Cada ángulo, cada piedra, cada rincón... todo se vuelve fotografiable en Real de Catorce, pueblo minero abandonado que volvió a renacer un poco por la minería y más por el turismo. Aquí se palpa a la perfección el concepto de Pueblo Mágico que la Secretaría de Turismo creó para resaltar ciertas características que algunos lugares de México tienen y, sin lugar a dudas, aquí el concepto se vuelve mayúsculo al ser único pues una cierta atmósfera envuelve al Real que fuera muy rico al finalizar el siglo XVIII, que renació al finalizar el XIX y que volvió a tener auge finalizando el XX. Esta vez, más que nunca, las fotografías te contarán más que mis palabras y, como dice el dicho: si esas piedras hablaran...
viernes, 28 de agosto de 2015
jueves, 27 de agosto de 2015
El camino empedrado por la sierra rumbo a Real de Catorce
En buena medida perdí la noción del tiempo, no sé que hora era ni cuánto tiempo hicimos en el trayecto, estaba nublado; nos llovió una vez que ascendimos por la Sierra de Catorce. Esperamos quizá una hora en Estación Catorce, el jeep apareció. Evidentemente venía del Real, eramos ya una buena docena de personas las que esperábamos, había cupo para todos, cada quién tomó su lugar en el entendido de que el concepto de comodidad no existe, y enfilamos en un servicio de transporte regular que se puede equiparar al mejor tour de actividades extremas. Salimos de Estación Catorce rumbo a Real de Catorce.
De lo mucho que he andado por buena parte de nuestro país puedo afirmar que este trayecto es espectacular desde el momento que se aborda la unidad. No son esos vehículos que se pusieron de moda en Los Cabos hace una década y que promocionaron tours extremos a precios elevados, son jeeps adecuados para hacer un recorrido de unos 30 kilómetros, siempre en ascenso por una carretera que tiene tan solo un kilómetro de pavimento pues luego comienza el empedrado. Sí, una carretera empedrada a través de la sierra.
Cuando el trayecto es en realidad empinado, el empedrado se ha deshecho, cuando es menor el grado de inclinación es perfecto. Nos soprendemos de ir siempre en ascenso en un vehículo que nunca se forzó, el cual fue conducido con una verdadera pericia, comienza a llover, los que iban en el toldo ahora se meten en la cabina y es aquello un gentío, seguimos avanzando...
Las vistas que tenemos de la sierra son espectaculares de cada lado, los desfiladeros, las barrancas, la vegetación, el camino curveado, todo, absolutamente todo es impresionante pero el tomar fotografías se complica cada vez más, es por eso que mejor dejo que las fotos que logré te vayan relatando lo que es el espectacular ascenso de una parte de la Sierra de Catorce, uno de los mejores recorrido que he realizado últimamente.
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