martes, 3 de agosto de 2010

La antigua Huango, una de las fundaciones españolas más antiguas en Michoacán.

Llegar a Huango, la actual Villa Morelos, ver tan solo la plaza, sus portales y caminar a penas una cuadra para llegar al ojo de agua que se encuentra frente al ojo de agua es suficiente para enamorarnos del lugar y para comenzar a entender la razón por la cual el encomendero Juan de Villaseñor y Orozco, siendo muy joven decide establecerse aquí. Su encomienda sería enorme, desde la rivera del lago de Cuitzeo al oriente, hasta la del lago de Chapala al poniente, teniendo al río Grande de Toluca al norte y al sur lo que se denomina eje neovolcánico. Tierras que además de bellísimas, cuentan con agua suficiente, se levanta entonces el pueblo de Huango era el año de 1527 y Villaseñro contaba con apenas 27 años.


Para llegar a Huango, recuerda que este nombre ya no se usa más, a pesar de ser emblemático en la historia de las fundaciones de pueblos en México, busca las señales que digan Villa Morelos, si tomas la autopista que va de México a Guadalajara, te podrás salir en el entronque de Huaniqueo y enfilas al norte. Si te vas por la libre, entonces llegando a Salamanca por la antigua panamericana, toma hacia el sur, rumbo a Morelia y en Cuitzeo verás la desviación rumbo al poniente. Otra seña que te puedo dar es llegando a Puruándiro y de allí estás a poco kilómetros de esta población que conserva ese sabor y encanto que bien podría estar en la lista de los Pueblos Mágicos de México pues tiene todas las características necesarias para llevar el título.


Para aprender más de Huango, nos apoyaremos en el libro del padre agustino Cirilo Álvarez Lira llamado Aportaciones históricas sobre Villa Morelos, Mich. Edición privada, Morelia, 2009. Lo puedes adquirir en la notaria parroquial allí mismo en Huango…. Has de disculpar, pero prefiero usar el nombre de Huango que se me hace de más enjundia, que el actual de Villa Morelos.


No sabemos con precisión y detalles la distribución primitiva del pueblo colonial, pero sabemos que sus aguas eran abundantes, así lo dice el padre fray Matías de Escobar, quien asegura que siendo en sus orígenes muy importante, a la fecha en que la visitó apenas quedaban muestras de lo que fue, en 1725.


Por lo que los antepasados de segunda y tercera persona nos dejaron de noticias, sabemos que el ojo de agua era una fuente natural sin ningún arreglo, que tenía en su derredor varios fresnos y sauces y que era muy extenso y abundante, que por 1783 el Sr. Cura Botello le puso una pila cuadrada con cuatro imágenes que eran de Nuestra Señora de Guadalupe, de San Miguel, de San Juan y de San Nicolás Tolentino, y de las que solamente queda la de Nuestra Señora de Guadalupe, que el Sr. Cura don Antonio cortés pintó de aceite y colocó en el frontis del Santuario.


El segundo arreglo del ojo de agua lo verificó, según el padre don Estaba Nieto, don Rafael Figueroa siendo presidente municipal en 1898 y es como se encuentra ahora, faltándole únicamente las almenas de barro que tenía alrededor. Al hacerse esa modificación se taparon varios veneros, pues se redujo su extensión lamentablemente, y se disminuyó su caudal.


La distribución del Templo Parroquial agustiniano y su convento es semejante a la de Valladolid y Cuitzeo. El templo mira al poniente, el convento está a su izquierda, teniendo su atrio al frente, que al mismo tiempo era cementerio o camposanto, atendiendo que entonces era sepultura eclesiástica, detrás del convento estaba la sacristía y a continuación seguía la cripta de los Villaseñor.


A continuación al sur, seguía la huerta del convento que llegaba hasta la laguna y que era profusa de toda clase de árboles frutales y que siempre estaba durante el tiempo necesario perfectamente regada por la distribución del río de los manantiales, que eran asimismo propiedad del convento.


La laguna era natural formada por los distintos manantiales que entonces eran abundantes, pues sus pendientes estaban todavía sin deslaves o erosión y llenas de vegetación exuberante, así como por las aguas torrenciales, de sus vertientes y montañas que son elevadas y hermosas.


Dicha laguna era navegable en todas direcciones con cargamentos de cereales, pescado, pajilla, raicilla, leña, maderas y forrajes. Así como de pasaje de los pobladores sureños.


Era en realidad la Corte Chica de Huango un lugar hermosísimo, cuando tenía su laguna natural, pues que estando a cuatrocientos metros sobre todos los pueblos circunvecinos, era un lago precioso en la cumbre de los montes, y precisamente de ahí se origina su nombre, según el padre fray Matías de Escobar, viene del verbo huanguani, que significa, volver a traer, o ir y venir o mejor dicho, según el padre fray Nicolás P. Navarrete: “vaivén”. Porque así como la patacua o huanhua tarasca va y viene para apretar los tejidos del huangoche, así las olas del lago de Huango van y vienen movidas por sus aires en la altura”.


No cabe duda de que en Huango tenemos mucho que ver y mucho que revivir, la herencia dejada por Villaseñor y Orozco es notoria, un pueblo que afortunadamente no ha sido contaminado por las ideas del modernismo, aunque ya comienzan a surgir algunas casas nuevas que rompen completamente con la armonía del trazo de este lugar. Te dejo más fotos del sitio y te invito a que sigas aquí, mañana continuaremos viendo más de Villa Morelos, mejor dicho, de Huango.
















domingo, 1 de agosto de 2010

La lluvia, la humedad, su paso, su huella... Villa Morelos, Michoacán

Entrados ya en el estado de Michoacán, aproveché para visitar un lugar que desde hace tiempo, cuando supe del, primero Conquistador, luego Encomendero, don Juan de Villaseñor y Orozco, me dideron muchas ganas de conocer, pues presentí habría cosas interesantes, así que, ahora que puede llegar allí supe que no me había equivocado, el lugar es interesantísimo y por si esto no bastara, es hermoso, especialmente ahora, que es la temporada de aguas.

El clima cambió al llegar a la antigua Huango, la llamada desde hace un siglo Villa Morelos, ese clima cálido y húmedo de Puruándiro y de todo el Bajío michoacano desapareció para dar entrada a una zona más bien fresca, como el clima que en las zonas boscosas encuentras.

Entrar al pueblo, ir descubriendo sus calles, si bien no empedradas, pero casi... cosa que con sabiduría han hecho pues es tanta el agua que allí hay que, de estar empedrado, ya no habría otra cosa más que lodo, asi que, una mezcla de cemento y piedras es lo que conforman sus calles... la plaza es bella con ganas, sus portales, su muy bien cuidado jardín. El kiosco, con ese estilo que le han dado en Michoacán, entre nueveau y muy porfiriano...

Y luego esas calles, que me dieron un acento medieval único en México, entendí a la perfección porque fue llamada la Corte Chica en aquel siglo XVI cuando los españoles apenas comenzaban a descubrir las maravillas que México encerraba y sigue encerrando.

El Ojo de Agua que reventado ya de la cantidad de agua que ha acumulado en estos días de lluvias fuertes y que por las calles se van formando auténticos arroyos que emanan todos de la misma fuente, del ojo de agua enclavado frente a la Parroquia... sus techos de teja, sus artesonados, en fin... es cosa mejor de ir y ver lo que allí existe, verás que no miento, es maravilloso.

Luego de conocer los edificios principales, de aprender un poco de su historia, entonces decidí, muy a mi modo, tirarme a perder por sus calles para encontrar algo que, muy en lo personal, pienso es algo singular: la lama, o como la quieras llamar.... ese verdor que ahora está en su momento máximo, ese color intenso que por todos lados aparece, en las piedras, en las calles, sobre las paredes. Creando formas únicas, diseños caprichosos... algo difícil de olvidar.

Vénte, te invito a que a través de estas fotografías hagamos un recorrido por las estupendas calles de Villa Morelos, Michoacán, la antigual Huango, la Corte Chica... yo soy promiscuo, lo confieso, de inmediato me enamoré de este lugar... uno más que anoto en mi ya larga lista.







Claro es, desfortunadamente, que nunca falta "un negrito en el arroz" y aquí lo tenemos, estos aceites de auto, que si bien dan una coloración extraordinaria de azules, no dejan de ser un contaminante que va a dar precisamente a esos ojos de agua que por acá, en el norte de Michoacán abundan...

La Piedad de Cabadas, Michoacán, su Santuario

Y agarramos camino, nuevamente rumbo a Michoacán, ahora el motivo es seguir las Cabezas de Águila y atender una amable invitación del ayuntamiento de Vista Hermosa, en ese estado para, luego, darte a conocer lo que el lugar encierra, maravillas, claro está. Por lo pronto nuestra primera escala, saliendo de Salamanca y enfilando rumbo sur oeste, es La Piedad Cabadas.

Llegamos, quizá con un poco de prisa, pero aprovechamos para ir al centro y, específicamente, conocer su Parroquia, más bien, su Santuario, levantado para honrar al Señor de la Piedad que allí se venera. Hay una historia-leyenda que lo cobija, de ello dimos cuenta en "el otro blog", lo que ahora nos interesa es entrar y sorprendernos ante una magnífica e imponente cúpula, quizá sea la más grande de México, no lo se a ciencia cierta, pero de que es la más grande que hemos visto en El Bable, lo es.

Las dimensiones de esta cúpula son tales, que es, practicamente imposible retratarla completa, aun tirándonos al suelo. Su trabajo hecho en cantera es perfecto, sus vitrales ayudan a tranformar la luz natural en una iluminación que la vuelve única.

Nos podemos pasar un buen tiempo debajo de esta cúpula adminrando todo su encaje, es maravilloso, no está atiborrado, lo cual no dice que no entra en lo barroco, claro está, ya que fue levantada entre el XIX y el XX, no se cuanto tiempo se habrán llevado en la fábrica, pero los resultados los estas viendo, un lugar excepcional.





En el altar mayor observamos una representación a San Sebastián, imagen venerada en toda esta parte occiental del Bajío desde León, siguiendo al sur, pasando el río Lerma.





Y ya para despedirnos de La Piedad, Michoacán, en esta breve visita, debemos pasar por su puente, el que creo se llama de Cabadas, mismo que cruza al río Lerma, justo en la división del estado de Guanajuato al norte y Michoacán al sur.... y seguimos al sur, a ver que tantas maravillas nos vamos encontrando, seguramente muchas.