martes, 4 de junio de 2013

1745: Advertencia acerca del día en que debe celebrarse la aparición de la Virgen Santísima (de Guadalupe).

   De lo mucho que hemos comentado sobre evangelización en la Nueva España, sobre sincretismo y sobre calendarios y la precisión matemática de los antiguos mexicanos, llegamos al punto en que vemos que una observación que pensaba había pasado desapercibida en la época colonial no lo fue, la relacionada con el mito, tradición, leyenda, historia, como gustes clasificarlo, de la aparición Guadalupana. Para ello debemos tener muy claro en primer termino aquello que sucedía en la gran Tenochtitlán durante sus celebraciones, festividades y rituales que se marcaban en los calendarios, que marcaban festividades en fechas precisas que eran regidas por los movimientos solares. Una de ellas la del 21 de diciembre, día del solsticio de Invierno.

    Si la precisión astronómica de los antiguos mexicanos sorprendió a los europeos no es de extrañarnos que, una fiesta tan importante, como lo era la dedicada a la Madre de los dioses, a la patrona de la fertilidad, diosa de la vida y de la muerte, guía del renacimiento y madre gestante de Huitzilopochtli, la que conocemos como Coatlicue, en su advocación de Tonantzin, fuera festejada precisamente durante el solsticio de Invierno.

    Muchos fueron los santos Católicos que fueron mimetizados o sincretizados. Hemos visto ya sobre San Isidro Labrador y su asociación con el mes del Toxcatl; San Sebastián y el mes de Tititl; San Miguel Arcángel asociado a Huitzilopochtli y el mes del Tlaxochimaco; el Corpus Christi con el mes del Etzalcuelitztli; o el Viernes de Dolores con el mes de Tzotzontli; el Día de la Candelaria con el mes de Izcalli. En consecuencia la celebración que había a Tonantzin debía encontrar su par dentro del panteón Católico, quién mejor que la madre de Dios en su advocación de Guadalupe, es decir, quién mejor que la madre de Huitzilopochtli que Coatlicue en su advocación de Tonantzin.

    Encuentro un libro, publicado en 1745 en donde se hace mención de este error calendárico en la fecha de la aparición de Guadalupe en el cerro del Tepeyac. Se trata de Felicidad de México, de Luis Becerra Tanco (n. Taxco; 1603 - 1672), quien fuera un clérigo secular criollo, experto en lenguas indígenas, historiador, matemático y por un lapso breve, catedrático de astrología en la Real Universidad de México. El padre Becerra debe su celebridad a la publicación de la obra Origen milagroso del santuario de Nuestra Señora de Guadalupe (1666), recopilación del testimonio que había rendido ante los jueces de la pesquisa para solicitar a la Santa Sede fiesta y oficio propios para la Virgen de Guadalupe. (Wikiquote)

Advertencia acerca del día en que debe celebrarse la aparicion de la Virgen Santissima.

   Un punto notable se debe advertir acerca del dia en que se apreciò la ultima vez la Virgen nuestra Señora à su Tio Juan Bernardino, estando ambos divididos, y en distintos lugres, dandole à Juan Diego las señas que avia de llevar al señor Obispo, que fueron las rosas, y con ellas su bendita Imagen, y dando salud instantanea à su Tio Juan Bernardino, librandole de la fiebre que padecia, diciendole el apellido, que se avia de poner à su Efigie, y Templo, que es lo siguiente.

    "Dice la tradición, que este milagro sucediò el dia doze de Diciembre del año de 1531. que fue cincuenta y un años antes de la correccion del Kalendario, que se sigue en este Nuevo Mundo, y casi en tdo los Reynos sujetos à la Monarquía de España. Esta correccion se puso en practica en el año de 1582. de la Natividad de Christo Señor nuestro, por mandado, y orden de la Beatitud de Gregrio XIII. y se hizo por averse retirado el Equinoccio del Verano diez dias enteros atràs del lugar, que le avia señalado el Santo Concilio Niceno, por quanto pende del Equinoccio Vernal la Pasqua en que se celebra la Santa Resurreccion de Christo nuestro señor: y à este mismo passo se retiraron atràs los dos Solsticios del Estío y del Invierno.

 Aviendose pues de ajustar el dia de la celebridad de la Aparicion à el lugar, que posseía el Sol en aquel año que aconteciò, viene à coincidir el dia de oy, en que comienza à cerer el dia sobre la noche en este clima, y despues del Solsticio del Invierno: lo qual, à mi ver, no carece deste misterio, quando repara San Agustin, Serm. 21. de Sanctis, que naciò el Señor en el tiempo, que comienzan a crecer los dias, y su Precursor San Juan, quando empiezan a menguar".

   Vemos como el presbítero Becerra y Tanco hace su disertación en torno a la relación que hay entre el Equinoccio de Primavera, usando el término antiguo de este concepto, con la Pascua de Resurrección y que trajo por consecuencia la regla que dice que el Viernes Santo será la luna llena posterior al Equinoccio, es decir la Epacta. Menciona también sobre el cambio del Calendario Juliano y la implementación del Gregoriano, cuando se decretó la inexistencia de diez días en 1583. Entra el presbítero en aguas más profundas al recordar aquella teoría de que Santo Tomás anduvo predicando en México antes de la llegada de los españoles, por el rumbo de Tula, considerando con ello que gracias a él se pudieron hacer precisiones calendáricas con exactitud.

"...y no puedo persuadirme à que el computo de los siglos que usavan los Naturales Mexicanos de 52. años cada siglo, dando à cada un año la cantidad de 365. dias, tan conforme à la verdad, se pueda atribuir al Demonio, padre de la mentira, sino à enseñanza del Santo Apostol. A que se llega, que al finde cada 52. años solares añadian 13. dias intercalares, por trece bissiestos que hay en cada uno destos siglos; porque al tiempo que se dividieron los Apostoles en todo el Orbe à predicar el Santo Evangeli, siguieron el computo del año ordenando por Julio Cesar que precediò al nacimiento de Christo Señor nuestro, que observaron los Romanos en todo su Imperio, aviendo reducido à Provincia el Reyno de Judea. Assiquè se debe transferir el dia de la festividad de la Aparicion à veinte y dos de Diciembre, como se practicò en la festividad de Santa Teresa de Jesus, la qual aviendo fallecido en el dia subsequente al dicho transito del Patriarca San Francisco, en cinco de octubre, se transfiriò à quince, por aver passado la bendita Santa desta vida à la eterna en el año de 1582. despues de media noche del dia quatro de Octubre, momento en que se comenzò à practicar la Correccion del Kalendario, echados fuera los diez dias qe se avian anticipado los Equinoccios".

    Tema para muchos difícil de entender, para otros imposible de implementar pues, la tradición de casi cinco siglos estableció la fecha como el 12 de Diciembre. Ahora vemos el sustento suficiente para precisar que no fue sino el 22 de Diciembre. Dudo que algún día se hará este ajuste pues, en estos temas dominará siempre la tradición antes que la razón.






Fuente:

Becerra Tanco, Luis. Felicidad de México. Imprenta Juan de Zúñiga. Madrid, 1745. pp. 89-94

lunes, 3 de junio de 2013

Si nadie le enseña hacer chiles a Clemente Jacques, ¿quién le enseñó la Lotería?

     Sigue siendo un misterio el cuándo llegó a México el juego de la Lotería, hay quien se limita a dar una fecha, 1769, pero sin decirnos quién la trajo o cómo era gráficamente. En la época colonial había un control sobre los juegos de azar, se llamaba Estanco del Naipe pues estaba prohibida su producción en Nueva España, todos venían de España; por naipes bien entendemos que se refería a la Baraja Española, que era el juego más difundido en todo el reino. Quizá ese primitivo juego de Lotería al ser un juego de salón, no pasaba por los rigores del Estanco del Naipe. ¿Cómo sería el juego original? ¿Qué diseños incluiría? De eso no tenemos datos, fuera de que, en 1887 don Clemente Jaques imprime las imágenes que conocemos en la actualidad y que se han vuelto símbolo inequívoco de una manera muy particular de ver a México con una mezcla de ideas que van de la chalupa y muchos otros objetos usados cotidianamente en la segunda mitad del siglo XIX, hasta una Dama que porta un traje sastre característico de los años cuarenta del siglo XX. 

    Si Clemente Jacques comenzó la industrialización de productos vegetales enlatados en 1887, esto quiere decir que antes, quizá unos diez años, su negocio estaba relacionado a las fiestas populares, pues, dicen, vendía confeti y serpentinas, entre otras cosas. Además de imprimir el Juego de la Lotería con lo cual ayudó a difundir entre las clases sociales menos privilegiadas pues, dicen también, que originalmente el juego de la Lotería era privativo de la alta sociedad. Tendremos pues, que investigar más acerca de la llegada de don Clemente Jaques y como fue que su negocio fue prosperando... el de imprenta, no el de los envasados.

    Si le tratamos de encontrar una antigüedad al Juego de la Lotería, yo le daría 150 años pues, si analizamos con atención las 54 cartas, estas nos van contando la vida cotidiana del México después de la Reforma y antes de la Revolución, claro es, con los agregados, o evolucionados conceptos como El Músico que nos refleja la escena clásica de la época de los Tríos de mediados del siglo XX. En este espacio hemos analizado personajes que fueron muy representativos en la vida del México colonial y que siguieron vigentes hasta bien entrado el siglo XX, es el caso de El Negrito. Hemos analizado objetos que nos dicen claramente de una nostalgia a un tiempo determinado: el Segundo Imperio y lo vemos en La Corona. Ahora lo que estamos viendo es algo que buscaba desde hace tiempo y que lo pudiéramos apreciar con toda claridad: el patío. 

  La carta número 25 de la Lotería nos muestra a El Borracho, lo vemos con una botella en la mano y en actitud de estar ya muy intoxicado por los etiles, viste el pantalón ajustado y de rallas, propio del ranchero de esa época que conocemos como Porfiriato. Parece ser que está desfajado y nos da la apariencia de que más bien usaba un patío, pero no puede ser, dado que más bien lleva una faja atada a su lado izquierdo.

   En el caso de El Valiente, la número 12, lleva también faja, pensaba portara un patío. En su mano izquierda lleva un sarape y en la derecha un cuchillo castrador. Los castradores, personajes requeridos en los conflictos armados que México ha tenido, tanto en la guerra de Independencia como durante la Revolución. Con estas imágenes lo que comprobamos es que no hay la existencia de un patío en los personajes de la Lotería Mexicana.

   Y a propósito de la Lotería, encuentro este juego que es totalmente diferente en sus imágenes a lo que conocemos con regularidad. Se trata de una segunda edición, mejor dicho, una Segunda Serie, como lo marca la caja que contiene las tablas y la baraja. Al analizarlas vemos objetos cotidianos más modernos y nos podemos atrever a asegurar que esta segunda serie se lanzó alrededor de 1950, de ella hablaremos en otra oportunidad.

domingo, 2 de junio de 2013

Tardes Americanas: la Rueda del Tiempo, una explicación del calendario en 1778

   El Calendario, una de las obsesiones de éste Bable nuevamente se hace presente, esta vez con una serie de imágenes que he ido acumulando en los últimos meses y un texto que extraigo de un libro escrito en 1778 por el fraile franciscano José Joaquín Ganados y Gálvez. El título, muy a modo de la época, es bastante largo, se conoce como Tardes Americanas, por tardes debemos entender un dialogo que hay entre un indio y el fraile en el cual, en cada tarde, es decir, en cada capítulo, se desarrolla un tema. El nombre completo de la obra es Tardes Americanas: Gobierno gentil y católico: Breve y particular noticia de toda la historia indiana: Sucesos, casos notables, y cosas ignoradas, desde la entrada de la Gran Nación Tulteca á esta tierra de Anahuac, hasta los presentes tiempos. Trabajadas por un indio y un español. Sacalas a la luz el M.R.P. Fr. Joseph Joaquin Granados y Galvez, Predicador general de Jure, ex-Definidor de la Provincia de Michoacan, y Guardian que fue de los conventos de Xiquilpan, Valladolid, Rio Verde, y Custodio de todas sus Misiones y las dedica al Exmo. Sr. D. Joseph de Galvez, Caballero de la real distinguida Orden de Carlos III., del Consejo de Estado, Gobernador del Supremo de las Indias, y Secretario del Despacho universal de ellas.

   En la Tarde Tercera el autor la subtitula como "Continuase la serie monarquica, y se dá una breve instruccion de la Teogonía, y Kalendarios Indianos". Es aquí que encontramos esta imagen y las tres siguientes en donde dibuja el calendario de la cuenta larga, la de 52 años, dividido en 4, que a su vez se relaciona con los puntos cardinales, entendiendo por Medio Día el Norte y por Septentrión el Sur. El Norte está asociado al Conejo (Tochtli); el Sur con el pedernal; el Oriente con las cañas (Acatl) y el Poniente con la casa (Calli).

   Aquí podemos ver otra interpretación de la misma fórmula del 13 x 4 = 52 y algo que creo es sumamente interesante para acabar de entender aquello de lo que tanto se habló y mucha confusión creó cuando, en el temido "fin del mundo" del 21-12-2012 se decía que habría una inversión en los polos. Esto más bien significa que entre los antiguos mexicanos, la lectura del tiempo era a la inversa de lo que estamos habituados en la actualidad al ver el tiempo "en el sentido de las manecillas del reloj" que es hacia la derecha, en cambio, como lo podemos ver claramente en esta representación, era en sentido contrario, hacia la izquierda.

  "Estas figuras quieren decir que en el dia seis del mes catorceno, ó quecholli, del año decimo, de la quarta renovacion del fuego, ó toxumolpia, que es a los ciento y sesenta y seis años de governar la Nacion Chichimeca, fue coronado Nopal, primer Chichimeca de ese nombre, por Emperador de toda la tierra. Y la razon es, porque el fuego con los que otro puntos, significa el curso del quarto cyclo, ó medias vegeces, que contaban los Chichimecas: el conejo ya entiende segun la rueda anterior, ser el primer signo de los quatro con q las diez cañas, ó matlactliacatl, nos dizen que a los diez años de esta triadecaterida: la ave es simbolo del mes catorze, y los puntillos de los dias: la Efigie con sus insignias denota la coronacion, y un solo Nopal sin antecedentes, ni seguir otro el prrimero asi llamado, como otros, Tigres, Coyotes, Aguilas.

   "Pintaban cuatro vientos, que eran: Mediodía, Oriene, Septentrion y Poniente: en cada Viento colocban una casa con un caraceter: á el de Medio Dia, que era el primero, llamaban Conejo; á el de Oriente, dos Cañas; á el del Septentrion, tres Pedernales; y á el del Poniente, quatro Casas. A cada figura de estas le daban el calor de 13 años. Por la primera, que es el Conejo, o Catochtli, comenzaban la cuenta, llevando en ella un año: del Conejo, ó Medio dia, pasaban á el Oriente, ó dos Cañas, que llamaban Omeacatl, y eran dos años: de éste pasaban á el Septentrion, ó tres Pedernales, que llamaban Eytecpatl, y eran tres años; y de este ultimamente pasaban á el Poniente, ó quatro Casas, que llmaban Nahuicalli, y eran quatro años.

   "Fijos ya sobre que desde la Casa primera del Medio dia, hasta la del Poniente, llevaban quatro años, volvian á el uno, que era un Conejo, y sobre quatro que habian corrido, decian cinco: de aquí pasaban á el Oriente, y á el dos le aumentaban quatro, decian seis: á el Septentrion y sobre tres quatro, quatro, contaban ocho. De aqui se volvian á colocar en el signo de Conejo, y sobre cinco que contaban ocho. De aqui se volvian á colocar en el signo de Conejo, y sobre cinco que contaban en el, aumentaban quatro, y decian nueve años: á el seis del Oriente quatro, y decian diez: a el siete del Septentrion quatro, y decian once: y a el ocho del Poniente quatro, y decian doce; y en fin, volviendo á el Medio dia, o Conejo, sobre los nueve aumentaan quatro, y eran trece, primera parte de las quatro que componia la edad de 52. Del signo Catochtli, o Conejo, pasaba á el de Omeacatl, ó el Poniente continuaban trece hasta llegar á el Poniente, ó Nahicalli, que es el signo de las quatro Casas, donde ajustaban las quatro veces trece, que son cincuenta y dos".

   "El mismo órden sigue cada signo.- El ingenioso y sutil artificio de esta Rueda, servia no solo para ordenar el Kalendario Ritual, sino para saber puntualmente los sucesos y cosas acaecidas de inmemorial tiempo, prescribiendo el dia, mes y año, con el siglo en que acontecian y significandola con cifras y figuras mas simbolas de los acontecimientos: pondrele a Vm. á la vista un retrato de dos que tengo visto, el uno que explica la Coronacion del gran Nezahualcoyotl, y el otro la del invicto Chichimeca Nopaltzin; que si tuviere facultades con que gravarlos, haria un buen servicio á sus Paisanos, y si no, se quedaran ahoagdos como los demás que Vm. ha tocado y visto con sus ojos.

  "El año lo componían de diez y ocho meses, y el mes de veinte días, y las seis horas que le sobraban a éste, las ajustaron con el Equinoccio Verno como cien años antes de la venida del Verbo, componendo de ellas de quatro a quatro años un día más´, con lo que quedaban igualados los años civiles y astronomicos, en cuya memoria constuyeron en Cepallán 365 templos, alusivos á 365 dias del año. Dividian asimismo el año en quatro tiempos, en el órden siguiente: Tecpatl, Primavera: Calli, Estio: Tochthli, Otoño; y Acatl, Invierno. Enlazaban los años con Triadecateridas, y otras figuras, con que ajustaban 25 años, que era el Cyclo Solar. A el siglo llamaban Gehuehuetilxtli, que era una vegez, ociento y quatro años. Dividianlo en dos mitades, y cada una se componia de 52 años, a la que llamaban Xiultlapile: union o lugadura de los años: porque fenecidos los 52, volvian á contar de nuevo".

  Mas claro lo podemos ver ahora, en esta Rueda del Tiempo que es la cuenta de un Siglo, compuesto de 52 años.

   En esta veintena podemos ver claramente la posición de cada uno de los símbolos que van matemáticamente ordenados de forma 1-4-1-4-1-4-1-4, ubicamos en esta imagen los relacionados al mes (o día, según el caso) Tecpatl o Pedernal, asociado al Norte y al color Rojo, también con la Primavera. El Calli o Casa, asociado al Poniente y al color Amarillo, también con el Verano. El Tochtli o Conejo, asociado al Sur, el color Azul y el Otoño. El Acatl o Caña, asociado al Oriente, el color Verde y el Invierno.

   Vendrían luego las ideas de la Ilustración y de la Cosmogonía Azteca, pasaríamos a una concepción del Cosmos que condenó en el siglo XVI la Teoría Heliocéntrica de Nicolás Copérnico y Galileo Galillei.

   Y la Rueda del Tiempo tomaría otros matices, se invertiría su sentido, como el de las manecillas del reloj, y la precisión calendárica buscaría una acomodo de misas y actos litúrgicos.





   Ya para finalizar el siglo XIX, la medida del tiempo se llevaba en el bolsillo, pero siguió siendo redonda.

   Esta era la manera de calendarizar el tiempo entre los mayas, según lo interpretó fray Diego de Landa.

   Este es un Calendario Maya que se encuentra en la zona arqueológica de Yaxchilán, Chiapas.

   Esta es una moderna Rueda del Tiempo, basada en el Calendario Maya, se construyó en Tulúm para conmemorar el principio de una Nueva Era.

Otro calendario maya en Yaxchilán.

Fuente:

Granados y Gálvez, José Joaquín. Tardes Americanas. Nueva Imprenta Martiense. México, 1778. pp. 36-75

Si el tema de las Tardes Americanas te interesa, el Colegio de Michoacán tiene un interesante artículo al respecto, lo puedes ver aquí.

sábado, 1 de junio de 2013

1960: Folleto del Hotel de las Américas, Acapulco.

    Otra de las joyas de la publicidad pasada que encuentro es este folleto del Hotel las Américas en Acapulco, cuando lanzaban el novedoso concepto del "bungalow". Este hotel formaba parte de una cadena que incluía al ya mítico Hotel del Prado en la ciudad de México que tuviera trágico final cuando el terremoto de 1985. Otro de los hoteles de renombre de la época era el Hacienda Vista Hermosa en Tequesquitengo que era parte de la cadena.

 El paraíso tropical de Acapulco está a solo 70 minutos de la ciudad de México en los lujosos aviones Douglas DC-3 de Aeronaves de México.

  La forma económica, confortable, rápida y sencilla para ir a Acapulco, durante todo el año, es a bordo de los lujosos aviones Douglas DC-3 de Aeronaves de México. Tres vuelos regulares son operados diariamente, con vuelos extras en las ocasiones que el tráfico lo demande.

  Aquellas personas que prefeira viajar en automóvil, la carretera les conducirá a través de Cuernavaca, Taxco y Chilpancingo, por una interesane y pintoresca ruta. El Hotel Hacienda Vista Hermosa" es una grata y fiel reminiscencia de los viejos tiempos coloniales, con todo el confort moderno.

  Nuestras oficinas en el Lobby del Hotel del Parado en la Ciudad de México, o su Agente local de Viajes, tendrán mucho gusto en dar a usted, toda clase de informes.

  Vista de la preciosa alberca de agua de mar que constantemente es bombeada desde el Pacífico, a 95 metros del nivel del mar.

  En la cumbre de la tropical y hermosa Península de Las Playas, se encuentra el Hotel de las Américas, cómodo e inmenso balcón por el que Acapulco se asoma al Océano Pacífico. las brisas marinas suavizan su temperatura, haciendo que los huéspedes disfruten ampliamente de todas las comodidades en que abunda este gran centro turístico.

  Descanso, tranquilidad, diversión y todo placer vacacionista se encuentra en el Hotel de las Américas, de Acapulco. Quien vive en él, encuentra satisfechos los anhelos y propósitos placenteros que le han llevado a Acapulco, joyel tropical de las costas mexicanas. Su promedio de temperatura de 28 grados centígrados, significa para el visitante la seguridad de una estancia placentera.

A 5 minutos del Hotel, las mundialmente famosas Playas de Caleta y Caletilla, otros tantos tesoros de Acapulco.

Acapulco pintoresco, el lugar de recreo más famoso de México, agradable y encantador durante todo el año.

  Acapulco fue, durante los tiempos coloniales, el único puerto que unía América con Asia, y que era meta de las flotas comerciales que partían de China y las Filipinas. En las épocas moderna y contemporánea, su falta de comunicaciones le hizo permanecer olvidado, hasta el año de 1927, durante el cual se construyó la moderna carretera, que lo une con la ciudad de México. A partir de aquel año, el bello puerto del Pacífico, empezó a ganar fama de lugar paradisíaco y, hoy, gracias al esfuerzo de sus habitantes y debido ante todo al impulso de prominentes hombres de empresa en sus hermosas costas se ha levantado una ciudad moderna, en la que se puede gozar de todos los adelantos de la civilización, con hoteles que son palacios de encanto, como el famoso Hotel de las Américas.

  El Hotel de las Américas se encuentra en uno de los más privilegiados lugares de acapulco, "La Bocana", que es el nombre de su centro nocturno, está situada en una terraza que permite a todos sus ocupantes presenciar la hermosa panorámica de la bahía acapulqueña, teniendo en lo alto el cielo tachonado de estrellas del mar de Balboa.

  Los huéspedes del Hotel cenan y gozan de la música y disfrutan de las diversiones que proporcionan los notables artistas que allí actúan, sin ningún cargo adicional, por este concepto.

  Cada bungalow tiene su terraza privada desde la cual se ven maravillosos paisajes tropicales. La tranquilidad, independencia y confort que ofrecen estos bungalows los hacen ser favoritos de los vacacionistas. Además, el Hotel proporciona un eficiente servicio de alimentos no solamente en su excelente Restaurant "La Bocana" sino también en los bungalows.




   Y en los sesentas, para el año de las Olimpiadas, 1968, esta era la forma en que el Hotel Reforma se anunciaba. Cuando era parte de la cadena de los Hoteles Intercontinental.

     El Hotel Reforma era administrado por uno de los precursores del turismo organizado en México, James Dubín que junto a su agencia Mexico Travel Advisors ofrecían los servicios terrestres al turismo internacional que llegaba a conocer, entre otras cosas, la ciudad de México, Taxco, Acapulco y Tehuacán en el estado de Puebla.

   Por la noche, fuera de la visita a la plaza Garibaldi, que era uno de los grandes atractivos de la ciudad, estaba la visita al mejor restaurante, el del Lago en donde se cenaba regiamente y se bailaba debido a que, era la época en que una orquesta amenizaba el lugar.

   Y si te preguntas de precios en la década de los sesenta, pues aquí tienes un anuncio del Hotel Playa de Hornos en Acapulco, junto a la playa del mismo nombre, su precio era de 140 pesos la noche en ocupación doble. Tiempos en los que aun no se implementaba el IVA.