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sábado, 13 de julio de 2019

De magueyes y agaves urbanos

  Al leer el interesante Breviario mezcalero de mi buen amigo Juan Gallardo Valdez aprendo que son muchos los tipos de magueyes o agaves que crecen en México y me llama la atención ver, en las zonas urbanas, una buena cantidad de ellos que han crecido sea en forma espontánea que por haber sido plantados a manera de ornato en calles y jardines de las poblaciones. Las imágenes que ahora verás las tomé en la ciudad de Oaxaca, la de México y en Salamanca, Guanajuato.

Agave.- Es el nombre de un género de plantas monocotiledóneas que comprende unas 210 especies pertenecientes al orden aspargales y a la familia aspargaceae, de los cuales 150 se encuentran en México. El término como género botánico fue acuñado por el naturalista sueco Carlos Linneo (1707-1778) en el año de 1753 su obra Tesis plantarum (especies vegetales); la mayoría de los investigadores coinciden en que el motivo para elegir este nombre para el género, es la prominencia, majestuosidad y altivez, que muestra estructura alargada cilíndrica, semejante a un tallo donde se desarrollan las flores de estas plantas.

  Los agaves, comúnmente llamados con la voz caribeña maguey, son originarios de las regiones áridas y semiáridas de América del norte, centro y sur. Diversas especies se cultivan para aprovechar sus fibras textiles (como el henequén en Yucatán y Tamaulipas), de la savia se obtienen por fermentación bebidas alcohólicas como el pulque y los mezcales; otras son apreciadas por sus propiedades tradicionalmente curativas o como planta de ornato.

  Posee un tallo muy corto e inconspicuo (botánicamente “acaule”); las hojas largas y fibrosas de forma lanceolada, de color verde, se desarrollan en una roseta compacta, son carnosas con bordes provistos de espinas (dientes) y una espina terminal (apical), pudiendo medir desde 0.3 hasta 2.70 metros de largo; son de crecimiento lento y florecen por única vez entre los ocho y veinte años de edad, para después morir. Las flores desarrollan una característica inflorescencia en la parte más alta de un pseudo tallo o raquis que se muestra majestuoso e impresionante que puede llegar hasta 9 metros de altura en algunas especies.

  El agave fue llevado de América a Europa por los conquistadores durante la época de la Colonia, para ser conocido por Linneo durante el siglo XVII. Las plantas crecen y se desarrollan mejor en ambientes áridos y semiáridos, aunque como ornato, en parques y jardines, se adaptan a climas húmedos y templados. La parte aprovechable para la elaboración de mezcal es la piña o cabeza (tallo y base de sus hojas).

  Maguey.- palabra que los españoles adoptaron de las Antillas, (probablemente Santo Domingo), la trajeron al continente y la usaron como nombre genérico para denominar a los agaves, sin distinción de especie o variedad. Nombre genérico con el que se conoce a todas las plantas del género agave. Etimológicamente, la palabra maguey, se deriva del griego que quiere decir: “admirable”, en náhuatl se le denomina “metl”. El maguey era tan importante en la vida de las culturas precolombinas no solo por la obtención del pulque (octli) que extraían de él, sino por los múltiples usos y aprovechamientos que de él se hacían, principalmente las hojas y las espinas de la planta; fue deificado con el nombre de Mayahuetl

  Nombre genérico que se da a los magueyes o agaves utilizados en la elaboración de mezcal. Se estima que en México se utilizan más de 14 especies, además de algunas variedades, siendo el a) Angustifolia y el a Salamiana, las dos variedades más extendidas por su facilidad de adaptación a diferentes condiciones agroclimáticas y su precocidad en la producción de hijuelos

  Magueyal, término utilizado indistintamente para nombrar tanto parcelas cultivadas con agave o a poblaciones naturales (silvestres), con alta densidad de plantas de agave en el estado de Tamaulipas. Magueyera: grane extensión de terreno que cuenta con poblaciones silvestres o cultivadas de maguey, que provee de materia prima a las fábricas de mezcal en el altiplano potosino y estado de Guerrero. Magueyera madre: grupo de plantas de las que se extraen los hijuelos para ser trasplantados o empleados como simientes en parcela. Región del altiplano potosino.






Fuente:

Gallardo Valdez, Juan. Breviario Mezcalero. CIATEJ, Guadalajara, 2016.


martes, 18 de diciembre de 2018

Algo sobre el maguey y sus variedades

 Agave (del griego αγαυή, ‘noble’ o ‘admirable’) es un género de flores monocotiledóneas, generalmente suculentas, pertenecientes a la familia Agavaceae a la que da nombre.

Su área de origen es la región árida que hoy se encuentra repartida entre el norte de México y el sur de los Estados Unidos. Se estima que el género empezó a diversificarse hace 12 millones de años, por lo cual ha logrado una enorme diversidad de especies, superando las 300. Reciben numerosos nombres comunes, como agave, pita, maguey, cabuya, fique o mezcal, entre los más conocidos.

El género Agave fue dado a conocer científicamente en Europa, en 1753, por el naturalista sueco Carlos Linneo, quien lo tomó del griego Agavos. En la mitología griega, Ágave era una ménade hija de Cadmo, rey de Tebas que, al frente de una muchedumbre de bacantes asesinó a su hijo Penteo sucesor de Cadmo en el trono. La palabra agave alude, pues, a algo admirable o noble.

En México, diferentes culturas dieron distintos nombres a esta planta: metl, mecetl (náhuatl), uadá (otomí), doba (zapoteco) y akamba (purépecha).

Los españoles usaron la palabra caribeña maguey para nombrarla y éste es, quizá, el nombre común más difundido.

Los grupos humanos originarios de esta región utilizaron esta planta desde hace diez mil años, tanto por sus fibras como por el aguamiel que obtenían de ella. El mexcalli —A. horrida— es un maguey especialmente rico en azúcares.​ Su cultivo se extiende desde el sur de los Estados Unidos hasta el norte de Argentina. (Wikipedia.)

   Como lo he dicho ya, que el Maguey es originario de América, debo anotar que hoy esta planta está muy esparcida en el viejo continente. Después de la conquista transmigró el Maguey al extranjero, implantándose en California y en las Antillas, y hoy se encuentra al lado del Golfo en Cuba, Jamaica y Santo Domingo, y al Norte en la Florida, Georgia y Carolina del Sur.
   Prospera también el Maguey en Caracas, en Venezuela, en Cumaná y en el Orinoco, en Perú y en el Chile. En Europa nuestro Maguey es demasiado conocido, aunque no se explota, y sirve especialmente como planta de ornamentación. Se ve en muchos puntos de Italia, en el lago Como, en el lago Mayer de Lausana, en Luca, Florencia, Siena, Arezo, Padua, Bolonia, Venecia, Perugia y en muchos jardines del monte Palatino: en Roma hay las más hermosas variedades. En todo el litoral de la Dalmacia es muy común lo mismo que en las comarcas meridionales de Francia. También se le encuentra en España, sobre todo en Cataluña, Granada, Valencia, al Sur del Guadalquivir en Andalucía, en Extremadura y en Palencia. En Portugal lo hay en los litorales del Atlántico á la altura de Coimbra, en Grecia en el Peloponeso en los jardines de Smirna, cerca de Kalamate y en la isla de Creta.
   En Turquía embellece los jardines de Constantinopla, y se cultiva como planta ornamental en Serbia, Bosnia, Czernagora y Montenegro. Se da fácilmente en Suchum [Rusia] en la Costa del Mar Negro, y lo mismo en África, en las islas Canarias, en las Azores, y en la de Madera, en la de Borbón, Mauricio, en los cabos Verde y de Buena Esperanza, siendo muy abundante en Argelia. En la Asia, pero especialmente en la India Oriental, prospera con exceso. Per o es preciso advertir que en muchos de esos puntos, como en la alta Asia y en África, el Maguey no ha sido importado, sino que es producto indígena.

   Muchos son los sabios naturalistas extranjeros que han hecho estudios especiales sobre el Maguey, ya clasificándolo, ya delineando sus zonas topográficas. Según Ch. Martins, el Maguey, en Europa, se encuentra en la región mediterránea comprendida entre el grado 44 al 50 de latitud septentrional y del grado 11 de longitud occidental de Paris al 27 de longitud oriental, abarcando un a aérea de ocho grados de latitud y 38 de longitud.
   Pero otro naturalista, Danielli, en su "Studi sul agave americana", impreso en 1885, corrige las anteriores proyecciones, y obákrvaque si el ágave florea y a en la parte meridional de Inglaterra y espléndidamente en Suchun, deben modificarse para Europa los límites asignados por Martins para la región del Maguey y extender el límite septentrional á 50° y el oriental á 43° de longitud.
   El Maguey ó metl lleva en Botánica el nombre genérico de "Agave americana", cuyo sustantivo ha sido interpretado de diversas maneras por los naturalistas.
   La palabra "Agave" viene de una leyenda helénica: "Agave" madre de Penteo, cuenta la mitología griega que enloquecida por Baco hizo pedazos á su hijo; y el Sr. Segura, en su monografía sobre el cultivo del Maguey dice que sin duda aludiendo á lo espinoso de las hojas de esta planta se le dio el nombre griego de Agave.
   Yo estoy inconforme con esta apreciación etimológica, pues á ser exacta se llamarían agaves todas las plantas espinosas. Me permito aventurar otra opinión sobre el motivo que hubo par a dar al Maguey el nombre de agve, y es el siguiente.—Si se atiende á que el Maguey solo da sus mejores frutos, el aguamiel, el alcohol y la fibra, castrando su tallo floral y mutilando sus órganos sexuales ó sus hojas, puede atribuirse á este desgarramiento de la planta que se le haya dado el nombre de la madre de Penteo, filicida en un momento de embriaguez.

   Otros botánicos creen que esta denominación viene de la voz griega "Ayavos" que significa admirable, pomposo, magnífico; mas no debe olvidarse que "agav", también es herida en griego.
Mas sea lo que fuere, el hecho más resaltante y que debe consignarse aquí, es que el Agave tan despreciado en su suelo nativo, ha llamado seriamente la atención de los sabios naturalistas de Europa, lo mismo Franceses que Italianos y Alemanes.
   Como no intento hacer una monografía científica de esta planta, sino simplemente una Memoria de su importancia como productora de riquísimas sustancias utilizables en la alimentación, en la industria y en el comercio, no reproduciré las numerosas clasificaciones que se han hecho en Europa de muchas variedades del Maguey.
   Y con tanta más razón me abstengo de mencionar esos trabajos botánicos cuanto que hay que tener en cuenta que esas clasificaciones han sido hechas sobre plantas jóvenes transportadas de América, aclimatadas en los invernaderos de Kew ó en los jardines botánicos de Europa. Y estas condiciones cambian radicalmente el modo de ser del Maguey, que se modifica en su organismo cuando se le trasplanta á un terreno exótico y á un medio ambiente que no es el suyo.
   Solo consignaré que en Europa botánicos reputados y competentes han clasificado ya varias especies: en la obra titulada Biologia Centrali americana, parte XVII, correspondiente á Febrero de 1884, se encuentran clasificadas por diferente s botánicos 12 especies y tres variedades peculiares de México, y allí se señala el lugar de la república donde se da cada especie.

   También deben citarse algunos sabios y naturalistas que se han ocupado del Maguey y que han clasificado algunas de sus especies, ocupando un lugar preferente el célebre botánico Jacobi que escribió su "Ensay o de un orden sistemático de los agaves, "cuyo sistema de clasificación se publicó en la Gaceta de Jardinería de Hamburgo en Enero de 1864.
   A este minucioso estudio hizo su autor muchas rectificaciones que se publicaron en los "Anales de la Sociedad de Ciencias" de Silesia en varios años consecutivos, desde 1867 hasta 1872.
   En México también se han hecho algunos trabajos, aunque pocos, sobre los agaves desde la conquista hasta nuestros días. Hernández en su "Rerum medicamentorun novce hispanice thessaurus" describe diez especies de Maguey, siguiendo el sistema de Plinio, pero dando á cada especie su nombre mexicano.

   Pero en este índice, lo mismo que en el que dicho autor inserta en su historia "Plantarum Novoe Hispanice", Hernández incluye géneros y familias distintos del agave, como el que llama "Mexocotl ó Maguey de ciruelas", que no es Maguey sino una bromeliácea; y la "Karatas plumeri" [de Edy Morren] que en Veracruz se conoce con el nombre vulgar de Cardón y cuyo fruto es agridulce y muy sano.
   Tampoco acierta el Sr. Hernández en su descripción del primero de los magueyes el "Teometl" ó Maguey de Dios, de los llanos de Apam al que da caracteres que no tiene.
   También del cultivo y explotación del Maguey se ocuparon algunos escritores antiguos, aunque con mucha superficialidad.
   El Sr. Segura en su Monografía del Maguey cita al Padre Lazcano que escribió en 1857 un opúsculo dando á conocer la planta y las reglas empíricas de su cultivo.

   Pero el Sr. Segura afirma que el Padre Lazcano usó en dicho trabajo el seudónimo de Ramo Zezchan Noamira, y esto merece una rectificación. No fue el Padre Lazcano el que escribió dicho opúsculo sino Don José Mariano Sánchez, dueño que fue de la Hacienda pulquera de San Pedro Tochatlaco, hecho posteriormente conocido por el ilustrado Sr. Segura.
   Después del anterior trabajo Don Manuel Payno escribió una notable Memoria acerca de tan interesante asunto, en la que abundan preciosos datos históricos y económicos, pero carente de clasificaciones científicas y reglas de cultivo.
   En un Diccionario de agricultura y economía rural, publicado en Puebla durante el año de 1870, el Sr. Ignacio Blasquez insertó un tratado acerca del cultivo del Maguey y tanto sobre este importantísimo ramo agrícola, como bajo el punto de vista médico é industrial hay estudios que honran á los Señores Doctores Ramos y Lobato, y que deben consultarse.
   Pero el más notable de estos trabajos es la última Memoria sobre el Maguey escrita por el Ingeniero agrónomo Señor José C. Segura, y cuya última edición es de 1891. En ella se encuentran reunidos cuantos estudios se han hecho sobre el Agave americano, y por los preciosos datos que contiene me sirvió frecuentemente de guía en esta mi humilde obra.  


Fuente:

El maguey. Memoria presentada por el General Pedro Rincón Gallardo, Presidente de la Comisión Agrícola Mexicana en el Congreso Internacional de Agricultura que funcionó en la ciudad de Forth Worth, Texas. 6-14 de diciembre de 1898. Imprenta particular de la Sociedad Agrícola Mexicana. México, 1901. pp.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Aguamiel, néctar de Mayéhuetl

Esta era una escena habitual en el altiplano mexicano, tanto en el estado de Hidalgo como en el de San Luis Potosí y Zacatecas; era el Tlachiquero que introduciendo el acocote en el maguey capado, sacaba el aguamiel para conservarlo en el odre para luego llevarlo al lugar de producción. El resultado sería el pulque, esa bebida que va desapareciendo día con día. La fotografía que vemos es de Elizabeth Visere McGary, tomada en 1904, durante un viaje que hizo a México. Las fotografías que veremos continuación me las hizo favor de enviar Luciano Torres desde el mismísimo altiplano potosino y con ellas nos daremos una clara idea de lo que es la extracción de este néctar: el aguamiel.

El agave que ahora vemos es el conocido como pulquero, técnicamente se le conoce como agavesalmiana, nosotros lo conocemos con el genérico de maguey. Notarás que el de la foto creció ya su tallo de donde saldrán sus características flores. Este maguey no ha sido capado aun.

En una lengua del Caribe, maguey era el nombre que los nativos daban a las plantas de sábila o aloe; cuando los españoles arribaron a las Antillas en el siglo XVI, conocieron de la planta e hicieron extensivo el nombre a todas las otras de forma similar que encontraron a su paso por las Américas. Así fue como más de 400 variedades de plantas amarilidáceas fueron llamadas magueyes. Tan solo en México crecen y prosperan al menos 136 especies, 26 subespecies, 29 variedades y 7 formas de magueyes, desde los pequeños magueyes henequeneros cuyas fibras utilizaron los antiguos nativos meso americanos para proveerse de vestimenta y gran número de utensilios, hasta los gigantescos magueyes del altiplano mexicano que llegan a alcanzar tres metros de altura y 10 metros de circunferencia. (Wikipedia dixit)

Este maguey quizá fue capado ya. ¿A que se refiere eso? Capar es lo mismo que castrar, es decir, mutilar los órganos reproductores. Sabemos que esta práctica se común con ciertos animales domésticos, pues es lo mismo con el maguey, que al caparlo se está arrancando la parte donde crecerá el tallo de la flor o "antes de que salga el pedúnculo de la inflorescencia".

Se formará allí un cajete, luego de unos meses serán raspadas las hojas, esto con el fin de que el maguey deje escurrir el agua que contiene lo que con el tiempo se transformará en aguamiel.

En esta toma vemos claramente el maguey ya capado.

Aquí vemos las hojas que fueron ya raspadas.

Y el aguamiel está ya listo. Honor a la Mayéhuetl !.