viernes, 4 de abril de 2014

Polyuc, otro de los interesantes vestigios franciscanos del siglo XVI en Quintana Roo.

   Seguimos en el recorrido virtual por la zona que, la Secretaría de Turismo del Estado de Quintana Roo ha denominado como "Ruta de las Iglesias", la cual incluye dos municipios, Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos. Quizá sean estos los menos conocidos, pues, al nombrar los otos que conforman la geografía quintanarroense nos son más familiares, tales como Isla Mujeres, el municipio de Benito Juárez, que comprende a Cancún (recordemos la manía o "reverencia" que Luis Echeverría tenía hacia el presidente Juárez y todo lo nombró así, como este municipio o la Carretera Transpeninsular... por cierto, dato curioso, ahora por Transpeninsular ya no se entiende la carretera, sino el tren que se construirá en Yucatán y Quintana Roo).

    La señalización para este programa es en rosa, no el tradicional rosa mexicano, sino el rosa caribeño, resalta siempre, así que, si decides hacer la ruta verás estos letreros que te irán indicando el rumbo. La foto la tomé en Tihosuco, el año pasado cuando tuve la oportunidad de ir para allá, pero, ahora que estoy haciendo el recorrido virutal, veo en el "streetfinder" que hay este mismo tipo de selañizaciones en los templos que estamos ahora viendo. Pero, no nos desviemos del tema, estábamos con lo de los municipios de Quintana Roo.

   Así pues, te decía de Isla Mujeres y de Benito Juárez, sigue Cozumel y Solidaridad, este último se refiere a Playa del Carmen, pero, como en nuestro país la vida se organiza por capítulos sexenales, si con Echeverría estuvo la "Juárez-manía", con Salinas de Gortari esa manía se enfocó al término "Solidaridad". ¿No recuerdas la musiquita?, sigue al sur el municipio de Tulúm, luego el de Bacalar y por último el de Othón P. Blanco que no es otra cosa que Chetumal, nos falta uno, el de Lázaro Cárdenas, que está al norte, con los límites de Yucatán, es más conocido por Kantunilkin. Lo que ahora vemos, Polyuc, corresponde al municipio de José María Morelos.

    "Polyuc fue fundada en los tiempos prehispánicos en el límite sur de la provincia Cochuah, en colindancia con la provincia de Uaymil y al este de Chunhuhub, con las que guardo estrechas relaciones comerciales, políticas y de parentesco. La actividad más importante de este pueblo fue la agricultura. Una vez conquistada Cochuah por españoles, Polyuc se convirtió en encomienda, que contó con servicios religiosos desde el primer siglo de la colonia. En ese tiempo se construyó una capilla abierta con bóveda de medio cañón y campanario, que después se transformó en una iglesia mayor al construirse la casa cural y el baptisterio, gruesas paredes y un frontis que soportaron un techo de material perecedero a manera de choza maya de dos aguas y que tuvo coro al cual se accedía por una escalera interior que todavía se conserva.

   "Arriba de la puerta de acceso, en el frontispicio hay una ventana rectangular y dos más a los lados. Al lado izquierdo del altar se construyó la casa cural. El campanario lo constituyó un arco de piedra que sostenía una sola campana. Detrás de la iglesia, muy cerca, se encuentran los vestigios de una noria que estuvo en los linderos del atrio en tiempos antiguos cuando el recinto exterior estaba señalado con una barda o cerca y que fue empleada para proveer de agua a la iglesia.

    "También fue un sitio hacia la Salamanca de Bacalar que fue visitado con frecuencia por los frailes en diversas épocas del colonialismo y estuvo comunicado con Tituk al norte y Tabi al noreste. Basando todavía su sustento en la agricultura después de haber sido dominada, su población tuvo que pagar tributo, consistía en cargas de maíz, cera, miel, mantas de algodón y otros productos agrícolas.

    "Cuando la consumación de la Independencia de México marcó el surgimiento de las haciendas, la zona de Polyuc se convirtió en una región de economía próspera que luego decayó hacia la mitad del siglo XIX. En 1860, cayó en poder de los mayas durante la Guerra de Castas. Entonces su iglesia fue destruida parcialmente por los cruzoob, quienes incendiaron el pueblo; más tarde sus moradores lo abandonaron. Durante el primer tercio del siglo XX fue rehabilitado por campesinos emigrantes; más tarde, con la creación de los ejidos y la dotación de tierras, incrementó su población. Su economía se basa en el aprovechamiento de los recursos forestales y en la agricultura". (1)



Fuente:

1.- Xacur Maiza, Juan Ángel. Encilcopedia de Quintana Roo. Tomo VII. Gobierno del Estado de Quintana Roo. Chetumal, 1998. pp.89-90

jueves, 3 de abril de 2014

Los dos templos de Sacalaca, en la selva de Quintana Roo. Municipio de José María Morelos.

    Llegamos al punto de mayor antigüedad en el actual Estado de Quintana Roo, haciendo hincapié que hubo uno aun más antiguo pero que fue abandonado luego de haberse dado cuenta, los conquistadores, que las riquezas de las tierras descubiertas no estaban precisamente en la península de Yucatán, sino en la zona central de lo que hoy es México. Como quiera, esa necesidad de evangelizar hizo desplazar a los franciscanos del centro de México hacia el sur, enfilando por lo que hoy es Campeche, para luego seguir rumbo norte en Yucatán y rumbo oriente en lo que es Quintana Roo, y por acá esa entrada fue a un punto llamado Sacalaca.

   Sacalaca llegó a ser tan importante que, en un área reducida, se construyeron dos templos, con tan solo 500 metros entre uno y el otro. El primero, que es el que vemos en esta toma a través del Streetfinder, dedicado a San Francisco de Asís, para el servicio de los españoles, el otro, que originalmente era una capilla, seguramente una del tipo abierta, para los indígenas. En este templo observamos la característica espadaña que se volvió una especie de marca en todas las construcciones del siglo XVI en la región, con el uso de la espadaña, pero aquí vemos una sumamente especial, elegante, de forma única, de pronto parece una corona, de pronto ese cuarto creciente asociado a las imágenes marianas.

    "En tiempos anteriores a la Conquista, era un pueblo de regular importancia que pertenecía a la provincia de Cochuah. Se formó tras la fusión de dos asentamientos por lo que estaba conformada por dos grandes barrios. Mantuvo estrecha relaciones con los pueblos limítrofes de la provincia de Maní Tutul Xiu y era el punto intermedio entre Tihosuco y Tepich. Una vez conquistada fue una encomienda dependiente de la iglesia de Ichmul y debido a que en ella existía una separación de linajes entre la población maya, contó con dos encomenderos. Se desconoce quienes fueron los primeros encomenderos de este pueblo, pero ya entrado el siglo XVI, una parte permanecía bajo el mando de Pedro Valencia y otra bajo el control de Esteban Genovés y Juan de la Cruz.

   "Con el tiempo la población se dividió entre blancos y criollos, a estos últimos se sumaron, en 1570, los habitantes mayas; a partir de entonces coexistían dos importantes grupos: los blancos y los indios. Es por ello que más tarde Sacalaca contó con dos iglesias, las más antiguas que se conocen hasta ahora en Quintana Roo. La de los blancos estaba localizada en el centro de la población y estuvo consagrada a la virgen María en su advocación de la Asunción de Nuestra Señora. Fue inicialmente una capilla abierta con coro de mampostería que contaba con ornamentos y recaudos para la misa, y cáliz para el culto; tiempo después fue ampliada y decorada con tres campanarios. Tenía entonces techo de dos aguas construido con material perecedero, se le dotó con esculturas de confección de regular calidad colocadas en nichos pintados con estrellas de ocho puntas de color rojo; contaba, además, con cornisas talladas en piedra y pilastras del mismo material con grabados en formas de flores y sirenas Sus paredes, estucadas finamente con cal, tuvieron también empotradas las figuras de Adán y Eva como representación del pecado original". 

   Es esta la descripción que hace la Enciclopedia de Quintana Roo de uno de los dos templos, el ubicado en la parte sur, que era la sección de los españoles y que es la que estamos viendo ahora.

   Me parece sorprendente que en un espacio tan reducido, metido en la selva, se haya  desarrollado toda una ciudad al modo característico de la etapa virreinal, una ciudad que producía, era autosuficiente y, además comerciaba con otras, agreguemos que, tenía, al igual que todas las poblaciones de la región durante el siglo XVIII, un comercio ilícito puesto que los ingleses, piratas ellos, llegaban con mercancías de contrabando que eran vendidas en la región. Si reflexionamos veremos que esa vocación comercial que durante décadas hizo prospera a Chetumal, tiene un origen antiguo. El número uno corresponde al templo de españoles, el 2 a la capilla de indios, notamos el gran, enorme atrio que tenía, como era habitual en todos los templos de indios de la península de Yucatán.

   Es más que notorio que esta región, que fuera originalmente maya con el nombre de Cochuah y que luego pasaría a ser el partido de Beneficios Altos estaba poblada, si bien no tan intensamente como los valles de México, Puebla o Oaxaca, si era considerable el número de sus habitantes, prueba de ello lo tenemos con los cuatro pueblos que se levantan en una zona de 50 kilómetros cuadrados, aproximadamente. Volvemos a la descripción:

   "La segunda iglesia se ubicaba en el barrio de los indios. Fue construida sin mayores ornamentos que un nicho central sobre la puerta de acceso. Contaba con un calado y una curiosa espadaña en forma de corona que servía de campanario en su frontis. Tuvo originalmente cinco campanas al frente y su cúspide remataba en una cruz. Estaba flanqueada por una torre con angostas mirillas desde donde se puede apreciar cualquier movimiento en los alrededores. Actualmente la torre se conserva casi intacta.

   "Entonces Sacalaca era un asentamiento con más de mil habitantes que, tal como sucedió con otros pueblos, a lo largo de ese siglo fue quedando deshabitada debido a la presión de los encomenderos sobre la población maya, amén de las enfermedades que azotaron a sus habitantes. Décadas después de consumada la Independencia de México, la división social fue marcada más por los aspectos económicos que raciales. Por un lado existían haciendas prósperas en el cultivo de la caña, y por otro, grupos étnicos con sus cultivos en tierras que aquéllas dejaban bastante empobrecidas. En el poblado se podían apreciar casas palaciegas no muy grandes, con estilo europeo, similares a las construidas en Tihosuco, Bacalar, Mérida y Campeche.

   "Los enfrentamientos derivados de la Guerra de Castas provocaron la destrucción y abandono del pueblo, a partir de entonces sólo se utilizó como sitio de paso tanto de las tropas del gobierno como de las tropas mayas. Fue hasta el siglo XX y tras la dotación de ejidos y servicios, que se pobló nuevamente. Sacalaca conserva entre los patios de sus casas numerosos vestigios de norias y pozos de la época colonial. Asimismo, se ha limpiado de maleza que cubría las iglesias y en general están bien conservadas. Los habitantes y autoridades, en fechas recientes, rescataron varias esculturas de la antigua iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, entre las que destacan dos que, al parecer, representan a San Pedro y San Pablo y que se exhiben en un museo comunitario, en el que también se resguardan varias esculturas de piedra que pertenecen a la facha de las iglesias, algunas de ellas son de estilo híbrido, pertenecen al arte indocristiano, tres de ellas son las imágenes de Adán y Eva y el diablo representado por una serpiente". (1)



Para leer más del tema, entra en este interesante enlace del Cronista de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo.

Fuente:

1.- Xacur Maiz, Juan Ángel, director. Enciclopedia de Quintana Roo.Tomo VII. Gobierno del Estado de Quintana Roo. Chetumal, 1998. pp.368-370

miércoles, 2 de abril de 2014

Ichmul, Yucatán y su convento abandonado. El Cristo de las Ampollas.

    Más conocemos de México y más nos intriga el saber que fue lo que realmente pasó. Cada vez van apareciendo otros vestigios, no es que aparezcan, allí han estado desde hace varios siglos, sucede que al llevar una cierta línea de investigación, con una ruta trazada, una cosa nos va llevando a la otra. Tengo como asignación pendiente (que yo me auto impuse) la de averiguar y, en medida de lo posible, conocer, la parte menos común a la que los turistas llegan cuando vienen por estos rumbos. El norte de Quintana Roo, desde Holbox hasta la zona arqueológica de Tulúm es de lo que se tiene noticia. En cambio de la región sur poco se habla. De Chetumal y Bacalar hay información pero el halo del misterio cubre a la región occidental del estado, especialmente en lo que es el municipio de José María Morelos, sitio por el que fue la penetración franciscana hace ya cuatro siglos y medio.

   Andar en transporte público dificulta un poco las cosas. Por la zona de los valles de Puebla que hace poco visitamos eso no es problema, pues siendo una zona altamente poblada, el transporte público es continuo y de precio accesible, en cambio, por acá, siendo más bien escasa la población los costos son mayores y las frecuencias mínimas. Pudimos llegar, el año pasado a Tihosuco, quedamos maravillados; la intención ahora es internarnos a esa parte donde Quintana Roo se junta con Yucatán pero, siendo realistas, dudo que lo pueda lograr físicamente, así que, como avanzada, a través de Google Earth y las fotografías que en los álbumes electrónicos se publican, podemos ir armando esta especie de rompecabezas.

  "La palabra Ichmul significa “entre cerros”. Parece que este no fue su nombre original del periodo Clásico, ya que para el tiempo de la conquista, los habitantes de Ichmul no tenían conocimiento de sus antiguos cupantes (Roys 1957:140). El pueblo contemporáneo de Ichmul tiene arquitectura Precolombina, Colonial, de la Guerra de Castas y moderna.

   Las construcciones coloniales comenzaron cuando fue fundado el convento franciscano llamado San Bernardino de Siena Ichmul (Andrews 1991; Bretos 1992). Para el tiempo del reporte del Padre Ponce en 1588, existían al menos cinco grandes pirámides en el sitio. Una gran cruz yacía en la cima de las pirámides. Ponce fue informado por los habitantes locales acerca de que los montículos estaban construidos sobre “bovedas de sepulturas” (Ciudad Real 1979:325-329). El pueblo fue abandonado en la Navidad de 1841, después de resistir 20 días el ataque de los Mayas rebeldes, durante la Guerra de Castas. Las fortificaciones en la cima de la sección oeste de la Acrópolis Central, donde se localiza una de las pirámides, datan de esta defensa o cuando la Milicia Federal recuperó la ciudad al año siguiente (Reed 1971:74-76, 116-119).

   Hoy en día el convento está localizado en la parte este de la gran plaza central de Ichmul. No se conocen estructuras Prehispánicas mayores en los lados oeste, norte y este. Sin embargo, hay una plataforma baja, bastante ancha, al este y de edad desconocida. Ésta es la base de las ruinas de la iglesia colonial y el convento. En el área del convento, hay un pozo profundo ahora seco. Al norte de la iglesia está otra gran y blanca iglesia que es el santuario donde yace el Cristo Negro, el Señor de las Ampollas. Esta imagen fue objeto de un culto extendido durante el siglo dieciséis. En parte a esto, la población de Ichmul incrementó durante este periodo. El Cristo era una figura milagrosa y tiempo después, durante el siglo diecisiete, fue llevada a Mérida, donde tiene una capilla en la Catedral (Caseres et al. 1998, III: 356-357). En el lado norte de la plaza está una pequeña iglesia colonial en forma de “L”, actualmente enmontada. Al norte de esta área, hay una pendiente abrupta, quizá parte de una sascabera o cantera.

   Aproximadamente a 50 m al oeste de la iglesia-santuario blanca, está un tanque elevado de agua que fue construido sobre un antiguo pozo, hace unos 20 años, lo que puede ser confirmado en una vieja fotografía de 1982 que muestra un pozo en la misma área (Artigas 1982:185). Los textos coloniales mencionan la existencia de dos cenotes en Ichmul (Relación de Ichmul y Tikuch, RHGY 1983:298). Nosotros no localizamos ningún cenote en la temporada de campo 2004, pero ahora sospechamos que uno de los cenotes está debajo del pozo/tanque elevado. En el ejido de Sacalaca, localizamos un pozo construido encima del cenote de Yodzonot que puede asemejar el caso de Ichmul. Los españoles solían construir pozos en la “boca de los cenotes” (Bretos 1992:24).

   Ichmul tiene una gran Acrópolis Central, de aproximadamente dos hectáreas, localizada al sur de la gran plaza actual. La Acrópolis Central consiste en varias estructuras de rango y dos estructuras piramidales, en un patrón más similar al de los sitios de las Tierras Bajas del sur que al de los sitios del norte. Estos usualmente son sitios con grupos de plaza formales, comúnmente encima de una acrópolis elevada. Sólo tuvimos tiempo para mapear la sección oeste de este gran elemento arquitectónico. (1)







   Esta es la Catedral de Mérida, la de San Ildefonso. Sobre ella hablamos ya en un artículo anterior que puedes ver aquí. Es en ella en donde se venera al Cristo de las Ampollas, imagen que, se dice, estuvo originalmente en el templo de Ichmul. Su historia, al igual que todos esos llamados prodigios ocurridos durante la etapa virreinal, especialmente en el siglo XVI, cuando la evangelización estaba en pleno, y que continuó buena parte del XVII, nos conducen a una historia que, palabras más, palabras menos, es la misma:

   "Durante el siglo XVII, época en la que nacieron muchas devociones en el territorio novohispano, en la península de Yucatán  no fue la excepción. Según nos cuentan las leyendas, en la población de Ichmul, Yucatán un vaquero vio durante varios viernes de cuaresma como un árbol resplandecía, lo que le hizo ir a avisarle al cura del pueblo de tal portento, quien acudió al lugar para observar con sus propios ojos tal prodigio por lo que se decidió cortar el árbol y llevarle a la casa cural. Estando en resguardo en la parroquia no volvieron a suceder los extraños resplandores ni ningún otro suceso extraño, hasta que un día apareció un escultor y el párroco le pidió que esculpiera el madero, a lo que el artista le dijo que haría un Cristo. El escultor se encerró en una habitación y a la mañana siguiente al ir a buscarle el sacerdote, el joven había desaparecido dejando la imagen del Cristo terminada que había sido realizada en una sola noche (Hay que hacer notar que este milagro de la imagen que se realiza en una sola noche es algo muy común y repetitivo de ver en muchas advocaciones principalmente de Cristo y sobre todo las que son del periodo colonial, por lo cual puede ser que solo sea un agregado a sus leyendas para acrecentar el renombre de la imagen), por lo que el Cristo fue puesto en el altar inmediatamente y la noticia de aquel prodigio se hizo tan famosa que muchos llegaban a pedirle favores a la imagen.

  "Hacia 1651 durante un novenario que se celebrara en el templo un incendio consumió por completo el lugar, lo que dio pie al nombre que lleva por título esta imagen, puesto que se realiza la maravilla de que las llamas respetan la imagen del crucificado, dejando solo como señas unas ampollas por todo el cuerpo del Cristo.


   Al saber de este milagro de la preservación del Cristo, el obispo de Yucatán, Luis  de Cifuentes y Soto Mayor decidió llevar al milagroso Cristo de Ichmul a la capital, Mérida, a pesar de la negación de los fieles de Ichmul. El obispo logró su cometido y al Cristo se le colocó en la catedral, en el altar de ánimas. El mismo obispo comenzó la realización de una capilla para contener la imagen, que fue terminada por su sucesor Luis Rodríguez de Villamil. Posteriormente un milagro hizo que la fama del Cristo creciera a un más, y fue el salvar a la ciudad de una  terrible peste con lo que se instituyo una procesión en su honor en la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.

   En 1717 el papa Clemente XI aprobó la Hermandad del Santísimo Cristo de las Ampollas y lágrimas de San Pedro en la catedral de Mérida. Durante el siglo XX en 1915 durante la persecución religiosa en la entidad a manos del gobernador Salvador Alvarado, la imagen del Cristo de las Ampollas fue destruida, por lo que la actual es una réplica que se mandó a hacer a Querétaro por orden del arzobispo Martín Tritschler y Córdova. Las festividades en honor al Cristo de las Ampollas se realizan entre septiembre y octubre con una gran afluencia de devotos y procesiones de cofradías y gremios que le tienen por patrón, los principales días son del 14-17 de septiembre. (2)


Fuentes:

1.- Reporte Final, Temporada de Campo 2004 – Reconocimiento Arqueológico de la Región de Cochuah
editado por Justine M. Shaw, con contribuciones de Sandra Bever, Alberto G. Flores Colin, Dave Johnstone, Adam Kaeding, Christopher Lloyd, Verónica Miranda, Johan Normark, Justine M. Shaw, y Tatiana Young. Traducción por Alberto G. Flores Colin. College of the Redwoods. Eureka, CA. El estudio completo lo puedes ver aquí.

2.- Texto tomado del blog, Tus Preguntas Sobre Santos, de Ramón Rabré. Para ver este interesante blog, entra aquí.

martes, 1 de abril de 2014

Sabán, un templo excepcional en la selva de Quintana Roo.

    Difusión, difusión es lo que se requiere para que estas verdaderas joyas de la arquitectura colonial sean conocidas por los viajeros que, más allá de una playa o una noche de copas, buscan adentrarse por sitios que nos llevan a las páginas menos conocidas de la Historia de México. Si eres seguidor de El Bable, seguro estarás disfrutando de este viaje virtual por la selva quintanarooense en busca de los vestigios de la evangelización más remota que hubo en México.

   De todo esto apenas me enteré el año pasado, a pesar de haber vivido trece años en Cancún, cuando esta ciudad se encontraba en formación, nunca pensé hubiera tal riqueza patrimonial de la época de la colonia. Siempre se habló de Cancún, y de Quintana Roo en general, como lo más nuevo de México, lo fue en su momento, el estado más joven del país junto con Baja California Sur, pero nunca caí en cuenta de que por acá, por un lado la presencia maya, por el otro las primeras incursiones europeas hubieran dejado tales legados. Y de ello fue que, estando en la biblioteca municipal de Tulúm, di con una estupenda colección de libros, los cuales hojeé en su totalidad y solo leí algunos artículos, pero, al ir pasando las hojas, veía uno y otro templo, otro más, anoté algunos nombres, todos eran de la zona maya. Pude conocer algunos, como los de la Cruz Parlante de Tulúm y Carrillo Puerto, y el estupendo franciscano de Tihosuco, la duda quedó y, ahora que regreso a estas latitudes, a ello me estoy avocando.

   Veíamos apenas Huaymax, localizada a unos 25 o 30 kilómetros al sur-oeste de Tihosuco, en mitad de ese camino hay una terracería que conduce a un pueblo llamado Xkabil, en donde dicen hay vestigios de otro templo, sigue luego Huaymax y, como lo apreciamos en la fotografía satelital, Sabán está a escasos metros de distancia, me sorprende ese "sacbé" tan recto que une las dos comunidades, va justo de plaza a plaza, es decir, de templo a templo. Quizá por acá sucedió lo mismo que en otros sitios, como Sacalaca, en donde se dividieron las poblaciones, una para indios, la otra para españoles.

  "Población fundada por los españoles, quienes con el propósito de establecer una encomienda concentraron en ese lugar a diversos pobladores del oriente peninsular. Se encuentra muy cerca de lo que fue un antiguo poblado prehispánico. El primer encomendero fue el capitán Martín de Montalvo y Figueroa, quien la mantuvo bajo su mando hasta su muerte en 1764. En 1795, era un asentamiento de regular tamaño con una población de 2 259 habitantes. Después de la población de Tihosuco, Sabán fue el sitio más grande y habitado de esta región. En 1805, con un total de 300 familias de mayas y siete de hispanos o criollos, fue integrada al Partido de los Beneficios Altos, órgano administrativo del estado de Yucatán

 "En esta época contaba con escuela. A principios del siglo XIX y como resultado del movimiento de la Independencia de México, grandes extensiones de tierra se dedicaron al cultivo de la caña de azúcar después de la ruptura de las relaciones comerciales con Cuba. La región del Partido de los Beneficios Altos y específicamente la periferia de Sabán, Tihosuco y Tepich fueron convertidas en cañaverales para producir azúcar  morena, panela y aguardiente, para abastecer el mercado interno y aun para exportar a pueblos cercanos y ciudades. Esta actividad, junto con la de comercio de contrabando que entraba por Bacalar y que se distribuía a través de senderos hacia Tihosuco y otros lugares donde existían almacenes secretos para el resguardo de los productos importados ilegalmente, propiciaron que la población gozara de un auge económico. Debido a ello su población aumentó a 3 628 habitantes

   "Fue en ese tiempo que se empezaron a construir en el poblado numerosas casas de mampostería siguiendo los patrones y estilos europeos, particularmente españoles, que conjugaban elementos moriscos, muy al estilo de las casonas de Mérida y Campeche. Todavía hoy es posible admirar algunos vestigios de esas casas que han sobrevivido al paso del tiempo. También fue el periodo en que su iglesia se comenzó a edificar.

   "Consagrada a San Pedro Apóstol, cuya figura aparece en el frontispicio tallado en piedra en una lápida dentro de un nicho, esta iglesia contó con dos torres rematadas con cúpulas coronadas por dos pequeños arcos superpuestos, que servían como campanarios y a las cuales se accedía a través de dos espléndidas escaleras en forma de caracol con detalles tallados en madera de jabín.

    "Su entrada era un pórtico de arco enmarcado entre dos pilastras de piedra labrada unidas por una cornisa y encima un nicho con una escultura, actualmente vacío. El remate de su fachada, a manera de espadaña, presenta un calado corrido en forma de rosetón. En la parte central superior una loza circular presentaba, grabada en piedra caliza, una imagen religiosa y en la cúspide un rosetón de piedra labrada, con adorno, es rematado por una pequeña cornisa. En el diseño de la iglesia, su techo debía estar sostenido por arcos de medio punto, pero solo uno de estos arcos fue construido, de los restantes únicamente pudieron hacerse las pilastras.

    "Las obras quedaron inconclusas debido a la Guerra de Castas. En diciembre de 1848, su población indígena se unió a los indígenas sublevados. El coronel Juan de la Cruz Salazar organizó la defensa convirtiendo la iglesia en un arsenal y polvorín; luego de ocho meses de constantes enfrentamiento perdió la plaza. Los mayas, con excepción del cacique Felipe Cahich que permaneció fiel a las tropas yucatecas, se aliaron a los cruzoob. Después, atacada constantemente por tropas de gobierno, Sabán fue perdiendo poderío hasta que finalmente fue abandonada en 1853. Despojada la iglesia de sus campanas e imágenes religiosas y alentando el culto de la Cruz Parlante, la población se desplazó hacia Santa Cruz. Sabán se repobló aproximadamente en 1933. Con la dotación de tierras ejidales, la población aumentó gradualmente hasta conformar una comunidad de regular tamaño". (1)







Fuente:

1.- Xacur Maiza, Juan Ángel. Enciclopedia de Quintna Roo.Tomo VII. Gobierno del Estado de Quintana Roo. Chetumal, 1998. pp.356-361