no lo pensé dos veces, de inmediato dije sí, claro que quiero ir, así que enfilamos rumbo a Nochistlán, que es territorio de Zacatecas, pero que está enclavado en Los Altos de Jalisco... fue cosa de 40 minutos de carretera asfaltada (bueno, por ser amables digo que asfaltada pues llega un punto en el que, si no caes en el bache de la derecha caes en el de la izquierda y si libraste el de atrás, de seguro caerás en el de enfrente... así que fue, creo, más bien una hora para llegar hasta el punto en dónde dejamos el asfalto y agarramos por una terracería del tipo infame.

  En cuanto comenzaron a levantarse las nubes de polvo que la camioneta iba dejando a su paso recordé a un amigo que me decía que yo era demasiado aventurero y que nunca me acompañaría a mis incursiones, que le encantaban mis relatos pero que, "si no hay pastito, yo no voy"... y justo por acá lo que menos hay es "pastito" pues inmersos en estos golpes de calor inusuales en la región y padeciendo los rigores del cambio climático la aridez de la zona es más que notoria...

  Van apareciendo las construcciones, aisladas, del más puro estilo vernáculo, esencialmente de adobe, con algo de ladrillo, son cubos; quizá solo son usados durante las siembras de temporal y sus respectivas cosechas pues no se ve sean lugares de habitación permanente... y sus puertas verdes, tradición arraigada en esta región de México.

   El camino está siendo "raspado" ese término lo aprendí cuando viví en la Baja California Sur, lugar que de pronto se asemeja a este rumbo, por lo árido y por la presencia de un árbol que pensé solo crecía en esa península, pero por acá lo vi, se trata del Torote.

  Pero por acá las polvaredas son magistrales, de pronto todo se cubría, en temporada de lluvias esto será peligrosísmo para transitar por aquí, esa tierra tan fina se vuelve chiclosa...



  Por el camino se ve algo de ganado, reses que las tiene por aquí pastando en enormes propiedades, muchas bardas de piedra delimitan esas propiedades y, para quienes gustamos de la naturaleza, esto es fabuloso, el silencio, la soledad no al extremo pero es raro ver gente por aquí, al menos no topé con ningún vehículo en todo el recorrido pero sí hay ranchos habitados, muy aislados, por cierto.

  Así que, si lo tuyo, lo tuyo, son este tipo de travesías, aquí tienes una opción más... ahora que si tu eres de los del tipo "pastito" pues, la verdad sea dicha, mejor ni vengas...



















sábado, 28 de mayo de 2016

De pisa y corre... Yahualica vista por El Bable (en blanco y negro)

   Un día, un día más por los Altos de Jalisco, me dicen ¿quieres venir? sí ¿, dije, será bueno salir, así que enfilamos por una carretera que, de pronto, se vuelve zona de guerra (aclaro) no porque haya asaltos y cosas de ese tipo sino porque las condiciones en que está, nos dicen que esa fue una zona bombardeada pero no, no fue así, es... simplemente el uso y algún día (algún santo día, se reparará)... llegamos, pues, a Yahualica y tengo (cronometrados) 35 minutos para ir a tomar fotos pues luego continuaremos el camino.. y de esa plácida corrida este fue el resultado...