sábado, 1 de mayo de 2010

Y el recorrido por Michoacán lo terminamos en Quiroga

Que mejor lugar para despedirnos (por esta ocasión) de los Caminos de Michoacán que Quiroga. La población que mantiene toda la tradición artesanal de madera implementada por tata Vasco. En el lugar son pocas, en verdad pocas cosas antiguas las que quedan, lo que se ha vuelto la calle principal, es en una casi infinita hilera de productos de madera, desde muebles hasta juguetes, todos hechos con madera de pino que vienen de los bosques michoacanos. Si lo tuyo es la artesanía, te dará un paro, pues hay mil cosas que comprar, si no es eso lo que te atrae, pues estas en el lugar que te lleva hacia Tzintzuntzan o a Santa Fe de la Laguna.


Y si este lugar se llama Quiroga, es, evidentemente para recordar a tata Vasco y su andar por la zona lacustre de Pátzcuaro. Encontramos el monumento que lo venera, curioso verlo, por cierto, no por otra cosa, sino porque, en buena medida, este modelo es el que se ha usado en otros lugares, como Irapuato y Pueblo Nuevo en el estado de Guanajuato.


Dentro de lo que debes de visitar en Quiroga está, sin lugar a dudas, su parroquia, dentro encontrarás, como en casi toda la zona, un trabajo muy bien desarrollado de artesonado, los techos de madera, solo que aquí, habiendo la producción artesanal que hay, se dedicaron a pintar todo el techo, esa bóveda, que no lo es, pues es plana, que esta cubierta de madera, de allí el concepto del artesonado; está pintada con escenas bíblicas, guadalupanas y con figuras representativas del catolicismo.




Hay un curioso restorán, no se que tan buena sea la comida, pues solo lo vi por fuera, en donde hay una placa que da fe de sus más importantes comensales, hay una fila larga de comida en lo que es el jardín, estando tan cerca del lago hay pescado blanco y charales, y, si estamos en Michoacán hay, inevitablemente, carnitas.


En la plaza principal encontramos una columna en la que una particular escultura se levanta. ¿Quién será? Me pregunté y pregunté a los transeúntes, pero nadie me dio respuesta. Así que haciendo unos acercamientos logramos verle casi la cara a la escultura y por deducción sacamos que es o Tariácuri o Tangoaxán II, o en todo caso Calzonci… cada quién que saque sus conclusiones…. La pregunta queda ¿Gorro frigio o bastón tarasco de mando?



Pues nos retiramos de esta parte de México que, lamentablemente aparee en la nota roja continuamente, pero, la verdad, yo no vi nada, no me sentí amenazado ni amedrentado, caminé con tranquilidad por sus calles y disfruté mucho de la visita. Aprendí infinidad de cosas y me traigo muchas ideas positivas de Michoacán. Y ni hablar, regresamos a Guanajuato, en donde cada hectárea que lo conforma el estado tiene algo que mostrarnos…


Pero… me estoy enterando que hay fiesta en Santa Clara del Cobre, mejor vámonos para allá…

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