jueves, 16 de agosto de 2018

El Ferrocarril Mexicano del Sur, estación Oaxaca, Oaxaca.

   El Ferrocarril Mexicano del Sur corría de la ciudad de Puebla a la de Oaxaca, tenía 27 estaciones, doce correspondían a Puebla: Puebla, Amozoc, Tepeaca, Rosendo Márquez, Tecamachalco, Tlacotepec, Carnero, Tehuacán, Altepexi, San Sebastian y Venta Salada. 15 en Oaxaca:  Aldama, San Antonio, Ignacio Mejía, Tecomavaca, Quiotepec, Cuicatlan, Tomellin, Almoloyas, Santa Catarina, Parían, las Sedas, Telixtlahuaca, Huitzo,Etla, Hacienda Blanca y la Capital Oaxaca. De todas ellas hemos dado cuente, junto con una relación de haciendas que quedaban próximas. Esto basándome en la información que J.R. Southworth da en uno de sus libros. Ahora que analizo lo que sería la estación terminal, es decir, la de la ciudad de Oaxaca, noto que repite el nombre de algunas haciendas, con las ya mencionadas cercanas a la estación de Etla.

  Tratando de localizar datos de cada hacienda, veo que muchas de ellas están desaparecidas y que se han integrado a la mancha urbana de la ciudad de Oaxaca, unas más tienen ahora categoría de Delegación o de Cabecera Municipal y que, además (como lo he venido mencionando) me es complicado identificar la división municipal oaxaqueña, así que, dejo para otra ocasión la relación de haciendas de Oaxaca y comparto una descripción que hace el referido autor, Southworth, sobre el Ferrocarril Mexicano del Sur:

  Ningún libro que se escriba haciendo las descripciones de los Estados de Puebla y Oaxaca puede estar completo, si se omite hacer especial referencia del Ferrocarril Mexicano del Sur, construido con vía angosta , uniendo las capitales de los dos Estados, y que ha sido de gran utilidad al abrir el tráfico en esta parte del Sur de México.

  El Gobierno Mexicano dio una brillante subvención con objeto de inducir capitales extranjeros para hacer esta construcción, la que desde luego llevó á cabo una  Compañía Inglesa en el año de 1890 dando la contrata de construcción á los bien conocidos contratistas Sres. Read y Campbell, de Londres. La línea troncal de Puebla á Oaxaca tiene 228 millas de longitud, y parte de la ciudad de Puebla que esta á una altura de 7,091 pies sobre el nivel del mar, siendo su pendiente de fácil descenso en las primeras 80 millas hasta Tehuacán, (5,408 pies), atravesando en este trayecto terrenos pintorescos que producen abundantes cosechas de trigo, maíz, cebada, y en general todos los productos agrícolas, especialmente en los años en que las lluvias son abundantes.

  En el camino de Puebla á Tehuacán se encuentran un gran número de Iglesias, cuyas torres se destacan en el follaje de los árboles, del centro de las poblaciones de indígenas. En Tepeaca hay una antigua Iglesia de solida construcción levantada por Hernán Cortés, y cuya población en la actualidad está en decadencia; Tecamachalco remontada en la medianía de un cerro, y Tlacotepec, casi oculta á la vista por el cerro, en cuya cima se encuentra, como un centinel. La Iglesia que atrae un gran número de peregrinos á su fiesta anual.

  Conforme el tren va atravesando este fértil valle, puede admirarse continuamente las capas de nieve sobre los volcanes llamados Popocatépetl y Orizaba. Tehuacán, sin embargo, es la primer a población de mayor consideración é importancia que toca esta línea, siendo sus frutas especiales la granada y el membrillo. Esta población últimamente ha comenzado á adquirir mucha fama por recobrar la salud por su clima seco é invariable, pero muy especialmente por sus aguas minerales balnearias de "El Riego", situadas como á una ó dos millas fuera de la población. En este punto hay un cómodo hotel y establecimiento de varios, que se han abierto al público en los últimos dos años. Estas aguas habrían sido de gran fama desde hace mucho tiempo si se encontrasen en Europa ó Estados Unidos, pero estando situadas en una parte de México muy poco conocida, debido solamente á las curaciones obtenidas es como se han hecho maravillosas por sí solas. Está perfectamente probado por cientos de casos la cura absoluta del mal de piedra, enfermedades del estómago, reumatismo y otras muchas enfermedades en que la ciencia médica fracasa. La vida en esta hermosa población es barata, é indudablemente con el tiempo será una ciudad de porvenir. Tehuacán está circundado por verdes campos y constantemente se escucha el murmullo de las comentes de agua que hay por todas partes.

  El Ferrocarril del Sur compró durante los últimos años 32 millas de línea operada por tranvías de tracción animal y que une á Tehuacán con la Estación de Esperanza del Ferrocarril Mexicano de Veraeruz, habiendo construido también por su cuenta un servicio Urbano en la Ciudad con un ramal par a los baños y Hotel de "El Riego". En el camino entre Puebla y Tehuacán se encuentra una línea formando un ramal, que parte de la Estación de Tlacotepec cuya propietario es un caballero de nacionalidad Mexicana llamado Don Luis García Teruel, residente en la Ciudad de México, y que proyecta llevarlo hasta Acatlán y Huajuapan de León. Esta línea toca terrenos muy ricos en mineral y se espera que sea de gran cooperación para el Ferrocarril del Sur, quien en la actualidad explota este ramal por cuenta de su propietario, en cerca de 40 millas que ya están concluidas.

  Volviendo á Tehuacán continuaremos por la vía troncal hacia el sur hasta llegar á Oaxaca. Desde el primero de estos punto s comienza el Ferrocarril en sus grandes declives y por un hábil trazo se desciende á uno de los más hermosos cañones que existen en México, y se puede dar por bien empleado hace r un viaje á Oaxaca tan solo por admirar las magníficas vistas panorámicas que ofrece su camino. El punto más bajo á que se llega es Quiotepec á 1,76 pies sobre el nivel del mar, y el calor es mucho más fuerte allí que en la meseta central. En las 146 millas caminadas hasta esta Estación la vía ha descendido 5,324 pies, ó un poco más de una milla! ! ! Desde Quiotepec la línea comienza otra vez á subir en medio de plantíos de azúcar, y verduras tropicales de todas clases, hasta llegar á la cima de Las Sedas á 6,304 pies sobre el nivel del mar, de donde s e empieza á descender, travesando uno de los más preciosas valles de la República Mexicana, hasta llegar á la Ciudad de Oaxaca, situada una altura de 5.067 pies.

  Los viajeros no dejarán de observar en el camino que las condiciones en que se encuentra la vía férrea son de primera calidad, siendo difícil á la verdad encontrar en cualesquier a parte una línea mejor. Todos los puentes son de acero con soportes de mampostería, y cerca de dos terceras partes de la línea está construida con durmientes de acero, que dan magníficos resultados aun cuando su costo primitivo es naturalmente de más consideración que el de los durmientes de madera, pero su duración es indefinida, y reduce en gran parte el costo de conservación de vía, evitando a la vez descarrilamientos tales como podría haber por abrirse la vía en la estación de aguas cuando se empelan durmientes de madera. Grandes experimentos se estén haciendo en la actualidad con los durmientes de Australia, de madera maciza, y no es de dudarse que se obtenga un buen resultado.

  La Ciudad de Oaxaca, las Ruinas de Mitla, y el grandioso árbol de Santa María del Tule, ya han sido bien anunciados por el F.C. del Sur, y como están descritos en otras partes de esta obra, no es necesario decir más en este capítulo en cuanto á ellos. Basta tan solo decir que Oaxaca tiene un clima tan bueno que sería difícil encontrarlo en otra parte del mundo, siendo sus calles limpias, dotada de parques públicos y produciendo frutas y flores en todo tiempo del año.

 De Oaxaca parte un ramal perteneciente al Sr. Don Luis García Teruel y que explota el F.C. del Sur, y se está construyendo en dirección á Ejutla, estando ya listo hasta Ocotlán. Toda esta comarca al Sur de Oaxaca ha progresado mucho durante los últimos años, debido á la gran riqueza de minas que apenas comienzan á explotarse, pero esto ha sido con tan buenos resultados en lo general que nuevos capitales se están invirtiendo en ese Distrito casi diariamente.

  Los Directores principales del Ferrocarril Mexicano del Sur son los siguientes :—Presidente, Sir Ernest Paget Bart. Londres; Secretario, Tomas Linton, Londres. Representante en Mexico, Lic. Pablo Martínez del Rio, Ciudad de México. Secretario del Consejo Local, Don Nicolás Martínez del Rio, Ciudad de México. Gerente General, Walter Morcom, Puebla. México.  


Fuente:

Sothworth, John R. Oaxaca Ilustrado. Tomo V. Blacke & Macenzie. Liverpool. 1901, pp. 57-59

lunes, 13 de agosto de 2018

El Ferrocarril Mexicano del Sur, su paso por los valles de Etla, Oaxaca.

   El Ferrocarril Mexicano del Sur entra en los valles centrales de Oaxaca, la primera estación a la que llega es la de Etla. Allí, de allí las haciendas que están próximas son las de Alemán, Guadalupe y El Cacique.  Esta última se localiza en el actual municipio de Guadalupe Etla, lugar en el que hay también una zona arqueológica llamada El Mogote, su historia es interesante, la puedes ver aquí.

   Las haciendas de Alemán, Dolores, El Lazo y Molino de Lazo se ubican en el municipio de San Pablo Etla. Como ya lo comenté, esos rumbos no los conozco físicamente y, aunados a la compleja división municipal que hay en el Estado de Oaxaca, quizá confunda las localizaciones de las haciendas que da Southworth en su relación. Si tu que lees esto eres del lugar o te es familiar, agradeceré me hagas las correcciones pertinentes.

 La que vemos ahora es lo que queda de la Hacienda del Cacique, a sus espaldas está la zona arqueológica de Mogotes.

 La relación muestra dos fábricas, la de San José y la de Vistahermosa, eran obrajes, es decir, producían telas. Considerando que el Ferrocarril que ahora estudiamos, tuvo su esplendor en pleno porfiriato, fue entonces que ambas fábricas generaban toneladas de telas y muchos empleos para la zona. Una interesante historia sobre ellas la puedes leer aquí.

Se mencionan, además de fábricas y haciendas, molinos, el de Rincón, el de San Pedro, el de Guelanche y el del Lazo, la imagen corresponde a este último, su historia, la puede ver aquí. Todos quedaban en el actual municipio de San Agustín Etla. A excepción de Guelanche que es el municipio de San Juan Bautista.

Frente a la Hacienda Blanca, del lado oriente, estaba la Hacienda de la Santísima Trinidad de Viguerías, actual municipio de Oaxaca de Juárez.

Del lado poniente, de la estación Hacienda Blanca, estaba la Hacienda de Crespo, en el actual municipio de San Lorenzo Cacaotepec.

   La siguiente estación era la de Hacienda Blanca.

La hacienda en realidad tenía por nombre el de Nuestra Señora del Rosario, algo de su historia lo puedes leer aquí... y también aquí.

domingo, 12 de agosto de 2018

Lista de las estaciones del Ferrocarril Mexicano del Sur en el Estado de Oaxaca, primera parte.

  El estado de Oaxaca se me complica en lo personal porque físicamente lo conozco poco y al ser el que más municipios y regiones tiene en todo México, corro el riesgo de confundir alguno de los pueblos que la ruta de Ferrocarril Mexicano del Sur tenía al salir de Tehuacán, Puebla, rumbo Oaxaca, la capital del estado. Así pues, siguiendo el recorrido que marca el libro Puebla Ilustado, de J.R. Southworth vemos que la primera estación ya en territorio oaxaqueño era la de San Antonio Nanahuatipam, seguían las Ignacio Mejía, Tecomavaca, Quiotepec, Cuicatlan, Tomellin, Almoloyas, Santa Catarina, Parían, las Sedas, Telixtlahuaca, Huitzo, Etla, Hacienda Blanca y la Capital Oaxaca.

  La de San Antonio daba servicio a la zona azucarera, con las haciendas de Coamilco, Cuatempan y Tilapa. La de San José Tilapam, localizada en Puebla, justo en el límite con Oaxaca, se integró como Ingenio Calipam.

  Con dirección sur, y a través de la región oaxaqueña de La Cañada, estaba la Estación Mejía, que daba servicio a otro ingenio azucarero, el de San Nicolás de Ayotla. Southworth no marca la siguiente estación que es Santa María Tecomovaca, tampoco la de Quitepec

 Es en la estación de Cuicatlán que da cuenta de tres haciendas: la de Guendalauin, Tecomaxtlahua y Los Obos.

  La siguiente escala era en Tomellín, aquí puedes ver un documental. La siguiente parada era en la estación Almoloyas. Luego en Santa Catarina Tlaxitla.

  Enclavado en la Mixteca, justo donde comienza el cañón de Tomellín en la comunidad de Faustino G. Olivera, municipio de San Gerónimo Sosola, se localiza la estación de El Parián, la cual recibió ese nombre debido a que se le consideró en su mejor momento como "el puerto de la Mixteca", ahí se daban cita cientos de personas de toda la región para comerciar, su historia la puedes leer aquí.

 La siguiente estación era la de Las Sedas, municipio de San Francisco Telixtlahuaca, región de los Valles Centrales, distrito de Etla.

  Estación Telixtlahuaca. 

Estación San Pablo Huitzo. Y hasta aquí dejamos por ahora el recorrido que tenía por Oaxaca el Ferrocarril Mexicano del Sur. Aquí puedes ver un video de época, cuando aun funcionaba el tren.

sábado, 11 de agosto de 2018

El Ferrocarril Mexicano del Sur de Estación Las Ánimas a Esperanza, Puebla.

   Continuando de la estación Tecamachalco, el FFCC Mexicano del Sur enfilaba al sur, hacia la estación de Las Ánimas, sitio que era una hacienda, en la proximidad estaban otras más, las de San José Buenavista, San Pedro Ascona, La Laguna, San Baltazar, Santa Rosa, La Portilla, San Isidro y San Francisco Coautla.

Esta es la estación de Tlacotepec, en la comunidad de Tlacuitlalpan, municipio de Tlacotepec de Benito Juárez.

 La siguiente parada era en la estación Tlacotepec, las haciendas cercanas eran las de San Lucas, San Pedro el Grande, San Pedro el Chico, Aranzazú y varios ranchos.

La estación de Las Pilas estaba próxima a las haciendas de San Gerónimo, Barragán, Noquiac y El Rosario.
Seguía la estación de Tepanco, con la hacienda Blanca en sus proximidades, además de varios ranchos. Continuaba a la estación de El Carnero, ahí estaban las haciendas de El Carnero y Santa Ana.

 Tehuacán era la siguiente estación, el poblado más grande de la región, con tres haciendas que actualmente están dentro de la zona urbana: San Lorenzo, El Carmen y El Riego, el cual es el más conocido, pues estaba asociado a los manantiales de aguas minerales. En la siguiente fotografía alcanzamos a ver un tendido de la vía.

 Luego de Tehuacán, seguían las estaciones de La Huerta, actual UPAEP; y la de la Santa Cruz. Continuaba a Pantzingo, en las cercanías de las haciendas de Buena Vista, San Francisco, Xochilalpam, San Andrés y la Venta Negra.

  En la recapitulación que hace Southworth no incluye la estación de Atepexi, quizá porque haya sido construida luego de 1900, se localiza luego de Tehuacán y antes de la Venta Salada. Otra estación no mencionada es la de San Sebastián Zinacatepec. Deduzco que esto es debido a que la ruta que él marca es la que dobla hacia el norte, rumbo a Esperanza, mientras que la de Atepexi-Zinacantepec-Aldama enfilaba al sur, rumbo a Oaxaca.

 Continuaba la ruta a la estación de la Venta Salada, actual municipio de Coxcatlán, (hubo otra estación, que no registra Southworth ya que fue construida en 1905, era la de Aldama). Ahí estaban las haciendas de Calipan, San Pedro, Coloalco y Ajusco.

 La siguiente era la estación de la Cañada, había varios ranchos cercanos y una hacienda, la de Vaquería. Con dirección norte continuaba el recorrido para la estación de La Esperanza. Este ramal, el de vía angosta del Ferrocarril Mexicano del Sur, que servía a Tehuacán con Esperanza, ayudaba a conectar con el Ferrocarril Mexicano, el que iba a Veracruz, el cual tenía su propia estación. Una estación más en Esperanza, era la de Boca del Monte, también del Ferrocarril Mexicano a Veracruz.


viernes, 10 de agosto de 2018

El Ferrocarril Mexicano del Sur, el recorrido de Puebla a Tecamachalco.

  "Por decreto del 21 de abril de 1886 se autorizó al general Luis Mier y Terán, representante del Gobierno del Estado de Oaxaca, la construcción de un ferrocarril entre Tehuacán y Oaxaca. Y por ley del 21 de abril de 1888 se extendió la facultad de construir la línea por una parte hasta Tehuantepec y por la otra hasta Puebla. Posteriormente, por decreto del 27 de mayo de 1889, se aprobaron nuevas modificaciones que se hicieron a esa concesión, con los ingleses Read y Cambell, poseedores de la misma, en virtud del traspaso hecho a su favor por la primitiva empresa, ante la falta de recursos económicos. Así Read y Cambell formaron la compañía del Ferrocarril Mexicano del Sur.

  En 1892 el presidente de la República, don Porfirio Díaz, puso en funcionamiento en la ciudad de Puebla la estación para pasajeros, carga y express del Ferrocarril Mexicano del Sur, cuya vía angosta atravesaba por dos estados del país: Puebla y Oaxaca". (Boletín de Monumentos Históricos, No.13)

   Encuentro una serie de datos interesantes en una de las obras publicadas por John Reginald Southworth, uno de los varios publicistas contratados durante la última década del porfiriato para dar a conocer las bondades de México y atraer inversores. Él radicaba en San Francisco, California, imprimía en Londres, Inglaterra y sus libros México Ilustrado, se distribuían por el mundo. En uno de los tomos se incluyen los estados de Puebla y Oaxaca, en el que se hace una correlación de las estaciones de ferrocarril próximas a ranchos y haciendas. La que vemos en la imagen es una de las tres estaciones ferrocarrileras que había en la ciudad de Puebla. Esta corresponde al Ferrocarril Mexicano, el que iba de México a Veracruz. La que aparece al principio es la del Ferrocarril Mexicano del Sur, que iba de Puebla a Oaxaca. La tercera correspondía al Interoceánico, que iría de Veracruz a Acapulco.

 El tren salía rumbo oriente, la primera estación era la de Chachapa, actual delegación del municipio de Amozoc; las haciendas a las que servía eran las de San Bartolo Flor del Bosque, Venta de las Ánimas, las haciendas de San Mateo, La Concepción Capulac, San Miguel Espejo, San Cristóbal, San Sebastián Manzanilla y San Juan Bautista Amalucan.

  Continuaba la estación Amozoc, que daba servicio a las haciendas de Tepalcayucan, San Mateo, La Calera, San Juan, Las Vegas, San Martín, Vallarta, Jococingo y Cuauhtenco.

 La siguiente estación era la de Santa Rosa, al parecer ya no existe, quedaba antes de Tepeaca y daba servicio a las haciendas de San Nicolás y Tres Jagüeyes

  La estación de Tepeaca, daba servicio a las Haciendas de San Mateo Parra, Gorzope, Calderón, San Pedro Ovando, La Natividad, San José Zahuatlán, La Purificación, El Pino, San Felipe, San Francisco, San Juan y Santa Inés.

 La ruta continuaba a la estación Rosendo Márquez, municipio de Cuapiaxtla de Madero. Ahí se daba servicio a las haciendas de Santa Catarina, San Mauricio Chico, San Miguel Pila, Torija, Santa Inés, San José Camarillo, San Mauricio el Grande, San José de Gracia, La Maromera, San Cayetano y Molino de San Mauricio, Ramiriztla.

  La estación Tecamachalco daba servicio a las haciendas: Santa Inés, Santa Clara, San Juan Machorro, La Asunción, San Bartolomé María, Rocha, El Carmen y San Bartolo Cosomaya.

Te recomiendo leer el primer enlace, al Boletín de Monumentos, ahí tendrás una idea más clara de los tres ferrocarriles que partían de Puebla. Los enlaces a las estaciones te ubicarán a los vestigios que hay de ellas y los enlaces de haciendas, quizá no funcionen, como quiera te hará ver el mapa a detalle del territorio poblano por donde se distribuyen cada una de ellas.

jueves, 9 de agosto de 2018

El canal de desagüe de la Ciudad de México en 1900

  "Desde mucho antes de la Conquista se hicieron tentativas por los gobiernos indígenas, para poner la Ciudad de México al abrigo de las inundaciones, acusadas principalmente por el desbordamiento de los lagos, situados, á excepción del de Texcoco, á mayor altura que la ciudad, pero de nada sirvieron los malecones y represas que con ese fin se construyeron.

  Más tarde los españoles emplearon medios semejantes, siendo el primero Don Luis de Velasco, virrey de México, quien después de la inundación de la ciudad en 1555, hizo construir el malecón de San Lázaro. Pero la obra más notable fue la ideada á principios del siglo XVII por el francés Henry Martin, cuyo nombre se españolizó en el de Enrico Martínez. A este siguieron otros proyectos que fracasaron; hasta que el General Díaz tomó con empeño y energía esta obra colosal, y el 9 de Febrero de 1886 empezaron los trabajos á cargo de los Señores Read y Campbell, quienes después de invertir una suma considerable se vieron obligados á rescindir el contrato. Los Señores S. Pearson é hijo, de Londres, se hicieron cargo de la obra, y la inauguraron el 17 de Marzo de 1900, celebrándose al efecto una excursión y banquete en el pueblo de Zumpango, presidiéndolo el General Díaz, acompañado de sus Ministros de Estado, y otros personajes notables.

  La obra la forman un canal, un túnel y un tajo de desagüe. El canal parte del Este de la Ciudad de México en el Distrito de San Lázaro, continúa al Este, entre las montañas de Guadalupe y el lago de Texcoco; cambia después de dirección hacia el Noroeste, cruzando diagonalmente el lago de San Cristóbal, parte del lago Xaltocan y por entre el lago Zumpango; y poco antes de llegar al túnel, pasa cerca del pueblo de Zumpango.

  El canal tiene cuarenta y siete y medio kilómetros de largo: su profundidad, á la salida, es de cinco metros setenta y cinco centímetros, y en el último kilómetro de veintiún metros veintiocho centímetros. Los lados tienen un declive de 45 grados, y el ancho del fondo es de cinco metros, en los primeros veinte kilómetros, y seis metros cincuenta en el resto del canal: el túnel tiene diez kilómetros, veintiún metros, ochenta centímetros de largo, con sección curvilínea formada por cuatro arcos: su altura es de cuatro metros, doscientos ochenta y seis centímetros: su mayor anchura es de 4.18 metros. El túnel se abre hacia fuera en el tajo de desagüe, que tiene 2500 metros de largo. Estando esta obra conexionada con el sistema de atarjeas, contribuirá mucho á que la ciudad de México sea una de las más sanas, agradables y hermosas del continente americano.

  Aguas. Tres clases de agua surten la Ciudad de México; de manantial, de río y de pozo artesiano. Provienen las primeras, principalmente, de los Leones, del Desierto de Santa Fé; y las demás de diferentes haciendas y de las que se vierten en Río Hondo. Durante el año de 1900, recibió la ciudad un caudal de agua de 383,308 litros por minuto.

Fuente:

Sothworth, John R. México Ilustrado. Distrito. Tomo VII. Blacke & Macenzie. Liverpool. 1903, pp. 106-107