sábado, 28 de marzo de 2015

El Camino Real de Tierra Adentro cuando pasa por Tepeji del Río, Hidalgo.

   Estamos llegando a Tepeji, su nombre es largo, lleva el "Del Río" y, además" el de "De Ocampo", hay otro Tepeji, el de la Seda, ese está en Puebla, en el que andamos es en el Estado de Hidalgo entramos en él como si viniéramos de México, por lo tanto lo primero que  vemos (en el entendido de que el pueblo ha crecido este sitio quedaba lejos del centro hace tiempo, ahora podemos considerar que está dentro de eso que nos ha dado por nombrar "Centro Histórico". El puente que vemos se conoce como Puente de Piedra, tiene el nombramiento de Patrimonio de la Humanidad, al igual que el conjunto conventual de San Francisco, solo que, el título aun no ha sido refrendado.

   Sabemos bien que fue en Agosto de 2010 cuando el Camino Real de Tierra Adentro recibió el título de Patrimonio de la Humanidad, incluyendo 60 sitios a lo largo de su recorrido entre la ciudad de México y la de Chiuhuahua. dos de esos puntos corresponden a Tepeji, los únicos del Estado de Hidalgo. Ocurrió, lo hemos visto en la prensa, que se fueron colocando las placas alusivas en 2012 y 2013, creo que aun en el 2014 se colocaron esas placas que dan testimonio de ser parte del concepto patrimonial pero en Tepeji no existen, desconozco las causas.

   Dicen los autores clásicos (Powell) que se recorrían de 25 a 30 kilómetros por jornada en los primeros tiempos del Camino Real, esto significa, considerando que una legua son 4.5, al rededor de 7 leguas, el camino se haría más eficiente al paso del tiempo al ir evitando ciertas poblaciones y en el trazo. Cuautitlán era la primera gran escala del camino, seguiría luego Tepeji, Soyaniquilpan, Arroyozarco, Polotitlàn y San Juan del Rìo.

   Es la zona del Camino Real la que cruza por el Estado de México la que me ha sido posible visitar más, y lo que he visto luego de Arroyozarco y antes de Polotitlán es la que tiene más vestigios, pero nada de Polotitlán está declarado como Patrimonio de la Humanidad. Si piensas recorrer el camino, el tramo de Tepeji me parece sumamente emblemático pues nos da cuenta de todo: puentes, templos, conventos, haciendas, eso considerando desde este puente que ahora vemos hasta la Hacienda de la Cañada.

   No tengo en este momento la fecha de construcción del Puente de Piedra, pero fue en el siglo XVII, seguramente se hizo alguna adecuación en el XVIII, el ancho era el adecuado para la época, así las diligencias, las conductas y las arrias pasaban una a una y se podría contabilizar para recabar el peaje correcto. En esta toma que hace poco hice, vemos, del lado izquierdo el puente en la actualidad, el cual fue ya agredido pues, como sigue en uso, tiene una gruesa capa de pavimento. A la derecha vemos el puente peatonal.

   El puente, una joya, sigue tan en uso que se forman filas, de un lado o del otro pues o pasan unos, o pasan otros. Siendo positivo diré que es bueno que una obra del virreinato siga, tan campante, sirviendo para lo que fue construida. Con algo así como tres siglos encima.

   Siendo negativo, pero propositivo, creo sería conveniente que se le quitara la carga vehicular al puente y dejarlo como lo que es en la actualidad, una joya arquitectónica para ser admirada solamente. Entiendo que "el horno no está para bollos" y que la crisis económica tiene limitadísimos los gastos en obras públicas. Quizá esto de otro puente llegue a suceder... algún día.


  Y de paso una buena saneada al cauce del río....



   Luego de cruzar el puente está la Capilla de Guadalupe,  no sé cuándo habrá sido construida, por su estilo supongo que muy entrado el siglo XVIII, quizá allí existió un humilladero, que eran esas cruces monumentales a las entradas de los pueblos, justo a un costado del Camino Real. Digo eso debido a la ubicación de la capilla, aunque, recodando lo que vi en Pátzcuaro, allá al inicio del Camino Real, junto al panteón, hay una capilla que se conoce precisamente con el nombre del Humilladero, lo cual nos dice que no debía haber precisamente una cruz monumental, igual una capilla podría considerarse como Humilladero.

   Pocos metros adelante de puente, tal vez 300 o 400, vemos como la calle enfila al centro del pueblo, en esa primera semicurva aparece el primer portal, sitio emblemático de aquellos tiempos en los que, estos puntos servían para el comercio, el descanso, el refresco para seguir la ruta.

   Ventas, Mesones, Fogones, sitios para la Remuda.... todo eso era necesario para que los arrieros, siguieran sus caminos... de seguro (estoy suponiendo) en  Tepeji existió un Hotel de las Diligencias, eso era característico del Camino Real, especialmente ya entrado el siglo XIX.

   Recuerdo haber visto esta construcción la primera vez que visité Tepeji hace ya 5 años, tenía todas las características de un lugar de servicios para los viajeros del Camino Real, ahora está transformada en supermercado, lo bueno es que respetaron la fachada.

   Al seguir caminando por esta calle, Melchor Ocampo, notamos la anchura, misma que tenía el Camino Real...

   Notarás en esta toma, un contrafuerte de forma cónica.

   Sobreviven algunos portales a lo largo de la  Calle Real...




   Llegamos al Convento de San Francisco, me parece extraordinario el diseño de las almenas, nos da la impresión de ser una aproximación, un poco estilizada a la idea de Tláloc, por las grandes orejeras que presentan.





   Una de las capillas posa del atrio del Convento de San Francisco.

   El templo del Convento de San Francisco, del lado derecho está la capilla abierta.

   ¿Serán estos grafitos o grafitis? Tengo entendido de que cuando son testimonios del pasado, con sus dos o más siglos, esas anotaciones que se hicieron, son considerados como grafitos, es decir, testimonios. Cosa muy distinta a un grafiti, que es una violación a una obra plasmada en la pared.

   Parte de la cenefa del templo de San Francisco.

  El claustro del Convento de San Francisco nos remite al medioevo, por su estilo y dimensiones.

   Esto que hoy escribo lo hago el sábado anterior al Domingo de Ramos, inicio de la Semana Santa, así que, si estás planeando tus vacaciones, una visita a Tepeji del Río será de lo más interesante para adentrarte en el tema del Camino Real de Tierra Adentro.


viernes, 27 de marzo de 2015

Un puente del Camino Real en el olvido: Quitacalzones, municipio de Tepeji del Río, Hidalgo.

    No muy lejos de Tlautla, del pueblo de Santiago Tlautla, apenas un kilómetro más al sur se localiza otro puente más que fue parte del Camino Real de Tierra Adentro, tenía el nombre oficial de Puente de la Colmena, pero la tradición, y más aun, los hechos, hicieron que a ese puente se le llamara como el de Quitacalzones, debido a los asaltos que por ahí ocurrían, así que, luego de visitar Tlautla, pregunté como llegar "al otro" puente, ¿cuál?, me decían, el otro, el viejo, respondía... ah, solo salga a la carretera y camine rumbo a Tepeji, allí lo verá...

    Estamos en primavera, el golpe de calor se comienza a sentir, más por estos rumbos que de pronto se vuelven áridos, así que camino por donde me dijeron que siguiera, los huizaches están en plena floración, el aroma que despiden es delicioso, camino un poco más y entro en una comunidad...

    El letrero así lo indica solo que, pequeño detalle, la comunidad se llama, efectivamente, Puente de la Colmena, pero lo que es propiamente el puente, ese está del otro lado de la carretera...

    Curiosa escena observo al andar por allí...

    Cruzo la carretera y, efectivamente, allá está el puente de La Colmena, también hay una comunidad, el barranco es un poco profundo, hay que caminar con cuidado pues el tajo que hace es drástico...
 
    El puente sigue en uso, igual pasan carros que camiones, eso nos dice que fue muy bien construido, está bastante deteriorado, es de un sólo arco, tendrá unos 10 metros de profundidad esa barranquilla, vamos a conocerlo de cerca... hasta donde sea posible aproximarme.










 
    Lamentable, en verdad, que tan interesante vestigio esté golpeado de uno, de otro y de otro lugar, tan bien construido que estuvo que aun sigue estando en funciones, pero en este triste estado...

   Por estos rumbos, no lejos de allí, está la planta cementera de Cruz Azul, la razón es que por ahí la combinación de químicos en la tierra produce eso que conocemos por cemento y algunos otras cosas más, este cerro que está siendo desbaratado nos deja ver lo que allí se encuentra...


    Y vemos algo muy particular, quizá esa es la característica más grande que el Camino Real tienen por los rumbos de Tepeji, esto es la cantidad de pirules que encontramos. Eso nos hace recordar que, comenzando el siglo XVII, el virrey en turno, creo Luis de Vealsco hijo, que venía del Perú, sabía de la existencia de estos árboles que crecen con facilidad, que siguen verdes aunque no haya abundancia de agua y que, debido a su frondosidad, crean una buena sobra por los caminos, fue entonces que ordenó traer del Perú una buena cantidad de semillas de ese árbol conocido por el nombre de Árbol del Perú, para que el correo real fuera tirando semillas a diestra y siniestra cada vez que salían de la ciudad de México, de ese modo sería más amable el tránsito por el Camino Real, fue así como el Perul, se adaptó a México a tal grado que hasta su nombre cambió por el de Pirul.

   Nos topamos con estas huellas... caballos que siguen pasado por el que fuera el Camino Real de Tierra Adentro.

   En este Decreto de 1867, cuando la República fue resintaurada, se mandó que toda Diligencia que pasara por el Camino Real pagara si venía vacía o llena, lo interesante es enterarnos de que entonces las diligencias contaban con 9 o 12 asientos.