jueves, 23 de octubre de 2014

Agua + Luz = Reflejos: Los reflejos de la vida.

    Soy afortunado. La última vez que lo dije (y lo escribí), fue cuando había llegado al éxtasis total al contemplar el azul maya en uno de los frescos de Bonampak. Soy curioso, eso lo he comentado (y escrito) en infinidad de ocasiones; esto debido a que me infancia no fue ni de bicicletas ni de subirme a los árboles, ni de pleitos callejeros, ni canicas, ni trompos, ni nada que caracteriza a la mayoría de los niños, la mía fue construir escenografías, dioramas y hojear y leer libros y más libros. Ahora, combinando la experiencia de una y otra cosa; caminando por todos los sitios que me son posibles, admirando toda la belleza que encuentro en mi rededor, veo que dejamos pasar tantos momentos, tantos instantes, tantas circunstancias, en  las que la belleza está presente pero nuestros ojos (tal vez nuestras mentes) no nos dejan apreciarla en su totalidad. En este ejercicio fotográfico que hoy te comparto, incluyo fotografías que he tomado en este 2014 igual en pueblos que en ciudades, que en ranchos, bosques, playas en la cuales la constante son los reflejos, pero más aun, la constante es la belleza que siempre nos rodea.







































   Las imágenes que acabas de ver las tomé en diferentes sitios de Salamanca, Guanajuato; Cancún, Quintana Roo; Vergel de la Sierra, municipio de San Felipe, Guanajuato; San Andrés y Santiago Tuxtla, Veracruz; Cárdenas, Tabasco y en la ciudad de México.

miércoles, 22 de octubre de 2014

La parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, vista por El Bable. Molcaxac, Puebla.

    Justo donde comienza la Mixteca es donde se ubica Molcaxac, más o menos en mitad de camino entre Tepeaca y Tecamachalco. Aquí llegamos para continuar el recorrido rumbo a Huatlatlahuca, lugar en donde se levanta un templo y ex convento agustino. Algo que aprendí, desde la primera vez que visité el estado de Puebla, es el manejo del color en los templos, si es azul o rosa, es un recinto de advocación mariana. Si es amarillo y blanco, entonces está dedicado a Jesús o algún otro varón, con la salvedad de que el verde identifica a San José, cuando se combina con amarillo. 

    "El nombre de Molcaxac proviene de los vocablos nahuas "molotl" que significa gorrión, "caxa", nidal, y "c", en, es decir: "en el nidal de los gorriones". El pueblo de Molcaxac fue un asentamiento  nahua sometido por los españoles en 1520 bajo la jurisdicción del antiguo distrito de Tepexi, que conformaba el centro político y eclesiástico, a quienes pagaban tributo y prestaban servicios laborales tanto al cacique como a la parroquia de Tepexi. Sin embargo, el constante abuso de autoridad provocó que en 1766 los habitantes de Molcaxac solicitaran la separación de Tepexi.

   "El proceso en el cual los párrocos don Joseph María de Estrada y Joseph María de Miranda desempeñaron un papel determinante para su liberación territorial; y fue hasta l año de 1895 cuando Molcaxac obtuvo el título de cabecera municipal, la cual se ubica en la parte Centro-Sur del Estado de Puebla, a una distancia de 22 kilómetros de Tepexi de Rodrígeuz, antes conocido como Tepexi de la Seda, superficie que forma parte de la meseta poblana destacando el cerro de Zolotepec, Hilotepec y la Campana".

 




















Fuente:

1.- Acosta Zamora, Elvia. Inventario del archivo parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Molcaxac. ADABI. México, 2007. p.11