domingo, 9 de mayo de 2010

Hacienda de Parangueo, en Valle de Santiago, Guanajuato

De pronto vemos pueblos, pasamos por comunidades que comienzan siendo eso, comunidades, grupos de personas, que pasan a ser ranchos y que se pierden en la verde y fértil inmensidad del mágico Bajío. De pronto las vemos abandonadas, olvidadas y, cuando nos damos cuenta de que allí hay una historia por demás extraordinaria, misma que a gritos nos está reclamando que la rescatemos, nos damos cuenta (aun a tiempo) de que en esos ranchos, en esos caminos vecinales, en esos lugares un poco lejanos a las “ciudades”, hay una historia tan rica y profunda, que, tiempo es lo que nos hace falta para aprenderla. Tal es el caso de Parangueo, en el Valle de Santiago, recordando que “no hay otro valle, como el Valle de Santiago”, según reza la canción.


“Parangueo en lengua purépecha significa “lugar de fogones”, en alusión a las bocas de los cráteres que hay en sus tierras. Desde antes d 1563 ya Blas García era dueño de tierras de pastoreo y labranza de Parangueo; en 1631 eran propiedad de Antonio de Lejalde, en ellas se cosechaban anualmente 4mil fanegas de maíz y habrá un sinnúmero de ganado mayor que producía 2mil becerros por año”. (1)


Lejalde tiene una cierta relación con el que fuera el Alférez Real en Salamanca (desde donde te escribo), y es él quien se relaciona con la persona que dejará marcada huella en la zona, tanto en el Valle de Santiago, como en Santa Fe de Guanajuato, como en la Universidad de Guanajuato: Pedro Bautista Lascuráin de Retana, gallego de la Guipúzcoa que, cuando “vino a hacer la América” lo hizo rotundamente pues, simplemente, se volvió rico.


“Simpatizante de la obra de la Compañía de Jesús, sobre todo de la que hacían en la villa de Santa Fe y Minas de Guanajuato, en noviembre de 1738, en la ciudad de Querétaro, hizo donación de San Nicolás Parangueo, Quiriceo y otras dos al hospicio jesuítico de Guanajuato, para que con sus productos se prosiguiese su labor por todo el Obispado de Michoacán, por medio de misiones periódicas que hiciesen en su territorio; para la creación de una cátedra de filosofía cuando el hospicio heredero fuese elevado a la categoría de colegio, y la dotación anual de una huérfana al “tomar estado” de casada”. (2)


Dicen por ahí que “no todo es miel sobre hojuelas” y, en efecto, eso fue lo que vivieron los Jesuitas cuando cobraron la herencia. “el día tres de mayo de 1744 llegaron los Jesuitas de Guanajuato, encabezados por su rector, el padre Juan Bautista Peñuelas, al pueblo de Valle de Santiago, con el afán de tomar posesión de las haciendas que les habían heredado don Pedro Bautista Lascuráin de Retana. Estando en ese lugar se enteraron de la mala campaña en su contra que habían hecho los agustinos de Yuririapúndaro, tanto en el Valle como entre los pobladores de las haciendas, con la intención de evitar que los jesuitas tomaran posesión de las haciendas pues los agustinos pretendían para su Orden desde antes de la muerte de Retana”. (3) Vade retro satana… cabría decir en este momento.


Si hubo propiedades enormes en el actual estado de Guanajuato, una de ellas al norte con los Moncada, o al oriente con los Pérez de Bocanegra o al poniente con los Villaseñor Orozco; justo será incluir en esa selecta lista de latifundistas a don Pedro Lasuráin re Retana pues sus propiedades en el valle de Santiago eran, ni una hectárea más, ni una menos, de 65 mil… aunque Ud. no lo crea… “desde algunos años antes de fallecer don Pedro, las haciendas eran administradas por el sacerdote secular bachiller José del Moral; los jesuitas lo dejaron en su puesto por algún tiempo “con 1000 pesos de salario y el plato”, hasta 1748, en que se encargó de la administración un hermano de la Compañía. (4)


Y aquí van los números que impresionan, en verdad son impactantes: “Parangueo consistía en 30 sitios de ganado mayor, 15 de ganado menor y 2 y media caballerías de tierra, o sea un total de 65 000 hectáreas, donde había un molino “de pan para llevar” con dos piedras para triturar el trigo producido en la propiedad y el de otros agricultores… en cuestión de animales se encontraron los Jesuitas con 1080 vacas, 72 bueyes, 80 ovejas, 44 cabras, 2431 caballos y 10 mulas. En aperos un valor total de $38. Las haciendas y su contenido tenían valor aproximado de $ 140,000”. (5)


La historia de estas haciendas van estrechamente ligada a la historia de la guerra de Independencia, ellas pasaron luego por herencias y matrimonio a manos de Luís de Cortazar y Rábago, seguidor de Agustín de Iturbide y uno de los primeros gobernadores del estado de Guanajuato.


Y fue en Quiriceo que trabajó “el Manco”, Albino García, uno de los héroes casi desconocidos de la independencia que nació en el rancho de Cerro Blanco, dentro de las propiedades de don Pedro y que actualmente Salamanca sigue reclamando que es en su municipio donde Albino nació. Sin lugar a dudas, es cosa de escarbar un poco para que brote, a chorros, la historia en estos rumbos de Guanajuato…


Solo me queda decir que Nihil obstat






Las fotografías fueron tomadas en el rancho (ó comunidad) de Santa Rosa Parangueo, que forma parte del territorio propiedad de Pedro Lascuráin. El templo corresponde al de Santa Rosa, lamentablemente una joya en el abandono.


Fuentes:


1, 2, 3 y 4.- Rionda Arreguín, Isauro. Haciendas de Guanajuato. Ediciones La Rana. Guanajuato, 2001.


5.- Rionda Arreguín, Isaur. La Compañía de Jesús en la Provincia Guanajuatense, 1590-1767. Universidad de Guanajuato. Guanajuato, 1996.


6.- Haciendas de Guanajuato.



10 comentarios:

  1. Gracias por compartir esta información.

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    1. muchas gracias por tomarse la molestia de escribir todo esto es hacienda ya que a principios de siglo alli trabajo mi abuelo y mi madre y supongo que mis antepasados tambienlo mas completo que e encontrado de esta a es increible como recondemos los nombres de los hacendados y no de todas las personas que alli trabajaron y muchas veses murieron por tan siquiera opinar cuanta explotacion por tantos siglos que dios nos perdone por permitirlo gracias

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  2. Muy bien documentada la reseña de esta hacienda, Benjamín. Hay que ponerla en la lista de pendientes. Saludos...

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  3. De lujo, sin palabras ya quiero ir

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  4. arriva mi rancho grasias por sus comentarios besitos

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  5. deverian sacar las haciendas de la hoyuela,ranchito de paredones y la hoya estrada creo que su historia tambien es interesante

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  6. Fascinante... y eso de las órdenes religiosas haciendo sus juegos de poder... como las historias de El Vaticano... bandos y ambiciones, peleando por sus terruños y sus influencias... algunos de estos capìtulos de la historia mexicana podrían existir en la educación primaria y secundaria.

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  7. EXCELENTE INFORMACION, DEBRIAN DE HACER MAS DIFUSION A ESTE TIPO DE PUEBLOS... ME ENCANTO Y AHORA A CONOCER EN PERSONA EL LUGAR :D

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