miércoles, 1 de julio de 2015

El templo de Nuestra Señora de la Merced en Mellado, Guanajuato.

    Hermoso, hermoso en verdad es todo el conjunto del templo de La Merced en Mellado, pueblo minero, ubicado encima de lo que fuera la Mina de Rayas en la parte norte de la actual ciudad de Guanajuato la cual, con el crecimiento que observó a lo largo de sus años de bonanza lo integró a la mancha urbana, justo después de Mellado vemos solamente sierra, la cual, en estos días que deberían de ser de estío, han sido todo lo contrario y la lluvia ha sido abundante, por lo tanto el entorno es intensamente verde, aumentando aun más la belleza del lugar.

   La historia de los padres Mercedarios la veremos ahora, apoyándonos en lo escrito por el padre Marmolejo en sus célebres Efemérides Guanajuatenses. Y eso que notamos en la fachada son los estragos de la lluvia a través del tiempo que va desmoronando la cantera que en la región de Guanajuato se produce.

   "8 de Septiembre de 1752- El M. R. P. Provincial de la Merced, Fr. Ignacio de la Iglesia, escribe de México al Ayuntamiento de Guanajuato, manifestándole los deseos que lo animan de fundar aquí un convento de su orden; agregando que la liberalidad de los caballeros parcioneros de Mellado, ofrece para esta fundación la vivienda y el templo comenzados á fabricar en este mineral; y pidiéndole su licencia y protección para continuar dando los pasos necesarios para la realización del piadoso proyecto. Este tuvo por origen la dificultad con que á veces tropezaban los religiosos Mercedarios, para encontrar alojamiento conveniente, cuando venían á Guanajuato a solicitar limosnas para la redención de los cautivos las cuales eran pingües, por encontrarse en esta época el mineral en un estado floreciente; y se propuso la fundación dicha como el mejor medio de salvar este obstáculo"

   2 de Octubre de 1752.- Formalizan los parcioneros de Mellado la escritura de donación á favor de los religiosos Mercedarios; firmando por parte de aquello«, la Marquesa viuda de 8. Clemente y los Srs I). Juan Antonio de Quintana, D. Domingo de Alegría, D. Lorenzo de Olazabal y D. Gonzalo de Aranda; y por parte de la provincia de la Merced el R. P. Fr. Antonio de Artalejo, ampliamente facultado al efecto; y se estipula en el documento que todo volvería á los dueños el dia que una autoridad superior, cualquiera qué fuese, impidiera á los religiosos habitar el monasterio.

   "6 de Setiembre de 1756.- Este dia toman posesion definitivamente los P.P. Mercedarios del templo y casa de Mellado, con grande regocijo y entusiasmo de todo el vecindario. Fué el primer Comendador el M. R. P. Mtro. Fr. Manuel de Frias á cuya constancia y empeño se debió el haber vencido diversos osbtáculos que se habían presentado para poder efectuar la fundación; y él mismo continúa las fabricas de la Iglesia y monasterio. Quedaron los religiosos desde luego encargados de administraren Mellado el pasto espiritual, en lugar de los tres capellanes que antes pagaba la mina; y establecieron su función titular el Domingo siguiente al 24 de Setiembre, en que celebra la Iglesia la festividad de Ntra. Sra. de la Merced, función que llegó á adquirir extraordinaria celebridad, llamando la atención no solo de los habitantes de la Ciudad, sino de varios pueblos vecinos." 

    "Diversos pasos habíamos dado infructuosamente para saber la fecha precisa en que los religiosos tomaron posesión de su convento, hasta que al fin logramos encontrarla en la carátula del libro de visitas del mismo, que dice así textualmente "Libro de visitas de este Hospicio de Santa feé de la Ciudad de Guanajuato, vulgo Mellado que se dió principio á él en 8 de Agosto de 1758, siendo vicario general de estas provincias de Nueva España, el Reverendísimo P. Mtro. Fr. Joseph López Falcon, y Provincial el Reverendo P. Maestro Fr. Juan de Miquerrena; y habiéndose tomado posesion de la Iglesia de Mellado, y del sitio en que se habia de formar Hospicio, en 6 de Setiembre del año de 1756, siendo vicario general el mismo Reverendísimo Falcon y Provincial el R. P. Mtro Fr. Miguel Picazo; y en ambas circunstancias de tiempo Presidente el P. Presentado Fr. Manuel de Frias, quien siendo Comendador actual de la ciudad de Valladolid, pasó con el mismo empleo á seguir y siguió con zelo y ardiente amor de la religión, la arduidad del hecho, ajustándose en todo al dictámen de los superiores hasta su consecución y posesion."  Tomado de Efemérides Guanajuatenses, Tomo II.

    Varias son las imágenes que hay en el templo de singular belleza, como este San Antonio, hay dos San Ramón, uno en el altar mayor y otro que es sólo su cabeza en el cual se puede apreciar con mayor claridad su atributo: un candado en la boca. Un San Juan Bautista, uno de San Pedro Nolasco y, claro es, un retablo a la Virgen de Guadalupe sumamente interesante, te dejo las fotos:








   Es el primer templo en el que veo estos singulares pedestales que son, el de la derecha para el Evangelio y el de la izquierda para la Epístola.

















  Para ver la razón del candado que tiene San Ramón, entra aquí. Hay que recordar que estamos en el Trienio de Preparación del año jubilar Mercedario, que será en 2018.

martes, 30 de junio de 2015

Mellado, uno de los barrios encantadores de Guanajuato

  Se dice que una vez descubierto el potencial minero en el lugar que luego se llamaría Guanajuato, el ansia de encontrar riqueza atrajo a varios "buscones" y en esa búsqueda encontraron lo que buscaban: el excremento de Dios. ¿Qué? ¿Qué fue lo que escribí? ¿Qué quise decir? si eso te estás preguntando te cuento que en el antiguo México, tanto el oro como la plata eran conocidos, el oro, por su durabilidad y brillo era el más preciado, tanto así que se consideraba era la caca de los dioses, la caca del sol, de allí que fuera amarillo, por consecuencia la caca de la luna era la plata. 

  El concepto de riqueza en el antiguo México, el prehispánico era otro, no era precisamente la acumulación de bienes y la ostentación de ese poder que el dinero da. De entrada el dinero era una planta, una semilla: el cacao y el oro, metal con el que en la actualidad las fortaleza económica de un país se sustenta, estaba reservado para el uso ritual, para el emperador y los más altos dirigentes y no había necesidad de hacer minas, es decir, hoyos para encontrarlo, pues el metal estaba a flor de tierra, como si creciera o, como si hubiera caído del cielo, de allí la idea de ser excremento.

  Con esta idea, te cuento que, lo que ahora vemos es el pueblo de Mellado, uno de los primeros que hubo en el real de minas pues por allí se encontró un poco de caca divina y allí se asentó Juan Rayas que llegó a hacer tal fortuna que a su nombre se le agregó el adjetivo posesivo de "de" y pasó a ser Juan de Rayas y aportó lo suficiente a la Corona española que le fue otorgado el título nobiliario de Conde, de ser un arriero, pasó a ser el Conde de Rayas. El sí que "hizo la América".

  Las primeras fotos que ves son las del campanario del templo en ruinas que fuera del Señor de los Trabajos, el nombre me parece curioso, pues no lejos de allí se localiza otro mineral, el de Cata, y en él un majestuoso templo, el del Señor de Villaseca. El nombre que obtiene de Alonso de Villaseca, que fuera un personaje que hizo la América de tal tamaño que su fortuna era incalculable y su devoción aun más. En buena medida el fue quien introdujo el culto al Santo Cristo, lo digo porque hay al menos una docena de imágenes muy veneradas, todas ellas de Cristo, que fueron donadas por él o, al irse tejiendo la leyenda, lo asocian con él.

  Y la curiosidad estriba en que uno de los tres Cristos que mandó traer de España, los donó a distintos sitios, todos se volvieron sumamente conocidos, el que más: El Señor de Chalma, El Señor de Mapethé, el Señor de Santa Teresa o el Renovado, y uno, que dicen está en el Mineral de Pozos, llamado precisamente El Señor de los Trabajos. Sin lugar a dudas hay que estudiar más al personaje y encontrar las ligas que él tiene con esa veneración Crística en México.

   Algo interesante, estando allí en Mellado es ubicarnos en este espacio, estamos en la parte alta del lomerío que rodea a la actual ciudad de Guanajuato, al frente, es decir, al sur, vemos la ciudad, hacia atrás la sierra y si ponemos mucha atención, nos daremos cuenta que estamos precisamente encima de la mina de Rayas.

  Recordarás que hace un año, cuando andaba por el rumbo de los Tuxtlas en el estado de Veracruz, publiqué un artículo en el que decía que me había enamorado en el camino. Todo turista tiene la tendencia a enamorarse cuando anda viajando, eso lo sé muy bien, pero no me refiero a enamoramiento de una persona sino a la impresión tan grata que tiene uno de llegar a un lugar y sentirse atraído por su belleza desde que baja del camión, eso me ocurrió en Santiago Tuxtla, ahora me ocurre en Mellado.

  Comienzo a ver todo bello, ha llovido mucho últimamente por la sierra de Guanajuato, el verde es absoluto y desde la altura en donde estamos se domina aun mejor. Veo que el templo en ruinas tuvo una afortunada solución: habilitarlo como jardín, jardín de garambullos, cosa nada común y más aun ahora que ya están madurando.

  Este es un garambullo, cuando adquiere ese color, es que está ya maduro, en su punto, ahora, mes de julio, es la mera temporada del fruto. Seguro reconociste la estatua del Pípila que aparece un poco arriba, esa está del otro lado, a 180º de Mellado, y surge el dato: en Mellado era donde vivía El Pípila, él era minero, y por aquí trabajaba. Si no eres mexicano ye estas leyendo esto, quizá te preguntes que de que hablamos. Te cuento, pípila era una forma de decir a los guajolotes (pavos) cuando son pequeños, así como cúcuno que se refiere a los huevos, esos huevos están con manchas que parecen pecas, por eso a la gente antes, se le decía cúcuno cuando tenía pecas, y lo del pípila es toda una asociación de ideas entre los guajolotes y la forma que el tenía en su cara y su piel, cúcuno o pípilo. Y él fue el personaje tan famoso al inicio de la guerra de Independencia pues fue quien prendió fuego a la puerta de la Alhóndiga de Granaditas sitio en que los españoles se refugiaban.

  Es cosa de caminar por las calles empedradas de Mellado y voltear, por los miradores que se van formando, para ir descubriendo, desde la distancia, otros sitios de Guanajuato: el templo de la Valenciana, el cerro del Cuatro, una mina cuyo nombre desconozco, o en todo caso una moderna hacienda de beneficio, sobresalen los templos, creo que uno de los que aparecen en estas fotografías es el que está frente a la ex Hacienda de San Mateo. Seguimos caminando y nos enfilamos a la plaza del pueblo. Una verdadera maravilla, procura anotar este sitio en tu pendientes de lugares por visitar en Guanajuato.







  Este monumento es una de las Estelas de Cabeza de Aguila que en 1960, en ocasión del Sesquicentenario (150 años) de la Independencia, el Gobierno Federal mandó colocar en la Ruta de Hidalgo, fueron 260, muchos se perdieron con el tiempo y en 2010, como parte del Bicentenario en el estado de Guanajuato se mandaron colocar los perdidos y dos se añadieron, uno en la "Francia Chiquita", el otro aquí en Mellado.

  Esta es la entrada al templo de la Merced, luego publicaré las fotos que allí tomé, de seguro te encantará el sitio, ami me dejó extasiado...










La bajada a la mina de Rayas.






 Esto que parecen cuevas no lo son, son bocaminas, creo yo.


 Estos son los garambullos cuando aun no están maduros.