sábado, 14 de septiembre de 2019

Una relación de haciendas cercanas a la ciudad de Oaxaca de 1889 (Primera Parte)

  Siguiendo en el tema de Haciendas, encuentro una interesante relación de las que estaban en la zona de los valles centrales, específicamente las próximas a la ciudad de Oaxaca. Esta relación fue elaborada en 1889 y nos da los límites que tenían, lo cual me permite hacer una ubicación de ellas con la ayuda del mapa que Google ofrece. Aclaro que no conozco cabalmente la geografía oaxaqueña, a esto agreguemos que la mancha urbana de la ciudad ha crecido enormemente y muchas de esas haciendas ya no existen pues sus terrenos han pasado a formar, precisamente, esa mancha.

1.- HACIENDA DE LA NORIA: esta labor pertenece á la Trinidad de las Huertas; colinda al N. con la Ciudad; al S. con terrenos de la hacienda de Candiani al E. con el pueblo de la Trinidad y al O. con la Ciudad. Su extensión es de 334,346 metros cuadrados. En esta se formó en la época de la Restauración de la República el plan llamado de la Noria.

2.- HACIENDA DE LA SANGRE DE CRISTO: esta finca fue conocida con el nombre de "Labor del Confitero;" Está sujeta á la municipalidad de la Trinidad de las Huertas y confina al N. O. con la hacienda de Candiani; al S. con el pueblo de Xoxocotlán y al O. con el pueblo y barrio de Santa Anita, río de por medio. Su extensión es de 327,884 metros cuadrados y dista de la Capital menos de un cuarto de legua. El río Atoyac que limita la finca por el S. riega sus terrenos. Tiene una capilla construidla de sillería y techo de terrado. El caserío de la finca se compone de ocho piezas y un corredor, construidos de adobe y ladrillo.

3.- HACIENDA DE CINCO SEÑORES: finca sujeta á la municipalidad de la Trinidad de las Huertas, confina al N. con Jalatlaco é Ixcotel al S. con las hacienda de la Compañía y Candiani al E. con la hacienda del Rosario, río de por medio; y a O. con el solar de Ramírez, terrenos de la hacienda de Candiani y rancho de Gris. Su extensión de superficie es de una legua cuadrada. Riega sus terrenos por el N. y O. el río de Jalatlaco.

4.- HACIENDA DE CANDIANI: finca, llamada hoy La Santísima Trinidad, está sujeta, á la municipalidad de la Trinidad de las Huertas; continua al E. con la hacienda de la Compañía; al S. con el río de Atoyac, al O. con la Noria y al S. E. con la hacienda de la Sangre de Cristo. Su extensión es de una legua cuadrada. El río Atoyac riega sus terrenos por el S.

5.- HACIENDA DE DOLORES: esta finca está sujeta á la municipalidad del Marquesado; el terreno en que se ubica es plano y en la pequeña cañada que forma el cerro de la Soledad y el conocido con el nombre de San Jacinto: tiene por límites al N. el Marquesado y el camino real que de la ciudad conduce á San Martín Mexicapan; al S. los solares de los Sres. Eduardo Ramírez, Mariano Reyes y Cipriano Bolaños, y con San Martín Mexicapan, río de por medio; al E. con solares de la ciudad; y al O. con el río Atoyac, que baña sus terrenos.

6.- HACIENDA DE MONTOYA: finca sujeta á la municipalidad del Marquesado: tiene por límites al N. terrenos de Azompa; al S. San Martin Mexicapan; al E. el Marquesado, río de por medio; y al O. la hacienda de Jalapilla. Está regada por una zanja que atraviesa toda la finca, tomando el agua del Atoyac.

7.- HACIENDA DE PANZACOLA: esta finca como la anterior está sujeta á la municipalidad del Marquesado; tiene por límites al E. con terrenos de Xochimilco y rancho de Guadalupe; al O. el rancho conocido por de Justo Leiva; al N. el rancho de San Rafael y hacienda de Viguera, y al S. terrenos del Marquesado: su extensión es de una legua cuadrada.

8.- HACIENDA DE CRESPO: finca sujeta á la municipalidad de Azomplli tiene un auxiliar para cuidar el orden público; confina al E. con las haciendas de Viguera y Blanca, al O. con el pueblo de San Lorenzo Cacaotepec y al N. con Santiago Etla. Su extensión es de 10.301,588 varas cuadradas y baña sus terrenos por el N. el río Atoyac.

9.- SAN JOSÉ: hacienda sujeta á la municipalidad de Azompa, tiene un auxiliar que cuida de conservar el orden público. Confina al N. con el pueblo de San Lorenzo Cacaotepec y la hacienda de Santa Catarina, al S. con San Pedro Ixtlahuaca, al E. con Azompa, al O. con San Andrés Ixtlahuacan y San Felipe Tejulapan, del Distrito de Etla. Su extensión superficial es de tres leguas cuadradas su mayor largo desde la raya de San Felipe á la de Azompa es de 4.000 varas y su mayor ancho, de la raya de Santa Catarina á la de San Pedro, de 2,500. Sus montañas entran por el N. de la hacienda de Santa Catarina, por el E. de San Andrés Ixtlahuaca y por el P. de la misma finca y salen por San Pedro. Riega sus terrenos el río llamado del Zapote, que nace en San Andrés y pasa al O. de la hacienda.

10.- SANTA CATARINA MONTAÑO: hacienda perteneciente á la municipalidad del Marquesado; cantina al N. con el rancho de San Antonio al S. con la hacienda de San José, al E. con Azompa y al O. con San Lorenzo Cacaotepec. Dos ríos de pequeño caudal atraviesan sus terrenos de S. á N. el llamado Tonto que pasa por el centro de la finca; tiene su origen en el rancho de Tiracoces y recibe en la hacienda de San José un afluente que nace á un lado del pueblo de San Andrés Ixtlahnaca; el segundo, llamado antiguamente La Zanja y hoy río de San Andrés, nace de una ciénaga del mismo pueblo, distante unos tres cuartos de legua.

11.- AGUILERA: hacienda perteneciente a la municipalidad de Jalataco tiene por límites al N. San Felipe del Agua, al S. la ciudad de Oaxaca, los pueblos de Xochimilco y Jalatlaco, al E. la hacienda de San Luis y al O. la hacienda de Guadalupe. Atraviesa sus terrenos, de N. á S. un torrente que lleva agua en la estación de lluvias y tiene su origen en las montañas de San Felipe. El edificio de la finca tiene un valor de 2,500 pesos; por sus terrenos pasan los dos acueductos que abastecen de agua á la Ciudad.


12.- SAN LUIS: hacienda perteneciente á la municipalidad de Jalatlaco; tiene un teniente de policía, dos cabos y diez y seis auxiliares, para guardar el orden; confina al N. con San Felipe del Agua y San Andrés Huayapan, al S, con Ixcotel y Santa Lucía del Camino, al E. con la hacienda de Dolores y al O. con la de Aguilera y San Felipe del Agua; su extensión es de una legua cuadrada. El río de la finca nace en el cerro de San Felipe, arriba del punto que llaman las Tres Cruces, y desemboca al pie del Astillero Grande que queda al N. de la finca. Pasa por terrenos de esta finca el acueducto de Huayapan, que conduce el agua á la Ciudad.


Fuente:

1.- Navarrete, Demetrio. Lecciones de nomenclatura geográfica. Imprenta del Estado de la Escuela de Artes y Oficios, Oaxaca, 1889.


viernes, 13 de septiembre de 2019

La hacienda de San Antonio Arrazola, Oaxaca

    A la hacienda, lo que queda de ella, de San Antonio Arrazola, en Oaxaca, llegué por mera casualidad pues es en ese pueblo que es parte del municipio de Santa Cruz Xoxocotlán, porque allí es donde comenzó la ya muy arraigada tradición de los Alebrijes, es decir, allí fueron creados hace no mucho tiempo por un señor de apellido Jiménez.

   Y como los tours que se promueven para visitar la zona arqueológica de Monte Albán incluyen la visita a un taller de producción de estos curiosos objetos, los Alabrijes, fue que al llegar al lugar, más que llamarme la atención a los coloridos objetos, fueron los vestigios de la hacienda que a un lado del taller se levanta. Así que, evite la multitudinaria explicación del cómo se producen las piezas y corrí (por así decirlo) en rededor para llegar al frente de la Hacienda.

   Intuí que esta sería la única oportunidad que tendría de visitar una hacienda oaxaqueña en el recorrido que estaba haciendo y fue grato, aunque muy a la carrera, caminar lo que buenamente me fue posible ver. Ahora, ya en calma, encuentro pocos datos de ella:

 HACIENDA DE ARRAZOLA, municipalidad con 200 habitantes, tiene agencia municipal compuesta de un agente y un suplente. Confina al N. con San Pedro Ixtlahuaca, al S. con el trapiche de San Javier y Cuilapam, al E. con la hacienda del Manzano, San Javier, Xoxocotlán y Montoya y al O. con e1 rancho de la Soledad, Tiracoz, hacienda del Manzano y el Carrizal. Su extensión de N. á S. es de tres cuartos de legua y de E. á O. de una legua. Al E. de esta finca pasa una cañada de montañas que viene de Ixtlahuaca. En terrenos de esta finca pasan dos ríos sin nombre, que se unen al Atoyac cerca de la hacienda del Carmen. (1)

  Andando por ahí noté que a los vestigios de la hacienda la refieren como "el trapiche", lo cual indica que era esta una hacienda azucarera y, luego de leer las líneas anteriores, aprendo que por ahí había otro trapiche más, el de San Javier, por conclusión sacamos que el rumbo era de producción azucarera.

  Encuentro también, que en la zona hubo una hacienda, no sé si sea esta de Arrazola, en la que hay una curiosa leyenda, la de Bartolano, el dato que ahí se da menciona el municipio de Xoxocotlán, si la quieres leer, entra aquí.





























Fuente:

1.- Navarrete, Demetrio. Lecciones de nomenclatura geográfica. Imprenta del Estado de la Escuela de Artes y Oficios, Oaxaca, 1889.

jueves, 12 de septiembre de 2019

Tequihuatitlanti: El embajador tequiliua. Los paynani.

  El oficio de cartero, como la persona encargada de llevar y entregar mensajes, se remonta desde la época prehispánica. Los paynani, mensajeros mexicas consagrados al dios Paynal, tenían la obligación de informar la muerte del emperador así como su victoria o derrota en alguna guerra. De acuerdo al mensaje que portaban era su indumentaria; si era de poca importancia el payn ataba su manta al cuerpo y recogía sus cabellos; en caso de desastre, era silencioso y sus cabellos sueltos cubrían su rostro; si vestía con un lienzo blanco y trenzaba sus cabellos, la noticia significaba la victoria de alguna batalla. También eran llamados tequihuatitlanti -embajador tequihua- y existían otros mensajeros llamados iciuhcatitilanti -mensajero que va de prisa- que desempeñaban las misiones urgentes.

  Una de las funciones más importantes de los correos mexicanos, era la de anunciar la muerte de los monarcas á todos los vasallos del imperio. He aquí lo que dice respecto á este punto un historiador: "Cuando al emperador sobrevenían síntomas de una próxima muerte, se cubrían con un velo las estatuas de los ídolos que representaban á Huitzilopochtli y Tezcatlipoca, y en los momentos en que dejaba de pertenecer al número de los vivientes, salían correos ó mensajeros para todos los puntos del imperio, con la orden de invitar á los feudatarios y nobleza á que asistiesen á los regios funerales." 

  Si se atiende á que, conforme asegura el autor malli al brazo, blandiendo el macuálhuitl, trenzado el cabello, ceñido un lienzo blanco y haciendo gentilezas." A estos mensajeros les llama Sahagún los tequipantitlanti; pero evidentemente está equivocada la ortografía, cómo la mayor parte de las palabras mexica de la impresión de su historia, porque esta voz significa mensajero afligido: debe ser Tequihuatitlanti, que quiere decir embajador tequiliua, porque para llevar tan faustas nuevas debían escogerse guerreros principales. Oída la noticia por el tcculitli, no le daba asenso desde luego, y hacía guardar á los mensajeros, que recibían por castigo la muerte si aquélla resultaba falsa. Más después que se habían contado los cautivos y podían enviarse los pormenores de la campaña, se mandaban nuevos tequiliuatitlanti, que en este caso ya, dice el mismo Sahagún, que eran capitanes, y se daba libertad á los primeros."

  Organizado el correo de México para el exclusivo servicio del Estado, no podía, por ningún motivo, tratarse de tarifas, de portes, de franqueo, etc., etc., como tampoco ninguna de estas cosas fue conocida en los correos de los antiguos romanos, sino solamente los edificios que marcaban las etapas de sus ejércitos, aprovechados después dichos edificios para el paso de los correos. En esto los mexicanos superaron al pueblo romano, porque aquéllos construyeron las torrecillas ó postas exclusivamente para estación de los correos en las rutas más extensas, y los segundos sólo se sirvieron de sus etapas, construidas con otro propósito que la conducción de las comunicaciones; de lo cual se infiere que de entre ambos pueblos, el mexicano da mayor importancia á la institución postal, aunque el romano haya alcanzado en ella mayor perfección, por la gran suma de elementos de que pudo disponer, entre ellos muy esencialmente los medios fáciles de transporte, como los carruajes y los caballos de silla, que no conocían los mexicanos.  

Y a propósito del tema de los paynani, se está organizando la carrera de relevos El Pescado de Moctezuma.

Fuente:

Velarde, José. Apuntes y documentos para la historia del Correo en México. Imprenta de Ignacio Escalante. México, 1908.