viernes, 13 de septiembre de 2019

La hacienda de San Antonio Arrazola, Oaxaca

    A la hacienda, lo que queda de ella, de San Antonio Arrazola, en Oaxaca, llegué por mera casualidad pues es en ese pueblo que es parte del municipio de Santa Cruz Xoxocotlán, porque allí es donde comenzó la ya muy arraigada tradición de los Alebrijes, es decir, allí fueron creados hace no mucho tiempo por un señor de apellido Jiménez.

   Y como los tours que se promueven para visitar la zona arqueológica de Monte Albán incluyen la visita a un taller de producción de estos curiosos objetos, los Alabrijes, fue que al llegar al lugar, más que llamarme la atención a los coloridos objetos, fueron los vestigios de la hacienda que a un lado del taller se levanta. Así que, evite la multitudinaria explicación del cómo se producen las piezas y corrí (por así decirlo) en rededor para llegar al frente de la Hacienda.

   Intuí que esta sería la única oportunidad que tendría de visitar una hacienda oaxaqueña en el recorrido que estaba haciendo y fue grato, aunque muy a la carrera, caminar lo que buenamente me fue posible ver. Ahora, ya en calma, encuentro pocos datos de ella:

 HACIENDA DE ARRAZOLA, municipalidad con 200 habitantes, tiene agencia municipal compuesta de un agente y un suplente. Confina al N. con San Pedro Ixtlahuaca, al S. con el trapiche de San Javier y Cuilapam, al E. con la hacienda del Manzano, San Javier, Xoxocotlán y Montoya y al O. con e1 rancho de la Soledad, Tiracoz, hacienda del Manzano y el Carrizal. Su extensión de N. á S. es de tres cuartos de legua y de E. á O. de una legua. Al E. de esta finca pasa una cañada de montañas que viene de Ixtlahuaca. En terrenos de esta finca pasan dos ríos sin nombre, que se unen al Atoyac cerca de la hacienda del Carmen. (1)

  Andando por ahí noté que a los vestigios de la hacienda la refieren como "el trapiche", lo cual indica que era esta una hacienda azucarera y, luego de leer las líneas anteriores, aprendo que por ahí había otro trapiche más, el de San Javier, por conclusión sacamos que el rumbo era de producción azucarera.

  Encuentro también, que en la zona hubo una hacienda, no sé si sea esta de Arrazola, en la que hay una curiosa leyenda, la de Bartolano, el dato que ahí se da menciona el municipio de Xoxocotlán, si la quieres leer, entra aquí.





























Fuente:

1.- Navarrete, Demetrio. Lecciones de nomenclatura geográfica. Imprenta del Estado de la Escuela de Artes y Oficios, Oaxaca, 1889.

jueves, 12 de septiembre de 2019

Tequihuatitlanti: El embajador tequiliua. Los paynani.

  El oficio de cartero, como la persona encargada de llevar y entregar mensajes, se remonta desde la época prehispánica. Los paynani, mensajeros mexicas consagrados al dios Paynal, tenían la obligación de informar la muerte del emperador así como su victoria o derrota en alguna guerra. De acuerdo al mensaje que portaban era su indumentaria; si era de poca importancia el payn ataba su manta al cuerpo y recogía sus cabellos; en caso de desastre, era silencioso y sus cabellos sueltos cubrían su rostro; si vestía con un lienzo blanco y trenzaba sus cabellos, la noticia significaba la victoria de alguna batalla. También eran llamados tequihuatitlanti -embajador tequihua- y existían otros mensajeros llamados iciuhcatitilanti -mensajero que va de prisa- que desempeñaban las misiones urgentes.

  Una de las funciones más importantes de los correos mexicanos, era la de anunciar la muerte de los monarcas á todos los vasallos del imperio. He aquí lo que dice respecto á este punto un historiador: "Cuando al emperador sobrevenían síntomas de una próxima muerte, se cubrían con un velo las estatuas de los ídolos que representaban á Huitzilopochtli y Tezcatlipoca, y en los momentos en que dejaba de pertenecer al número de los vivientes, salían correos ó mensajeros para todos los puntos del imperio, con la orden de invitar á los feudatarios y nobleza á que asistiesen á los regios funerales." 

  Si se atiende á que, conforme asegura el autor malli al brazo, blandiendo el macuálhuitl, trenzado el cabello, ceñido un lienzo blanco y haciendo gentilezas." A estos mensajeros les llama Sahagún los tequipantitlanti; pero evidentemente está equivocada la ortografía, cómo la mayor parte de las palabras mexica de la impresión de su historia, porque esta voz significa mensajero afligido: debe ser Tequihuatitlanti, que quiere decir embajador tequiliua, porque para llevar tan faustas nuevas debían escogerse guerreros principales. Oída la noticia por el tcculitli, no le daba asenso desde luego, y hacía guardar á los mensajeros, que recibían por castigo la muerte si aquélla resultaba falsa. Más después que se habían contado los cautivos y podían enviarse los pormenores de la campaña, se mandaban nuevos tequiliuatitlanti, que en este caso ya, dice el mismo Sahagún, que eran capitanes, y se daba libertad á los primeros."

  Organizado el correo de México para el exclusivo servicio del Estado, no podía, por ningún motivo, tratarse de tarifas, de portes, de franqueo, etc., etc., como tampoco ninguna de estas cosas fue conocida en los correos de los antiguos romanos, sino solamente los edificios que marcaban las etapas de sus ejércitos, aprovechados después dichos edificios para el paso de los correos. En esto los mexicanos superaron al pueblo romano, porque aquéllos construyeron las torrecillas ó postas exclusivamente para estación de los correos en las rutas más extensas, y los segundos sólo se sirvieron de sus etapas, construidas con otro propósito que la conducción de las comunicaciones; de lo cual se infiere que de entre ambos pueblos, el mexicano da mayor importancia á la institución postal, aunque el romano haya alcanzado en ella mayor perfección, por la gran suma de elementos de que pudo disponer, entre ellos muy esencialmente los medios fáciles de transporte, como los carruajes y los caballos de silla, que no conocían los mexicanos.  

Y a propósito del tema de los paynani, se está organizando la carrera de relevos El Pescado de Moctezuma.

Fuente:

Velarde, José. Apuntes y documentos para la historia del Correo en México. Imprenta de Ignacio Escalante. México, 1908.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Espacios reciclados: la antigua capilla de indos, hoy templo de Santa Catarina, Coyocán, CDMX

   Varias personas me han cuestionado sobre la veracidad de Wikipedia, yo no dudo de ella, claro es, dependiendo del artículo y los participantes del mismo, es por eso que no dudo en compartir los datos que ahí encuentro sobre el templo de marras.

   Después de la conquista, Hernán Cortes, otorgo a los franciscanos una generosa porción de terreno, para construir una iglesia y un claustro, conocidos como el claustro e Iglesia de San Juan Bautista de Coyoacán, los frailes comenzaron a edificar iglesias a la redonda, entre ellas están el Cuadrante de San Francisco, San Lucas, Churubusco, y Santa Catarina. Los frailes edificaron la Capilla de Santa Catarina o "Santa Cata" como capilla de indios, digase una capilla abierta, donde los indios podrían ir a la iglesia, como Catecúmenos, antes de recibir el bautismo. En los siglos XIX y XX se añadieron rejas a las entradas, así como se edificó una torre de campanario en el S. XVII, la cual se derrumbó, pero se añadió una nueva posteriormente, así como se añadió una barda de piedra alrededor de la plaza y la capilla.

   El altar mayor contiene un baldaquino, con vitrina de cristal, donde esta un crucifijo de madera, y una virgen dolorosa de yeso y piedra. Ambas imágenes se visten con telas. Debajo del baldaquino, se encuentran tres gradillas, donde se colocan floreros y candeleros, así como se ubica el sagrario original del siglo XVII. El altar esta hecho de piedra volcánica, es un altar transferible (que se puede mover), contiene cuatro cruces marcadas, así como un ara, con la reliquia de Santa Catalina a venerar en esta capilla. La mesa se compone de 2 columnas, y un rectángulo donde esta precisamente el ara y donde se celebra la Misa, aún se desconoce que Reliquia de Catalina de Siena se preserva, sea una uña, dedo, piel, cabello o vestimenta, es fácil predecir sea un miembro de la religiosa, pues su cuerpo después de muerta y hallada incorrupta, se dividió diversas partes el cuerpo de la monja dominica.

   Desde la conquista, Coyoacán fue sede de la residencia de Hernán Cortés, tal es el caso que su palacio aún se preserva ahí mismo, y como existía un gran espacio para construir, así como una fuente inagotable de piedra volcánica, en el Pedregal de san Francisco, hoy conocido como la colonia Romero de Terreros por una falla geográfica que emite lava, los asentamientos fueron sencillos en este lugar, ya que con tanta piedra, se pudo construir caminos, puentes, casonas antiguas, y plazas. Después del establecimiento de la colonia de la Nueva España, comenzaron las grandes edificaciones, y una de estas grandes edificaciones, fue el puente de Panzacola, que cruza sobre el río Magdalena al sur de la Ciudad de México, y siguió la avenida llamada en aquel entonces "Real camino a San Ángel" y "Real Avenida de Santa Catarina" después de la muerte de Francisco Sosa Escalante, el gobierno del Distrito Federal, aprobó cambiar el nombre de la avenida, y renombrarla a Francisco Sosa, en honor a este escritor y periodista Coyoacanense. En el siglo XX, el científico Miguel Angel de Quevedo fundo los Viveros de Coyoacán, que están a exactamente dos cuadras del parque, estos viveros preservan árboles de reserva especial, así como venta de tierra, y artículos de jardineria, también tiene un edificio de oficinas de la SEMARNAT.

   Después, en una hacienda, localizada enfrente de la Plaza de Santa Catarina, se estableció la casa de Cultura de Coyoacán, que después se renombró a Jesús Reyes Heroles, un importante político mexicano de finales del siglo XX. Actualmente, es museo gratuito de la cultura del Coyoacán virreinal, centro de convenciones relacionado al pasado de la Nueva España, así como los fines de semana, se transforma en un bazar artesanal. La plaza fue atrio de la capilla desde época de indios, aunque constantemente se abrían las puertas del atrio, después de la Guerra Cristera, se acordó derribar la barda, y crear un parque para entretenimiento laico, independiente del culto católico de la capilla.

  Toda la plaza tiene piso de piedra volcánica, desde el siglo XVI, así como las jardineras y las bancas de piedra, aunque después se añadieron bancas de bronce, las cuales se han teñido de verde por el óxido del propio bronce. Los árboles abundan en capulines, truenos, y jacarandas, que son árboles que se dan en todo el centro de Coyoacán.

  Al centro de la plaza se levanta el busto de Francisco Sosa,  escritor, poeta, historiador, biógrafo y periodista mexicano. Nació en la ciudad de Campeche cuando esta formaba parte de Yucatán. Para leer algo sobre su vida, entra aquí.

martes, 10 de septiembre de 2019

La Conchita, lección indiscutible de arquitectura virreinal, Coyoacán, CDMX.

  Ahora que estamos en el año en que se conmemora el V Centenario, no de la Conquista, como algunos dicen, pues la conquista ocurrió en 1521, y en 1519 fue el desembarco de Hernán Cortés y su grupo de 300 -dicen- españoles, que más bien eran europeos pues el concepto de España para entonces no se había formado aún. Sobre este tema, además de las discusiones sin fundamento que en algunas sobremesas ocurre, ha habido una serie de pláticas de quienes sí conocen el tema y han desvelado y aclarado una buena cantidad de ideas que nos hacen entender mejor el tema. Te recomiendo visitar el canal del Centro de Estudios de Historia de México de la Fundación Carlos Slim CEHM para nutrirte del tema.

   El tema lo traigo a colación porque uno de esos Quintos Centenarios que creo no se ha difundido su conmemoración (al menos no me he enterado) es el de la llegada del Catolicismo a lo que hoy es México. Y es justo ahora, frente al templo de la Inmaculada Concepción de Coyoacán, que lo recuerdo pues, se dice, que aquí se ofició la primera misa en esta localidad. Y me hizo recordar que en algunos puntos de los estados de Quintana Roo, de Tabasco, de Veracruz, de Morelos, de Tlaxcala y de Oaxaca, se afirma "aquí se celebró la primera misa en México". Tema que espero desarrollar aquí, antes de que termine este año.

   Lo que me llama mucho la atención es que en este templo, construido en el siglo XVI concentra muchos conceptos que he desarrollado en El Bable, el primero de ellos, eso que acabo de mencionar sobre "la primera misa". En Wikipedia encuentro que: "En la conquista, Hernán Cortés, devoto católico, mandó edificar una capilla, la cual sería la primera iglesia de la Nueva España. Un detalle notable es que se construyó sobre un altar tolteca, se puede decir que Cortés construyó la capilla sobre este altar para evangelizar, esto se descubrió hasta mayo de 2013. La Iglesia se dedicó en 1525, posiblemente por Fray Julián Garcés que era obispo de Yucatán y Tlaxcala."

   El templo está cerrado, al menos cuando pasé por ahí lo estaba y era domingo, quizá debido a las afectaciones que seguramente sufrió en el sismo de 2017, ya cinco años antes había sido afectado y estuvo en proceso de restauración durante cinco años, fue cuando se le pintó de amarillo según lo vemos en una nota de la revista Proceso.

  En el portal electrónico DeFe dicen de su estilo que la "construcción es de estilo barroco y cuenta con una nave, una cúpula, dos campanarios en torres al frente, una sacristía adjunta y una fachada de estilo plateresco con motivos florales".  Lo que yo veo en esa fachada es una fuerte influencia Tequitqui, estilo que es la integración (mestizaje o sincretismo) entre las técnicas decorativas nahuas y las españolas.

 El término tequitqui significa "tributario". La influencia iconográfica y técnica europea fusionada con la técnica e iconografía indígena dio origen a un conjunto de manifestaciones singulares pictóricas y escultóricas. Este se manifestó principalmente en las portadas de los templos cristianos, cruces atriales y murales en los claustros y capillas abiertas de los conventos. También es utilizado como sinónimo el término arte indocristiano, propuesto por Constantino Reyes-Valerio en la obra homónima. (Wikipedia.)

   Veo muchas cosas interesantes, una de ellas, los Anagramas, de ellos hemos hablado en varias ocasiones, y en este de María, me da la impresión de toda una realeza al ver una suerte de cetros formando las letras y, además coronada.

   Veo algo extraordinario por todo lo que la idea encierra: que se trata de un templo "desnudo", en el sentido de que era tradición pintar los templos, así como la policromía que sobrevive aún en algunos pueblos del estado de Tabasco, así lo fueron en toda la Nueva España, y es notorio aquí, en La Conchita, los vestigios de pintura amarilla de dos tonos distintos, el rojo óxido y el azul. De esa "desnudez" hemos ya hablado aquí.

   El enorme trabajo de Ajaracas es sorprendente, la ajaraca, voz árabe ajaraca. Del ár. hisp. aššaráka 'lazo', y este del ár. clás. šarakah 'red'. 1. f. Arq. En la ornamentación árabe y mudéjar, lazo (‖ adorno de líneas y florones). 2. f. desus. lazo (‖ atadura de cintas).







   Este templo tiene otra gran característica, que está solo, en la parte oriente de la plaza. Y la plaza, creo fue en su momento cementerio y tuvo su emblemática (y ombliguística) cruz atrial. Así que lo podemos ver en todo su rededor, y al hacerlo vemos los modernos contrafuertes que han sido colocados para estabilizar la construcción.  ¡Y vaya que hemos hablado en este blog sobre cruces atriales!

   Y ya, para concluir, encontramos a la espalda del templo el sello indiscutible de su época: la Estampa. De ello también ya hemos hablado aquí.