domingo, 4 de noviembre de 2012

Antes y ahora: La publicidad engañosa.

 Estados Unidos de Norteamérica, 1962. Esta era la publicidad que entonces, hace 50 años, se hacía de los cigarrillos. Sin importar la marca, todos hacían mención al estado de bienestar que lograbas al fumarlos. En este caso específico de los Pall Mall, que aun no se producían en México, vemos en la fotografía cómo esa atractiva rubia casi llega a un estado de éxtasis al darle "el golpe", y dice "so smooth, so satisfying, so downright smokeable!", que en cristiano quiere decir: tan suaves, tan satisfactorios, tan perfectamente fumables!...

México, 2012. En la actualidad los Pall Mall se producen en México pero conservan su frase en inglés de "famous american blend" (famosa mezcla americana). La publicidad de esta marca y de todas, está ya prohibida en los medios de comunicación y, a gran diferencia de la rubia extasiada... ahora vemos a esta mujer desesperada ante el cáncer de pulmón que está padeciendo la persona que, casi en rictus mortis aparece en la escena... en tan solo cincuenta años esto del fumar pasó del paraíso al infierno.

Una pequeña muestra de insectos en Baja California Sur.

 Si mal no lo recuerdo, con este son ya cinco los artículos que contienen fotografías de insectos los que he publicado. Me llama la atención verlos en las distintas temporadas del año y regiones de México en las que he podido pasar largos periodos. Aquí, en la Baja California Sur, luego de las abundantes lluvias de este 2012, fueron muchos los insectos que aparecieron. Las mariposas amarillas fueron notorias, aunque creo cada vez son menos las que hay pues, debido al tránsito de vehículos, sea en la carretera que en la ciudad, los miles y miles de ejemplares que diariamente mueren no se reproducen y es ya notoria la baja en esta especie. Recuerdo hace unos diez años, al menos, que la abundancia de esas mariposas era extraordinaria. A continuación te dejo algunas fotografías de lo que encontré, había más, pero o no llevaba la cámara, o no tenía pila, o estaba saturada la memoria, en fin, al menos aquí hay algunos ejemplos.










viernes, 2 de noviembre de 2012

Fotografía Guerra, la sociedad de Mérida a principios del siglo XX

 Habíamos visto hace algunos meses cómo fue que el fotógrafo guanajuatense Romualdo García retrató a la sociedad de esa ciudad y nos dejó claros ejemplos de cuales eran las costumbres en el vestir y en el actuar de la gente de finales del siglo XIX y principios del XX. Lo habíamos catalogado como "el que supo retratar el alma". Ahora encontramos que tuvo un contemporáneo a muchos kilómetros de distancia pero en un grupo social muy distinto al de Guanajuato pues éste vivía en Mérida, capital del estado de Yucatán y se dedicó a lo mismo, a retratar a la gente pero también usando ángulos y escenarios precisos que nos van relatando una historia.

 "La historia de Fotografía Guerra, si bien resultaba un testimonio de éxito comercial de la fotografía finisecular en el sureste mexicano, también aporta una invaluable fuente de la documentación de la vida en Yucatán a partir de 1877, año en que Pedro Guerra adquiere el estudio de manos de José Ignacio Huertas y Francisco Oliveras (antes llamado Fotografía Artística de Huertas y Cía.), quien le traspasa equipo y técnica en el arte de la retratística. Según José Carlos Magaña Toledano, Pedro Guerra Jordán fue el responsable del establecimiento a partir de 1877 hasta 1917 (año de su muerte), haciéndose cargo su hijo, Pedro Guerra Aguilar, de 1917 a 1959; posteriormente José Castellanos se hizo cargo del estudio, cerrándolo de manera permanente en 1981". (1)
















Fuente:

1.- Velázquez, Valentina. Imagen y sociedad meridana: cien años de retratística de Fotografía Guerra. Revista Brújula, Vol 8. University of California, Davis. 2010.

Las fotografías que aquí aparecen las tomé de distintos sitios electrónicos y de libros sobre el tema fotográfico.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Altar de Muertos del Bable, 2012.

 Una vez más cumplimos con la tradición de la "ofrenda", modo coloquial de llamar al Altar de Muertos que sigue sorprendiendo al mundo por esa idea muy nuestra de rendirle culto a los muertos en este día. Son ya montones de altares los que he levantado, este es el cuarto que te comparto a través de El Bable, son también muchos los artículos que he publicado en torno a esta tan singular tradición. Creo que es en el libro de Clavijero, sobre la Historia de la Nueva España, en donde mejor explicado está como era que se pensaba era  el trayecto hacia el Mictlán que un alma hacía luego de morir y es en esa base que se han ido desarrollando en la actualidad los Altares de Muertos.

 Se pensaba que el alma del muerto necesitaba de un guía, ese era un perro, al ir avanzando por el oscuro camino se le presentaban varios problemas, uno era cruzar los collados, esos montes agrestes que dejaban un pequeño paso para seguir hacia el Mictlán, segurían luego por una zona en donde "el viento era tan frío que cortaba como afilada navaja". Llegarían al punto en donde el camino terminaba bruscamente porque llegaban al río Chinaguapan, era solo cosa de cruzar para estar ya en el Mictlán. 

 Cada región de México tiene su manera de levantar el altar, cada región lo va adaptando de acuerdo a lo que la naturaleza provee regionalmente. Hace poco veía por el Canal 22 una entrevista que le hacían al mayordomo de las festividades de Santiago Apóstol en alguna comunidad del Estado de México y ante la pregunta del por qué se le nombraba Santiago el mayor a Señor Santiago, su respuesta fue directa y sin titubeos: porque es nuestro santo patrón. Claro es que en la tradición en que este hombre está inmerso desconoce que hubo dos Santiagos, ambos apóstoles, uno de mayor edad que el otro, de allí que se les diferencie por mayor y menor. Esto lo comento por aquello de la tradición del Altar de Muertos en la que yo me baso y en la que creo es la relación más confiable y documentada, la del jesuita Francisco Javier Clavijero.

 Ahora te explico mi altar: los frascos contienen arena, piedras, tierra... están acomodados de tal modo que representan los collados por donde va el camino al Mictlán. Ese no es un camino precisamente placentero, por lo tanto no es plano, son piedras una encima de la otra que hace difícil su tránsito. Esos pequeños frascos que van zigzagueando contienen agua, representan al río que se cruza antes de llegar al Mictlán, observarás que luego de atravesarlo el camino se vuelve plano, claro es, si ya se llegó al paraíso.

 Aquí aparecen esos trozos de vidrio que representan el viento helado que corta y hiere la piel y que es lo que se va  sintiendo al caminar rumbo al Mictlán... a lo largo del camino van apareciendo plantas, estas son aromáticas: manzanilla, ajenjo, gordolobo, limón, ruda... esto simboliza que el muerto mantiene solo un sentido, el del olfato y es el modo en que se va conduciendo por el camino tortuoso, claro, con la guía del perro.

 La ofrenda que le hago al muerto, en este caso mi abuela, consiste solo en dos cosas, una la fruta, la otra un par de bebidas que sé con gusto las tomaría... evito la comida por razones de espacio y porque a mi lo del cocinar no se me da. Hay una estampa de San Ignacio de Loyola, que mejor relación de Clavijero podemos tener que al Padre General Fundador de la orden.

 Verás por ahí una cruz de sal, esta simboliza el recuerdo. La sal es el mejor preservante natural que hay, y debajo de ella aparece una especie de V abierta que está hecha de ceniza, recordando que polvo somos y en polvo nos convertiremos... además está apuntando hacia el Norte. También hay por ahí una toalla y un jabón, esto es porque el muerto viene además de cansado del largo camino, sucio, empolvado... que mejor modo de recibirlo que dándole de beber agua fresca y con lo necesario para refrescarse pues, esta noche estará -dice la tradición- con nosotros.







                            






Si te interesa ver los otros Altares de Muerto que he levantado y leer sobre el tema, entra en la carpeta de abajo que dice Muertos y te aparecerá la larga lista...