sábado, 5 de septiembre de 2009

Bienvenido a la Casa Grande de la Hacienda más espectacular que hubo en México

La hacienda de San Diego del Jaral de Berrio, se localiza al norte del municipio de San Felipe, Guanajuato. Muy cerca del límite con el estado de San Luis Potosí. Llegar allí es fácil, se verá lo que fue la estación del ferrocarril llamada Estación Jaral, (en la foto), que ahora se usa como ferretería, ahí se dobla a la derecha cuando viajas en dirección sur-norte. Si vas en el Flecha Amarilla, igual bájate allí y verás algunos autos un poco deteriorados que por veinte pesos te llevan a la Hacienda, distante solo tres kilómetros. Para entrar a la Casa Grande hay que esperar a que salga el cuidador, pagar quince pesos y te llenarás los ojos de esta maravilla.

A lo largo de la semana hemos visto la historia de la hacienda, la relación de sus propietarios y varios detalles mas, ahora, veremos la planta alta, lo que fue la parte habitacional, la zona intima, donde solo los propietarios, en este caso los de Moncada vivieron. Pasear por allí es transportarnos en el tiempo, se pude fácilmente imaginar lo que habrá sido el lugar en su momento de esplendor, el trabajo de decoración sigue siendo impactante, cada habitación está decorada de una manera distinta. El trabajo de pintura que se hizo en todo el corredor de la planta alta que vemos en la foto es, sencillamente, magnífico. El trabajo que se hizo en los pisos de parqué es de lo mejor, el uso de la madera en los pisos estaba reservado para los pudientes. Hay varios detalles en los que aparecen los caballos, recordemos que el orgullo de la hacienda fueron sus caballos.

Hay cientos de cosas hermosas en el estado de Guanajuato, es imposible decir cual es más interesante que la otra, pues cada una de ellas guarda detalles de espectacularidad, cada una refleja el diseño, el arte de una época. Lo que si te puedo asegurar que el día que visites la zona norte del estado quedarás gratamente sorprendido, esa parte ya no es el Bajío, es la Sierra, es el Valle de San Francisco, (en la foto), son las ciudades de San Felipe, San Diego y Ocampo, en todas encontrarás algo que te impactará. Pasemos al álbum fotográfico de lo que fueron las habitaciones de la Hacienda del Jaral de Berrio, seguiré insistiendo, mas bien, El Palacio de Jaral de Berrio.















En estas tres ultimas fotos vemos el escudo o anagrama de los de Moncada en uno de los trabajos de tapicería, en otro lo vemos en ese punto en donde se juntan los dos arcos al llegar a la escalera doble de acceso a la planta alta de la hacienda y entre ambas fotos vemos su triste realidad, ese piso lleno de cacas de murciélagos y golondrinas que son los actuales moradores de la hacienda mas grandiosa que haya existido en México. La Hacienda de San Diego del Jaral de Berrio.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Mexican Haciendas in the State of Guanajuato

Historic Background

During the Spanish Conquest, Mexico had several drastic changes that transformed the way of life of its citizens. Besides imposing new laws and new culture the Spanish conquest of Mexico also attracted new adventures into the land. The land property regime was established by the Royal Spanish Crown, this authoritarian political system had absolute possession of all the conquest territories, giving the inhabitants and some of the most outstanding soldiers and royal pioneers only “permit-of-use” estates.

These encomiendas (right-of-use estates) were small, but throughout the years some (property) fusions, through marriages, illegal possession, or commercial operations took Haciendas to a massive-property-possessions system. Thus, it became the basic cell of the Colonial economic system. For the nature of this document, we emphasized two types of haciendas in the country, the agriculture haciendas and the Metal-Processing haciendas, (de beneficio).

Metal Processing (Beneficio) Haciendas

This type of haciendas had an important activity of processing (benefit) mine ores by using mercury to extract silver. Since the city of Guanajuato had some of the richest mines in the world a massive arrival of mining workers began to take place in the area. The processing haciendas held a secondary type of economy, the basic food and fiber products were provided by the Agricultural haciendas.

As time went by, the processing haciendas lost importance due to reduce silver extracting quantities. The growth in housing demand also caused these haciendas to loose their activity, leading to division of the haciendas to provide initial settlement for new cities and neighborhoods. Some of these haciendas have been absorbed by the development of human settlements and new cities. Only a few walls and old ruins are standing, some even have been used as basis or parte of new houses giving the cities a unique age fusion. The advantage metal processing haciendas give for a touristic project is that their appearance is attractive to tourist and they are located in cities. There are several restaurants and hotels constructed based on the old hacienda style most of them in old mining towns.

Agricultural Haciendas

One of the most important changes in Colonial Mexico as mentioned before was the property of land regime. The first states given by the Spanish Crown were rather small, since their only purpose was to populate the new territory. The growth of these economic cells was based on fusions, acquisitions, some illegal possessions and inheritances.

But what where Haciendas really like? The self-sufficient feudal like production system had a basic area called Casco, where housing facilities such as the Casa Grande in which the Patrones lived, were located a wekk as some more modest houses for administrative employees and house workers, a catholic chapel, although in some haciendas there were two chapels on order to have “social rules” (of division) respected, corrals, storing silos, mills and storage facilities called eras. Some of the haciendas also had complementary production depending on the region, such as a vineyards and wine factory.

During the splendor of Hacienda regime the State of Guanajuato was so important at the end of the 18th century that it was known as the grain provider of the Colonial New Spain. The explorer Alexander von Humboldt would describe the areas as the most attractive and best harvested fields of Mexico. He also added that these fields could only be compared to the outstanding beautiful French fields. In those times, Guanajuato was the second most populated area of the Spanish Colonies surpassed only by the Mexico City Valley.

The hacienda system survived successfully until the beginning of the 20th century. The social unrest of the world also influenced the Mexican society thus, initiating the 1910 Mexican Revolution. The excess of land ownership and power developed during the last three centuries provoked the hacienda system to enter in a painful agony. The landlords lost part of their properties because of Agricultural property reform leading to land re-distribution to the new born “Ejido”. The hacienda owners were able to keep their houses and a small property of land depending on the kind of soil, the rest of the land was distributed to workers in ejidos. But some owners abandoned their properties, since they were not able to continue their way of life. Some of the new ejido owners had destructive behavior targeted the Casa Grande that once belong to their old masters. Some of the buildings are still standing but vandalizing has damage them. In other cases, ejidos have played for the houses to be restored and maintained.

A few of these buildings were kept by their owners that recovered and converted them into private homes now. Some have been recovered as hotels or multiple housing facilities. This project gives old haciendas owners, who seek to support their project with a joint-ventures or sale of their properties, some hope to recover and use them in a touristic activity.

Text: Federico Vargas Somoza free selection from Isauro Rionda's book: Haciendas de Guanajuato, Guanajuato State Government, 1985. Translation: María Eugenia Olivares Navarrete. From the book: Haciendas del Estado de Guanajuato, Gobierno del Estado de Guanajuato, 1992.

Pictures were taken at Hacienda de San Diego del Jaral de Berrio, municipality of San Felipe Torresmochas, State of Guanajuato.

1.- Cone Silos form 18th Century
2, 6 & 7.- Trojes (grains story areas)
3.- Back door with access to attendants and server personnel for Hacienda owners.
4.- Glass Factory
5 & 10- Stable
8.- Silos with eras in the front.
9.- Chapel reserved for owners of the Hacienda
11.- Adobe walls still in use

El panteón en el Jaral de Berrio

Sorpresas de todo tipo encierran siempre los panteones, unas gratas, otras no tanto, recordarás que cuando te presenté el panteón de Mineral de Pozos te contaba de haber visto todas las tumbas antiguas profanadas por los buscadores de tesoros, pues bien, esta vez visitando el panteón de Jaral de Berrio fue otra la sorpresa. En la foto se ve lo que fuera la puerta original a este camposanto a finales del siglo XIX. De ella solo queda el marco y algunos vestigios de las paredes de adobe que rodeaban el recinto, las tumbas que se encontraban cercanas al perímetro original, muchas de ellas, solo fueron movidas hacia la nueva pared ya de ladrillo y cemento, las placas, algunas en su lugar y otras donde cayeron.

Las calles del pueblo de Jaral de Berrio no están pavimentadas, están cubiertas de polvo muy fino, cada que pasa un auto, hay que esperar algunos minutos a que baje la nube de polvo, luego seguir el camino, eso sucede especialmente frente a lo que fuera la Casa Grande. La calle, bastante ancha, que conduce al panteón es de las mismas características, no me puedo imaginar lo que será el lugar en temporada de lluvias, el lodazal debe ser impresionante.

La muerte en el Catolicismo tiene dos representaciones, una con el esqueleto llevando la guadaña, la otra, la calavera con las dos canillas en forma de equis, como este que vemos sobre una tapia que cubrió en su momento a una tumba, sigue allí, la tapia, la tumba no se sabe en donde habrá quedado. No tiene la fecha, esta parte fue perdida al remover los restos durante la ampliación del cementerio, seguramente es de entre 1880-1890, lo deduzco por el estilo, la escritura y ubicación.

En todo el Estado de Guanajuato, el trabajo sobre cantera siempre ha destacado, es común ver en los panteones viejos estos vestigios del acabado perfecto que se le solía dar a las tumbas, por sencillas que estas fueran.

Muchos de los panteones, por no decir que todos, están ya saturados, aquí lo vemos claramente, como sobrevive una tumba, de finales del XIX entre docenas de mas reciente hechura.

Este mausoleo nos da idea de la abundancia que hubo en algún tiempo en Jaral de Berrio, la influencia francesa es evidente en la escultura que corona y decora la tumba, será interesante saber que significa ese bastón que la dama lleva en la mano, sin lugar a dudas algo tendrá en relación con el paso por la vida terrena. ¿Qué te imaginas que pueda representar?

Y el tiempo pasa… la fama y riqueza terminan. Esto queda expresado claramente en esta escena donde una tumba sencilla con una “cruz de madera de lo mas corriente”, como dice la canción, deja ver un poco atrás la que fue, también pobre en su época pero que actualmente es valiosa, una lápida, con la inscripción de nombre del que allí descansa.

Y aquí la sorpresa que nos tenía preparada el panteón de Jaral de Berrio, en donde el RIP - Requiem In Perpetum - no existe, pues al haber sido removidos los restos de los que antes descansaban en las cajas, habrá pasado, en el mejor de los casos, a la fosa común. ¿Qué será de ti y de mí ahora que somos ya cien millones los mexicanos que poblamos el territorio nacional? ¿Acabaremos por allí en una fosa común y sin tapia que al menos recuerde nuestro nombre y las fechas de nuestro paso por esta vida?




jueves, 3 de septiembre de 2009

La Ninfa del Baño en la Hacienda de San Diego del Jaral de Berrio

En los artículos anteriores hemos visto el exterior de la Hacienda del Jaral de Berrio así como el patio central de la Casa Grande. Desde hacía tiempo tenía el interés de conocer la hacienda, había leído sobre ella y vi algunas fotografías, todas sorprendentes, pero como suele suceder en estos casos, la realidad supera por mucho a lo publicado. No pensé la hacienda tuviera la magnificencia que aun guarda, aunque ya muy deteriorada, bien podemos pensar que si lo que nuestros ojos ven el día de hoy nos sorprende, en sus momentos de esplendor, cuando se terminó la obra, en 1890, debió haber sido, sin duda, el edificio mas espléndido de todo México.

Manteniendo la tradición en la arquitectura civil, el edificio tiene en la planta baja lo que fueron oficinas, bodegas de algunos insumos que se consumían dentro de la Casa Grande y tal vez una habitación para los vigilantes, aunque a pocos metros se levanta otro edificio en donde habitaba todo el personal de servicio que atendía a los de Moncada, eran mas de un centenar. Una vez cruzando la impresionante escalera doble que conduce a la planta alta, donde vivía la familia todo lo imaginable se vuelve real, los trabajos de decoración son exquisitos, aun se puede observar el uso del pincel que detalló al extremo todos y cada uno de los muros, exteriores e interiores de la Hacienda, la cual mejor deberíamos catalogarla como el Palacio de Jaral de Berrio.

Hurgando por la red, encuentro lo que México Desconocido publicó sobre la Hacienda del Jaral de Berrio: “Seguimos caminando y pasamos por un cuarto de baño que por sí solo rompe con lo gris y lúgubre de todo lo visto. Ahí se encuentra, todavía en relativo buen estado, una inmensa pintura al óleo llamada La Ninfa del Baño, pintada en 1891 por N. González, la cual por su colorido, frescura e inocencia nos hace olvidar por momentos el presente donde estamos. Sin embargo, el viento que se cuela por las rendijas y provoca el rechinar de las ventanas sueltas irrumpe en nuestra ensoñación”. Esto fue escrito por Homero Adame y buena parte de la información tiene base en el Libro "Jaral de Berrio y su Marquesado", escrito por P. Ibarra Grande.

Esto que vemos hoy es solo el cuarto de baño, en donde cada muro, piso y techo está profusamente decorado. La pintura es impresionante, sigue su candor vivo a pesar de lo deteriorado del inmueble y del mucho polvo que entra por las ventanas a las cuales no le ha sobrevivido ni un solo vidrio. En su tiempo con seguridad las fragancias francesas debieron haber sido cosa normal… abusando de la imaginación bien las puedes aun sentir al pasear por el interior de la magnífica Hacienda de San Diego del Jaral de Berrio.




Esta fotografía está tomada del libro del maestro Isauro Rionda, Haciendas de Guanajuato.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

The Hacienda of San Diego del Jaral de Berrio (in English)

In the Northern part of the State of Guanajuato, the San Felipe (city) jurisdiction is the location of the most outstanding and incredible, ancient large and beautiful hacienda in the country. The origin of the hacienda goes back to the end of the 16th century, Juan de Zavala was a Spanish settled in the area of San Luis Potosí and started livestock activities in the San Francisco Valley. This is the beginning of the “Zavala Hacienda”.

The hacienda kept growing, and in the 18th century the owners of the hacienda were doña Teresa Josefa Zaldívar y Retes de Paz y Vera and her husband Captain Andres de Berrio y Diaz Palacios Ortiz de Landázurri y Ayala (please note all those name are real), the hacienda kept that name until their son Miguel Berrio y Zaldivar was given the Royal title of Marquee of the Jaral by King Charles III, then the name of the hacienda was Hacienda del Marqués de Jaral de Berrio. During this time, the hacienda grew so much that its livestock could be put to pasture the property and be in 4 different states of Mexico form the State of Durango to the Mexico City Valley.

The horses from Jaral de Berrio were famous for their beauty and presence. Several of them were models for sculptures. There were also famous saying phrases that mentioned Jaral de Berrio in old Mexico. In 1810, Juan Nepomuceno de Moncada y Berrio, grandson of the first Marquee, was the owner of the hacienda and joined the Independence (war) revolt. When the independent troops were going to confiscate the property, he joins the royal army to defend his property.

In 1817, Francisco Javier Mina and his independent troops take control of the hacienda. At the end of the independence war the Emperor Agustín de Iturbide gave Jaun Nepomuceno the title of Knight of the Royal Order of Guadalupe and returned his property. In 1855 the hacienda had a population of 6500 people, it had a mail and a tax office, two schools, two hotels and its chapel was given a higher status, it became a church. In 1890, the railroad served the Haciendas with 2 train stations Juan Isidro de Moncada y Hurtado de Mendoza was the owner in those days.

The last owner of the hacienda in the beginning of the 20th century was Rutilio Rojas Rodríguez, he owned 5000 hectares of land. He bought the property form Doña Margarita, Juan Isidro´s daughter in law. After the land reform act was enforced the excess property of the hacienda was divided into an ejido property regime, the owner abandoned the house and the small property given to him. The ejido requested extension of ownership in order to rescue the house and repair it, they obtained such ownership and in 1991, based on the land-ownership act the ejido members gave property of it to Mr. Pedro Morales who is the current owner.

Text taken from book publish by the Government of the State of Guanajuato “Haciendas del Estado de Guanajuato”, 1992.

martes, 1 de septiembre de 2009

Mina, Guanajuato, ciudad que nunca se formalizó

Al fondo la majestuosa hacienda de San Diego del Jaral de Berrio, al frente los silos y las eras siguen imponentes.

El dato suena sorprendente, una ciudad que se pensó fundar y, por razones varias solo quedó en un proyecto, mismo que llegó a la máxima autoridad estatal para decretarlo como tal, como una nueva ciudad en la geografía guanajuatense ya que San Diego del Jaral de Berrio contaba con una población de más de 6mil personas, suficiente en el siglo XIX para considerarla ya como una municipalidad. El nombre que se le pensaba dar, el de Mina, no era por la riqueza minera del estado, sino por el héroe casi desconocido, de la lucha de independencia, Francisco Javier Mina, por cierto, español de origen.

Dentro de las monedas conmemorativas del Bicentenario existe una dedicada a Francisco Xavier Mina.

La historia de Mina es un poco extraña cuando hablamos de movimientos libertarios de la corona española. La pregunta que se nos viene a la cabeza: ¿cómo es posible que un español venga a México a luchar contra los españoles? Tratando de entender los motivos nos encontramos con que Francisco Xavier nace en Navarra, en la zona noroeste de España, frontera con Francia. Y España estaba en guerra contra Francia pues las intenciones del ejército napoleónico era la de invadir a sus vecinos y formarlos parte del Imperio Francés, era el año de 1808, Mina, siendo muy joven luchó al lado de sus coterráneos contra el ejército francés. De hecho en España se acaba de celebrar un bicentenario, el de la lucha de ellos contra los franceses.

Hacia el este, al final de la calle principal se ubica estos vestigios que eran la puerta principal de acceso a la propiedad del marqués del Jaral de Berrio.

Aparece un personaje mas, de esos a los que apenas ahora que estamos celebrando el Bicentenario en México, se le comienza a dar difusión a su obra, el regiomontano Fray Servando Teresa de Mier, quien conoce a Mina en Londres y le comenta de lo que sucede en México desde el levantamiento del cura Hidalgo en 1810, Mina se interesa en la historia y decide embarcarse hacia América con la intención de luchar en contra de sus propios paisanos, llega a Nortfolk, Virginia y de allí continúa a Nueva Orleans para entrar a México por Soto la Marina, Tampaulipas. En esa época de total inestabilidad, 1816, él, al frente de pocos hombres logra apoderarse del lugar e incursiona al interior de México.

A la izquierda la Parroquia de San Diego, a la derecha la Hacienda al fondo y en primer plano la fábrica de vidrio (creo) que hubo en su momento. Este era el límite oeste de la zona habitacional de la hacienda.

Se une a los grupos independentistas pero la idea que mantenía no era precisamente la de apoyar el movimiento, sino de cobrar venganza contra los abusos que la corona española venía haciendo, “Mina hizo público un manifiesto afirmando que no combatía la soberanía española en sus territorios de Ultramar, sino la tiranía del rey Fernando VII. No obstante, se nombró general del "Ejército Auxiliador de la República Mexicana" y el 24 de mayo de 1817 empezó a avanzar hacia el interior del país para unirse a los insurgentes de Pedro Moreno en el Fuerte del Sombrero, al noreste de Guanajuato”. (Wikipedia).

Al fondo se ven parte de las caballerizas que hubo en los momentos de esplendor de la hacienda del Jaral, varios miles de cabras pastaban en la propiedad del marqués.

Don Isauro Rionda en su libro Haciendas de Guanajuato nos dice que: “La revolución de independencia siguió su curso conocido, la hacienda del Jaral sufrió graves daños ocasionados por los insurgentes, pero el fabuloso caudal del marqués casi no menguó, simplemente no aumentó en esos años. En 1817, el 7 de julio, la hacienda fue tomada por Francisco Javier Mina; el marqués había huido no obstante que el casco de su feudo estaba protegido por murallas de adobe, artillería y más de trescientos hombres armados. Mina se apoderó en la hacienda de $140,000 pesos para sus gastos de tropa.” El paso de Mina es por buena parte del estado de Guanajuato, Valle de Santiago y Silao son, entre otros, lugares en donde se conservan placas destacando su presencia. Solo seis meses resistió los enfrentamientos contra el ejército real, el 11 de noviembre es fusilado en el Cerro del Borrego en las cercanías de Pénjamo. Sus restos descansan actualmente en la Columna de la Independencia de la Ciudad de México.

Esta es una de las calles del pueblo del Jaral de Berrio, recordemos que esta fue la hacienda mas grande y prospera de toda la Nueva España por mas de tres siglos.

Algunos años después, terminado el movimiento libertario, “en 1855, y dado que en el Jaral había aproximadamente 6 500 habitantes, en el casco de la hacienda, además de que contaba con oficinas de alcabalas y correos, dos escuelas de primeras letras, dos mesones públicos, la vicaría fija del lugar fue elevada al rango de parroquia y se le dotó de párroco y dos vicarios. El 6 de noviembre de 1857 el Congreso del Estado de Guanajuato decretó que previa indemnización o el arreglo que se tuviese con el propietario se expropiara un terreno de media legua de extensión (17.6 km2), que partiría desde el centro de la plaza del poblado de la hacienda del Jaral de Berrio hacia los cuatro puntos cardinales, para elegir en él un pueblo que debería denominarse Mina, en honor al insurgente Francisco Javier Mina (Decreto número 14 del Congreso Constituyente del Estado de Guanajuato, 6 de noviembre de 1857)”.

Las circunstancias políticas que se vivían en todo México no permitieron llevar a efecto dicho decreto de erección del pueblo y el Jaral siguió siendo hacienda de los Moncada. La Ciudad Mina… nunca existió como tal.




Francisco Xavier Martín Mina Larrea (Olite, Navarra, España, 6 de julio de 1789 - Sierra de Pénjamo, Pénjamo, Guanajuato, México, 11 de noviembre de 1817). Guerrillero español en la Guerra de la Independencia española y luchador por la Independencia de México.

Su vida la puedes leer aquí:
http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Javier_Mina