Encuentro en el acervo fílmico de la Universidad de Pensylvania un curioso e interesante detalle, la toma se hizo en alguna calle de la ciudad de Puebla en 1940, el camarógrafo puso atención en el ir y venir de bueyes y burros cargando su mercancía, con los respectivos carretoneros o vendedores de algún producto, de pronto se ven al fondo los anuncios habituales de cervezas y cigarros... y uno más, el de la campaña política de Manuel Ávila Camacho para Presidente de la República.
Mostrando entradas con la etiqueta Presidentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Presidentes. Mostrar todas las entradas
jueves, 20 de junio de 2019
martes, 22 de enero de 2019
De firmas, megalomanía y delirios de grandeza
megalomanía
Del gr. μεγαλο- megalo-, de la raíz de μέγας mégas 'grande', y -manía.
1. f. Manía o delirio de grandezas.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
En casos de firmas excesivamente grandes sin adentrarnos en el terreno patológico (megalomanía, delirios, histrionismo, etc.) son demostrativas no ya de la autoconfianza o seguridad personal, sino más bien del exhibicionismo impositivo (hemos llegado a ver una firma de un funcionario público que ocupaba prácticamente toda la página).
Se siente íntimamente más importante de lo que manifiesta al exterior. Confianza en sí mismo. Autoestima y autoestimación realista. Compensación de complejos o sentimientos de inferioridad. Capacidad de valoración del potencial. Ambición de “ser superior” a las propias posibilidades. Orgullo o conciencia del propio valer. Necesidad del reconocimiento de méritos. Necesidad histérica de ponerse de relieve. Compensación de un sentimiento de fracaso o impotencia mal aceptado o soportado. Sentimiento de éxito y de poder.
Fuente:
Lo que aparece en letra cursiva lo tomé del sitio del ICG, Instituto de Ciencias del Grafismo, Barcelona, España. Para leer el artículo completo, entra aquí.
viernes, 9 de junio de 2017
El “hijo incómodo” o el problema de ser el hijo de un personaje histórico
El epítome del nepotismo lo tenemos con José López Portillo que se vanaglorió del puesto que le asignó a su hijo, José Ramón, refiriéndose así: “Es el orgullo de mi nepotismo.” De las frases del ex presidente podríamos hablar largo y tendido pero el interés que hoy tengo es el de hacer el análisis a mayor distancia… bien podemos comenzar con los hijos atribuidos a Miguel Hidalgo, el Padre de la Patria, de los que ya se hizo concienzudo análisis Genealógico y no se comprobó que hubiera tenido los hijos que se le atribuyen.
Del que sí tenemos noticia es del hijo de José María Morelos y Pavón el cual decidió quitarse el Morelos y dejar solamente el Almonte, apellido de su madre. El punto es que, Juan Nepomuceno fue uno de los que promovió la instalación del Segundo Imperio, fue él el contacto con las cortes europeas, murió en París.
Y de otro personaje de la Independencia, el que primero fue realista y luego pasó al otro bando y consumó la independencia, tenemos al hijo de Agustín de Iturbide, al que se le dio el título de Agustín II, Príncipe de México, Agustín Jerónimo de Iturbide, el murió en Nueva York.
Maximiliano y Carlota no tuvieron hijos, pero sí adoptaron uno, Agustín de Iturbide y Green y lo dejaron en línea directa para la sucesión, Agustín III.
Benito Juárez Maza, hijo del Benemérito de las Américas, luego de trabajar para el servicio exterior mexicano fue Gobernador de Oaxaca, por siete meses solamente…
Porfirio Díaz Ortega, luego de ocupar importantes puestos durante la dictadura de su padre, le acompañó al exilio en París, regresando a México, en donde murió.
Para ver lo del concepto de incomodidad, entra aquí.
Para ver lo del concepto de incomodidad, entra aquí.
lunes, 14 de noviembre de 2016
¿Qué tan jóvenes son los Presidentes de la República?
Hace poco pensaba que los Presidentes, sean los municipales que los de la República son cada vez más jóvenes pero, luego de un ejercicio aritmético corregía el pensamiento y reflexioné que más bien yo soy más viejo cada vez. De niño (ya lo he contado) vi a lo lejos a Adolfo López Mateos, que no era solo López Mateos, sino "Don Adolfo", los que siguieron perdieron uno a un el Don y quedaron en nombre y apellido ya los últimos ni nombre les quedó, solo los apellidos y peor aun, ya los últimos se fueron con el puro apellido paterno y, como en campaña quieren ser muy próximos usan nada más el nombre y, en ocasiones, el apodo.
Lo que hoy nos ocupa es precisamente ese ejercicio aritmético y poner en una lista en orden ascendente, los presidentes del siglo XX y lo que va del XXI, con la inclusión de dos del XIX por ser uno el primero de la larga lista y por ser otro uno fuera de serie, veamos:
Emilio Portes Gil también tenía 38 en su unción.
Guadalupe Victoria, el primero de los 64 que nos han gobernado, tenía 38 años.
Antonio López de Santa Anna, presidente vitalicio, Su Alteza Serenísima, 39 años.
Lázaro Cárdenas del Río, llegó a la presidencia con 39 años.
Carlos Salinas de Gortari llegó a los 40.
Manuel Ávila Camacho a los 43.
Ernesto Zedillo Ponce de León a los 43.
Felipe Calderón Hinojosa a los 44.
Miguel Alemán Valdés tenía 46 años.
Enrique Peña Nieto a los 46.
Luis Echeverría Álvarez a los 48.
Miguel de la Madrid Hurtado, también a los 48.
Adolfo López Mateos a los 50 años.
José López Portillo a los 56.
Vicente Fox Quezada a los 58.
Adolfo Ruiz Cortines fue el de mayor edad, tenía 63 años.
sábado, 16 de abril de 2016
Cuando las bodas ocurren en los sexenios (o cuatrienios)
Nepotismo fue una palabra que aprendí en los setentas, tiempos de López Portillo pues, se decía mucho de lo que ocurría y, de la mano con la corrupción, se mencionaba una y otra vez. Lo de la corrupción lo entendía por la cosa de la "mordida" y mira a donde hemos llegado luego de 4 décadas. Pero no se trata de hablar de eso (directamente), sino de lo que implica aprovechar el momento y casar y volver un matrimonio, una boda, en un acontecimiento social que va directo a las páginas de la historia.
Por más que busqué tanto en la red como en algunos libros, una imagen de la boda de Amanda y Nacho (Díaz Quiñonez ella, de la Torre Mier él) no la encontré, y una imagen fabulosa que sé en que libro está y que en la red no tiene la suficiente nitidez, no la incluí para ir aderezando esta entrada relacionada a las bodas. En cambio encontré esta foto que se ve a don Porfirio con Carmelita saliendo de un templo muy bien adornado que nos dice fue (seguramente) una boda pero no tengo el dato. A la foto y la boda que me refiero es a la de Boda de Don Eustaquio Escandón y Barron, márques de Barron, con Doña Guadalupe de Landa y Lozano, pero, ojo, esa boda no fue en México, sino en Londres, al poco tiempo de que Díaz salió de México exiliado, fue el 14 de octubre de 1911.
Entre 1913 y 1914 Victoriano Huerta era el Presidente de la República, y su hija Luz Huerta Águila, casó con Luis Fuentes Basauri, creo fue en agosto de 1913.
Alvaro Obregón tenía hijos muy chicos cuando fue Presidente de la República, pero fue padrino en la boda de Josefina Fernández Almendaro que casó con Miguel Alesio Robles.
Aquí no damos nombres, pero son varios de los Dorados de Villa en una boda colectiva en la Hacienda de Canutillo.
1933, fue la boda de Consuelo Pani, hija del Secretario de Hacienda, el padrino fue el (ex) general Abelardo Rodriguez. Habrá que recordar un episodio por demás intenso en la historia de México (la historia no oficial) cuando Pani se enamora de una española... la Gitana.
Álvaro Obregón, padrino en la boda de Hortensia Elías Calles. Cabe mencionar que el padre de la novia no fue a la boda por las claras ideas anticlericales que tenía... pero es curioso que esas ideas las comenzó a implementar Obregón, y él sí estuvo en la boda religiosa... curiosidades y antagonismos de la historia.
La boda de Beatriz, hija de Miguel Alemán, sobre la boda, no de la hija, sino de los padres de Beatriz, encuentro en Wikipedia una reseña: "Tres años duró la relación que culminó en matrimonio, efectuado el viernes 17 de enero de 1931. La ceremonia religiosa se llevó a cabo en la vieja parroquia de San Cosme; localizada en la calle Serapio Rendón número siete de la colonia San Rafael en la delegación Cuauhtémoc. Fueron los padrinos del novio la señora Tomasa Valdés de Alemán y el licenciado Eugenio Méndez Aguirre; por parte de la novia acudieron como padrinos su madre Columba Mendoza de Velasco y su hermano Luis Velasco Mendoza. Al término del acto religioso, se efectuó la boda civil en casa de los padres de Beatriz, a donde acudieron en calidad de testigos los amigos de la familia Velasco Agustín Toussaint e Ignacio Cairo, siendo también partícipes Melchor Ortega y Lamberto Hernández. Después de verificadas ambas ceremonias, se ofreció la recepción en el restaurante El Retiro, donde se sirvió un gran banquete a los invitados. La boda de Miguel y Beatriz fue un acontecimiento social, que salió en los periódicos de la época. La joven pareja pasó su luna de miel en la ciudad de San Antonio, Texas; lugar al que llegaron por tren."
Esta no es una boda asociada a los Presidentes mexicanos, pero ocurrió en México, cuando los XIX Juegos Olímpicos, se trata de la gimnasta Vera Chavslaska, (tal vez no se escriba sí) que decidió casar aquí, en plena Olimpiada.
Y de los matrimonios que siguieron luego... pues luego hablamos, hasta el del Vicentillo.
miércoles, 23 de septiembre de 2015
Carta de Norteamérica: Una crítica a la presidencia de Miguel Alemán en pleno Año de Hidalgo
Se dice que era un caballero, quizá sea porque la ropa de aquella época, que en los hombres se llamaba "vestido", refiriéndose a un traje, formal, tipo de negocios, propio de los años cincuenta, el sombrero y la corbata de moñito le daban la apariencia pero, comentan por ahí, que Adolfo Ruiz Cortines solía ponerse el sobrero en el pecho para así marcar una distancia entre el pueblo que se acercaba a saludarlo y evitar aproximaciones. Yo nací cuando el estaba como Presidente de la República, es decir, no recuerdo nada, cosa distinta a su sucesor, Adolfo López Mateos, del que recuerdo muy bien su imagen aquella vez que vino a Salamanca y pasó en su auto negro descapotado por la calle Obregón, y al cruzar la de Fortaleza, allí estaba yo, saludando al Presidente de la República. Sanos recuerdos que, ahora que leo un Life, esa revista catalogada actualmente como "vintage" veo una severa crítica que hace no Life en Español, sino su revista hermana Time, y no la hace en torno a Ruiz Cortines, al que ve con las posibilidades de cambiar el rumbo del país, sino a su antecesor Miguel Alemán. Recordemos que eran los tiempos de El Año de Hidalgo.
“Time” analiza la revolución moral iniciada por el presidente Ruiz Cortines.
Estimado lector: De ordinario, en esta carta tratamos de cosas de los EEUU. Pero esta vez quisiéramos referirnos a México que, siendo de los buenos vecinos del sur el más próximo, viene a constituir un puente entre la cultura de la américa anglosajona y la de américa latina. Es por tanto propio dedicar a México la presente Carta de Norteamérica. Tal vez interese al lector conocer lo que nuestra publicación hermana Time, dijo recientemente 14 de septiembre) sobre México y su nuevo presidente Adolfo Ruiz Cortines, he aquí algunos extractos tomados del Time:
México la secular y pintoresca tierra del águila y la serpiente, de los campesinos descalzos que duermen en las plazas y los políticos bien calzados que mordisquean el tesoro público, está atravesando por una nueva revolución. Después de los generales armados hasta los dientes y de los alegres estadistas aficionados al dinero mal habido, la república tiene un nuevo presidente que ha echado sobre sus hombros nada menos que la tarea de librar a México del peculado. Este presidente revolucionario es un hombre delgado, gris y austero, llamado Adolfo Ruíz Cortines, que tomó posesión de su cargo el pasado diciembre a los 61 años.
En épocas pasadas, el peculado y la corrupción en las esferas altas y bajas se explicaban en México como algo inherente al propio sistema de gobierno. Los pequeños burócratas, los policías y los inspectores, que ganaban sueldos demasiado bajos para mantener a sus familias, dependían de la “mordida” y la consideraban legítima y necesaria. En las altas esferas los puestos públicos equivalían a oportunidades privadas y durante el reciente periodo de seis años, cumplido por el apuesto y juvenil presidente Miguel Alemán el frívolo cinismo de los aprovechados alcanzó su punto más alto… o quizá debiéramos decir más bajo.
El general Francisco Aguilar hizo públicamente la acusación de que el presidente Alemán y sus amigos extrajeron del tesoro nacional ochocientos millones de dólares y que de esta cantidad sacaron del país, para depositarlos en bancos de los EEUU, Canadá, Suiza y Cuba, unos 450 millones. Esto era más de lo que los mexicanos podían tolerar y cuando llegó el momento, el partido institucional revolucionario –el único verdadero partido político de México- interpretó el sentir popular y propuso para el cargo a su más conspicuamente honrado hombre público. Don Adolfo es la antítesis de su espectacular predecesor. Detesta la publicidad sobre su persona y su pasatiempo favorito es jugar al dominó o dar largos paseos a pie. Un tipo de héroe totalmente nuevo en México, parece satisfacer los anhelos populares con la limpieza iniciada.
De la revolución mexicana nació una vigorosa clase media donde antes existía solo un vacío. La tranquilidad interna, unida a los efectos de la guerra mundial y a la era de crecimiento que marcó el periodo de Alemán dio ímpetu al proceso. El país ha cambiado y ha madurado, hecho este que explica en parte la prominencia de líderes como Ruíz Cortines.
Hasta en los grises campos de México, cultivados durante más de mil años con palos puntiagudos, las huellas del cambio son visibles. Al sur del río Grande, cerca de Matamoros hay hoy cultivo de algodón donde hace 15 años solo crecía el mezquite. En la progresista Baja California, el más nuevo estado mexicano, los agricultores han sembrado ñas más grandes extensiones de trigo de la república, en campos ganados al desierto, y han plantado junto a pozos artesianos recién perforados cientos de miles de árboles frutales. En los valles rodeados de volcanes de Puebla, con agua traída desde 11 kms de distancia por conductos que atraviesan las montañas, se han obtenido cosechas récord de maíz y frijol como no se habían visto antes. Carreteras nuevas, ferrocarriles reconstruidos y oleoductos, cruzan y entrecruzan la campiña mexicana. Algunas de las dormidas villas de ayer se han convertido en activas ciudades típicas del siglo XX. La colonial Salamanca, donde están las nuevas refinerías de petróleo del gobierno, recuerda de noche a las grandes ciudades petroleras de Texas, con sus anaranjadas vetas de fuego brotando de las tuberías y chimeneas.
La ciudad de México, que con más de tres millones de habitantes es ya la tercera de la américa del norte, se cubre de nuevos edificios y rascacielos –uno de ellos de 43 pisos- que señorean sobre las antiguas torres de las iglesias coloniales. A lo largo de sus principales avistas se desbordan ríos de automóviles en su mayoría montados en México. De miles de fábricas situadas en las afueras de la ciudad salen muebles de oficinas, cosméticos, artículos de tocador, camiones y autobuses, cortisona y refrigeradores. A lo largo de la ancha avenida de los Insurgentes, los mexicanos pueden comprar lo mismo un automóvil inglés Jaguar que un yate o un vestido diseñado en París.
La gente que compra y vende en este nuevo México se parece tanto a la anticuada caricatura norteamericana del hombre descalzo montado en un burro, como Ruíz Cortines a Pancho Villa. Son gente que han abandonado sus viejas chozas de barro para entrar a formar parte de la corriente que impulsa la vida nacional. Entre ellos hay profesionales con títulos de universidades modernas. Comen pan en vez de tortillas (por lo tanto crean una demanda de trigo que amenaza destruir el inmemorial mono cultivo del maíz) y sus niños reciben una esmerada educación.
Preocupados con sus profesiones, como la gente de la clase media en todo el mundo, estos mexicanos no son revolucionarios en el antiguo sentido de la palabra. Su nievo papel en sociedad los convierte en una especie de baluarte contra la perenne serie de rebeliones que convulsionaron a México durante gran parte de su historia, son, sin embargo, la consecuencia de la gran transformación social que costó la vida a un millón y medio de mexicanos hace solo una generación. Antes de la revolución mexicana el país tenía una especie de doble personalidad, oprimida y enfurecida por el eterno recuerdo de haber poseído una gran cultura indígena y haberla visto destruida por el invasor blanco.
Los hijos de la revolución parecen haber aprendido a pare ciar por igual la herencia india y la española. Han aceptado su pasado y han cesado de lamentarse de él… Porfirio Díaz, el dictador que impulso con mano de hierro la estabilidad del país el siglo pasado, dijo una vez amargamente: “pobre México, tan lejos de dios y tan cerca de los Estados Unidos”. Sin embargo ha sido México, en parte está sujeto tan de cerca a la influencia de los EEUU el país que ha abierto la ruta de la madurez y la independencia nacional en américa latina. Orgulloso de sus orígenes mestizos, sin necesidad de alardear o disculparse por ellos el país está experimentando visiblemente los resultados creativos de encontrarse a sí mismo. Adolfo Ruiz Cortines, con el respaldo de la clase media, ha cambiado ya las normas de la moral pública. Mientras ideas realmente revolucionarias sobre la honestidad y la verdad se generalizan en el gobierno, el nuevo presidente y el nuevo México pueden mirar hacia el futuro con la esperanza de alcanzar una vida democrática perfecta." (1)
Así lo externó la revista norteamericana, Ruiz Cortines concluiría su sexenio con un gran logro: haber notado que el crecimiento poblacional de México, de no controlarse causaría infinidad de problemas, promovió la creación de nuevos centros de población, especialmente en la costa. Seguiría López Mateos con una política agraria que impulsó el uso de fertilizantes que a la larga perjudicarían el medio ambiente. Siguió luego Díaz Ordaz, de mala memoria por lo acontecido en Tlatelolco, luego Luis Echeverría con su populismo y, ya en los setentas llegaba José López Portillo para "administrar la abundancia", se dice que con él termina el presidencialismo en México.
Fuente:
1.- Life en Español. Vol. 2, No. 8. 12 de octubre de 1953, p.19
lunes, 20 de abril de 2015
¿Cuánta paz ha habido en México desde que se formó como nación? La tercera década del siglo XIX (1821-1830).
Sería ocioso anotar lo que ya sabemos todos, que la enseñanza de la Historia de México es más que cuestionable en el sistema educativo nacional, el desconocimiento que hay de ella es abrumador. Por otro lado tenemos la frase, que es más que verídica, que dice que el pueblo que desconoce su historia está condenado a caer de nuevo en los mismos problemas. En esta base comienzo una serie de artículos que no se cuántos habrá necesidad de publicara para darnos una idea de lo acontecido en México a lo largo del siglo XIX, siglo que se dice es el más complicado de entender de nuestro pasado colectivo.
La paz del reino se venía dando ya con problemas comenzado el siglo XIX, los vientos de libertad comenzaban a sentirse y para 1810 se desata la guerra de Independencia, la cual, para entenderla, la debemos dividir en varios periodos, primero la campaña de Hidalgo, luego la de Morelos, luego la de las guerrillas del Bajío encabezadas por Albino García, otro periodo es el encabezado por Mina, para luego concluir con distintos personajes encabezando el movimiento y llegar a la Consumación, que bien lo sabemos, se dio el 27 de Septiembre de 1821. La Guerra de Independencia duró 11 años, tiempo en que si algo no hubo en México fue paz. El episodio que conocemos como Consumación no trajo paz a la recién creada nación, por el contrario, desató más conflictos, uno de ellos:
La Expedición del general Long que fueron una serie de expediciones llevadas a cabo por el general James Long con motivo de anexar Texas a los Estados Unidos cuando era parte de España; sin embargo, el 19 de septiembre de 1821 Long continuó con ella, enfrentándose fuerzas de México y los Estados Unidos.
En 1822, apenas un año luego de la Consumación, la inestabilidad política ya se daba.- La Revolución del Plan de Casa Mata fue un conflicto armado contextualizado entre las luchas surgidas entre republicanos e imperialistas durante la primera mitad del siglo XIX en el Primer Imperio Mexicano. 1822.- La Rebelión de Felipe de la Garza fue un conflicto armado ocurrido en el territorio del Nuevo Santander (actual Tamaulipas) en el contexto de las luchas entre republicanos e imperialistas durante la primera mitad del siglo XIX en el Primer Imperio Mexicano.
En 1823 la Nación Mexicana contaba escasos dos años y los conflictos sucedían por los cuatro rumbos, las manifestaciones eran consecuencia del Plan de Casa Mata: La Rebelión Iturbidista de Texas fue un conflicto armado encabezado por José Félix Trespalacios luego de la caída del Primer Imperio Mexicano y la victoria de la Revolución del Plan de Casa Mata con el fin de reinstaurar el Imperio. La Rebelión de Guadalajara del 12 de mayo 1823 fue un conflicto armado encabezado por el gobierno de Jalisco luego de la caída del Primer Imperio Mexicano y la victoria de la Revolución del Plan de Casa Mata. La Rebelión de Tierra Caliente, en Guerrero, fue un conflicto armado encabezado por una fracción federalista luego de la caída del Primer Imperio Mexicano y la victoria de la Revolución del Plan de Casa Mata. La Revolución de San Miguel el Grande, de septiembre de 1823, fue un conflicto armado encabezado por algunos militares iturbidistas luego de la caída del Primer Imperio Mexicano y la victoria de la Revolución del Plan de Casa Mata. La Rebelión de Márquez, septiembre de 1823 en San Luis Potosí, fue un conflicto armado encabezado por una fracción federalista luego de la caída del Primer Imperio Mexicano y la victoria de la Revolución del Plan de Casa Mata. Revuelta de Querétaro, ocurrida el 12 de diciembre, fue un conflicto armado encabezado por una fracción imperialista luego de la caída del Primer Imperio Mexicano y la victoria de la Revolución del Plan de Casa Mata. La Rebelión de Puebla en diciembre de 1823 fue un conflicto armado encabezado por una fracción independentista luego de la caída del Primer Imperio Mexicano y la victoria de la Revolución del Plan de Casa Mata. La Rebelión de Oaxaca de 1823 fue un conflicto armado encabezado por el gobierno de Oaxaca luego de la caída del Primer Imperio Mexicano y la victoria de la Revolución del Plan de Casa Mata.
En 1824 los levantamientos y las inconformidades se siguieron: El Plan de Lobato fue un pronunciamiento político proclamado el 23 de enero de 1824 en la Ciudad de México por José María Lobato, cuya finalidad era la destitución de Mariano Michelena y Miguel Domínguez como miembros suplentes del Supremo Poder Ejecutivo, así como la remoción de todos los españoles que ocupasen algún puesto en el gobierno provisional de México. El Levantamiento en Guadalajara de 1824 fue un conflicto armado encabezado por una fracción independentista luego de la caída del Primer Imperio Mexicano y la victoria de la Revolución del Plan de Casa Mata con motivo de la propuesta hecha por el diputado Miguel Ramos Arizpe de que se concentrara el gobierno en una sola persona elegida entre los actuales miembros del Poder Ejecutivo y que el individuo un quien recayese la elección fuera nombrado presidente de la república. El Levantamiento Iturbidista de Tepic fue un conflicto armado encabezado por Eduardo García y Anastasio Barón de Rosemberg luego de la caída del Primer Imperio Mexicano y la victoria de la Revolución del Plan de Casa Mata con el fin de reinstaurar el Imperio. La Rebelión del Plan de Hernández fue un conflicto armado encabezado por una fracción que pugnaba por la expulsión de todos los españoles en México y despojarlos de sus empleos pues creían estos que los peninsulares eran un elemento adverso a la Independencia de México. Este movimiento y otros si bien fueron derrotados, con el tiempo y con motivo de los Intentos de Reconquista en México, finalmente se decretó la expulsión española.
La Toma de San Juan de Ulúa de 1825 tuvo lugar desde agosto al 23 de noviembre de 1825, en la fortaleza de San Juan de Ulúa en el estado de Veracruz, México, entre elementos del Ejército Mexicano y Armada de México, al mando del general Miguel Barragán y el capitán Pedro Sainz de Baranda y Borreiro respectivamente contra elementos del ejército español comandados por el Gral. José María Coppinger que protegía la plaza durante los Intentos de Reconquista en México. La escuadrilla comandada por el capitán Pedro Sainz de Baranda se enfrentó con la escuadrilla española, evitando así la llegada de víveres y refuerzos para los españoles de San Juan de Ulúa. Al no recibir refuerzos ni alimento desde España, y estando sitiados desde tierra por el Gral. Barragan que hostigaba la fortaleza, el escorbuto comenzó a cobrar las primeras víctimas, con ello, la delegación española se vio obligada a rendirse.
El sistema político mexicano nació con una Regencia, presidida por Agustín de Itirbide del 28 de septiembre de 1821 al 11 de abril de 1822, seguida de una Segunda Regencia, que duró poco más de un mes, luego se proclamaría a Iturbide como Emperador de México. El Imperio duraría tan solo 10 meses. Del 31 de marzo de 1823 al 10 de octubre de 1824 se erigió un Supremo Poder Ejecutivo presidido por don Nicolás Bravo. Guadalupe Victoria sería proclamado el Primer Presidente de la República, cargo que ocupará del 10 de octubre de 1824 al 31 de marzo de 1829, al principio fungió como Presidente Interino y ya para el 1° de abril de 1825 iniciaría su periodo como Presidente Constitucional, por cuatro años.
1825 y buena parte de 1826 se presentan de relativa calma para la nueva nación. México contaba menos de cuatro años de vida independiente, los problemas que enfrentaban eran esencialmente económicos, poco dinero para gobernar un país tan grande era cosa casi imposible. Ocurrió luego La Rebelión de Fredonia (21 de diciembre de 1826 – 31 de enero de 1827) fue el primer intento de colonos anglosajones de Texas para separarse de México. Los colonos, encabezados por el empresario Haden Edwards, declararon su independencia de la Texas Mexicana y crearon la República de Fredonia cerca de Nacogdoches. La efímera república abarcó la tierra que el gobierno mexicano había concedido a Edwards en 1825 y las áreas que habían sido previamente colonizadas. Las acciones de Edwards y las hostilidades de los colonos que había reclutado, llevaron al gobierno mexicano a revocar el contrato de Edwards.
1825 y buena parte de 1826 se presentan de relativa calma para la nueva nación. México contaba menos de cuatro años de vida independiente, los problemas que enfrentaban eran esencialmente económicos, poco dinero para gobernar un país tan grande era cosa casi imposible. Ocurrió luego La Rebelión de Fredonia (21 de diciembre de 1826 – 31 de enero de 1827) fue el primer intento de colonos anglosajones de Texas para separarse de México. Los colonos, encabezados por el empresario Haden Edwards, declararon su independencia de la Texas Mexicana y crearon la República de Fredonia cerca de Nacogdoches. La efímera república abarcó la tierra que el gobierno mexicano había concedido a Edwards en 1825 y las áreas que habían sido previamente colonizadas. Las acciones de Edwards y las hostilidades de los colonos que había reclutado, llevaron al gobierno mexicano a revocar el contrato de Edwards.
La masonería estaba dividida, uno y otro bando reclamaba el poder y la inestabilidad se hace nuevamente presente con La Rebelión de Veracruz de 1827 fue un conflicto armado encabezado por las luchas entre el Partido Yorkino y el Partido Escocés. El Plan de Montaño fue un pronunciamiento realizado por el coronel Manuel Montaño, en diciembre de 1827, durante el primer período presidencial constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, el cual, tenía como objetivo disolver las sociedades secretas (logias masónicas), renovar el gabinete presidencial, expulsar al ministro Joel R. Poinsett y hacer cumplir la Constitución de 1824. En didiembre 27 de 1827 comienza la Rebelión de Nicolás Bravo fue un conflicto armado encabezado por las luchas entre el Partido Yorkino y el Partido Escocés.
La Batalla de Tulancingo fue una acción militar durante la Rebelión de Nicolás Bravo efectuada el 6 de enero de 1828, en la localidad de Tulancingo, en el estado de Hidalgo durante la revolución a favor del Plan de Montaño y luego de Tulancingo con el fin de poner fin de evitar los avances que tenía el Partido Yorkino. El Plan de Perote fue un pronunciamiento realizado, el 16 de septiembre de 1828, por el vicegobernador de Veracruz, Antonio López de Santa Anna. Su objetivo era desconocer el resultado de las elecciones presidenciales de los Estados Unidos Mexicanos que habían favorecido a Manuel Gómez Pedraza, para de esta forma, otorgar la titularidad del Poder Ejecutivo a Vicente Guerrero.
El 11 de septiembre comenzó lo que se conoce con el nombre de Motín de la Acordada a los disturbios iniciados por José María Lobato frente a la cárcel de la Acordada, ubicada frente a la actual Alameda central, en lo que hoy es la Avenida Juárez, entonces a las orillas de la Ciudad de México iniciados el 30 de noviembre de 1828 en protesta por los resultados electorales de las segundas elecciones presidenciales en México. Los amotinados apoyaban al general Vicente Guerrero, quien había perdido los comicios frente al ministro de Guerra Manuel Gómez Pedraza, y tras desplazarse al Zócalo saquearon los comercios del Parián y de los alrededores.
La Batalla de Tampico tuvo lugar entre el 26 de julio y el 11 de septiembre de 1829 en las inmediaciones de ese puerto ubicado en la costa del golfo de México, en el actual estado mexicano de Tamaulipas. En él se enfrentaron elementos del Ejército de Operaciones, al mando de los generales mexicanos Antonio López de Santa Anna y Manuel Mier y Terán contra la División de Vanguardia del Ejército Real comandada por el brigadier Isidro Barradas que pretendía ser la avanzada para recuperar México para la Corona de España. El plan de la reducida división era atraer a jefes militares que simpatizaran con el antiguo régimen para de esta forma incrementar su fuerza militar, establecer un cabeza de playa y esperar más apoyos desde la isla de Cuba.
El 6 de noviembre de 1829 comienza la llamada Rebelión del Ejército de Reserva y Protector de la Constitución y Leyes fue un conflicto armado surgido luego de la victoria de la Revolución de la Acordada. El Plan de Jalapa fue un pronunciamiento realizado, el 4 de diciembre de 1829, por el Ejército de Reserva con el objetivo de conservar el pacto federal en los Estados Unidos Mexicanos. El vicepresidente Anastasio Bustamante, que a la par encabezó al Ejército de Reserva, se adhirió al pronunciamiento. Muy pronto comenzó a desacreditarse públicamente al gobierno del presidente Vicente Guerrero, en consecuencia, se desconoció su legitimidad y Bustamante asumió la titularidad del Poder Ejecutivo.
Abril 1° de 1829 ocuparía la Presidencia de la República Vicente Guerrero, es derrocado por Anastacio Bustamante y su Plan de Jalapa. Será sucedido por el 3° Presidente de la República, José María Bocanegra en el cargo dura, solamente una semana "porque la noche del 22, la guarnición de la ciudad de México se rebeló a favor de Bustamante y avanzó sobre Palacio Nacional. El primer intento de los insurrectos, al mando del general Luis Quintanar, por tomar el Palacio falló; entonces los alzados rodearon el edificio, y tras un breve intercambio de disparos, donde llegaron incluso a tirar granadas de artillería sobre él, Bocanegra se rindió. Al aparecer la bandera blanca, símbolo de su rendición, José María mandó abrir las puertas de Palacio. Luego se reunió el Consejo de Gobierno y decidieron llamar al presidente de la Suprema Corte de Justicia, el licenciado Pedro Vélez, nombrándole como asociados a Luis Quintanar y al político Lucas Alamán. Bocanegra firmó su renuncia y se retiró por un tiempo, a la vida privada.Ese mismo día, mediante un acuerdo del consejo de gobierno, se hizo cargo del ejecutivo un triunvirato encabezado por Pedro Vélez, Presidente de la Suprema Corte de Justicia junto a Luis Quintanar y Lucas Alamán" (Wikipedia).
El triunvirato Vélez-Quintanar-Alemán durará una semana pues el 1° de enero de 1830 asume el poder Trinidad Anastasio de Sales Ruiz Bustamante y Oseguera, convirtiéndose en el cuarto Presidente de la República.
Nota: para la elaboración de este artículo me he apoyado en lo que publica Wikipedia.
lunes, 15 de diciembre de 2014
El monumento (efímero) a Su Alteza Serenísima, don Antonio López de Santa Anna.
Todos los estudiosos de la historia coinciden en que Antonio López de Santa Anna es el personaje más controvertido de la Historia de México, tanto es así que casi todos los autores que se han dedicado a escudriñar su vida deciden hacer una novela histórica más que un estudio histórico propiamente y eso es debido a que el personaje da para muchas historias, historia de novelas pues, sin lugar a dudas, su vida fue una novela. Encuentro, escudriñando también, un episodio curioso de SAS (Su Alteza Serenísima) ocurrido el día de su santo de 1844:
"Cuando el palacio de Cortés, perteneciente antes de Moctezuma, fue enajenado para residencia de los virreyes, tenía anexo un terreno hacia el Sur, cuya propiedad quedó reservada a la familia del conquistador; y en parte de aquel solar se edificó la Universidad, quedando aun sin construcciones otra parte, destinada con el tiempo a mercado público y que fue el tema de muchos litigios entre la administración pública de diversas épocas y los herederos de Hernán Cortés. En el tiempo del visitador Gálvez, se determinó reunir en aquel lugar a los vendedores ambulantes que se instalaban en la plaza principal; y el sabio conde de Revillagigedo perfeccionó la idea haciendo construir ahí un mercado de madera, que en 1792 tenía ya banquetas y fuente, calles, puertas y cajones o puestos, cada clase de mercaderías, de las muchas que ahí se compraban y vendían. El solar a que aludimos, perteneció sucesivamente a Moctezuma, Cortés, Don Hernán y Don Martín, y a los duques de Monteleone y de Terranova, hasta pasar a propiedad del Ayuntamiento en 1837, por precio de $70.000 habiéndole ocupado antes la ciudad (año de 1789) en arrendamiento, por $2.510 anuales. Mide 104 varas de Norte a Sur y 118 1/2 de Oriente a Poniente; afecta la forma de un rectángulo, y en su construcción se le dispusieron 28 puertas en cada uno de los costados, Norte y Sur; y 24 en cada uno de los de Oriente a Poniente, aparte de las tres entradas que por cada lado se le hicieron con sólidas rejas de hierro.
"Don José Rafael Oropeza fue el contratista de la obra de este mercado, que se llamó del Volador, en alusión al juego de ese nombre, ta predilecto de los antiguos mejicanos (sic), y se concluyó la construcción de mampostería el año de (18)44, en que fue entregada al Ayuntamiento por el contratista Oropeza cuyo proyecto había sido aprobado por decreto de Su Alteza Serenísima Don Antonio López de Santa Anna.
Para honrar a este caudillo en la época de su apogeo, se dispuso erigir su estatua sobre la columna que en el mercado se encontraba frente al pórtico y se encargó de la obra Don Salustiano Vega, quedando la fundición a cargo de Don José López, y entrando en ella 50 quintales de cobre, amén del estaño necesario. Corrigiendo algunas imperfecciones que de pronto se notaron en esa fundición de la estatua, inaugurándose ésta el 13 de Junio de 1844, día de días del Dictador a quien representaba, habiéndose adornado el local según el gusto y las pompas de la época, y presidiendo el solemne acto Don Valentín Canalizo, Primer Magistrado interino de la República, quien descorrió el velo azul pálido de seda que cubría la estatua, en el momento oportuno, en compañía del contratista Oropeza, ante un concurso numerosísimo de invitados ente los que se encontraba lo más grande de la sociedad mejicana. La banda de Supremos Poderes tocó en aquel instante una marcha militar, las fuerzas que formaban valla, presentaron armas, la artillería hizo tres salvas y los campanarios de toda la ciudad repicaron estrepitosamente, siendo luego los discursos de rigor, en elogio del General Santa Anna.
"Poco tiempo después, los amotinados derribaban aquella estatua famosa, sin dejar rastro de la esbelta columna que la ostentaba, al terminarse el año mismo de su ruidosa inauguración". (1)
Y ocurriría que, la pierna de Su Alteza Serenísima, que había sido enterrada con honores en el cementerio de Santa Paula, sería sacada de allí y pateada hasta desaparecerla, así que, ni pierna, ni monumento quedó del General, del Gerrero Inmortal de Zempoala, del Benemérito de Veracruz, del Héroe de Tampico, etc., etc., etc.
Fuente:
1.- Pérez, Ricardo. Efemérides Nacionales o Narración anecdótica de los asuntos más culminantes de la Historia de Méjico. Tip. y Encuadernación La Idea del Siglo. México, 1904. pp.162-163.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



























