domingo, 4 de diciembre de 2011

Gambrinus el (no santo) patrono de la cerveza.

"Yo, confieso sin pudor"... así decía una emblemática canción de los ochenta (Formas de amor); pues bien, yo confieso que soy bastante afecto a la cerveza. De todas las que he conocido me quedo, en orden de deleite con: 1.-La alemana Warsteiner; la conocí en Hannover cuando la Expo 2000, cerca de la casa donde me hospedé había un Biergarten, en donde esa era la cerveza que servían, de barril, la cosa más exquisita que he probado en mi vida. 2.- Definitivamente las mexicanas, me quedo con Corona porque ahora, la Pacífico y Victoria se me hacen pesadas. 3.- Aunque no me lo quieras creer, la cervezas Belikin de Belize es exquisita, creo es lo mejor que se hace en ese país. Recuerdo muy bien que luego de que nos asaltaron en el camino de Flores, en Guatemala, a la frontera con Belize, cuando era de terracería, cuando llegamos a Belize city, me comí los más extraordinarios Rice&Beens con un montón de Belikins.

De los seis meses que pasé en Inglaterra no recuerdo ninguna cerveza que me haya motivado, en la conciencia de que era el tiempo en que mi afición a ella no era mucha. Igual me pasó con la italiana que con la española. La Gallo de Guatemala me gustó, la Cusqueña del Perú, igual... había una en Túnez que no se como se llamaba pero no había opción; era mala con ganas. En los Estados Unidos me quedo con la Michelob, cuando fui a Colombia no me acuerdo de haber probado cervezas, pero el aguardiente Cristal era excelso, (como dice un amigo). De las cervezas mexicanas no comerciales, definitivamente la que se hace aquí cerca, en Pénjamo, tiene lo suyo, se llama Potro. Y una que sí hay que tomar con veneración es la Minerva, de Guadalajara.

Bueno y, todo esto, seguramente te preguntarás, qué relación tiene con el señor Gambirinus. Pues nada, o mejor dicho, mucho, ya que Gambrinus, se dice, fue quien creó la cerveza. Hay quién le ha puesto nombre y apellido: Juan sin Miedo, rey de la Borgoña. El asunto es que don Gambrinus es el personaje que sigue presente aun en nuestros días ligado estrechamente a la cerveza aquí en este país que pasó de ser pulquero a cervecero... ¿Por qué?

Hay algo curioso en los nombres de las cervezas mexicanas. El que creo es el más relevante es el de XX, a quién aquí conocemos como la Dos Equis, nombre que viene del Siglo XX, ya que esa marca fue lanzada precisamente en 1899 cuando estaba por comenzar el nuevo siglo. La Bohemia, ni que decir, nos evoca la región alemana donde, seguramente, hay exquisiteses. Esta que ahora vemos fue lanzada y viene también de principios del siglo XX, cuando la cerveza no era del todo bien vista y se dejaba a las clases más populares a las que, poco a poco se les fue quitando la afición del pulque (lo nuestro) por la cerveza (no tan nuestra) y fue relanzada hace no mucho tiempo con el éxito que todos ahora conocemos y gustamos PERO, aquí viene el detalle: en su etiqueta aparece, ni más ni menos, que Gambrinus.

Gambrinus es, sin lugar a dudas, el nombre más extendido y popular que hay (sin ser franquicia) en bares y cantinas en el mundo entero. Aquí en Salamanca hubo una cantina en el mero centro de la ciudad que se llamaba Gambrinus. Seguramente en el lugar en el que tu vives en México también hay una cantina de ese nombre. La que vemos en la foto es el Gambrinus en Nápoles, Italia... y así los encontrarás por todos lados.

Ni hablar, que viva Gambrinus y ¡ salud !

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