martes, 29 de diciembre de 2009

Recorriendo el Centro Histórico de la Ciudad de México

Como que esta es una de las vistas menos recurrentes a lo que conforma el Centro Histórico de la Ciudad de México, es el Templo de la Soledad, se localiza en la zona de la Merced, otro de los barrios bravos, a donde solo los valientes se atreven a entrar. La primera vez que fui una de las cosas que me impresionó fue la prostitución que se da, de manera tan espontánea, en una “sana” convivencia entre la actividad regular de la zona comercial y el mercado de los placeres y las caricias. Pero esta vez me impresionó más notar lo que es el hundimiento. Si te fijas bien en la foto del lado derecho notarás la gran diferencia que hay entre la explanada y el nivel de la calle.


Recorrer el Centro Histórico es un casi infinito repasar en nombres de santos y estilos arquitectónicos. Fueron muchos los templos que se construyeron a lo largo de 300 años de dominio español. Aquí vemos la Santísima Trinidad (creo así se llama) también hundido casi dos metros. Se localiza en la calle de Moneda.


Otro templo más, en este caso el de Nuestra Señora de Loreto, este en verdad que está a punto de colapsar, te darás cuenta bien en la foto como es que se ha ido inclinando hacia la derecha, al entrar sientes esa sensación extraña de caminar en una superficie que no es plana.


Esta es la misma foto que la anterior, solo que, está movida tratando de poner el horizonte a partir de la plaza que está frente al templo, si la comparas con la anterior verás que aún así, se sigue notando la inclinación.


Tenemos ahora el detalle central de la fachada, eso que se repite en una buena cantidad de templos del centro histórico, en donde se ubica una escena en altorrelieve, relacionada con el santo al que está dedicado el templo, en este caso, la advocación de Loreto, con la virgen encima de la casa de Nazaret, que de acuerdo a la tradición fue transportada por los ángeles para salvarla de la destrucción de los sarracenos y depositada cerca de Ancona, Italia. Razón por la cual N.S. de Loreto es la patrona de los aviadores.


Ahora vemos la Profesa, el templo jesuita sobre la calle de Madero, aquí también es notorio el hundimiento, solo que, a diferencia del de Loreto, aquí dicho hundimiento ha sido completo, podrás ver el nivel de la entrada con el de la calle.


Veamos otra cosa incluida en el paquete de sorpresas que guarda el Centro Histórico, en esta calle, creo es Academia, hay una serie de imágenes en las esquinas o en mitad de los andadores, las ponen los vecinos del lugar y es solamente una forma de demostrar la identidad de sus moradores. Aquí vemos a San Judas Tadeo, dicen que es el patrono de los rateros.


Sabemos muy bien que en el centro se cuecen caldos muy espesos, se trasgrede la ley más que lo habitual o, en todo caso, es donde están concentrados los transgresores de la misma y lo podemos suponer con facilidad al ver lo que esta calle nos ofrece: la Santa Muerte, imagen no aceptada por el catolicismo ya que se contrapone con los principios que ella marca.


Leyendo hace poco sobre una leyenda que hay en Querétaro, llamada La Carambada encontré algo que bien nos puede ayudar a entender la razón del culto a esta imagen trasgresora que, usando su lado femenino, ha sido de más fácil difusión y veneración. Esto lo dice Ramón del Llano Ibáñez:


Este personaje “da vida a la parte de los seres humanos que infructuosamente han querido borrar las autoridades (laicas y religiosas); el mundo subterráneo donde domina el mal, el Diablo. Pero hasta hoy, ni la iglesia, ni el gobierno, ni los discursos ordenadores como el psicoanálisis han logrado borrar. Michel Maffesoli sostiene que este mundo oscuro es parte identitaria del ser humano. No existe ni ha existido poder humano ni celestial que logre suprimirlo. Así, la reivindicación de un bandido, un perseguido, un habitante de los bajos mundos de la violencia, el alcohol y los burdeles, es una parte escondida ante tanto discurso ordenador, pero que brota inconteniblemente a través de un sin fin de recursos. Reivindicar a estos personajes es parte de la venganza de los dominios del Diablo que corre por las venas de los seres humanos. De allí el éxito actual de los narco-corridos o el culto a la Santa Muerte”.


Un templo más, Santo Domingo y una trasgresión más, las imprentas que hacen todo tipo de documentos, apócrifos la mayoría, estas están en el portal de la izquierda, en primer plano el monumento a la Corregidora de Querétaro y al fondo el Templo de Santo Domingo. Este era el lugar más temido en el México Colonial, pues el edificio de la derecha era la sede de la Santa Inquisición.


Este es un acercamiento de la foto anterior y verás que comprobamos que todo el país es igual, pues esas que pensamos son escenas que solo se dan en la provincia, igual sucede en la gran ciudad, solo que entre tanta prisa y tanta gente, normalmente no le ponemos atención, aquí un vendedor de chicharrones justo frente a la Santa Inquisición… ¿de qué serán sus chicharrones?


Y pues, recordemos, estamos en México, donde las sorpresas brincan en cada esquina, en este caso, en cada pizarrón de anuncios, el de la foto, el llamado de los Dominicos para todo aquél joven que desee ingresar a la orden. ¿Qué no prohíben el uso del celular en los templos? ¿Y esa barbita tan de moda y chateando en su lap? El marketing a todo nivel, no cabe la menor duda. Por si no lo sabías, los Dominicos fueron los que tuvieron a su cargo la Inquisición.

Este era el límite de la ciudad, lo marcaba el convento si, un convento más en la ciudad de México; en este caso en la parte norponiente, el de San Lorenzo, aquí una capilla cuyo nombre e historia desconozco.

Y pues ya hace hambre, así que, como estamos en la época, pues que mejor que un buen plato de bacalao en uno de los tantísimos restoranes que encontraremos en le centro.


Por algo se le denominó en algún momento a México como la Ciudad de los Palacios, los ejemplos los tenemos por todos lados.




Algo que aprendí hace muchos años de Zabludovsky, que apasionadamente hablaba del centro histórico y sus maravillas, fue acerca de las hornacinas que decoran cada esquina de cada casa, son infinidad las que encontramos, la de la foto está dedicada ala Virgen de Guadalupe, además vemos debajo de ella una cruz, se que hay varias esquinas con este tipo de cruces, pero no se cual es el significado que guardan… ¿alguien por allí que nos lo comente? Me quedé con ganas de encontrar la que llaman Cruz Verde.


Un palacio más, en este caso, la que fuera la casa más lujosa de la época Novohispana, el del Marqués de Jaral de Berrio, ahora Centro Cultural Banamex.


Y si, en efecto, los de Berrio ofrecieron su casa para que fungiera como residencia oficial del primer emperador de México, Agustín I. Ay Dios, ya lo comenté, me faltará vida para conocer a profundidad a la ciudad más grande del mundo, para admirarla cabalmente, mientras tanto, te dejo unas fotos más.











Esto es, prácticamente, una reliquia. Estaba recorriendo el primer templo que viste aquí, el de la Soledad, cuando se me aproximó una chica, solo me saludó y me dio una hoja enrollada, adherida llevaba una paleta de dulce, misma que me comí, por cierto. Luego extendí la hoja y era una cadena, de esas que ahora nos llegan por correo electrónico. Ni hablar, ahora por el blog, espero que llegue a más de 9 lectores, según se pide.



1 comentario:

  1. Para los que no hemos "caminado" la Ciudad de México, lo que aquí compartes resulta muy interesante para poder conocer más.
    Leerte alienta el deseo de ir a todos los lugares que muestras.
    Tere.

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