miércoles, 27 de mayo de 2015

Alarmantes los niveles de contaminación en el río Laja.

    Como seguramente lo sabes, pues continuamente lo comento, vivo en el Bajío, de aquí soy, el ver pura llanura es cosa común, esa llanura nos impide ver más allá de la pared de enfrente pues el horizonte se cubre con casas y árboles que, al estar todos al mismo nivel simplemente nos cubren el panorama, cosa muy distinta a los lugares en donde hay colinas que ofrecen panoramas distintos dependiendo desde dónde se vean. Y al estar en esta llanura, cuando salimos a caminar en busca de las bellezas del Bajío, de pronto encontramos cosa que distan mucho del concepto de belleza, que nos hacen reflexionar en aquello de que ¿hacia dónde vamos? y qué es lo que queremos. Me explico.

    El pasado domingo, inmerso en el calor y el aburrimiento de esta temporada de estío que no lo ha sido tanto pues hubo tes días continuos de fuertes lluvias, todas ellas ya muy entrada la noche, decidí ir a Cortazar para ver, una vez más y a detalle el puente colgante que allí se construyó en 1922, sitio que guarda una anécdota curiosa por haber sido debut y despedida el mismo día de su inauguración pues, a la inauguración del puente llegó el presidente de la República, que era entonces Álvaro Obregón y todos fueron a verlo, con el inconveniente de que todos se subieron al puente y el puente colapsó. Al llegar al sitio, vi la línea elegante producto del diseño de Ernesto Brunel, ingeniero francés pero, mi atención se desvió al río La Laja, pues eso que vi me sorprendió: la contaminación en pleno.

    El Laja es el segundo río de importancia en el estado de Guanajuato, luego del Lerma que, bien sabemos, está catalogado dentro de lo más contaminados de México al recibir las descargas de las industrias químicas del valle de Toluca y algunas de la zona industrial de Querétaro. El Lerma entra por el sur del estado, por Tarandacuao y Acámbaro, de allí "sube" a Salamanca, que es el punto más norteño de todo su recorrido y luego del poblado de Valtierrilla a escasos 10 kilómetros de Salamanca, el Laja descarga sus aguas en el Lerma. Y el Laja recibe todas las descargas residuales de la zona industrial de Celaya, en consecuencia lo que llega a Salamanca y sigue hasta Chapala es un coctel de todo tipo de residuos químicos que, vasta aproximarse a ciertos puntos para olfatear y huir.

    "El Río Laja es uno de los afluentes más importantes del Río Lerma, nace a unos 2,950 msnm., en la vertiente oriental de la Sierra de Guanajuato, concretamente en el Cerro de San Juan localizado a unos 22 km., al noreste de la ciudad de León, tiene un recorrido máximo a lo largo de su colector principal de 250 km. Su cuenca se encuentra situada en la parte centro-noroeste del Estado, limitando al norte con la del Río Pánuco, al sur con la del Río Lerma, al este con el Estado de Querétaro y al oeste con las de los Ríos Guanajuato-Silao y Temascatio; el área de su cuenca se estima en 9, 679 km2 de éstos 2, 033 km2 (21.0 %) se ubican en el Estado de Querétaro y 7, 646 km2 (79.0 %) en el de Guanajuato. Se desarrolla entre los 20º 17' y 21º 32' Latitud Norte y 100º 07' y 101º 30'de Longitud Oeste, su máxima longitud en la dirección N 45º W es de 180 km. En la parte alta de la cuenca alcanza una anchura media que llega a los 75 km., aproximadamente, su forma es irregular con numerosos quiebres y sinuosidades que le dan un desarrollo amplísimo. El perímetro total del parteaguas que limita la cuenca es de 575 km".

   "El sistema hidrológico de la Cuenca del Río Laja está constituido de la siguiente manera: En la porción oriental y central de la entidad, abarca los municipios de Dolores Hidalgo, Allende, Comonfort, Santa Cruz de Juventino Rosas, Villagrán y en forma parcial San Felipe, San Diego de la Unión, San Luis de la Paz, Dr. Mora, San José Iturbide, Guanajuato, Apaseo El Alto, Apaseo El Grande y Cortazar. En esta cuenca se depositan las aguas de la subcuenca Río Laja-Peñuelitas (12 ha) donde se origina el cauce del Río Laja, que se conoce al iniciar su recorrido como Río de San Juan de los Llanos, hasta llegar al cruce de la carretera San Felipe-Dolores Hidalgo donde ya se le conoce como Río Laja"

   "Además, recibe los afluentes Río La Erre, Arroyo Jalpilla, Arroyo Neutla, Río Apaseo ó Querétaro y Dren Neutla , (ésta obra hidráulica, después de la presa Solís, es el embalse más importante en el Estado de Guanajuato con capacidad de 251 millones de metros cúbicos que irrigan 10,648 has y además sirve para control de avenidas). En esta zona la calidad del agua se ve alterada por las descargas residuales de las poblaciones de Dolores Hidalgo y San Miguel Allende que confluyen en la Presa Allende; posteriormente se unen a esta cuenca las aguas del Río Querétaro, que lleva materia orgánica y desechos industriales de esta ciudad. Antes de unirse al Río Lerma, recibe las aguas residuales de las poblaciones de Celaya, Cortazar y Villagrán, así como las aguas residuales industriales con índice de alta contaminación, aportadas por las diferentes industrias asentadas en la periferia de la Ciudad de Celaya". (Tomado de la página de Protección Civil del Estado de Guanajuato)

    No estoy descubriendo nada, esto ya se sabe, lo que sí estoy viendo es en forma dramáticamente notoria, cual es ese alto índice de contaminación. El río al pasar justo por el puente de acceso de la ciudad de Cortazar, tiene una caída de un metro aproximadamente, suficiente para que las aguas reboten y su concentración de químicos produce tal cantidad de espuma que, a lo lejos, se ve solo una mancha blanca y al aproximarnos, además del fuerte olor de químicos que se siente, vemos como la espuma forma, en algunos puntos casi medio metro de altura.

    El punto de alarma está pocos kilómetros más adelante, cuando el Laja cruza el Canal de Coria, que es el que surte de agua a todo el Bajío de los municipios de Cortazar, Villagrán, Juventino Rosas y Salamanca. El río y el canal no se unen propiamente, pues por una suerte de ingeniería el canal pasa por debajo del río, pero bien sabemos que las filtraciones de agua se dan. Aunemos a esto un detalle, que ese cruce se ubica a no gran distancia de la planta tratadora de semillas Monsanto.

    Hace apenas tres años, andaba por el rumbo de Atotonilco, en el municipio de San Miguel de Allende, y vi cómo el río Laja estaba prácticamente desaparecido, ahora que tenemos lluvias, antes de la temporada de aguas, vemos la otra cara de la moneda, un río con agua, sí, pero con agua altamente contaminada. ¿Hacia dónde vamos? Repetiré una vez más la frase de mi abuelita: "Es poco el amor y lo desperdician en celos".










martes, 26 de mayo de 2015

400 Aniversario de la instalación de la Orden de San Agustín en Salamanca, Guanajuato

    Justo hoy, 26 de Mayo de 2015, se están cumpliendo 400 años de la instalación de los frailes agustinos en Salamanca, Guanajuato, eran tiempos aciagos para la villa que apenas tenía doce años de haber sido fundada, como Villa de españoles. Su población no había crecido en mucho, de los 30 fundadores y sus respectivas familias, su número no se había incrementado, por el contrario la villa se estaba despoblando pues los fundadores se dieron cuenta de que, a pesar de tener el río Grande que viene de Toluca, como se llamaba entonces al Lerma, a pocos metros de la villa, les causaba más problemas que beneficios, pues se iba a los extremos.

   Los extremos eran que en tiempo de aguas, la inundación se hacía presente, y, a poca distancia, rumbo al norte, aparecía la ciénega, la villa quedaba casi aislada, en cambio, durante el tiempo de secas, la escasez era notoria. Ocurría que, a pocas leguas al sur, el valle era fértil todo el año y el manejo del agua más fácil, muchos de los primeros pobladores de Salamanca perfirieron irse al valle de Santiago, en donde, el 6 de mayo de 1609 se fundo el pueblo de Valle de Santiago, en donde, uno de sus habitantes, un tal Aguirre, tenía propiedades en Salamanca, entre ellas un solar a corta distancia del río Grande, el cual donó a los agustinos para su fundación.

    Fue un martes, igual que hoy, era el año de 1615, se llamó a misa, seguramente fue la de hora prima, las 6 de la mañana, y allí, en el solar, se ofició la misa que sería el inicio de la presencia agustiniana en esta parte del Bajío. Los agustinos habían recibido la autorización para fundar cuatro casas, de ellas solamente prosperaron dos, la de Celaya y la de Salamanca la cual llegó a problemas de subsistencia de tal magnitud que se pensó trasladar esa casa al valle de Santiago pero no ocurrió así, recibieron en donación las utilidades que generaba la Hacienda de Panales, en el valle de Santiago, y al poco, los agustinos contaban ya con otra hacienda, contigua a su monasterio: San Nicolás del Molino, que todos conocemos como El Molinito.

   Hicieron unos buenos caudales, adquirieron más ranchos en las cercanías de Salamanca, para 1641, aquel que fuera un templo pobre, de adobe, comenzó a ser sustituido por uno de mayor tamaño, el cual se llevaría más de un siglo en ser concluido. Comenzado el siglo XVIII se inicia el decorado del templo, no ese que ahora apreciamos sino uno anterior que sería sustituido tres décadas después, se contratarían a los entalladores más prestigiados de la zona, Antonio de Elejalde, y para los retablos del crucero a Pedro de Roxas. Si te interesa ver la cronología de la construcción del templo, entra aquí.

   Mucho se ha escrito sobre este recinto, el cual, coloquialmente conocemos como San Agustín, siendo que su nombre oficial es el de Templo de San Juan de Sahagún; una de las historias más completas, nos las ofrece el padre Navarrete, cronista que fuera de los Agustinos de la Provincia de San Nicolás, la puedes leer aquí. Otra historia en la que todos se han basado, fue en la Crónica que realizara el padre Basalenque. 

   La idea original era la de establecer en el claustro mayor del Convento la Universidad Agustiniana, idea que se mantuvo vigente la segunda mitad del siglo XVIII, vendría luego el estallamiento de la guerra de Independencia, seguido por el periodo de inestabilidad en todo el país, continuaría luego la promulgación de las Leyes de Reforma y la exclaustración de los padres. La universidad nunca se formaría a pesar de los intentos que hubo, el magno edificio creado para albergarla caería en el abandono y el recinto tendría los más variados usos a lo largo del tiempo.

   La fachada ha pasado por todos los gustos y estilos de época, nunca ha sido intervenida en cuanto a su decorado o distribución de nichos se refiere, pero sí ha sufrido los más variopintos estilos en pintura exterior, especialmente en el siglo XX, lo puedes ver aquí

    La riqueza decorativa en su interior es extraordinaria, se le ha llamado La Casa de Oro, se le ha clasificado como la joya máxima del Ultrabarroco Mexicano, muchos se han cuestionado el por qué en este lugar, Salamanca, se construyó una obra de tal magnitud y riqueza artística, para ello no hay respuesta, lo que si te puedo asegurar es que la visita a este recinto es altamente gratificante, sobre todo si llegas con ojo observador pues son tantos los detalles que, de entrada es abrumador, pero una vez acostumbrados a la luz interior y al discurso que sus retablos desarrollan, tiempo te faltará para ver todo lo que allí se encierra. Habrá que poner especial atención en el púlpito.

   Son once los retablos que allí existen, todos de una riqueza extraordinaria, especialmente los dos de crucero, uno dedicado a Señora Santa Ana, que desarrolla, en bulto, varios pasajes de su vida asociados con su hija, la Virgen María. El otro crucero está dedicado a Señor San José. Notable es el retablo de la Concepción, el cual está integrado a la puerta lateral del templo. Y ni que decir del retablo de San Nicolás Tolentino. Un retablo más está dedicado a Santo Tomás de Villanueva. Otro de los retablos está dedicado a Santa Rita de Cascia.

   En esta imagen vemos el retablo de Señora Santa Ana, es de notar que al centro está una pintura de la Virgen de Guadalupe, se dice (dato no comprobado) que es obra de Miguel Cabrera. En tu visita al templo agustiniano de Salamanca, no debes de perderte los muchos detalles que hay en las pechinas.

  Otro de los retablos lo forma una soberbia pintura, es el Retablo de Animas, hay uno dedicado a la virgen Dolorosa, otro más es conocido como Retablo de las Reliquias, el penúltimo es el de Santa Mónica y hay uno más en la capilla, dedicado a la virgen de la Soledad.

    Si con esta cantidad de enlaces y los cientos de detalles que has visto en cada fotografía te has preguntado si esta maravilla de arte novohispano es accesible, te diré que sí, siempre esta abierto el templo, las misas se celebran entre semana a las 8 y a las 19:30, el recito cierra de 1 a 5, a las 20:30, concluida la misa cierra sus puertas, el resto del tiempo está abierto para admirarlo cabalmente. No te recomiendo venir a Salamanca en domingo para conocer el templo pues mucha gente asiste a las misas que continuamente se ofician ese día, en sábado, por la mañana se puede admirar, del mediodía en adelante no te lo sugiero pues ese día ha y muchas ceremonias de XV años y bodas.

















   Si estás interesado en leer más sobre el recinto agustiniano de Salamanca, visita el Blog: El Señor del Hospital, que trata exclusivamente sobre la historia de Salamanca y de algunas poblaciones de la región del Bajío, hay una carpeta dedicada exclusivamente a El Templo de San Agustín.


lunes, 25 de mayo de 2015

Conociendo parte del que fuera el barrio de San Pablo Teopan

    Cuando me impuse contar los templos y capillas de la ciudad de México levantadas a lo largo de 300 años de dominio español, una de las primeras cosas que aprendí es a diferenciar entre lo que fue la ciudad española de México (que es eso que conocemos actualmente por Centro Histórico) y el pueblo de Indios que se formó en rededor manteniendo aquel concepto de dualidad que siempre se manejó en el entender de los antiguos mexicanos, por lo que se formaron dos Parcialidades, una la de San Juan Tenoxtitlán, la otra la de Santiago Tlatelolco, pero como la primera era tan grande se dividió en cuatro barrios (calpullis) y a cada uno se le asignó el patronazgo de un santo. De San Juan Moyotlan ya hemos comentado, pues por allí sigue vivo un mercado, el de San Juan precisamente, su localización es hacia el sur de la Alameda.

    Este por donde andamos ahora es el barrio de San Pablo Teopan o Zoquiapan, que se localizaba en la parte sur-oriente y llegamos allí para conocer las capillas que sobreviven en la zona, esta que ahora vemos es la de San Lucas, construida en 1689. Para ubicarnos mejor en el rumbo es la que se levanta a espaldas de la estación del Metro Pino Suárez, por espaldas debemos entender el oriente. De su antigüedad damos testimonio al entrar y ver hacia arriba pues allí se conserva (seguramente restaurado) la techumbre de tipo artesonado, esa que se difundiera mucho su estilo por el rumbo de Michoacán.

   La capilla es sencilla, de una sola nave y sigue en funciones. El rumbo no es precisamente agradable, los olores que se sienten por allí son los propios de un lugar en el que (seguramente por las noches) pululan extrañas formas de vida y esa plaza se vuelve retrete. Con esto lo que te digo, si es que piensas visitar la zona es ir con una adecuada atención para evitar cualquier sobresalto.

    Hay un interesante estudio que se hizo de esta parte del barrio de Teopan, pues por allí estaba la primera plaza de toros de cal y canto construida en Nueva España, y por allí estuvo por varios siglos el rastro, razón por la cual se dice que fue dedicada la capilla a San Lucas, el que, de acuerdo a la tradición, fue quién hizo la primera pintura de la virgen María, razón por la cual se le dio el patronazgo de los pintores, pero, en el caso de la capilla que ahora vemos, se levantó no para los pintores, sino para los matadores y carniceros pues, se cree que siendo el toro quién se asocia al Evangelio de San Lucas, y éste al sacrificio de Jesús, la relación con las actividades del barrio quedan ligadas. Ideas que en tiempos novohispanos era socorridas pues el conocimiento de atributos y representaciones y funciones de santos eran  bien entendidas.

   Si no eres muy entendido en las terminologías arquitectónicas, esto es el artesón o artesonado.





   Quizá sea apenas a cincuenta metros a la izquierda (norte) que encontramos una pequeña plaza, al fondo está una capilla que fue dedicada a María Magdalena, se dice que era allí a donde llegaban las mujeres "de mala vida" asociando aquella idea que sobre Magdalena había. 

    La capilla actualmente está cerrada, al menos cuando yo la visité, que fue un domingo, lo estaba. Dice la cantera, arriba de la puerta de entrada que allí es el Museo Agrario, Época Presidente Adolfo López Mateos, 1958-1964. Veo que desde 2011 el Museo Agrario es virtual, quizá esa sea la razón por la cual en este espacio no hay más acceso. Para visitarlo en forma virtual, entra aquí.




   Un poco más al oriente, apenas una calle, y llegamos a lo que actualmente es el Hospital Juárez, siendo una institución del Sector Salud, no hay acceso al público a no ser que sea por cita médica, desde la calle pude tomar esta imagen en la que se ve lo que era el Templo de San Pablo, conocido como "El Viejo", que es de dónde toma su nombre el barrio ya que esta fue su primera parroquia. Hay una larga historia en este recinto, para leerla, entra aquí.


    Caminamos una calle más y llegamos a San Pablo "el Nuevo", sitio a donde se trasladó "Este templo fue renombrado San Pablo el Nuevo, debido a que los doscientos años de deterioro que cargaba obligaron a que fuera reconstruido. Fundado a un costado del cauce de la Acequia Mayor en 1576 por el agustino y autor de diversos escritos fray Alonso de la Veracruz, el templo mantuvo un estilo barroco hasta la segunda mitad del siglo XVIII. Como la gran mayoría de los templos de la capital, fue transformado al estilo neoclásico por el arquitecto Antonio González Velázquez, como se muestra en su portada, las torres y la cúpula. El interior fue saqueado.

   "San Pablo mantuvo a sus espaldas un espacio abierto, el cual fue ocupado en 1788 por una magna plaza de toros de madera, cantería y manufactura de gran calidad que desafortunadamente debió ser reconstruida treinta y tres años después, luego de que la devorara el fuego. Esta parroquia, cabecera de varias capillas hasta mediados del siglo XVIII, tenía la tarea de concentrar sus ministerios con los indígenas que residían en el sureste de la capital novohispana. En sus alrededores habitaban las familias dedicadas a todo lo relacionado con el tráfico de canoas, por lo que su influencia se extendía por toda la Acequia Real que conducía más allá de Xochimilco". (Tomado de Guía del Centro Histórico.)




  Creo que con estos breves datos, tienes ya una ruta más para conocer las muchas construcciones que el Centro Histórico guarda un poco más allá de las ya muy conocidas. Para llegar a este rumbo es cosa de subir al Metro y bajarse en la estación Pino Suárez, regularmente hay mucha gente, hay que encontrar la salida que da al Oriente, no sé cómo esté marcada, creo, (sin estar seguro) que se anuncia como "Plaza San Lucas".

   Y bien puedes aprovechar esa visita para ver con calma este que es de los poco templos circulares que hay en la ciudad, se trata del adoratorio de Ehécatl que se encuentra dentro de la estación del Metro Pino Suárez y, si tienes más tiempo para recorrer el rumbo, no lejos de allí se localiza la Parroquia de San Miguel Arcángel, de las primeras parroquias "de españoles" que hubo en la ciudad de México.