domingo, 18 de julio de 2010

La publicidad del pasado

Si bien el logotipo original de Pepsi Cola era en un estilo manuscrito, un poco parecido al de su acérrimo competidor, Coca Cola, luego, en los setentas cambiaron su imagen por una más fresca y actual, como esta que estamos viendo en un anuncio que aun sobrevive muy cerca del "paso a desnivel", aquí en Salamanca.

Cuando la onda que formaba parte del logotipo de Coca Cola se tradujo en "la ola" en los estadios, la publicidad de estas líneas se volvió aun más famosa, lo encontramos también en Salamanca, muy cerca del bordo del río Lerma.

Había quién decía "los pachanga" refiriéndose a los cigarros fiesta, los de precio más accesible en los setenta y ochenta del siglo XX, siempre, en Salamanca encontramos esta calcomanía que se niega a desaparecer.

El de hoy es otro ejercicio fotográfico que hago cuando ando recorriendo estos caminos de Dios, siempre encuentro anuncios ya viejos, en ocasiones son auténticas antigüedades las que adheridas a las paredes, especialmente en los pueblos olvidados, nos recuerdan campañas pasadas, unas ya, prácticamente olvidadas.

Cigarros Delicados.. apenas si se puede advertir el letrero, pero su diseño es inconfundible, este lo vi en Vista Hermosa, Michoacán.

Y en Atotonilquillo, Jalisco apareció este de unos refrescos que hace mucho se producían, los Mission, eran de naranja, fueron la competencia para el Orange Crush y Fanta, Mirinda aun no aparecía.

En La Barca, Jalisco, vemos un ya muy desgastado anuncio de 7·up


Aquí estamos viendo una reminiscencia de un lugar en donde se vendían las Motos Islo, no se si sigan produciéndolas, creo que ya no, aun existe en Salamanca, Guanajuato.


¿Y quien no se acuerda de que Fanta está bien buena? Y de sus embases de vidrio que servían de güiros en las fiestas, lo vi en Araró, Michoacán…


Este si que está interesante, es un anuncio de cigarros Delicados, abajo se ve el del ungüento 666, ese si que es antiguo, en este caso se anuncia el 666 para la congestión nasal, verás más abajo otra versión, estos estaban en Ojuelos, Jalisco.


El Lemon Crush no se si se siga produciendo, creo que ya no, pero si hubo una vez que en la férrea competencia de las bebidas embotelladas, la tradicional naranja se volvió limón… como ahora que la tradicional naranja, se volvió amarilla, creo que ya la viste por allí. Lo encontré también en Araró, Michoacán.


No se si notas que cada año salen nuevas marcas, es decir, entran nuevas marcas de cigarros al mercado, luego desaparecen… cuando tomé el vicio de fumar, del cual afortunadamente me pude deshacer, como no tenía con qué compraba Baronet y Commander… ahora veo un montón de marcas con nombres por demás curiosos. Aquí vemos unos Fama, cuyo letrero sirvió más bien para señal de tráfico. No recuerdo muy bien en donde está, creo que en Pueblo Nuevo, Guanajuato.


El sidral AGA era muy famoso por el Bajío, ya no lo he vuelto a ver, pero si encontré por ahí un anuncio de éste refresco. Aquí está en Salamanca.


Otos cigarros, los Gol 70, el anuncio no se ve tan viejo, pero creo que esa marca ya no existe, si no está oxidado es porque estaba en una especie de covacha. Este lo encontré en uno de los pueblos más feos que he visto en mi vida, Temascatío, Guanajuato.


Aquí nuevamente el ungüento 666 pero fíjate bien lo que dice, era contra el paludismo, en aquellas épocas cuando el mal atacaba por todos lados, me acuerdo de la tuberculosis y de no se cuantas enfermedades más y de las campañas de vacunación que había. Sobrevive aun en la estación de FFCC de Salamanca, Guanajuato.


Infaltable en cualquier lugar. Siempre veremos nuevo o viejo, completo o a pedazos un anuncio de Coca-cola, como que ya está integrada al paisaje, sea rural o urbano, bueno, aquí uno de coca del pasado… está en San Miguel, municipio de Metepec, Estado de México.

Tenía unos fabulosos de Cerveza XXX, eso ahora se entendería como pornografía, pero hubo una vez en México que tuvimos esa marca. La foto me la perdieron en un café Internet… también tenía uno de cigarros Fiesta, solo que se me quedó en la computadora de un amigo y el es de esos que dice que harán la cosas y jamás las hacen… bueno, como quiera, esto nos da una idea de cómo van pasando los años, aun en las marcas comerciales.

Para la persona que me preguntó sobre los cigarros Cadetes, aquí tiene el anuncio. Lo encontré publicado en 1948, costaban solo 25 centavos. Entonces el salario mínimo era de 6.50 en la ciudad y de 5 pesos en el campo y los cigarros "de carita", como se les decía a los que fumaba la gente de la clase pudiente, costaban $1.00 y eran, entre otros, los Chelsea.

Este de cigarros "Argentinos" me la manda Andrés Francisco y me dice que lo encontró en San Pedro, San Luis Potosí. En Wikipedia encuentro que "los registros más antiguos datan de 1918 (tomada como la versión más acertada) cuando un hombre llamado Emetrio Padilla creó una empresa llamada "La Tabacalera Nacional" en la que ya se producían distintas marcas de cigarrillos como "Monarcas", "Argentinos", "Casinos", "Polares" y "Carmencitas" y a la cual agregó "Faros".

En esta fotografía de época, 1926 aproximadamente, aparece un gran anuncio de los cigarros Casinos. Es la antigua calle de San Juan de Letrán, hoy conocida como Eje Central Lázaro Cárdenas.

El Torito, ¿Mestizaje de México con África pasando por España?


Hay una cierta parte de la historia de México que no le hemos dado mucha importancia, esta es la relacionada con los esclavos negros que fueron traidos del África. Sabemos que en Veracruz hubo un asentamiento grande, en Yanga, asimismo en Guerrero y Oaxaca. También en Guanajuato, aunque en menor medida lo hubo, hay por allí un libro, que habla sobre los negros que fueron llevados a Celaya, eso lo analizaremos en un futuro.




Lo que ahora te cuento lo he visto, claro es, a raíz de los recorridos que hago buscando documentar la Ruta de Hidalgo, comenzó en Silao, lugar donde nació Tomás Chávez Morado, el escultor que diseñó el monumento de la Cabeza de Águila que se usa a lo largo de la Ruta de la Libertad y caminando por la ciudad me llamó sobremanera esta exposición de máscaras que había en una calle, estaban a la venta, al preguntar me enteré de la tradición de la Danza del Torito que se celebra allí en Romita y Purísima del Rincón.




Cuentan que esta danza tuvo su origen en la Hacienda de Chichimequillas al norte de Silao, en ella se narra que una vez se escapó un toro que atacó a la gente y el hacendado montó en su caballo para irlo a controlar. De esto se hace toda una alegoría, se han establecido los personajes que incluyen además a un borracho el cual de da el matiz festivo, pero, continuando en la Ruta de Hidalgo, al llegar a Charo en Michoacán, encontramos que allí también hay una Danza del Torito.




Y es aquí en Charo, además de otras poblaciones del estado de Michoacán, como Tarímbaro, en donde los Toritos han cobrado su tinte artesanal de dimensiones descomunales, estos que estamos viendo estaban en exposición en la Casa de la Cultura local, habían sido utilizados en el carnaval pues, la tradición michoacana marca que los Toritos forman parte de las celebraciones anteriores al Miércoles de Ceniza.



Se dice que en una comunidad cercana a Irimbo, es decir, por el rumbo de Ciudad Hidalgo, la antigua Taxiamora, llegaron 30 esclavos negros venidos de Angola, esto seguramente en el siglo XVII, y fueron ellos quienes tenían la tradición de usar un animal que embestía a la concurrencia durante la festividad. No está por demás que hasta hace poco era común ver en las fiestas patronales los toritos que lanzaban cohetes y luces de bengala…



¿Toros desde África? Eso lo dudo, más bien creo que de la idea africana, mezclada con la consabida dosis de religiosidad (los evangelizadores no pedían ninguna oportunidad de darle un revestimiento católico a toda festividad) y las ideas de los antiguos mexicanos de colorido y uso de elementos florales dio por consecuencia estas auténticas explosiones de color que vemos en varias partes durante el carnaval michoacano. De este modo podemos entender como fue que los mulatos de Angangueo son los que inician la tradición.



Como suele sucede, encontramos en el caso de los Toritos una versión más, esta la obtuve de un sitio web (abajo te doy la dirección) en donde dicen que fue Tata Vasco el introductor de la tradición: “Por el mal trato del conquistador, optaron por huir a las partes altas de los cerros y para poder dominarlos los hispanos hicieron mil y un intentos, pero fue con la llegada del humanista y primer obispo de Michoacán Don Vasco de Quiroga quien ideó y elaboró unos rústicos toritos, acompañados con música y danzantes vestidos al estilo europeo que llamaron la atención de los nativos, logrando con ello lo que el poder de las armas no hizo. Aprovecharon las fiestas de la fecundidad que se realizaban en estas tierras para introducir el carnaval europeo, ajustándolo a los tres días que preceden al miércoles de ceniza”. (1)



Hace poco te contaba sobre la fiesta del Corpus Viejo en Temascalcingo, en ella el personaje del Torito juega un papel importantísimo, pues es el que al final destruye a esa pareja de viejos que, en buena medida son una representación de la renovación, los viejos que se van para dale paso a lo nuevo.



Así que, si ubicamos todos estos lugares en el mapa, desde Oaxaca hasta Michoacán, podremos ver la influencia que hubo de esas migraciones forzosas que hubo desde África y que, entre otras, fructificaron en una de las tantas tradiciones con intenso mestizaje que tenemos en México.


Este es el sito que te comenté:


http://www.caminosdemichoacan.com/toritos-de-petate.html



Si te interesa adquirir las máscaras que hacen en Silao, muy bien hechas, por cierto, busca a mi tocayo, Benjamín Martínez. Su dirección: Raúl Bailleres 151, Colonia Centro, Silao, Gto.



Magdalena de Araceo en Valle de Santiago, Guanajuato

Con la nostalgia propia que nos ofrece la fotografía en blanco y negro, esta vez nos vamos a conocer una comunidad, es decir, un rancho que está al sur de Salamanca, luego de Valle de Santiago y antes de llegar a Yuriria, se llama La Magdalena de Araceo que forma parte del municipio de Valle de Santiago, tierra de las Siete Luminarias.


Este rancho, al igual que todos los de la zona, han crecido mucho y este crecimiento implica una especie de modernización, por así decirlo, que implica la construcción sin mucha idea artística, solo levantar paredes y ya, pavimentos en la calle, la consabida basura consistente en envolturas de todas las frituras y galletas y demás chatarras que inundan, como no tienes idea, hasta la más remota comunidad y, lo peor de todo, cientos de botellas pet que, si bien nos va, para el siglo XXIV estarán degradadas si es que para entonces todavía hay planeta.


Aquí encontramos dos cosas interesantes a pesar de lo arriba dicho, una es su templo, sencillo, que si lo observamos con atención, nos damos cuenta de que son trojes recicladas, es decir, fue una troje a la que se le añadió una transversal para darle la forma característica de los templos que son en base a la cruz latina… o, en todo caso, se utilizó exactamente la misma técnica que para levantar la troje, en la construcción del templo.


La otra cosa que es digna de llamar la atención y que amerita la visita a esta comunidad es la vista estupenda que tienen a los campos, todo bien sembrado y todos muy fértiles que conforman el rededor de una de las hoyas, una de las siete luminarias, que no son precisamente siete, sino más.


Si decides incluir esta región en tus próximas vacaciones, puedes comenzar en Salamanca conociendo el templo y ex convento agustino, seguir a Valle, pasar a comer en la rivera norte de la laguna de Yuriria en un lugar llamado La Angostura, regresas a la carretera rumbo a Morelia, allí en el entronque es donde está La Magdalena, puedes ver los volcanes desde allí y, si tienes aun tiempo puedes continuar a Yuriria para conocer el ex convento agustino, también.










Te sugiero entres a esta mapa satelital de la región de Magdalena, usa el zoom para que veas aparecer los cráteres ya extintos del llamado País de las Siete Luminarias.


http://mexico.pueblosamerica.com/i/magdalena-de-araceo/



sábado, 17 de julio de 2010

Comiendo por la Ruta de Hidalgo en pleno Bicentenario

Es sábado, inició ya la canícula, estamos de vacaciones, andamos en el camino siguiendo los pasos del cura Hidalgo en la lucha libertaria, ahora que estamos entrando de lleno al Bicentenario, por cierto, hoy se inaugura el parque temático que el Gobierno de Guanajuato mandó construir para los festejos, luego iremos para allá y te cuento, por lo pronto… hace hambre en la Ruta de Hidalgo, vamonos a comer…


Para comenzar despidiéndome de mis queridos salmantinos comiendo en la casa de mi madrina y mira la sorpresa que nos tiene, unos auténticos sopes, más caseros no pueden ser, aquí en Salamanca la Ruta de Hidalgo pasó en tres ocasiones, es la única población en todo México que tiene ese privilegio, mismo que la mayoría de los locales desconoce, pero, bueno, nada sorprendente el desconocimiento de la historia entre los conciudadanos…


Y enfilamos no muy lejos de Salamanca y llegamos a la Hacienda de Burras, lugar importante en la Ruta pues fue desde allí que se hizo la intimación a los realistas pertrechados en la Alhóndiga de Granaditas… Burras es la hacienda del pueblo de San José de Llanos y aquí en pleno verano, que mejor que refrescarse con un agua de coco.


Seguimos en Guanajuato, esta vez un poco al sur, en la rivera de la laguna de Yuriria, aquí en un paraje cercano a Loma de Zempoala, lugar del histórico encuentro de doña Gertrudis Vargas con Hidalgo… y claro es que estando en un lago de abundante pesca lo que comamos allí es uno empanizado. El ambiente es muy familiar, típico y los precios accesibles, en domingo están a reventar, entre semana es para ti solito.


Seguimos en la Ruta de Hidalgo y enfilamos rumbo a Salvatierra, al oriente, pero nos desviamos un poco para llegar a Tarimoro, allí nos consumimos estas enchiladas. De Tarimoro ya vimos su templo que es extraordinario, de los mejores que hay en el estado, verás luego el pueblo, a ese aun no te lo he presentado, pero sigamos en la Ruta de la Libertad…


No es que el pollo rostizado sea precisamente mi preferencia, solo que en Acámbaro tenía un poco de prisa y cerca de la Terminal de autobuses encontré este Pollo Feliz, solo que… como verás la cola está larga, bueno, le daba la vuelta a la manzana, sucede que ese día era la inauguración y estaban en la promoción del 2x1… acabé en las tortas cerca de allí, ah, por cierto, frente a este Pollo está una de las 260 Cabezas de Águila que marcan la Ruta de Hidalgo.


Y entramos a Michoacán por Araró, en el mero día de fiesta, así que aquello era impresionante con la cantidad de gente que llegaba a visitar al Señor de Araró, imagen muy venerada en la zona, su historia de sincretismo es interesante, en “el otro blog” ya la tengo, pero te la volveré a contar por El Bable muy pronto. Seguimos en la Ruta de Hidalgo luego de comer unas carnitas hechas como solo Dios manda, claro es, en el mero Michaocán!


Hay quien lo come como desayuno, otros como cena, a mi me gusta, en ocasiones como postre, como fue el caso en Ucareo, Michoacán… no sabes que lugar tan maravilloso, lo que es el ex Convento, el atrio y la plaza cívica son una auténtica maravilla, a ese lugar luego iremos, nos comemos un pan y seguimos en la Ruta de Hidalgo, ah, por cierto, por aquí no pasó pero, queda muy cerca de la ruta.


Estamos ahora en Zitnapécuaro al noreste de Michoacán, en el mercado donde encontramos todo tipo de pescados sacados del lago de Cuitzeo, fritos in situ para llevarlos a días de campo, a casa o al parque y allí disfrutarlos. En Zitácuaro fueron dos veces que el cura Hidalgo pasó una, luego de acordar que el camino a seguir era Valladolid, luego la siguiente de regreso de Valladolid para darle forma al ejército Mexicano en Acámbaro.


Esto que vemos es para auténticamente darle sabor al caldo, fue en Cuitzeo, lugar por donde pasó también Hidalgo. Cuitzeo es un Pueblo Mágico, hay un convento agustino, se ubica casi a mitad del lago y las vistas son estupendas, dentro de poco te lo presentaré por este espacio…


Avanzamos más en la Ruta de la Libertad y entramos al Estado de México, aquí estamos en el pueblo de Aculco, un lugar bello y muy tranquilo, allí pasé una noche de lo más agusto en un el Hotel Hidalgo, altamente recomendable. En las cercanías está Arroyozarco y sus maravillosos vestigios… seguimos en la ruta, luego de darnos un atrancón de quesos regionales.


Llegamos a Acambay y la sorpresa que la mesa nos depara son las tortillas de un tipo de maíz distinto, con más sabor y un color totalmente diferente a lo antes visto, un color café claro bastante particular.


Y entramos a la tierra de las barbacoas, mismas que no son de mi agrado, así que me atreví a probar unas criadillas… aguanté solo la mitad, su sabor me pareció muy fuerte, algo parecido al hígado… acabamos de pasar por la Hacienda de Pastejé, lugar donde se crían toros de lidia, los vi pastando y allí descubrí, un poco escondida, una Cabeza de Águila, enfilamos rumbo a…


Dios mío! El Estado de México está lleno de sorpresas culinarias, en el tianguis de Tianguistenco, imagínate, llegar a Tianguistenco, precisamente el día del tianguis, coincidencia afortunadísima y encontrar acociles… si se me antojaron pero no encontré un lugar donde los tuvieran ya cocinados… me perdí en la enormidad del tianguis, uno auténtico, por cierto. Lugar por donde pasó Hidalgo justo una noche antes de la Batalla del Monte de las Cruces.


Y perdiéndome por los caminos del Estado de México y sus montones de pueblos con sus nombres de repente medios complicados, llegamos a Temoaya, el lugar de los magníficos tapetes y allí dimos con estas tortillas negras... deliciosas!


Y adentrándonos más y llegando casi a sus límites territoriales, en los llanos de Salazar, muy cerca de La Marquesa, ahora si nos sentamos “a dos nalgas”, como decía mi abuela, a disfrutar de estas extraordinarias quesadillas en tortilla negra, recorriendo la Ruta de Hidalgo. ¿Me acompañas?


Si quieres seguirme en esta aventura propia del Bicentenario, te invito a que lo hagas por el sitio: http://cabezasdeaguila.blogspot.com