sábado, 5 de noviembre de 2016

La hacienda de San Isidro Culiacán, Cortazar, Guanajuato

   Buena parte del municipio de Cortazar es plano, no en balde está en el Bajío, pero, hacia el sur de su demarcación comienzan las lomas y al fondo está el cerro de Culiacán. El cerro se vuelve en cierto modo el distribuidor del agua, del lado sur-poniente pasa el río Lerma y el cono del Culiacán propicia las bajadas de agua, algunas se vuelven subterráneas y en las cercanías aparecen manantiales, ojos de agua. Agreguemos a todo esto que en la década de los cincuenta del siglo XX se construyó el Canal de Coria que cruza el municipio y continúa irrigando tierras de Villagrán, Salamanca e Irapuato.

   Consecuentemente las cosechas son abundantes. Si has pasado por ahí lo más seguro es que te haya llamado la atención el colorido, cosa que cambia de acuerdo a la temporada del año. Es por eso que no es de sorprendernos que por todos lados del Bajío encontremos haciendas, unas abandonadas, otras casi en el abandono, otras intentando sobrevivir y unas más en buenas condiciones y dedicándose a otras cosas muy diferentes a aquello a lo que fueron creadas. Son muchas las haciendas que hubo en el estado de Guanajuato, pero esta vez veremos las que hubo en el municipio de Cortazar.

   Cuando se levantó el Censo de 1900, el municipio de Villagrán no había sido creado aun, El Guaje era un pueblo que se convirtió en la cabecera del mencionado municipio, por lo que, la lista de haciendas que conformaban el Distrito de Cortazar algunas son hoy día parte de Villagrán. Las fotografías que vemos ahora  corresponden a la Hacienda de San Isidro Culiacán. 

 Haciendas del Distrito de Cortazar en 1900:

1.- Caracheo
2.- Cerrogordo de Culiacán
3.- El Diezmo
4.- Fuentes
5.- La Gavia
6.- La Huerta
7.- La Providencia
8.- La Venta
9.- Merino
10.- San Salvador
11.- Santa Rosa
12.- Sarabia.

   Algo curioso por ese rumbo es que en muchas de las comunidades rurales hay especial veneración por el Señor de Chalma, incluso el templo de Caracheo está dedicado a esa advocación y hay la costumbre de sacarlo en peregrinación por los ranchos próximos al cerro del Culiacán.























   Es curioso que, estando en las faldas del cerro de Culiacán no vemos la forma cónica que tiene. Y es precisamente el Culiacán lo que vemos al fondo de la Hacienda de San Isidro.


viernes, 4 de noviembre de 2016

Vestigios del manejo de agua por Las Fuentes, municipio de Cortazar, Guanajuato.

   Con el libro que estoy trabajando, el de haciendas de Salamanca, llevo un año sin parar, comencé en octubre de 2014 y si bien ya tengo el borrador, el pulir el texto me está llevando más tiempo del que imaginé. Más aun, pensé un tomo, serán dos. Es tan abundante la información que publicar un "ladrillo" espantaría a muchos y no lo leerían, menos lo comprarían (a sabiendas que si en México no se lee, por Salamanca creo que menos).

   Al ir documentando, en la conciencia de que llevo seis o siete años haciéndolo, me doy cuenta de que es -prácticamente- un pozo sin fondo y que es tan, pero tan abundante, tan rica la historia de Salamanca que ese borrador que ya tengo debe ser ampliamente analizado pues cada vez encuentro por fortuna, más y más datos. Datos que creemos ya saber y que resulta estamos distantes a la realidad, a los hechos y que muchos de los personajes que iniciaron con la "aventura" de fundar una villa de españoles lo que menos eran es ser aventureros y que sus negocios eran tan sólidos que más bien lo que buscaban era un lugar estratégico en donde seguir creciendo sus negocios... como el del transporte.

  Por otro lado una idea que ya tenía, gracias a las publicaciones que hago en este blog, era la del regionalismo tan incrustado que tenemos en nuestro país, en el cual, "a mi solo me interesa lo de mi estado" y cuando les hablo de "su estado" me dicen: "a mi solo me interesa mi ciudad" y cuando les hablo de "su ciudad" resulta que solo están intersados "en mi colonia" y cuando eso ocurre resulta que me equivoqué de calle. 

   Todo esto lo digo porque una buena cantidad de datos de Salamanca los encontré en Irapuato, muchos más en Guanajuato y otros en México. Ni que decir de los datos de Salamanca que hay en Valle de Santiago y en Jaral... algunos, más bien pocos en Pueblo Nuevo y muchos en Santa Cruz, en Villagrán y en Cortazar. La razón la tengo clara: una cosa es el municipio de Salamanca en la actualidad y otra la que era hace tiempo. Y con todo esto lo que pretendo decir es que, esa cerrazón regionalista de que solo lo mío de mi me interesa, no nos ayudará a entender lo que pasó hace algunos siglos.

   Del abundante tema del campo en el Bajío mucho hemos hablado, todo ello lo he enfocado a Salamanca y un poco al Valle, aunque algo del tema lo he abordado con lugares de Irapuato y Salvatierra. En la ex hacienda de Jaral de Berrio es magnífica. Incluso una vez propuse una suerte de "arqueología del agua".  Me refiero al manejo del agua. Cosa sorprendente encuentro ahora en Cortazar.

  Y es aquí en donde un tema se une al otro, la cosa del regionalismo y la cosa del agua. Me explico. Cortazar queda entre Celaya y Salamanca, pero Cortazar dependió, casi siempre de Celaya pues eran tierras de Celaya, aunque la parte poniente lo fueron de Salamanca. Villagrán fue desprendido de Cortazar y Santa Cruz, al igual que Cortazar, dependía de Celaya pero algunas de sus tierras eran de Salamanca. Ocurre que ahora que nos damos cuenta de que para entender bien lo que sucedió en Salamanca debemos saber lo que pasó en Cortazar, al andar por allá encuentro esos vestigios que nos hablan de la cultura del agua, ahora tan necesaria en nuestros días y que hace siglos era más que bien entendida y muy bien aprovechada.

   El rancho se llama Las Fuentes, fue una hacienda y si llevaba ese nombre es debido a que ahí había un manantial, que era alimentado por el agua de lluvia que bajaba del cercano cerro del Culiacán. El ojo de agua o manantial era la base para el desarrollo agrícola de la zona, para ello se construyó el dique o abrevadero, como gustes llamarlo, del cual se servían, igual para que humanos se abastecieran del líquido que las bestias. Hoy no quedan más que vestigios y el agua sigue bajando por ahí. No en la abundancia que hubo pues, bien sabemos, los tiempos en que estamos inmersos son los del cambio climático y la cada vez mayor carencia de agua.
 
   Mucho tenemos que aprender del manejo del agua que por el Bajío se dio desde el siglo XVII y que llegó a su máximo esplendor al finalizar el siglo XIX, cada vez estamos más próximos a que el agua se convierta en uno de los elementos más caros por su escasez... estamos a tiempo, aprendamos de lo que hace algunos ayeres se supo controlar.













jueves, 3 de noviembre de 2016

Una especie de contrato de trabajo de 1602

  Este es un documento en verdad extraño, lo interpreto como un contrato de trabajo. Había visto, en otros archivos cuando se contrataba por un trabajo específico, pero algo así en los términos en que se expone éste, expedido el 30 de mayo de 1602 me parece sumamente curioso, razón por la cual lo comparto íntegro:

  "Juana, india natural de Celaya, de edad de 16 años -ante el doctor Monforte corregidor de México, y mediante Martín de Alvear, interprete-, dice que quiere entrar a servicio con persona que le dé salario. El corregidor, viendo la petición, la puso en servicio de Marina de la Vega, ausente, para que le sirva por tiempo de dos años que corren desde el día de la fecha, y le ha de dar dos pesos de oro común, de vestir de lo que haya menester, y curarle de sus enfermedades. Francisco de Valderrama aceptó por Marina de la Vega la escritura y se obligó a su cumplimiento. El corregidor condonó a las partes al cumplimiento de esta escritura a la que interpuso su autoridad y decreto judicial. Firmaron el intérprete y Francisco de Valderrama. Testigos: Alonso de Aguilera, Andrés Ruiz y Alonso Yáñez, vecinos."

Fuente:

Pérez de Rivera, Juan, "Concierto de servicio", 30 de mayo de 1602. Catálogo de Protocolos del Archivo General de Notarías de la Ciudad de México, Fondo Siglo XVI. En línea. Ivonne Mijares (coord.). Seminario de Documentación e Historia Novohispana, México, UNAM-Instituto de Investigaciones Históricas, 2014. http://cpagncmxvi.historicas.unam.mx/catalogo.jsp [Consulta: 03/11/2016].