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viernes, 6 de diciembre de 2019

La imagen "tocada" de la Virgen de Guadalupe en la catedral de Zamora, Michoacán

   A Zamora fui, no tanto por conocer la ciudad sino por consultar la biblioteca del Colegio de Michoacán, fui a ver específicamente una tesis de maestría que trata sobre uno de los pueblos de indios que hubo en Salamanca y el culto que tenían a la imagen de Cristo conocida como El Señor del Hospital; la visita fue de entrada por salida, específicamente a ver el la tesis mencionada y con el poco tiempo que me quedó di una vuelta más bien rápida, por el centro de la población.

   Entré primero al templo que más llama la atención, el Santuario Diocesano de Guadalupe, obra monumental de la que dí cuenta hace unos meses, lo puedes ver aquí. Luego entré en otro templo, mejor dicho en la Catedral de la Inmaculada Concepción de interesante estilo neoclásico.

   Tomé varias fotografías, sin faltar la ya tradicional de la cúpula y de algunos detalles que me llamaron la atención. Otra de las tomas que suelo hacer es al altar que regularmente hay en todos los templos dedicado a Nuestra Señora de Guadalupe y ahora que reviso las fotografías me doy cuenta de que la pintura que ahí existe es del tipo Tocada.

   Si no te es muy familiar el término de "tocada", eso quiere decir que hubo una ceremonia especial, en la Basílica de Guadalupe en México, esa que ahora se llama oficialmente Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe, la cual consistía en colocar la pintura frente al ayate, es decir a la imagen original, había rezos, muchas velas, seguramente se incenciaba y todo un ceremonial barroco propio de la época, luego se escribía la autentificación de que había sido "Tocada del Original", y justo es lo que noto en la imagen que se conserva en la catedral de Zamora.

   Quizá es una obra del Alcibar, pintor que era un excelente copista de la venerada imagen de Guadalupe, el tenía a bien firmar su obra, pero, como lo comenté, esta ida a Zamora fue de unas horas solamente y hasta ahora me doy cuenta del detalle.







jueves, 25 de julio de 2019

La catedral de Nuestra Señora de la Asunción en Oaxaca

  Dos cosas sorprenden en Oaxaca, una es su característica cantera verde, que, en estos días de lluvia, al mojarse el verde asciende en tonalidad, volviéndose un verde de singular belleza; la otra cosa es la proporción que los alarifes usaron para hacer los edificios sólidos, a sabiendas de los continuos temblores, de ahí que sean bajos y robustos.

   Tal es el caso de la Catedral de la Diócesis de Antequera, dedicada a la virgen María, bajo el nombre de Nuestra Señora de la Asunción. La construcción se llevó muchos años, fue fundada en 1535, a partir de una compleja distribución que, ante el desconocimiento del territorio dos décadas antes descubierto se fue creando. Ahora que estamos en el V Centenario del "descubrimiento" de México, será bueno saber que:

  El 24 de enero de 1524 mediante la Bula Sacri Apostolatus Ministerio el Papa León X erigió el obispado llamado “Carolense” en honor de Carlos V y eligió al fraile dominico Julián Garcés como Obispo teniendo como sede la ciudad de Santa María de los Remedios en la Isla de Yucatán, pero al no existir poblaciones ni iglesias quedó sin efecto. Un año más tarde, el 13 de octubre de 1525, el Papa Clemente VII expidió la Bula pontificia Devotionis Tuae Probata Sinceritas. Translatio sedis episcopalis in oppidum Tenuxtitilan approbatur (La probada sinceridad de tu devoción), por la cual se aprueba el traslado del obispado de Yucatán a Tenochtitlan. (Wikipedia.)

   Para 1527 se crea una nueva diócesis, la de Tlaxcala, sufragánea de la Catedral de Sevilla. Pocos años después, en 1535 es creada la diócesis de Antequera, como desprendimiento de la de Tlaxcala; de ella, la de Antequera Oaxaca, surgirán al paso del tiempo, distintas diócesis: "Chiapas (1539), la diócesis de Veracruz (1863), la Diócesis de Tehuantepec (1891), la diócesis Mixteca (1902), la Diócesis de Tehuacán (1962), la prelatura de Territorial de Huautla (1972) y la Diócesis de Puerto Escondido (2003)" (Wikipedia.)

   Volviendo a los detalles de la portada, la cual fue concluida hasta 1752, luego de diez años de trabajar en ella, vemos en la parte central este tablero con la escena de la Asunción de María.

  Más arriba dos ángeles abren las cortinas del dosel en donde está una Custodia.


  En el siguiente cuerpo, como remate, vemos al Espíritu Santo, rodeado por Querubines.

  En el primer cuerpo de la calle izquierda vemos la escultura de San Pedro, pilar de la Iglesia, lo reconocemos por su atributo: las llaves.

 Al mismo nivel, en la calle derecha vemos a San Pablo, con su espada.

   En el segundo cuerpo de la calle izquierda aparece Señor San José.

  Mismo cuerpo, segundo, en la calle de la derecha está un santo del que poco conocemos, para mí es la primera vez que oigo de él: San Pedro Arbués, agustino, español del siglo XV, su festividad es el 17 de septiembre y es el abogado o patrono de: los enfermos de gripe, de los que padecen enfermedades de las anginas y respiratorias, de las madres solteras e hijos de madres solteras. (Para ver más de este santo aquí.)

  El Apóstol Santiago a la izquierda, en el tercer cuerpo.

   San Juan Nepomuceno a la derecha, tercer cuerpo, segunda calle.

   Segunda calle, lado izquierdo, tenemos el tablero con San Jerónimo.

  Misma altura, calle derecha, aparece el santo francés del siglo IV, San Marcial, uno de los santos patronos de Antequera de Oaxaca. Su fiesta es el 30 de Junio.

  Tercer cuerpo, segunda calle, lado izquierdo, San Miguel Arcángel.

  Tercer cuerpo, segunda calle, lado derecho, San Gabriel Arcángel.

   Santa Rosa de Lima aparece en la parte alta de la puerta lateral, lado de la epístola. Es el lado sur.




   En la parte trasera, como marcaba la tradición, se localiza la Estampa.


lunes, 6 de mayo de 2019

Algo del barroco en la ciudad de México y el tesoro de su Catedral

 Esta vez haremos dos reseñas, una de modo gráfico, en la que veremos apenas una pequeña muestra del mucho barroco que sobrevive en el centro histórico de la ciudad de México. Ahí aparece detalles de portadas de templos, conventos y casas que nos dicen de la habilidad que había en los canteros de la ciudad. La otra es una relación elaborada en 1863 luego de la implementación de las Leyes de Reforma.

Relación de las alhajas que poseía la Santa Iglesia Metropolitana.

   La santa iglesia Catedral de México poseía las siguientes piezas de oro y plata: una custodia grande en que se sacaba al Divinísimo Sacramento en la procesión del día de Corpus; de vara y ochava de alto; su peso ochenta y ocho marcos de oro: su frente se hallaba cubierto de 5,872 diamantes, y su reverso de 2,653 esmeraldas, 544 rubíes, 106 ametistas y 28 zafiros. Su valor era de 150,000 pesos. (1)

   La custodia de los domingos de Minerva (que es el tercero de cada mes) tenía 3,400 diamantes, 1,400 esmeraldas y 850 perlas. El copón grande en que se depositaba al Santísimo Sacramento, tenía diez y ocho marcos de oro, con 1,676 diamantes: el cáliz pesaba diez y medio marcos de oro; tenia 122 diamantes, 143 esmeraldas, y 132 rubíes.

   Además de esto, había veinte cálices de oro adornados algunos con diamantes y piedras preciosas, y seis platillos de oro con sus vinajeras y campanillas. El servicio de plata era muy abundante, pues había dos juegos de hacheros, compuestos de seis piezas cada uno, seis ramilletes de vara y media cada uno, con sus jarras del mismo tamaño; multitud de idem más chicos, catorce incensarios, cuatro navetas, doce blandones de dos y media varas cada uno; seis idem de vara y media, seis docenas de cálices y vinajeras, multitud de candeleros de una y de media vara, seis docenas id. de media vara y dos de idem idem para tercerillas. Había aún más: tres estatuas de plata, un sagrario muy grande perfectamente cincelado, cuatro sahumadores de dos varas de alto cada uno, diez candiles de dos varas con veinticuatro albortantes cada uno, diez cruces altas, seis ciriales, una cruz adornada de piedras preciosas, con su peana y pequeño frontal de lo mismo, otra de filigrana, tres docenas de atriles, dos palabreros y seis portapaces. En las naves del templo se hallaban distribuidos veinte candiles de plata. Las imágenes que había de la Purísima Concepción y de la Asunción de María Santísima, eran de plata. (2) 

   Muchas de las alhajas referidas, así como paramentos sagrados, fueran de donación particular del emperador Carlos V, y otros, de varios particulares, y otros comprados por cuenta de la misma iglesia.

   El valor de las alhajas con que se adornaba el presbiterio de esta santa iglesia, inclusas las dos imágenes referidas, ascendía á la cantidad de 800,000 pesos. El número de fincas que poseía, incluyendo las de las corporaciones que le son anexas, consistía en las siguientes:

Padres capellanes del coro, 1 finca valuada en 2,000 pesos
Ramo de aniversarios, 19 fincas valuadas en 170,200 pesos
Ramo do fábrica, 33 fincas valuadas en 380,716 pesos
Juzgado de capellanías, 15 fincas valuadas en 41,774 pesos
Arzobispado, 1 finca valuada en 831 pesos
Cofradía del Santísimo Sacramento, 26 fincas valuadas en 320,828 pesos
Cuerpo do plateros, 12 fincas valuadas en  124,000 pesos
Total: 107 fincas valuadas en 1’040,349 pesos

   A principios del año de 1861, y varias veces después, fueron extraídas de orden del gobierno constitucional, varias piezas de oro y plata, así como alguna cantidad de dinero de esta santa iglesia. (3) 

Notas:

1.- Según los periódicos del año de 1861, cuando se extrajeron en ese año las alhajas de esta santa iglesia, la custodia principal fui entre ellas, y á poco tiempo, según los mismos periódicos, fue rescatada por la Sra. Barrón, en la cantidad de 72,000 pesos.
2.- La imagen de Nuestra Señora de los Remedios se escapó de las garras de los constitucionalistas, gracias a que se ocultó oportunamente.
3.- En 6 de Enero de 1861, el gobierno de Juárez mandó sacar del Montepío un depósito de 19,000 pesos, pertenecientes á esta santa iglesia Catedral.



























Fuente:

Alfaro Piña, Luis. Relación descriptiva. Tipografía de Villanueva, México, 1863. pp. 14-15