viernes, 15 de junio de 2018

Isidoro Epstein, singular personaje de la segunda mitad del XIX mexicano

  Leyendo al doctor en historia Jesús Gómez Serrano, autoridad en todo lo que refiere a la bien documentada historia que ha desarrollado sobre el estado de Aguascalientes, me entero de la presencia de un personaje que me parece sumamente interesante: Isidoro Epstein, judío alemán que se establece en la ciudad de Aguascalientes en 1851 como catedrático en el Instituto Científico y Literario, luego desarrollará un interesante estudio, el Cuadro sinóptico. Para leer sobre su vida, te recomiendo entrar en este enlace. Y para ver el mapa que levantó del mencionado estado, entra aquí.


jueves, 14 de junio de 2018

De Los Altos y sus naranjos en las calles

     Ahora que (supongo) valoramos más la armonía entre la naturaleza y las zonas urbanas, notar que hay aun poblaciones en México donde se han respetado los árboles en la calle, da gusto pasar por su sombra y más aun sentir el aroma de sus azahares. No sé si la disposición de sembrar naranjos agrios vino de Guadalajara (nuevamente lo supongo) pues allá, al menos en las plazas que circundan a la Catedral se mantienen y quedan por ahí algunos escritos que dan cuenta de que agradable era pasar las tardes de jueves y domingo, especialmente cuando los azahares estaban en pleno. Hay información que dice de que en Guadalajara fue a mediados del siglo XIX cuando se comenzaron a plantar los naranjos, es por eso que pienso que fue de allá que se dispuso que por algunos (no sé si en todos) los pueblos del estado se sembraran justo este tipo de árboles. En Los Altos he visto que sí se mantienen, como es el caso de Teocaltiche, como lo podemos comprobar en las siguientes imágenes.













martes, 12 de junio de 2018

Algo sobre las Reformas Borbónicas

  Al estudiar la historia de las Haciendas de México siempre llegamos a un punto, en el último cuarto del siglo XVIII en el que todas comenzaron a padecer un golpe en su estabilidad económica, ante la imposición de las reformas Borbónicas que dieron paso a la llamada “consolidación de vales reales”. El tema es entendible en lo general, pero encuentro en el texto del maestro Olveda una explicación muy clara al respecto de esas implementaciones:

  Las reformas aplicadas por los Borbones en la segunda mitad del siglo XVIII, y que ocasionaron cambios profundos en el orden económico, político y social en las colonias hispano-americanas, fueron instrumentadas siguiendo las exigencias planteadas por el desarrollo del capitalismo. El espíritu que prevaleció en esta época, aconsejaba una transformación ordenada, racional y orientada a redituar a la corona una renta suficiente para financiar un vasto proyecto agrícola, industrial y comercial que permitiera a España acelerar el desarrollo de sus fuerzas productivas para poder competir sin desventaja en el mercado mundial.

  En comparación con otras metrópolis de Europa –Inglaterra, Holanda, Francia-, España mantenía, en el momento de arribar los Borbones al poder, una situación muy inferior. Exportaba alimentos y materias primas a cambio de bienes manufacturados, y para nivelar el alto déficit de su balanza comercial, empleaba la plata proveniente de sus colonias americanas, principalmente de Nueva España y Perú. Fue durante el reinado de Carlos III (1759-1788), cuando se aplicó un conjunto de reformas sustanciales tendiente a transformar algunas estructuras que impedían un mejor aprovechamiento. Estas reformas borbónicas fueron instrumentadas y aplicadas por exigencias propias de la revolución industrial, y constituyeron una respuesta a la difícil situación que guardaba España frente a la comunidad europea. Los autores de estas modificaciones entendieron que para extraer en mayores cantidades los recursos naturales de las colonias, era necesario cambiar la política económica tradicional por otra más acorde con las exigencias del nuevo sistema de producción y distribución de mercancías, así como incorporar nuevos territorios y más grupos sociales al mercado colonial.

  Aparte de las exigencias planteadas por la revolución industrial, habría que tomar en cuenta el descalabro sufrido por España en la guerra de los Siete Años. La pérdida de sus posesiones en Holanda e Italia, hizo comprender al monarca cuán urgente era modificar la política económica para poder recuperar la posesión hegemónica. Cabe destacar que la racionalización de los métodos de administración estuvo inspirada en las ideas francesas. No fueron menos determinantes los señalamientos hechos por individuos como José del Campillo y Cosío, quien en su Nuevo sistema de gobierno económico para América, escrito en 1743, comparaba las altas ganancias que obtenía Francia e Inglaterra de las islas azucareras del Caribe con los recursos limitados y exiguos que España percibía de su vasto imperio colonial americano. Para incrementar la producción de las materias primas y multiplicar la captación metálica, sugirió someter a un examen riguroso todo el dispositivo administrativo; incluso, aconsejó la incorporación del indio a la sociedad a través de la distribución de tierra pública.

   El reformismo borbónico llamado por John Lynch “la segunda conquista de América”, tenía como finalidad aprovechar al máximo los recursos naturales de las colonias americanas para erosionar la autosuficiencia de las oligarquías criollas y volver a canalizar ese excedente de producción a la península. La política de los borbones “era esencialmente una aplicación del control, que intentaba incrementar la situación colonial de América y hacer más pesada su dependencia”. Fue precisamente este propósito, el que estimuló la inmigración de burócratas y comerciantes dispuestos a obtener mayor beneficio en las regiones que seleccionaban para establecerse.

  De no haber sido porque España siguió involucrada en varios conflictos, sobre todo con Inglaterra, que era la más interesada en acelerar su caída, la rentabilidad que proporcionó ese reformismo hubiera servido para sacar al imperio español del atraso en que se encontraba.

Fuente:

Olveda, Jaime. La oligarquía de Guadalajara. Conaculta. México, 1991. pp. 66-68

lunes, 11 de junio de 2018

Listado de haciendas de Aguascalientes de 1886 y 1909



Estos son dos registros de haciendas en el estado de Aguascalientes. Al no ser registros oficiales, cabe la posibilidad de que no estén todas las fincas incluidas. Se trata de datos de dos diferentes publicaciones, la primera hecha por John C. Cochran de su libro Haciendas of Mexico de 1886 y la segunda el Directorio de Haciendas de John Reginald Southworth de 1909.

domingo, 10 de junio de 2018

Un listado de haciendas de Jalisco de 1886









Fuente:

Cochran, John C. The Haciendas of Mexico. A list of plantations and principal farms in the Republic of Mexico, together with the name and post-office addresses of the owners. Rooth&Thinker. New York. 1886. pp. 84-92