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domingo, 23 de diciembre de 2018

La mojonera que marca la frontera entre México y los Estados Unidos

  Es sorprendente ver, en fotos antiguas, el entorno a la frontera de México con Estados Unidos, se ven lugares a campo abierto, o en rancherías en las que una mojonera marcaba el límite entre uno y otro país. en plena era porfiriana se hizo el marcaje de los límites fronterizos, se determinó colocar 250 mojones, algunos de ellos conocidos como monumentos, hechos, los que esta denominación tenían, en mármol. No era el caso de todos, otros eran de mampostería y unos más de fierro.

   Los monumentos de la línea divisoria entre México y los Estados Unidos, al Oeste de El Paso, hasta el Océano Pacífico, se restablecieron en los años de 1892 á 1894, por las Comisiones nombradas al efecto, por los respectivos Gobiernos, habiéndome cabido la grande honra de que se me encargara de la Comisión Mexicana, como Ingeniero en Jefe de la misma.

   Siete años han pasado desde que las Comisiones estuvieron sobre el terreno, y desde entonces no ha llegado á mi conocimiento que se haya presentado absolutamente cuestión alguna de límites, en esa parte, de las que anteriormente se presentaban con frecuencia. Las poblaciones que entonces existían en los respectivos territorios, continúan en armonía no interrumpida. Las nuevas que se establecen, en lugares entonces desiertos, como sucede en las inmediaciones de La Morita y Bisbee, en Sonora y Arizona, encuentran ya una línea perfectamente definida, marcada por los monumentos, y á uno y otro lado se forman poblaciones, sin que jamás ocurran las dudas y cuestiones que antes se presentaban.

   Lo anterior tiene por objeto indicar la importancia práctica de la obra que realizaron las Comisiones, y ella redunda, principalmente, en honra del Señor General Díaz, bajo cuyos auspicios se principió y concluyó el trabajo; de su infatigable Ministro de Fomento en aquella época, Señor Ingeniero Don Manuel Fernández Leal; y de la ilustración de su actual Ministro, Señor Ingeniero Don Leandro Fernández, quien ha dispuesto la publicación de los trabajos de la Comisión Mexicana, como se hace en el presente informe, con sus correspondientes anexos, y dos volúmenes más que, por separado, contienen los planos de la línea divisoria, y las vistas de los 258 monumentos colocados y restablecidos desde El Paso hasta el Pacífico.
Nueva York, Agosto 16 de 1891. Jacobo Blanco.

   Las marcas originales de la línea divisoria se hicieron originalmente acumulando piedras, luego se establecieron los primeros 52 monumentos, entre 1849-1857; se formaría luego otra Comisión binacional, entre 1891-1894 en la que se colocarían los 258... pero hay más, pues a medida que las poblaciones fronterizas crecían, hubo la necesidad de colocar más de ellos para dejar bien definido el territorio que correspondía a cada lado, llegando a un total de 276 mojoneras. 

  Los primeros 52 monumentos se identificaban con números romanos, iniciaban en Tijuana y terminaban en Ciudad Juárez, cuando se crea la segunda Comisión, se marcan en números arábigos partiendo en sentido inverso, de ahí que en las imágenes veamos diferentes tipos de mojón o monumento.


   Este que es el monumento 255, al finalizar el siglo XIX se veía totalmente despoblado... en la última imagen que aparece aquí, verás lo que es actualmente.





  Estas imágenes, de la Agencia EFE, corresponden a la nota de la exposición fotográfica que mostró los mencionados monumentos. 

















Fuente:

Memoria de la Sección Mexicana de la Comisión Internacional de Límites entre México y los Estados Unidos que restableció los monumentos de El Paso al Pacífico, bajo la dirección por parte de México, del ingeniero Jacobo Blanco, jefe de la Comisión mexicana, Nueva York, 1901.

jueves, 12 de mayo de 2016

Ensenada, Topolobampo y Santa Rosalía en 1897

 Seguimos en la búsqueda de más imágenes de época... época porfiriana, ahora nos vamos a la provincia, pues por allá también hubo producción, si no tantas como las de la ciudad de México, si algunas de las poblaciones que en aquellos tiempos recibieron impulso, una de ellas por ser la más cercana a la frontera con San Diego (Tijuana aun no comenzaba), otra por ser concesión para la explotación del cobre a inversionistas franceses: Santa Rosalía. Y una concesión más, Topolobampo, próxima a lo que luego fue Los Mochis.

  "A principio de 1873 se descubrió oro en el sitio denominado Japa, 50 kilómetros al este de Real del Castillo; ello provocó un desplazamiento de varios de sus habitantes hacia dicho punto y de personas de origen mexicano procedentes de la Alta California. El 15 de mayo de 1882 se dice la fecha oficial de la fundación de Ensenada, por decreto del Presidente Don Porfirio Díaz declara que la cabecera del partido norte de Baja California pasa del Real del Castillo a Ensenada de Todos Santos. Ante el creciente auge del Territorio de la Baja California, por decreto presidencial del general Díaz, de 14 de diciembre de 1887, la península se dividió en dos distritos: Sur y Norte, y Ensenada fue designada cabecera de este último. En 1915 Ensenada deja de ser cabecera de distrito para ser trasladada a Mexicali.

  "Veinte años más tarde, el señor Ruiz traspasó la propiedad a su yerno Francisco Xavier Gastélum. Después de sucesivos traspasos y ventas, el 17 de marzo de 1887, el terreno quedó en poder de la Compañía Internacional de México. Posteriormente, la señora María Amparo Ruiz de Burton, nieta de Don José Manuel Ruiz, entabló un litigio en contra de la compañía demandando la propiedad del terreno. El juicio fue prolongado y obtuvo celebridad internacional. Al final del mismo, la señora María Amparo Ruiz perdió el litigio." (Tomado de Wikipedia.)


  "En 1872 Albert Owen fue invitado por el general William Jackson Palmer a unirse en su expedición por la costa del Pacífico de Sinaloa, Jalisco y Sonora. Owen pasó once meses viajando en caballo y en septiembre de 1873 descubrió y reportó la gran Bahía de Topolobampo. El 20 de mayo de 1873 introdujo su primer proyecto en la convención de gobernadores de Atlanta. Desde 1874 a 1879 Owen fue al Comité del Senado para pedir un análisis del terreno para su ferrocarril que pasaba por Texas y México. El General Ulysses S.Grant quedó atraído por la idea que decidió ordenar una revisión de la Bahía de Topolobampo. El informe del proyecto fue presentado en una publicación de sesenta y ocho hojas. En 1876 Owen estaba con la Wheeler Survey para estudiar las montañas de Colorado.

   "En 1879 el Presidente Porfirio Díaz y Matías Romero Avendaño le pidieron a Owen que preparará planes de armar una compañía para drenar el Valle de México, proyecto conocido por El Canal de Texcoco y Huehuetoca. La publicación del canal fue publicado en español por el gabinete mexicano. En el año de 1880 el presidente de México, el General Manuel González, le dio a Owen una concesión de 2,000 millas de ferrocarril y un subsidio de $16, 000, 000 para construir el Ferrocarril Chihuahua al Pacífico con la ayuda de Frederick O. Prince, General Butler, General Ulysses S. Grant Wendell Phillips, E. A. Buck y otros. La construcción comenzó el en febrero de 1885. En el año de 1885 Owen sugirió una colonia cooperativa en Sinaloa, descrita en una publicación de doscientas hojas “Integral Co-operation” publicado por John W Lovell.

   "The Credit Foncier Company, se encargaba de distribuir o proporcionar todo lo que la gente necesitaba como comida, educación, ropa; una idea de participación cooperativa y equitativa. Los primeros colonos llegaron en el año de 1886. El punto de este proyecto era construir una ciudad que fuera el punto de partida y base comercial, esta se llamaría Pacific City. Esa población, muchos años después, a finales del siglo XX, se convirtió en la ciudad de Topolobampo.

  "Durante este proyecto se enfrentaron con bastantes problemas así como la escasez de agua, para lo cual construyeron el canal los Tastes, y de comida, estos salieron por la falta de planeación. Otro problema que enfrentaron era el pago de los servicios ya que todos recibían el mismo pago, desde el albañil hasta el médico. Para solucionar este problema Owen trató de conseguir apoyo financiero por parte de Estados Unidos, pero no recibió nada por parte de su país ya que se estaban enfrentando a las consecuencias de su Guerra de Secesión. Esta falta de dinero fue lo que hizo fracasar su proyecto en el año de 1896, pero las divisiones que se dieron entre los miembros del equipo dieron lugar a la fundación de Los Mochis. (Tomado de Wikipedia.)

  "En 1868 un cargamento a nombre de alguien llamado José Rosas Villavicencio (cuya existencia es polémica para historiadores posteriores) llegó a Guaymas, era un extraño mineral verdoso que abundaba en una zona despoblada en la costa opuesta del Mar de Cortés, tras ser analizada en un laboratorio se descubren que son menas de cobre de muy alta pureza; la noticia de un yacimiento atrajo la atención de unos caballeros de origen Alemán, llamados Blumhart y Julio Muller, que rápidamente contactaron con este Villavicencio que los acompañara en una expedición y certificaron la abundancia del mineral en la región de Santa Rosalía, estos volvieron a Europa para pedir financiación a la Casa Rothschild, estableciendo inicialmente la compañía Eiseman y Valle en 1873, con sede en Guaymas con la intención de explotar los yacimientos.

  "En 1879 la baja mundial del precio del cobre y técnica rudimentarias de explotación provoca la quiebre de la compañía; el entonces presidente de México, Porfirio Díaz, otorgó una nueva concesión a una compañía francesa con la intención de restaurar relaciones diplomáticas con Francia, rotas desde la muerte de Maximiliano de Habsburgo; esta compró la anterior compañía con un millón de pesos oro y firmó un contrato con el presidente Díaz el 1 de julio de 1885 para fundar una colonia minera con todo lo necesario: campamentos, casas, talleres, laboratorios, ferrocarril y acueductos; con el nombre de Compagnie du Boleo y la colonia Santa Rosalía.

   "La concesión minera era de las extensas del Porfiriato, llamado Distrito Minero Santa Águeda que abarcaba desde Santa Rosalía hasta Mulegé; Mandaron traer a los geólogos Cumenege de la empresa Río Tinto (Casa Rothschild) los ingenieros Fluchs y La Bougliese, profesores de la escuela de Minas de París, elaboraron un informe en torno al estado real que guardan los minerales; la comisión reportó que había ahí 900 mil toneladas de mineral (una variedad de reciente descubrimiento, Boleítas) cobre de ley, en optimas condiciones de para ser fundido y calcularon el tiempo que iban a explotarlos: 50 años. A la compañía se le exentaba impuestos de aduana de sus embarcaciones por el mismo periodo de tiempo.

  "La Compagnie du Boleo se encontraba bajo la Dirección General de Charles Laforgue, este señor dictaba las órdenes desde París, Francia; a Santa Rosalía al norteamericano William W. Rose, quien en ese tiempo ostentaba el nombramiento de Director Local. La iglesia del lugar, Santa Bárbara, fue (presuntamente) diseñada en el año de 1884 por el ingeniero francés Gustavo Eiffel, el mismo que construyó la torre homónima, y construida el año de 1887, fue mostrada en la Exposición Universal de París en 1889 como prototipo destinado a las posesiones francesas en África. Laforgue le compró esta iglesia la cual tiene el mismo estilo del Palacio de Hierro en Veracruz, otra obra de Eiffel, que también estaba en la misma exposición". (Tomado de Wikipedia.)

 Nota: Todas las fotografías vienen del libro: Memoria presentada al Congreso de la Unión por el Secretario de Estado y Despacho de Fomento, Colonización e Industria de la República Mexicana. Secretaría de Fomento. México, 1897.


jueves, 10 de octubre de 2013

El delta del Colorado: las mareas extremas. Baja California.

  Leo en Wikipedia que: "la marea es el cambio periódico del nivel del mar producido, principalmente, por las fuerzas gravitacionales que ejercen la Luna y el Sol sobre la Tierra. Otros fenómenos ocasionales, como los vientos, las lluvias, el desborde de ríos y los tsunamis provocan variaciones del nivel del mar, también ocasionales, pero no pueden ser calificados de mareas", y esto me trae el recuerdo de haber experimentado y, sobre todo, haber quedado impactado al ver el desarrollo de una marea extrema. Pero vamos por partes. Las fotos que ahora incluyo las tomé de varios sitos, las blanco y negro vienen del libro de Cannon sobre la Península de Baja California, las de Google Earth son evidentes, las otras vienen de distintos sitios de la red. Y esto que estamos viendo ahora es el delta del río Colorado cuando desemboca en el Golfo de California o Mar de Cortés. La foto es de los años sesenta del siglo XX, en la actualidad ese delta ha variado un poco, según lo vemos en las fotos satelitales.

  Resulta que, en la primera oportunidad que tuve para recorrer la Península de Baja California tenía una gran intriga, digamos que, el objetivo era llegar a la zona de los Cactus Gigantes, para ver el lugar de donde sacaron aquel cardón en 1992 para servir como imagen de México en la Exposición Universal de Sevilla. El punto más próximo era San Felipe, Baja California, al sur de Mexicali y al este de Ensenada. Así que estando en Ensenada averigüé si había servicio de transporte a San Felipe, sin necesidad de ir más al note y sí, efectivamente, lo había, me empeciné en tener el asiento número 4 para poder observar mejor el camino, fue un pleito con la boletera, que no me quiso asignar ese asiento pero, estando a bordo de la unidad, el problema quedó resuelto pues yo era el único pasajero en todo el autobús.

  No recuerdo cuanto tiempo duró el viaje, tal vez 4 o 5 horas, lo que sí recuerdo muy bien es el cambio dramático, drástico, que de pronto se da en el camino pues se va cruzando al principio, digamos que la primera mitad del recorrido la Sierra de San Pedro Mártir, no recuerdo haber visto propiamente bosque pero si pintos, tal vez madroños, algo de verde y, de pronto, comienza el desierto que, a medida que íbamos descendiendo de la sierra la aridez se hacía mayor. Llegamos a un entronque, hacia el norte Mexicali, al sur San Felipe.

   Estando en San Felipe y ubicándome en un hotel de precio moderado, salí a recorrer el malecón. Estando muy cerca de la frontera comenzamos a ver esa integración entre una y otra cultura, en una forma de comunicación que igual da decir cosas en inglés mezcladas con español o viceversa, al final todo se entiende. Lo primero que llama mi atención es la cantidad de cohetes que se venden allí, todo del tipo "Made in China", luego me entero de que, como en Estados Unidos eso está prohibido, acá, cuando vienen los turistas de "allá" pueden tronar cuetes a discreción. Me siento en uno de los muchos changarros o chiringuitos que hay a lo largo del malecón y como, claro es, mariscos. El mar tiene un color no tan intenso como más al sur de la península, pero los contrastes son bellos, el desierto que se mete en el mar.

   Decido ir a tomar una siesta luego de caminar a lo largo del malecón y de regreso, fueron dos horas, tal vez tres, las que reposé, salí para informarme la manera en que podría llegar al Valle de los Gigantes, y al llegar al malecón no creí lo que estaba viendo en ese momento. Apenas hacía unas horas la orilla del mar estaba a pocos metros del malecón, ahora se encontraba a medio kilómetro de distancia o tal vez más. Veía camionetas metidas, arrastrando lanchas en lo que poco antes estaba cubierto de agua ¿qué es esto? pregunté. Es la marea baja. Me respondieron.

  Salía de sobra preguntarme si esto era posible pues lo estaba viendo, un mar que se recorre, luego de varias horas un kilómetro, dejando una gigantesca playa que permite caminar y rodar en ella. Eso que veía parecía increíble, no encontraba explicación pero salía de más cualquier duda que pudiera tener, la muestra estaba allí frente de mi. El día concluyó con tranquilidad, me retiré a dormir. Y, a la mañana siguiente.

   Pues a la mañana siguiente volví a ver la orilla del mar en el mismo sitio a donde estaba el día anterior, a pocos metros del malecón. Extraordinario, simplemente extraordinario, me dije y ese día me dediqué a vagar toda la mañana por el pueblo de San Felipe pues me enteré que para llegar al Valle de los Gigantes la única posibilidad era en cuatrimoto, y a mi esas aventuras la verdad, nada me gustan, menos aun a mi espalda, así que abortada la idea, compré el tradicional six playero de cervezas y me tiré "a la orilla del mar" pues, otra de las características del lugar es que no hay olas, y no quiere decir que no las hay. Pasada la ingesta de cervezas quedé dormido, siempre con la romántica idea de "a la orilla del mar".

   Serían cuarenta minutos o una hora de placentero sueño en la playa cuando desperté y, hasta donde recordaba perfectamente, yo me tiré "a la orilla del mar" y quedé dormido, pues bien, ahora la orilla del mar estaba allá, allá quiere decir como a 300 o más metros de donde estaba originalmente. Luego, ante tanto interrogatorio que hice del ¿por qué pasa esto? me enteré de que el fenómeno es conocido como Extreme Ties, es decir, las mareas extremas y es cosa normal en ese punto norte del mar de Cortés.

   Y luego, ya con calma, averiguando sobre esta peculiar característica me entero que son pocos los puntos en el planeta en donde esto sucede, además de el mar de Cortés, también por la Península Arábiga sucede y en la costa norte de España, en el mar Cantábrico. Seguramente habrá otros puntos en donde ocurren cosas similares, eso no lo sé, lo que si te puedo asegurar es que, el día que veas esto te quedarás con una gran, enorme interrogante del por qué suceden estas cosas en este nuestro planeta y lo poco que de ello sabemos o nos hemos preocupado por aprender. Las siguientes don fotografías satelitales del delta del Colorado.






 Y esta es la playa del malecón, notarás, por la luz solar, que la toma fue hecha por la tarde y verás hacia la izquierda hasta donde ha bajado la marea, a medida que oscurezca, el mar se alejará más.

  Y esta es la misma playa durante el día, claro es que la toma se hizo en Semana Santa, cuando la marea humana invade las playas de San Felipe, en Baja California.

Nota: Agradezco a todos los que sin saberlo me periten usar sus fotos. De ese sitio no tengo fotos propias, pues cuando lo visité era el tiempo en que no solía usar cámara fotográfica.