
Sin lugar a dudas todos los ríos de México son importantes, los del norte, el Bravo y el Colorado son los que marcan los límites del territorio, y es hacia el sur que otros dos ríos lo marcan también: Suchiate y Usumacinta. El que ahora conocemos como Lerma es el que nos interesa conocer a profundidad dado que pasa por las zonas más pobladas de México. El Lerma tiene su origen no en la ciudad del mismo nombre, sino más al este, en un lugar llamado Almoloya del Río. En el mapa que vemos, de finales del siglo XVII, se ve como en ese entonces no era solo un manantial, sino un auténtico lago el que formaba el inicio del Río Lerma.
En este mapa, levantado en 1875, aparece el río con el nombre de
Tololotlán, con que, aun en esa época, era mejor conocido el Lerma.

En la fotografía vemos parte del cauce del río Lerma cuando pasa por Ixtlahuaca, Estado de México. Este río, según las tradiciones ancestrales, estaba asociado al
Chignahuapan, ese que conduce al Mictlán, quizá era debido a que, en buena medida el río formaba una frontera natural entre los distintos pueblos que habitaban la zona, aquí estamos en la zona Mazahua y la frontera que marcaba el río de
Matalzingo, otro de los nombres del Lerma, era hacia la derecha el territorio Otomí, a la izquierda el Mazahua.

Estamos viendo ahora al río a su paso por Salvatierra en Guanajuato, justo en los días en que la presa de Solís fue abierta para verter todas sus aguas en el río, que por esta zona se nombró con en lengua otomí el río
Madonté. Era por estos rumbos, que el río Lerma marcaba la división entre Purépechas hacia el sur y Chichimecas hacia el norte.
Luego de Salvatierra y antes de Salamanca, el río Lerma pasa por un punto conocido como Uruétaro, allí, en el mes de enero de 2013, era alarmante el bajo nivel de agua que llevaba. Es necesario hacer conciencia de que cada vez escasea más el agua, y que los río tienen altos índices de contaminación.
Vemos ahora al Lerma en su paso por Salamanca, justo donde hiere el recuerdo, como lo dijera el inmortal José Alfredo Jiménez. Aquí vemos la severa baja que tuvo en su caudal el pasado otoño de 2010. Luego de conquistada la Gran Tenochtitlán, los españoles comenzaron a posesionarse de más territorios, al llegar a la zona del pueblo Matlatzinca, justo donde es el nacimiento del río, lo nombraron como El Río Grande, poco tiempo después se le agregó el nombre de Toluca, quedando la referencia como el Río Grande de Toluca.

Aquí vemos el río Lerma cuando pasa por Huanímaro, en el sur del estado de Guanajuato, que es la rivera derecha, a la izquierda vemos ya el territorio michoacano. No muy lejos de allí fue el lugar por donde el desagradable conquistador, Nuño de Guzmán, equiparable a un perro rabioso, fue quién "descubrió" un río, sucediendo esto el día 2 de febrero de 1530, razón por la cual la denominó
Río de Nuestra Señora de la Purificación. No era otra cosa más que el mismo río que conocemos por el nombre de Lerma.

Aquí vemos al Lerma cuando marca la división entre los estados de Michoacán, a la derecha, y Jalisco a la izquierda. Por estos rumbos al río se le denominaba con el nombre de
Chicnahua.

Vemos ahora al Lerma justo en el puente llamado Paso de Hidalgo, lugar histórico por donde el cura de Dolores cruzó en su recorrido en busca de la Independencia de nuestro país. Estamos en La Barca, Jalisco, falta poco para que el Lerma complete los 708 kilómetros desde su manantial en Almoloya hasta desembocar en el Lago de Chapala.

Ahora estamos en Ocotlán, no muy lejos de allí es donde el río Lerma vierte sus aguas en el Lago de Chapala.
Zacaloacan es otro nombre que este río adquirió a lo largo del tiempo y de su recorrido.

En esta ilustración que encontramos en el Museo de Ocotlán, podemos ver cual es el curso final del río Lerma, cuando frente a la isla Matarona deja las aguas que a lo largo de siete decena de cientos de kilómetros va acumulando.

Finalmente, luego en el lago de Chapala vuelve a tomar fuerza para que, a lo largo de 562 kilómetros más se convierta en el Río Grande de Santiago y vaya a terminar justo en el puerto de San Blas, en las costas del Océano Pacífico.

Estado de Guanajuato, el centro geográfico de México, la zona del Bajío es irrigada por el Lerma.

Es precisamente en el bosque de niebla de altura que nace el Río Lerma.
Es en una zona llamada Las Rajas cerca de Lerma, Estado de México, donde el Río Lerma brota, abundante de las entrañas de la tierra. Fotos cortesía de Manuel Alguera.

Temascalsingo en el Estado de México es otro punto por donde pasa el Lerma. Temascalsingo nos remonta a los baños rituales aztecas, los temascales, de allí su nombre.

En esta foto de Masteryoda vemos el paso del Lerma al marcar los límites de Guanajuato con Michoacán, precisamente en La Piedad.

Es en el Lago de Chapala, el más grande de México, donde el Lerma desemboca, para iniciar rumbo al Pacífico con el nombre de Río Santiago. Fotografía de El Universal.

Kilómetros adelante el Río inicia su recorrido a través de la Sierra Madre Occidental, aquí en el salto de Juanacatlán, ya en el estado de Jalisco. Foto de La Jornada.
Pero el río Lerma, cuando pasaba por Juanacatlán era conocido como la Niágara de México, eso apenas hace cien años ¿hacia donde vamos?, o mejor dicho, ¿hacia donde queremos llegar? Increíble, pero cierto.

La Barranca de Oblatos, límite de la Ciudad de Guadalajara acoge al Río Lerma-Santiago precisamente en Huentitán, tierra del gran Vicente Fernández.
Aquí ya es río Santiago o Grande de Santiago, muy cerca de Ixtlauhacán del Río, Jalisco, por plena barranca.

A su paso por Nayarit, el Lerma–Santiago es, sencillamente, espectacular.

Es en Nayarit donde el Lerma - Santiago es conducido, una vez mas, por la mano del hombre a la majestuosa Presa El Cajón, obra máxima de la administración de Vicente Fox, 800 millones de dólares fue la inversión total de esta construcción.

Es en el histórico Puerto de San Blas, Nayarit, donde luego de 1270 kilómetros de recorrido, el Lerma-Santiago vierte sus aguas en el Océano Pacífico.