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lunes, 2 de enero de 2012

El ancla de Ensenada y sus vinos.

Ahora en estas fiestas que ya terminaron me pareció curioso encontrar un vino que se produce en el Valle de Guadalupe, cercano a Ensenada de nombre Puerto Nuevo. Lo que me atrajo del vino primeramente su precio (yo también lo compré en Soriana), luego no fue otra cosa que su etiqueta, pues en ella lo que aparece es el ancla que vi una vez en el malecón del puerto de Ensenada. Lo recuerdo bien pues se me quedó muy grabada la imagen del ancla exhibiéndose en Ensenada y llevada allí desde Santa Rosalía, en el 2001.

Resulta que a Santa Rosalía, donde estuvo en algún momento localizada la mina del El Boleo, explotada por los franceses en el ultimo cuarto del siglo XIX, gracias a la concesión que don Porfirio les otorgó; en alguna ocasión, no se sabe cuando ni de que barco, quizá por la amenaza de una tormenta, el ancla fue separada del barco. Del evento nadie se acordó. Y sucedió que en el 2000, tampoco sé la fecha exacta, un barco de salvataje, es decir, un barco que se dedica a rescatar barcos hundidos; capitaneado por Ricardo Thompson fue contratado para recuperar el ancla perdida de uno de los ferries que hace el servicio regular entre Santa Rosalía y Mazatlán.

El resultado de la búsqueda fue más que fructífero, pues no solo encontraron el ancla buscada sino un total de tres, entre ellas esa que se exhibe en el malecón de Ensenada, una fue enviada a Mazatlán y la otra a El Sauzal, al norte de la bahía de Ensenada... Y si te preguntas la razón del nombre del vino, pues no creo equivocarme que se refiere a Puerto Nuevo, una comunidad pesquera que creció y creció y se volvió escala obligada a todo aquel que visita la zona, ya que allí es donde, en todos los restaurantes, lo que sirven son Langostas al estilo Puerto Nuevo, las que van con frijoles y arroz... Lo de este vino para mí fue una mera curiosidad navideña, con lo cual nuevamente comprobamos que por donde le rasquemos, encontramos Historia.

lunes, 28 de junio de 2010

Una vista de Ensenada difícil de creer

Si conoces Ensenada, esta foto te causará un tremendo impacto, no recuerdo bien en donde fue que la encontré, seguramente en una de esas enciclopedias sobre México que ya nadie quiere ver y que pocas personas consultan en las bibliotecas públicas, pero he aquí que yo no dejo libro sin abrir y sin disfrutar… supongo que será por allá de los gloriosos años setenta del pasado, (si ya pasado) siglo XX. Una vista fenomenal, como era la llamada Ensenada de los Muertos.


Recuerdo que cuando fui por primera vez a Ensenada, me llamó sobremanera su orden, sus calles anchas, y su estupendo jardín que había justo en una enorme asta bandera en la parte central del malecón, todo era perfección, armonía de colores, flores como pocas veces se ve… al día siguiente sería el día de la Marina, así que mejor me fui a la Bufadora y pasé allá toda la mañana, ya en la tarde volví a caminar por el estupendo malecón pero... ¿qué pasó aquí? –Me pregunté- todo esto estaba lleno de flores y se veía como si no fuera un lugar en México. Entonces vi que al centro estaban desmantelando el que fuera el templete de la ceremonia oficial del día de la Marina, presidido por el entonces presidente Zedillo.


Artificios que solo vemos en México. Todo fue a consecuencia de la ceremonia oficial, al otro día del hermoso jardín creado, no quedó nada. Lo cual no quiere decir que le restara belleza a la bahía de Ensenada.


Fotos más antiguas de Ensenada, las podrás ver aquí:

http://vamonosalbable.blogspot.com/2009/01/el-hotel-iturbide-en-ensenada-bc.html



sábado, 24 de enero de 2009

Hablando de hoteles con historia: El Hotel Iturbide en Ensenada, Baja California.

Fotografía en los años de esplendor del Hotel Iturbide, tomada del libro Baja California Ilustrada, publicado en 1899.

  No cabe duda de que la vocación turística de la península de Baja California se remonta al siglo XIX. En 1887 abre sus puertas el Hotel Iturbide en un edificio de madera, de tres plantas con terrazas sobre una colina con estupenda vista a la Bahía de los Muertos o Ensenada de Todos los Santos, en ese tiempo Ensenada tenía una población de 1450 habitantes.

  El Hotel Iturbide, por su esmerado servicio, amplios y lujosos salones, confort y hermosísima situación que ocupaba era a la vez que el mejor adorno de este puerto, una fuente de trabajo constante ya que en la estación veraniega era cuando daban sobre todo su preferencia los ingleses y americanos. Esto lo leemos en el periódico local El Progresista, en donde también encontramos la fatídica noticia que conmocionó a la población al informar del incendio del 1 de Junio de 1904 que consume el hotel en su totalidad.

El bar y la mesa de billar del Hotel Iturbide eran una de las amenidades que para la época eran consideradas de alto nivel.

J. R. Soutwood nos describe el Hotel Iturbide en 1899 de la siguiente manera:

"Como lugar de recreo la Ensenada ofrece muchos atractivos para los turistas y bañistas. No se encuentra otro clima igual en el mundo: el paisaje que se presenta a la vista del viajero es encantador; la caza y la pesca es abundante en sus inmediaciones. Los baños de mar y paseos en bote en la bahía son muy concurridos durante todo el año. Los hoteles ofrecen todas las comodidades apetecibles para los viajeros. El famoso Hotel Iturbide construido sobre una colina que domina la población, el mas inmediato, y desde cuyas espaciosas galerías se ven los risueños campistas y campos cultivados de Punta Banda, Meneadero y San Carlos, es igual a los mejores hoteles de la Costa del Pacífico, por lo esmerado del servicio y las comodidades que ofrece a los viajeros. En los patios del hotel se encuentra un gimnasio para el recerco de sus huéspedes.”


Fachada del Hotel Iturbide, fotografías tomadas del Archivo Histórico de Ensenada, BC.

En esta fotografía de principios del siglo XX alcanzamos a ver el antiguo muelle  y del lado izquierdo sobre la colina el legendario Hotel Iturbide.

 Publicidad del Hotel  de finales del siglo XIX.

El muelle del hotel visto de cerca.