martes, 13 de noviembre de 2012

1935: La primera Convención organizada en la historia turística de México.

 México había sido sede, a finales del siglo XIX y principios del XX, de algunos congresos internacionales, como el 11avo. de Americanistas, por mencionar solamente uno. Eran asistencias no muy numerosas que no requerían de grandes espacios para sus reuniones. En esa base creo que bien podemos considerar la 26a. Convención de Club Rotario Internacional como el primer evento de ese tipo celebrado en México, tuvo lugar del 17 al 21 de junio de 1935 y se proyectó para recibir 5000 personas. Numero inusual en México, para ello se requirió de la colaboración tanto de Gobierno, como de particulares y de empresas para poder organizar una convención de tal magnitud.

La convención fue a nivel internacional, los delegados de los distintos clubes Rotario se daban cita cada año en algún lugar del mundo, era la primera vez que un congreso de tal magnitud se celebraba en Latinoamérica. La planta hotelera de la ciudad no satisfacía las necesidades de alojamiento ni siquiera a una cuarta parte del total de congresistas previstos, hubo la necesidad de que los particulares hospedaran a muchos de ellos en sus casas, de pronto la ciudad de México se vio colmada de turistas venidos principalmente de los Estados Unidos, fueron 65 países los que tuvieron presencia y se eligió al Palacio de Bellas Artes como sede del evento.

 Si en la actualidad, con todos los prestadores de servicios organizados que existen en el país, organizar un evento que tenga una audiencia de 5 mil participantes es un reto en el que se requiere la capacidad logística para transportar a tal cantidad de personas, para alojarlas y alimientarlas, además de entretenerlas, bien nos podemos imaginar lo que fue ese mes de junio de 1935 en el que el número total de asistentes fue de 5,332 personas.

 Desde que comenzó el año de 1935 la revista oficial del Club Rotario, The Rotarian, mantuvo en cada una de sus ediciones artículos que hablaban sobre México y de lo mucho que había que ver en la ciudad capital. Invitaban a todos los miembros de ese club a que aprovecharan la ocasión para recorrer alguna parte del país, el problema ahora se presentaba, además del alojamiento, en los servicios de transportación que desde los Estados Unidos trasladarían tanto a ciudadanos de ese país como a gentes venidas de otros continentes. Fue esta la primera vez en la Historia de México que la imagen de nuestro país, con sus bellezas, se dio a conocer en el mundo para atraer visitantes. Digamos que esta fue la primera campaña turística internacional que se hizo para México.

A lo largo de seis meses se difundieron decenas de imágenes de México en donde se retrataba la original belleza que el país ofrece a sus visitantes. Especial énfasis se hacía en los cactus, los volcanes, las pirámides de Teotihuacán y la herencia Novohispana. Pero hubo algo que fue sorprendente en verdad, ya que se creó un espacio de alojamiento especialmente para satisfacer la enorme demanda, allí se acomodaron, en número redondo, a 3000 personas y esto sucedió en donde menos lo puedes pensar.

Efectivamente, fue en la estación central de trenes de la ciudad de México, la de Buenavista la que se acondicionó para mantener allí 243 carros del tipo Pullman y a 44 carros-comedor para dar cabida a esos tres mil participantes del Congreso Rotario, esto se anunció como el "Hotel sobre ruedas". Desde allí la gente se desplazaba caminando hasta el Palacio de Bellas Artes y varios edificios al rededor, que fueron habilitados para uso de los eventos del Congreso.

El tren fue el principal medio de comunicación usado por los congresistas, hubo la necesidad de agregar 24 trenes en corridas especiales para poder atender las necesidades de la ruta entre México y Laredo, punto de entrada de la vía férrea a nuestro país desde las principales ciudades que conectaban directamente hacia esta ruta, la Sunshine Special de la Missouri Pacific Lines.

La Southern Pacific, por su parte, anunciaba que "la ruta más divertida, donde siempre pasa algo sorprendente es la de la costa del Pacífico", que partía de Tucson, entraba a México por Nogales, continuaba a Hermosillo, Guaymas, Navojoa, Culiacán, La Cruz, Mazatlán, Ruiz, Tepic y Guadalajara, para luego continuar a México vía Irapuato. Aquí noto dos estaciones de las cuales no tenía conocimiento, la de La Cruz y la Ruiz.

Este es un anuncio de American Express Travel que ofrece la oportunidad de viajar, por tren, "más allá del Río Grande". Decía que cuatro trenes especiales habían sido contratados para salir el 9 de junio a México desde Washingtog, D.C; Cincinnati, Ohio y Jacksonville, Florida; así como uno desde San Louis, Missouri para el día 10. El viaje incluía las visitas de Nueva Orleans y San Antonio, así como las de Monterrey, San Luis Potosí y Querétaro. Llegando a México el día 14, en donde se ofrecían tours a Puebla, Cuernavaca, Teotihuacán y la Villa de Guadalupe. El regreso estaba programado para el 21, llegando a St. Louis y Cincinnati el día 24; a Washington y Jacksonville el 25. El precio más bajo que se ofrecía, por ejemplo, desde St. Louis en cama baja, era de $205 dólares.

Otra ruta que se anunciaba era la de México-Veracruz, esto debido a que en el puerto de Veracruz anclarían varios cruceros que hicieron parada especial para traer a cientos más de congresistas, incluso hubo la necesidad de agregar 3 trenes especiales desde el puerto Jarocho para satisfacer la demanda.

La Panama Pacific Line anunciaba una salida especial desde Nueva York el día 8 de junio, para el 9 estaría en Norfolk, Virginia; el viaje continuaba a La Habana y llegaría a Veracruz el día 16. El regreso estaba programado para partir el día 22 de Veracruz, para salir a La Habana, Nassau, Norfolk y Nueva York a donde llegaría el 29. El precio era de $175 el pasaje más económico.
El día 10 el crucero de Holland American Line, Volendam, saldría de Nueva York, vía Nassau a Veracruz para regresar por la misma ruta el día 22. El precio fue también de $175 pero el servicio estaba orientado solamente a Rotarios de los distritos 29 y 50 y la agencia que promovía esta salida especial era la Thomas Cook-Wagon Lits de la 5a avenida en Nueva York.

El Resolute de la United American Lines fue charteado por American Express Travel para salir de Nueva York rumbo a Veracruz el 9 de junio, con escalas en Nassau y La Habana, regresando en Nueva York el 27 de junio, en este barco el precio era de $185 dólares el más barato y de $215 por persona en cabina exterior. Habrá que considerar que había servicios regulares de crucero desde San Francisco a Mazatlán y Acapulco, con la Grace Line y con la Panama Pacific Line, respectivamente. Será interesante averiguar si hay algún testimonio en el puerto de Veracruz sobre las llegadas multitudinarias de los cruceros que traían a los convencionistas rotarios.

En cuanto al servicio aéreo, la Pan American World Airways ofreció descuentos del 25% a los participantes de la Convención Rotaria, en el anuncio podemos ver las horas que se requerían para llegar en este, el más rápido de los servicios de transportación disponibles en la época. Por ejemplo, 15 horas desde Los Ángeles.

Y debemos pensar también en las adecuaciones que tuvieron que hacer en el Servicio de Inmigración ante la llegada masiva de turistas a México por las diferentes entradas establecidas: Nogales, Ciudad Juárez y Nuevo Laredo por ferrocarril; Veracruz por barco y, claro es, el Puerto Aéreo Central de la Ciudad de México.

Las carreteras fueron también usadas por algunos intrépidos convencionistas que vinieron en sus propios vehículos, para ello el comité organizador había hecho ya inspecciones en los caminos para informar a los visitantes las condiciones de los mismos. La Carretera Panamericana, la que entra a México por Ciudad Juárez aun no estaba construida, la única vía de acceso desde los Estados Unidos era la carretera que iniciaba en Nuevo Laredo, seguía por Monterrey, Matehuala, San Luis Potosí, Querétaro y llegaba a México.

Los convencionistas sabían de los inconvenientes que encontrarían en la carretera...
Para 1935 se sabía del programa de expropiaciones que el presidente Cárdenas haría, el algodón ya lo había sido, vendrían luego otras indutrias. La petrolera, que aun seguía en manos de norteamericanos, ingreses y holandeses anunciaba sus productos para que aquellos que venían a la Convención Rotaria manejando sus propios vehículos se sintieran confiados de que encontrarían productos de calidad, como la gasolina y lubricantes de la Compañía Mexicana de Petróleo El Águila, y su "Aguilol" el aceite lubricante con los estándares marcados por la Sociedad de Ingenieros Automotrices.

 El Congreso fue inaugurado por el Presidente de la República, general Lázaro Cárdenas, su discurso fue largo y en él dio la bienvenida a la nutrida concurrencia; lo hizo en español, para luego ser traducido íntegro al inglés por el Gobernador Rotario J. Aguilar. Hablaron también en esa ceremonia el Presidente de Rotary Inernational, R.L. Hill; el alcalde de la ciudad de México, José Luis Benítez así como el Presiente de los Rotarios de México, Julio Zetina.

Diariamente los Rotarios sesionaron en el Palacio de las Bellas Artes así como en sedes alternas. Por la tarde los programas sociales fueron variados, uno de ellos, la Feria Ranchera se ofreció en el Churubusco Contry Club siendo todo un éxito por la organización, colorido y alegría que se mostró. Hubo los acostumbrados desfiles de las naciones, con las banderas de los países participantes en la Convención, en general, podemos decir que estos fueron días en que la cotidianidad de la ciudad de México cambió radicalmente.

El evento que fue el más celebrado fue el baile de gala, denominado Baile del Presdiente, que se celebró en el Foreing Club, cuya fotografía estamos viendo.

Este anuncio me parece de lo más interesante pues lo podemos catalogar como "políticamente correcto". Sabemos bien que Lázaro Cárdenas era de Michoacán y que tenía el interés de promover la región del lago de Pátzcuaro turísticamente, es así como uno de los post-convention tours que se ofrecen es el que visitaba precisamente Morelia, Pátzcuaro y Uruapan, usando los servicios de los Ferrocarriles Nacionales de México.

 Cuentan todas las memorias del 26º Gongreso Rotario Internacional que fue todo un éxito. Que la gente se fue encantada de México por su calidez y trato amable, por todas las atenciones de que fueron objeto, cuando los trenes comenzaron a salir de regreso a los Estados Unidos, señoritas de la sociedad, ataviadas con trajes típicos llevaban canastas con flores, mismas que fueron arrojando a lo largo de los andenes, cada vez que un tren salía. Las siguientes son una selección de fotografías de la manera en que los turistas veían a México en 1935.




 Aquí habrá que notar las suásticas que decoran este sarape, cosa nada habitual en el diseño tradicional, pero, considerando que era 1935, tiempo en que el poderío nazi había tomado ya auge y su presencia y propaganda había influenciado a muchos, como es el caso de los tejedores de estos productos.




 Esta es una interesante toma aérea del Castillo de Chapultepec, podrás observar dos cosas, una, lo tupido de los árboles y la otra, que San Miguel Chapultepec apenas estaba cobrando forma.



Y claro está, el shopping estaba ya integrado a la idea del turismo. Este es el anuncio de Sanborns más antiguo que he visto en donde aparecen los tecolotes.

Nota: todas las fotografías que acompañan a este artículo las he tomado de las revistas The Rotarian publicadas de Enero a Junio de 1935.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Los primeros cruceros turísticos en Acapulco.

En artículos anteriores habíamos visto como fue que en los años treinta las "Santas", cruceros de bandera norteamericana, hacían escala en el puerto de Mazatlán y desde allí ofrecían recorridos por México que incluían Guadalajara, ciudad de México y Nuevo Laredo. Los pasajeros salían de Nueva York, llegaban a La Habana para luego cruzar el Canal de Panamá para luego hacer varias escalas en Centroamérica finalmente llegaba a Mazatlán, que era la única parada o "Port of Call" que tenían en nuestro país, luego continuaba a San Francisco y hacía el mismo recorrido en forma inversa. Esto sucedió en la década de los años 30. Vimos también como era que se publicitaba para que, estando en San Francisco, se hiciera una visita a la "alegre" Tijuana y al Casino Agua Caliente.

En la misma época había otras líneas de cruceros que hacían el servicio de costa a costa, como llamaban a esa opción de transporte que había de la costa este a la oeste en los Estados Unidos, uno de ellos ofrecía, además, la posibilidad de llevar el automóvil propiedad del pasajero, para bajarlo en el puerto de destino y hacer allí el recorrido por ese país que se visitaba. Esta empresa era la Panama Pacific Line cuya escala, luego de salir de Nueva York, parar en La Habana y cruzar el Canal de Panamá, era el puerto de Acapulco. La nave continuaría a su destino final a San Francisco, California.

Se me antoja una aventura extrema esos viajes que hacían los turistas norteamericanos, algunos trayendo consigo sus propios autos, otros contratando los tours que la propia Línea naviera organizaba. Era así como, luego de 13 o 14 días de travesía llegaban a Acapulco, en el lugar eran recibidos, quizá se quedaban allí algunas noches haciendo uso de las incipientes instalaciones turísticas, luego serían trasladados a bordo de esos vehículos enormes que eran los de moda en ese tiempo, por una carretera que apenas estaba trazada y que aun no se pavimentaba. Luego de muchas horas llegaban a la primera escala, en la ciudad colonial de Taxco. En donde el hotel más recomendable era el Rancho Telva, según lo refiere la actriz Lupita Tovar en su libro de memorias "La novia de México".

El recorrido continuaba, como hasta el día de hoy se sigue haciendo, con una visita a Cuernavaca para luego seguir a la ciudad de México, allí eran varios los tours que se ofrecían, el esencial era la visita a las Pirámides en Teotihuacán, otro de los tours lo hacían a Xochimilco. Con estos datos estamos notando que  la llamada "Ruta Sombrero" tiene, al menos, 80 años de estar en operación. Eran dos líneas navieras las que hacían escala en Acapulco, una de ellas la Panama Pacific Line, la otra la United States Lines.

Panama Pacific Line era un servicio combinado, llevaba carga y pasaje, había servicio de Primera y Segunda, también el De Lujo. El correo era otra de sus actividades ya que estaban autorizados para dejar y llevar correo de una costa a la otra de los Estados Unidos, además del servicio internacional que incluía a México. En esta compañía, al igual que con todas las que tenían bandera norteamericana, sus naves fueron confiscadas por la Armada de los Estados Unidos en 1940 ya que comenzaron a funcionar solamente para efectos de guerra.

Concluida la Segunda Guerra, algunos de los barcos de la Panama Pacific volvieron a dar el servicio, esto lo podemos corroborar con lo que Malcom Lowry, el autor de Bajo el volcán, refiere en sus notas conocidas como La Mordida, en donde él sufre un complicado problema burocrático con el Servicio de Inmigración Mexicano estando en Acapulco, sitio en donde abordaría uno de estos buques que lo llevaría de vuelta a los Estados Unidos.

Vemos en ambas compañías la idea de reflejar a México con la imagen del indio, usando ese sombrero que vemos en todas las fotografías de "la bola" durante la Revolución y vestidos en trajes de manta, así como los magueyes, no podía faltar el sarape, aunque estando en Acapuclo, dudo que alguien lo portara, pero, la idea publicitaria de México ya estaba así concebida.



domingo, 11 de noviembre de 2012

1936, cuando se encendió por primera vez el fuego olímpico.

 De agosto 1 al 16 de 1936 se llevaron a cabo los Juegos Olímpicos en Berlín, fueron los onceavos de la Era Moderna. Se organizaron bajo el rigor y frialdad que el estado Nazi imponía a todas sus ceremonias. A diferencia de lo que sucede en la actualidad, en la que vemos por la televisión directamente y "en vivo" la inauguración, en aquel entonces, fue a través de la radio que se transmitió la ceremonia en algunos lugares fuera de Alemania. Independientemente del rigor nazi, esta Olimpiada se caracterizó por ser la primera vez que se hizo el ceremonial del encendido del fuego olímpico en Grecia para unos Juegos Olímpicos de la era moderna.

 Estas fotografías, a excepción de la número 6, aparecieron en la revista LIFE del 21 de febrero de 1938, año y medio después de haberse celebrado los Juegos Olímpicos de Berlín. Nos dejan ver, como parte de la propaganda, -que era lo que reinaba entonces en los medios masivos de comunicación existentes en esa época-, las fotografías oficiales de lo que fue parte de esa primera ceremonia del encendido del fuego olímpico en Olympia, Grecia. En ellas vemos al atlético joven de origen griego que porta la antorcha olímpica en el primer tramo. Las fotografías son artísticas y lo que nos tratan de transmitir no es el ceremonial, sino esa idea de triunfo imperante en el tiempo del nazismo. Elas vienen de la película oficial que Hitler mandó hacer para memoria de los Juegos.

"Adolfo Hitler sabía desde antes que él quería inmortalizar los Juegos Olímpicos de 1936. Los alemanes no pudieron organizar la Olimpiada de 1916 debido a la Guerra Mundial y la idea de los Juegos Olímpicos encajaban perfectamente con la filosofía nazi de la belleza del cuerpo ario. Por esto Hitler gastó 7 millones de dólares en su organización para el orgullo de Alemania, país que ganó 33 medallas de oro, la mayoría en competencias de importancia menor.

"Para filmar todos los Juegos, Hitler le asignó el trabajo a la cineasta Leni Riefenstahl; las 100 cámaras instaladas requirieron de 400,000 metros de película y toda esa cantidad de material lo incluyó en dos documentales: "Olympia I, El festival de las naciones", y "Olimpia II, El festival de la belleza". Próximamente serán presentados en Berlín y más tarde aparecerán las versiones en inglés, francés, italiano y español. Escenas de la primera parte de este trabajo gigantesco de propaganda son mostrados en estas fotografías.

"Fueron 3000 corredores los que llevaron la antorcha, portando el fuego olímpico, desde Olympia en Grecia, hasta el Estadio Olímpico de Berlín. Corredores de varios países a lo largo de 3,000 kilómetros portaron  la antorcha bajo sol y lluvia desde Olympia, cruzando los balcanes y pasando por Sofía, Belgrado, Budapest y Praga, corriendo 1 kilómetro cada uno de ellos.

"La monstruosa cantidad de equipo necesario para la filmación fue puesto luego de los Juegos Olímpicos a disposición de la Armada Alemana. En febrero 11 de 1938 se rumoreaba que el Ejército Alemán organizaba una revuelta en contra de Adolfo Hitler"

De la obra de Riefensthal se dice que "su siguiente obra importante como directora fue el megadocumental de más de cuatro horas de duración Olympia (Parte I Festival de las Naciones y Parte II Festival de la belleza, 1938), en la que filmó los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, conocidos como las Olimpiadas de Hitler. Verdadero hito cinematográfico ya que nunca antes se habían filmado unos JJ. OO. Sobre este film pesa la controversia de ser también un trabajo propagandistico a favor del régimen nazi, debido a su alto contenido político. Aun así, cabe destacar los peculiares enfoques en los detalles instantáneos del movimiento, las tomas en cámara lenta (hoy en día, sus técnicas de tomas en movimiento son muy usadas) además de introducir avances técnicos y de producción utilizados por Riefenstahl en estos trabajos, ya que fue pionera en la utilización de medios y formas de rodaje y post-producción muy comunes hoy día en las producciones audiovisuales, pero indudablemente innovadores en la época". (Wikipedia)



Nota: los textos en cursiva los he tomado de la revista LIFE del 21 de febrero de 1938.

Si te interesa ver la película de Olympia completa, entra aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=7TI6yIo-tcc

viernes, 9 de noviembre de 2012

Arte revolucionario mexicano en gira por los Estados Unidos; marzo de 1938

 Es el 14 de marzo de 1938 que la revista norteamericana LIFE publica un interesante reportaje a color y de cinco páginas -lo que quiere decir cuan importante era-, sobre una muestra de pintores mexicanos que se exhibió en Nueva York y St. Paul. Será bueno recordar que en los treinta Nueva York era considerada como la Meca de todas las artes plásticas en el mundo, París no es que haya pasado a un segundo término pero la vanguardia en las artes se manifestaba y se asentaba en la "Urbe de Hierro" que se perfilaba, además, como la capital financiera del mundo. Lo que estamos viendo es Vendedores esperando de Diego Rivera.

 Es así como, la que era ya la revista de mayor circulación en la Unión Americana, publica el artículo denominado "Arte revolucionario mexicano en gira por los Estados Unidos: Una sátira social y la gente común son los temas favoritos". En la imagen vemos Marioneta, de Carlos Orozco Romero.

 "Nacido de la Revolución Mexicana de 1910, el movimiento de arte moderno es una llamativa reacción al periodo académico del que precede. En lugar de aquellas suaves imágenes de santos, virreyes y políticos, los pintores mexicanos actuales han girado hacia la sátira, la representación de gente común y su vida cotidiana en colores intensos usando un estilo impresionista. Recientemente la exposición itinerante de los quince artistas más representativos del arte contemporáneo mexicano llegó a la Galería Valentine de Nueva York, de donde se seguirá a St. Paul. Son, por ejemplo, escenas de guerra, huelgas y de indios que plácidamente fueron retratados". En la imagen vemos Paredón de fusilamiento, de Roberto Montenegro. 

 "Indiscutiblemente los líderes de esta escuela son Diego Rivera y José Clemente Orozco que son estilos tan opuestos, como opuestas son sus personalidades. Orozco, que evita todo contacto político, no le agrada discutir su trabajo. Rivera tiene un interés político, es muy sociable, le encanta la publicidad y gusta de estar con gente, mientras que Orozco lo evita. Nacido en México hace 52 años, Rivera estudió en España y París, al rededor de 1920 los cubistas franceses lo criticaron por incluir propaganda comunista en su obra. En 1929 los comunistas, a los que se había unido en 1921, lo corrieron de su círculo por, ente otras cosas, pintar frescos en edificios gubernamentales, mientras que el Gobierno perseguía a los comunistas. Rivera trabajó después para la Bolsa de Valores de San Francisco y para Esel Ford, el acaudalado industrial de los vehículos que llevaban su nombre, pero esta relación con capitalistas llegó a un mal término en 1933 cuando los agentes de Rockefeller tuvieron que borrar el mural que había pintado en Radio City".

 En la imagen anterior vemos La huelga de Antonio Ruiz. Aquí aparece Las tías de Julio Castellanos.

 "Además de Rivera y Orozco, la exposición incluye a los jóvenes radicales Julio Castellanos, J. Guerrero Galván, Roberto Montenegro y Carlos Romero". Lo que me llama la atención en este reportaje del LIFE, además de las extraordinarias obras artísticas, es la constante en el uso de los términos socialismo y comunismo, ideologías a las que la revista estaba totalmente opuesta.


Y algo que es digno de mención es lo que aparece en página entera y que ahora vemos. Son cuatro fotografías unidas en una especie de collage muy sencillo. Al centro hay una nota en la que dice cómo se ha influenciado el mercado norteamericano, especialmente en el de Nueva York, con la artesanía mexicana, una  vez que ha sido difundida a través de la obra de Diego Rivera. Menciona, como ejemplo, que los platos de la foto de arriba a la derecha son vendidos en los almacenes de R.H. Macy &; Co. y las sillas, arriba a la derecha, distribuidas por Fred Leighton. Así pues, algo de lo que debemos de agradecer al pintor guanajuatense es esa difusión de la artesanía mexicana en el mercado masivo de los Estados Unidos. 

Nota: los textos en cursiva los tomé de la revista LIFE, la traducción del inglés es mía.