miércoles, 29 de julio de 2015

De fiestas, calendarios y tradiciones del México antiguo y su traslado al calendario actual

   "Es que tu todo lo asocias a la religión y los santos"... la frase me sigue rebotando en la cabeza y más ahora luego de platicar recientemente con una amiga de la infancia que de pronto me dice, ¿oye por qué haces tantas referencias de la cosa religiosa? Todo esto viene a colación debido a que anoche, leyendo sobre los antiguos rituales para las siembras en México di con la respuesta a una de las tantas interrogantes que guardo del por qué en México tenemos tantas fiestas patronales que van tomando tintes característicos en cada región y que, debido a la modernidad, estas celebraciones se están secularizando y se están volviendo simplemente Ferias, días de diversión y esparcimiento.

   Las fotos que hoy comparto las había ya publicado en 2011, cuando, de visita por Tepoztlán, Morelos, en la víspera del Día de la Asunción, (llamada también La Dormición de María), vi algo que me pareció excepcional, se trataba de un grupo de personas que trabajaban en el atrio del templo del Ex convento dominico de la Navidad, las cuales pegaban miles y miles de semillas en una base de madera que formaría el arco de entrada al templo para la festividad patronal del 8 de septiembre. Más allá del ingenio y creatividad, de la paciencia y la meticulosidad, no pensé en mayor cosa. Ahora que logro entender la razón veo que esto va mucho más allá de una labor que requiere, sobre todo, mucha paciencia.

   El tema del Calendario, si es que sigues El Bable desde hace tiempo, sabrás que es recurrente en mi. Hay una cierta obsesión en torno a la medida del tiempo que tengo desde que hice conciencia en lo que es estar, ver, y luego de un minuto, estar y ver lo mismo pero desde otro ángulo. Todo eso no es nuevo en mi, lo he ido sacando a la luz, reflexionando y entendiendo a lo largo de los casi siete años que El Bable tiene en el espacio virtual. El tiempo es redondo, como redondo es el mundo y como redondo (o circulares -ovales-) es el camino que sigue el planeta al rededor del sol, eso giro produce (movimiento de rotación) el día y la noche, de ello se deriva el largo discurso de la Dualidad. La cosmovisión del México antiguo era Dual.

   El otro movimiento, (el de traslación) es el que genera las cuatro estaciones del año (la dualidad duplicada, la doble dualidad). Las fechas las conocemos bien: 21 de diciembre; 21 de marzo (aunque ya en nuestros días es más bien el 19 o 20 cuando ocurre el cambio de estación); el 21 de junio y el 21 de septiembre. Son 90 días los que dura cada Estación y cada una de ellas tiene un punto central, cuando se llega al día 45, que marca lo más alto de cada estación (más frío, más calor, más lluvia, más seco) y esos días medios, en cada estación no forma otra cosa  más que el Calendario Agrícola.

    Y eso que conocemos ahora con el nombre de Calendario Agrícola era parte del antiguo Calendario Ritual, sea Maya que Azteca, Otomí o de cualquier pueblo mesoamericano que si algo tenían era la sana convivencia (y entendimiento) con la naturaleza. Ocurrió que una vez iniciada la Evangelización los ritos ancestrales de petición de lluvias, de bendición de semillas, de reposo de la tierra para una nueva siembra, tomaron tintes religiosos, tintes católicos. De la precisión aritmética utilizada en el antiguo México, se pasó a las fiestas religiosas católicas que fueron asociadas, y desplazadas.

    La mitad aritmética del Invierno es el 4 de febrero, la festividad se trasladó al día 2 bajo el nombre de La Candelaria, que no es otra cosa que la purificación de la tierra. La mitad de la Primavera es el 5 de mayo, la fiesta se ajusta al día 3, la Santa Cruz. El verano tiene su punto medio el 5 de agosto, la celebración fue trasladada por la Iglesia al día 6, como la Transfiguración. El otoño llega a la mitad aritmética el 6 de noviembre, la Iglesia lo traslada al día 2, como los Files Difuntos. Si te estás preguntando que dónde quedaron los otros 5 días, partiendo de que cada estación se forma de 90 días, la respuesta es sencilla: el Calendario Azteca marca los 5 días inexistentes al final de cada año.

    A nosotros nos tocó recibir (creo) las fiestas asociadas a los rituales de la Iglesia Católica, pero, al visitar los que ahora se llaman como Pueblos Originarios, topamos con que los ancestrales ritos siguen vigentes, si bien ya con matices de santos y vírgenes de la tradición Católica, pero ahí están, sobreviviendo, casi escondidos. Eso es justo lo que se refiere esta confección del arco de entrada al templo para el día 15 de Agosto, día de la Asunción. Sabrás que otra tradición que nos viene de la Iglesia es la Novena, la Octava y el Triduo, que son los rezos que comienzan 9, 8 o 3 días antes de la festividad de ese santo o virgen. Así pues, si la mitad del verano es el 6 de Agosto y comienza ese día la Novena a la Virgen María, llegamos al día 15 de Agosto día de la Asunción. 

   Lo mismo ocurre con otro Santo de excelencia en las comunidades rurales: San Isidro Labrador, que, ni más ni menos se celebra el 15 de Mayo, justo 9 días luego del día 3, que sería "la mitad" de la Primavera, como la Asunción es "la mitad" del Verano. San Miguel Arcángel es el otro santo que está asociado a los rituales de siembras, lluvias y semillas, a él específicamente en los rumbos del actual Estado de México y estado de Morelos, se le confeccionan las cruces de Pericón, hierba que era sagrada para los antiguos mexicanos y que protegía, entre otras cosas, la milpa, y la celebración se hace un día antes de San Miguel, el 28, de ese modo se cumple cabalmente la Novena al día de Muertos, que es la mitad del Otoño.

   Esa es la razón por la cual continuamente estoy hablando de santos, de fiestas, de calendarios. Porque esos temas se interrelacionan y nos hacen entender lo que debería ser la línea de entendimiento entre nosotros y la naturaleza; claro es, en estos tiempos de cambio climático ¿a quién le importa esto? no lo sé, lo que sí sé es que  a mi esto me parece apasionante.

   "Tepoztlán, Morelos.- Para los hombres del campo la hora de cultivar la tierra ha llegado, el mundo demanda la obtención de alimentos, razón por la que -dicen los campesinos- es preciso voltear la mirada hacia el campo, preparar machetes, rastrillos y azadón para limpiar el terreno ya que sólo de esta manera podrá entrar sin problema alguno la yunta o el tractor para arar la tierra y hacer los surcos. Las condiciones están dadas y la señal es el 15 de mayo de cada año, fecha en que celebran a San Isidro Labrador, su Santo Patrono". Texto tomado del periódico El Sol de Cuernavaca, te recomiendo leer todo el artículo.

   "La bendición de las matas del maíz para la nueva sembradura proviene del ritual azteca que tuvo lugar en la fiesta en honor del joven Dios del maíz Cinteotl, - "Ueitooztli" (Gran Velada), - durante el cuarto mes del año solar, como nos informa Fray Bernardino de Sahagún en el siglo XVI: ". . .suvian al cu, de la diosa, que llamauan chicóme coatí: y alli delante della hazian escaramuzas a manera de pelea: y todas las muchachas lleuauan a cuestas , majorca s de mahiz del año pasado: suvian en procesion, a presetarlas, a la diosa chicóme coatí: y tornauanlas otra vez a su casa como cosa bendita, y de alli tomauan la semjlla , para sembra r el año verydero: y también ponjanlo por coragon, de las troxes , por estar bendito" (Sahagún 1950-69, pt.3 [Libro 2]), (Tomado de Gisela Beutler, te recomiendo leer todo el artículo.)

  En este artículo de La Jornada, podrás saber más acerca del Arco de Semillas de Tepoztlán, Morelos.

  "La fiesta de la Cruz posee un fuerte simbolismo acuático, de fertilidad y crecimiento tanto en México como en España, de donde fue traído el culto. Indudablemente, la fiesta de la Santa Cruz es la fiesta de las siembras y del fin de la temporada de sequía y del comienzo de las lluvias; pero se encuentra en relación con otras fiestas católicas próximas como la de San Marcos (25 de abril), San Isidro (15 de mayo), o incluso más lejanas como las de San Juan (24 de junio) y Santiago (24 de julio). El día 3 de mayo, dedicado al culto de la Santa Cruz ocupa uno de los días más importantes en el calendario tradicional de México y Centroamérica (De León, 1988; Fay, 1960; Sánchez, 1956).

  "En la tradición cristiana el sentido original de la ceremonia de la Santa Cruz el día 3 de mayo está ligado con la conmemoración de la fecha en que Santa Elena, la madre de Constantino encontró la cruz de Cristo en el monte Calvario. Los albañiles que hicieron el trabajo se encontraron con tres cruces identificándose la de Cristo por los varios milagros que realizó en esos tiempos (Foster, 1985:327; Münch, 1983:259; Sepúlveda, 1973:12).

  "La mayoría de los investigadores coinciden en relacionar la fiesta de la Santa Cruz con la llegada de las primeras lluvias y el inicio de la siembra del maíz; en este sentido, la fiesta de la Santa Cruz posee un carácter eminentemente agrícola denotando una vinculación con la idea de la fertilidad y el buen logro de las cosechas (Broda, 1991, Vogt, 1973, 1988; López Austin, 1994; Galinier, 1990; Münch, 1983; Ramos y Molinari, 1990; Iwaniszewski, 1986; Remington, 1980; Wisdom, 1940, Ichon, 1969, Torres, 2003).



martes, 28 de julio de 2015

Del maíz y sus muchas variedades que hay en México

   Lo hemos oído cientos de veces, eso de que en México dependemos del maíz en nuestra alimentación, y es muy cierto, al ver con atención lo que consumimos nos damos cuenta de que casi todo gira en torno a este cereal. Las tortillas sería el punto de partida, pues son de consumo diario. Sus derivados, como tacos y enchiladas son platillos en los que la tortilla, representa la mitad de esa delicia culinaria. Esquites, Tamales, Pozole, todo eso está hecho en base al maíz. Dicen incluso que somos morenos porque, los europeos, cuya dieta se basa en el trigo, son blancos. Los orientales, con el arroz, su piel es amarilla y los del Nuevo Mundo, nosotros en Latinoamérica, obtenemos el color por tener nuestra dieta en base al maíz. 

   El maíz en el México antiguo fue tan importante que sus colores estaban asociados a los cuatro rumbos del mundo. Me refiero a que el maíz lo podemos encontrar en color blanco, rojo, amarillo y azul oscuro casi negro, y, curiosidades de la vida (¿serán casualidades?) los cuatro jinetes del Apocalipsis que menciona la Biblia, montan caballos de esos cuatro colores; casualidad que me recuerda la otra que existe entre las ideas del México antiguo en donde el 144,000 era una cuenta del tiempo y, también en el Apocalipsis aparece ese número. (¿Serán casualidades?).

   En Milan, Italia, se está realizando en estos días de 2015, la Exposición Universal en la que México se presenta como si fuera un Totomoxtle, si la palabra no te es conocida, otra, muy parecida, sí que lo es: Totopo. Ambas se asocian al maíz, el totomoxtle son las hojas de la mazorca, el totopo, bien lo sabemos, es esa tortilla seca que nos sirve para "picar". La idea de que el maíz es el sustento básico en México es tan antigua, como antigua es la creación del maíz por los dioses, según lo dice la Leyenda de los Soles, del Códice Chimalpopoca:

Así pues de nuevo dijeron (los dioses):
—¿Qué comerán (los hombres), oh dioses?
-- ¡Que descienda el maíz, nuestro sustento!

   "En el Popol Vuh, libro sagrado de los mayas quiches, se describe cómo en las historias de la creación de los indígenas mesoamericanos, maíz y humanidad están indisolublemente ligados. Somos gente de maíz y el maíz es de la gente, pues esta planta no se encuentra en estado silvestre porque los granos de la mazorca están envueltos en hojas llamadas brácteas (totomoxtle, con que se envuelven los tamales); y éstas protegen al fruto o mazorca e impiden que el grano se desprenda del raquis (olote). De este modo, la dispersión natural de las semillas no se lleva a cabo; si una mazorca cae al suelo sus cientos de granos apretados compiten hasta aniquilarse. El maíz no puede vivir libre, y por tanto, depende para su supervivencia de las manos de la gente que lo desgrana, siembra y cosecha". (Tomado de México Desconocido.)

   Con todo este cúmulo de ideas te comparto una serie de imágenes que logré en el Museo Arte e Historia de Guanajuato, localizado en León, allí, en la sala general que, por cierto, presenta una museografía excepcional, hay una sección que nos habla del maíz. Al verla me di cuenta de que más allá de esa opción que nos dan de un tiempo para acá al comprar esquites, si blancos o amarillos; o de que al ir al mercado en Tepotzotlán nos llevamos la grata sorpresa de que las tortillas son moradas o azules, los maíces que hay en México son más allá de su color, las variedades que encontramos van de acuerdo a la región en donde se produce:

Nal-Tel

  "Esta raza se caracteriza por sus mazorcas de granos cristalinos y semi-dentados en los que predominan los colores amarillo (Fig. 79) y blanco, aunque también llegan a presentar coloraciones azules y rojas; es una de las razas más precoces en su maduración (62 días en promedio a exposición de estigmas) (Tomado de Biodiversidad Mexicana.)

  "Nal-Tel se ha considerado como una de las razas antiguas de México por las muestras o representaciones de mazorcas que se han asociado a esta raza en la evidencia arqueobotánica y arqueológica (Eubanks 1999, MacNeish 1967, Wellhausen et al.  1951)".

Conejo

  "Maíces de pronta maduración, por lo que es conocido en sus áreas de cultivo como “tresmesino”, “maíz tempranero”, “maíz cuarenteño”. Es una raza prolífica en producción de mazorcas (“cuatero”); las mazorcas son delgadas y semicilíndricas, de grano cristalino a semidentado, en las variantes azules semiharinoso, con una amplia variación de colores, aunque predomina el blanco (Fig. 83). (Benz 1986, CONABIO 2010, 2011,   Wellhausen et al.  1957). (Tomado de Biodiversidad Mexicana.)

 Reventador

  "Se caracteriza por sus mazorcas cortas, delgadas y alargadas en forma de puro, de grano pequeño, cristalino y reventador (Fig. 72) (Anderson 1944, Wellhausen et al.  1951)". Tomado de Biodiversidad Mexicana.

 Olotillo

  "Se caracteriza por sus mazorcas alargadas de olote delgado y flexible, grano dentado a semiharinoso con numerosas variantes en color". Tomado de Biodiversidad Mexicana.

 Dzit-Bacal

  "Reportada inicialmente como sub-raza de Olotillo (Wellhausen et al.  1951), es descrita y manejada con el estatus de raza, posteriormente, por Benz (1986). Se caracteriza por sus mazorcas delgadas con bajo número de hileras, olote flexible y granos algo pequeños, dentados a semicristalinos, de colores amarillo y blanco, principalmente (Fig. 110). (Camacho y Servia 2004, CONABIO 2010, Wellhausen et al.  1951)". Tomado de Biodiversidad Mexicana.


 Elotes occidentales

  "Considerada inicialmente como sub-raza de Harinoso de Ocho (Wellhausen et al.  1951) se ha manejado posteriormente con el estatus de raza (Sánchez et al.  2000). Se caracteriza por sus mazorcas alargadas con bajo número de hileras por el desarrollo de granos grandes y de textura harinosa, con coloraciones que van del rosa al morado pasando por violáceo y rojo". Tomado de Biodiversidad Mexicana.

 Chapalote

  "Se considera una de las razas antiguas de México. Se caracteriza por sus mazorcas en forma de puro con granos cristalinos de carácter reventador y predominantemente de color café, uno de sus rasgos más distintivos, que se transforma en rosado o rojo en el cruzamiento con otras razas (Wellhausen et al.  1951). Tomado de Biodiversidad Mexicana.

 Harinoso de Ocho

  "Se caracteriza por sus mazorcas alargadas, en forma de puro, con bajo número de hileras y grano grande y harinoso (Wellhausen et al.  1951). Tomado de Biodiversidad Mexicana.

 Zapalote Chico

  "Se caracteriza por sus plantas bajas, mazorcas cortas y bajo número de hileras de granos semiharinosos y con el más bajo índice gluma/grano en las razas mexicanas (Wellhausen et al. 1951)". Tomado de Biodiversidad Mexicana.

Jala

  "Raza caracterizada por su longitud de ciclo de vida largo, porte alto de planta y sobre todo por el tamaño grande de mazorca, considerada la más grande del mundo; la textura del grano es predominantemente dentado, pero suave". Tomado de Biodiversidad Mexicana.

 Tabloncillo

  "Tabloncillo se caracteriza por sus mazorcas alargadas, de grano dentado a semicristalino, con coloraciones del blanco, amarillo, anaranjado y “ahumado” (Fig. 53) (Wellhausen et al.  1951). Dentro de la diversidad de esta raza hay un gradiente en tamaño de planta y precocidad, desde plantas bajas y precoces hasta plantas altas y tardías (CONABIO 2010)". Tomado de Biodiversidad Mexicana.

 Serrano de Jalisco

  "Complejo Serrano de Jalisco en Wellhausen et al. (1951) o Serrano de Jalisco en Sánchez et al. (2000). Aunque bajo esta raza se han agrupado muestras muy variables, los rasgos generales que se pueden observar son sus mazorcas de forma cónica, generalmente alargadas, con bajo número de hileras (8 a 14), granos con textura cristalina a semi-dentada con coloraciones que van del blanco, amarillo, rojo a diferentes tonalidades de anaranjado (Carrera et al.  2010, Wellhausen et al.  1951)". Tomado de Biodiversidad Mexicana.


  Efectivamente, son muchos los maices mexicanos, son 64 los tipos que hay, si te interesa verlos todos, entra en este enlace.

domingo, 26 de julio de 2015

Los sitios arqueológicos de León, Guanajuato

   Actualmente León es la ciudad más importante, y la más poblada, del estado de Guanajuato, en realidad siempre lo fue, fuera de los años de bonanza del real de minas de Guanajuato, que la ciudad capital de la intendencia era la más poblada, no solo de la región sino de todo el Virreinato pues llegó a ser la segunda en importancia, luego de la ciudad de México, superando a Puebla y Guadalajara. Concluida la etapa minera, León vuelve a encabezar la lista de las poblaciones del estado, actualmente es ya la 7ª ciudad de la República y todo indica que su crecimiento seguirá. Ahora que ponemos atención a lo que fue la región de León en la época prehispánica vemos que ya desde entonces sus pobladores eran numerosos. 

   Sitos como Alfaro, Cerrito de Jerez, Cerrito de Rayas, Las Ánimas, El Ardillo, El Basurero, El Mogote de la Mesa, El Mogote del Ojo de Agua, El Molino, El Tanque Viejo, El Varal, La Laguna del Pato, Los Baldíos, Los Chiquihuitillos, Loza de los Padres, Medina, San Juan de Otates, La Cueva de Otates, La Florida, La Mesita, Las Cruces, entre otros, dan testimonio de que allí hubo un florecimiento y un crecimiento poblacional notable. Datos concretos de número de habitantes no existe, pero sorprende la cantidad de vestigios que hay (o hubo) en lo que hoy es la ciudad de León, Guanajuato. (1)

   De todos ellos encontramos datos concretos en el estudio realizado por Efraín Cárdenas García: “Los sitios de esta región presentan una gran similitud en lo referente a la extensión y complejidad arquitectónica, por lo que en algunos casos ni fue fácil definir la posición jerárquica. Como se podrá observar en los croquis y en las descripciones, varios asentamientos se aproximan mucho al centro del poder en el tamaño de las estructuras tales como Cerrito de Rayas y Cerrito de Jerez. A continuación describo algunos de los sitios de mayor interés".

  "Cerrito de Rayas.- Se ubica dentro de la mancha urbana de León, Guanajuato; entre las estructuras que penden observarse, destaca una plataforma de 170 por 100 m de base con dos patios hundidos y un montículo; en los alrededores de la plataforma se notan algunas estructuras menores y dos montículos. Actualmente son pocas las estructuras pero, a juzgar por el tamaño del conjunto principal, sin duda fue uno de los asentamientos más grandes de la parte note del Bajío, aproximándose incluso al carácter de centro de poder. Solamente el asentamiento menor registrado como 42-6 Alfaro, forma parte del ámbito territorial de este centro administrativo".

   "Cerrito de Jerez.- Este sitio se ubica sobre la ladera note de una loma de poca elevación dentro de la mancha urbana de León, Guanajuato. En fechas recientes el lugar fue utilizado para acumular cientos de viajes de escombro, por lo que muchas de las construcciones pequeñas fueron tapadas. Otro factor de afectación al sitio es el squeo, que ha provocado severos daños a las estructuras, depósitos arqueológicos y forma y niveles originales de las construcciones. El conjunto principal de estructuras es una plataforma de 160 por 80 m de base, en cuya parte más elevada hay un patio hundido y un montículo, mientras que en un nivel más bajo, hay un segundo patio hundido. Sobre la banqueta que delimita a este segundo patio, se observaron varios muros de estructuras habitacionales".

  "Los Baldíos.- Este asentamiento se encuentra al suroeste de la ciudad de León, Guanajuato, sobre una meseta que se conoce como Mesa Los Ramírez, al pie de la cual pasa el río Gigante que desciende la Sierra de Guanajuato y que más abajo toma el nombre de río Silao. Inicialmente fue trabajado por Ramos y Ramírez (1978) quienes destacan la presencia de varias estructuras: una plataforma con dos patios hundidos, una cancha para juego de pelota, una plataforma con un patio hundido asociado a una nivelación y varios elementos constructivos dispersos en el terreno. El croquis se tomó del trabajo antes citado, pues en el momento en que el sitio fue verificado para el Atlas Arqueológico, el lugar estaba sumamente alterado. En las inmediaciones de Los Baldíos se detectaron varios sitios arqueológicos, pero solo en dos de ellos se observó arquitectura con patio hundido: Chichimequllas y Mogote de Agua, ambos forma parte del espacio de control de este centro administrativo”. (2)

  "Con las ruinas de Ibarrilla sucedió lo mismo que con muchas otras; un buen día, cuando se construía un camino vecinal, pasó por ahí una máquina motoconformadora que puso a flor de tierra vestigios de una especie de muralla o pared construida, al parecer, hacía muchos siglos. Tal descubrimiento acarreó, lógicamente, un poco de publicidad, así como la inserción de alguna foto en los periódicos locales. Un arqueólogo que trabajaba para el gobierno empezó a explorar por allí, desenterrando más vestigios: pirámides, tumbas, edificios, etc. De una de estas pirámides se extrajeron objetos de alfarería, pedernales y figurillas, algunos de los cuales pueden observarse en el Museo de la Ciudad de Guanajuato.

  "Después, el arqueólogo abandonó el lugar y pasaron los años. No había presupuesto para terminar de excavar y mucho menos para restaurar ese importante centro arqueológico purépecha-teotihuacano. Con el paso inexorable del tiempo, las pirámides se han ido desmoronando y quedando ocultas, con el consiguiente saqueo, motivado en parte por la ignorancia de quienes, al arar la tierra para plantar las milpas, han encontrado construcciones, piedras, hachas, vasijas y otros objetos diversos". (Tomado de México Desconocido.)

  "En el mes de julio del 2010, la noticia se difundió con rapidez: en el Cerro del Peñón, entre las colonias de Alfaro y Medina, fue descubierta una osamenta que luego se supo tenía cerca de mil años de antigüedad. La osamenta se encontraba junto con otras piezas en la calle Presa Larga, estuvo bajo custodia por elementos de la Policía Municipal cerca de una semana hasta que trabajadores de la delegación en Guanajuato del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se lo llevaron para su resguardo. La mayoría de los vecinos de esta colonia desconocen aún el paradero de "El Muertito", y la respuesta se encuentra en el Museo de Arte e Historia de Guanajuato. En la Sala de Cultura Regional existe una réplica de "El Muertito" bajo el concepto "El Entierro de Alfaro". (Tomado de 012.mx)




Fuentes:

1.- Llegar a ser. Monografía del Municipio de León. Carlos Arturo Navarro Valtierra. Colección de Monografías Municipales de Guanajuato. Guanajuato, 2010, pp. 51-59

2.- Cárdenas García, Efraín. El Bajío en el clásico. El Colegio de Michoacán. Zamora. 1999, pp250-253

sábado, 25 de julio de 2015

Cerro de Remedios, otro sitio arqueológico en el estado de Guanajuato

    En el artículo anterior comentaba aquello de que, de pronto, las noticias sobre la historia prehispánica del centro de México cambió. Específicamente la del estado de Guanajuato pues de sólo saber de la existencia de la cultura Chupícuaro, en Acámbaro al sur del estado, vinieron luego los descubrimientos de Plazuelas, Peralta, Cóporo y Cañada de la Virgen. Si bien la gente de una buena cantidad de comunidades, es decir, de ranchos, sabían de la existencia de lugares en los que “los antiguos” vivieron, mayores estudios no se habían hecho. Será Pedro González, salmantino de nacimiento, uno de los primeros en dar a conocer la riqueza arqueológica del Estado durante su presentación en el Congreso de Americanistas, creo el IX de ellos, en 1895, (si mal no recuerdo). Vendrán luego los estudios de Beatriz Braniff y ya por finalizar el siglo XX, los del arqueólogo vallense (de Valle de Santiago) Efraín Cárdenas García que llegó a identificar más de un centenar de asentamientos prehispánicos en el geografía estatal.

   Fue en la exposición temporal Arqueología Revelada en el Museo de Arte e Historia de Guanajuato en León que supe de los trabajos que se están realizando en el Cerro de los Remedios, próximo a Comonfort, sitio del que había dado ya cuenta Pedro González y que era bien conocido por los habitantes del rumbo y que ahora ya se le puso la atención debida. 

   “Cerro de los Remedios se localiza en el municipio de Comonfort, al centro oriente del Estado de Guanajuato, en el poblado antiguamente nombrado Chamacuero, voz purépecha que ha sido traducida como “lugar de ruinas” o “donde se cayó el cercado”. La región abarca el municipio pertenece a dos provincias, una con la sierra de Codornices y la presencia de escudos volcánicos, lomeríos y bajíos; y la otra correspondiente al valle fértil del Bajío. En el territorio local destacan tres tipos de paisaje, el valle, la sierra formada por mesetas y varios volcanes. Los principales elementos que conforman este paisaje lo constituye el río la Laja, el Bajío, la sierra de Codornices y en particular el Cerro de los Remedios o Dos Cerros y los volcanes El Picacho y San Pedro.

   "El valle correspondiente a una extensión del Bajío hacia áreas al interior de la sierra central, es una especie de brazo que se extiende hacia las montañas, de manera alargada en un recodo de territorio, característica que pudo ser considerada estratégica para el emplazamiento de las poblaciones antiguas. El río Laja se origina en las sierras y llanuras del norte de Guanajuato, atraviesa una Proción de la Mesa del Centro, donde recorre un extenso territorio a lo largo del altiplano del norte en dirección noreste a sureste. Nace en las sierras de San Felipe, continúa por los municipios de San Diego, Dolores, San Luis de la Paz, San José Iturbide, Juventino Rosas y San Miguel de Allende donde cruza la Sierra de Codornices y se encauza por el cañón de San Miguel, hacia Comonfort. Posteriormente, sigue su curso descendente hasta salir al Bajío, se adentra por esta planicie hacia tierras más bajas y antes de Salamanca se incorpora al río Lerma, con un recorrido de 210 kilómetros”. (1)

   De Comonfort, Pedro González escribe: “Probablemente el origen de los primeros pobladores de Chamacuero se remonta a la época troglodítica, porque hay cavernas que han sido alguna vez habitadas y aún abiertas a mano, costumbre todavía existente, pues se cavan habitaciones principalmente en los bordes de los ríos. Sin duda, a continuación del paso de esos pueblos nómadas se establecieron en la región las tribus chichimecas más civilizadas, porque las yácatas que se ven en las cumbres de los cerros de Virela y Apaseo son construcciones regulares dentro de su especie, y los objetos que en ellas se han descubierto, muy notables, acusan los adelantos del tiempo de los aztecas y de los tarascos, pueblos enemigos de los otomíes. Se ha llegado a creer que los artefactos descubiertos son obra de las tribus michoacanas, aunque no se han explicado las notables diferencias que los distinguen”. (2)

   "Cárdenas García describe brevemente que “Este sitio se ubica en la ladera de un cerro de poca altura, en las inmediaciones de Comonfort, Guanajuato, justamente en el lugar donde el río Laja desemboca en la planicie aluvial. Desde el punto de vista geográfico, se trata de un punto estratégico, por ser un lugar de paso entre la región del valle y la zona montañosa del noreste de Guanajuato; incluso, tomando como ruta el río Laja se pude llegar al valle de San Felipe y de allí continuar a estados norteños como San Luis Potosí y Zacatecas. El sitio se compone de varios conjuntos principales: el de mayor tamaño es una plataforma con un patio hundido y dos montículos, a un lado del cual se observa un patio hundido; el segundo conjunto es una plataforma con patio hundido y montículo, todos construidos sobre una nivelación. Al oriente del sitio hay dos nivelaciones, en una de las cuales se observa muy claramente en fotografía aérea una estructura pequeña de planta circular, en la actualidad está tan dañada que no se pudo constatar su existencia en campo. Un rasgo particular observado en este lugar es la enorme cantidad de terrazas en la ladera alta del cerro, lo que pone de manifestó la existencia de una intensa agricultura de temporal. Los sitios ubicados como parte de su dominio son: El Cuicillo de la Canterita, Cuitzillo de la Mesa del Cerro Prieto”. (3)

   Nos queda mucho por descubrir de la riqueza arqueológica de Guanajuato... el cerro de Barajas, por ejemplo. O Los Edificios en Salamanca. Y ni que decir de Tzché, en Apaseo el Alto. Y los que hay en León...












Fuentes:

1.- Ficha informativa en la Exposición.

2.- González, Pedro. Geografía local del Estado de Guanajuato. Ediciones La Rana, Guanajuato, 2004, pp. 390-391

3.-Cárdenas García, Efraín. El Bajío en el clásico. El Colegio de Michoacán. Zamora, 1999, p. 245