viernes, 27 de septiembre de 2013

La Hacienda de Mezquite Gordo en Romita, Guanajuato.

   Llegamos a un punto en el Bajío que, por su ubicación geográfica en ocasiones no lo consideramos como parte de esta región pero, para no causar confusiones aclaro muy bien lo que quiero decir. Creo que estamos tan habituados a las carreteras actuales, especialmente a las de doble carril que hay en el estado de Guanajuato que creemos que luego de Irapuato sigue Silao y después León. No consideramos que, entre Silao y León está Romita. Lugar que, para sorpresa de muchos, llego a ser otra de las zonas de riqueza del Bajío colonial por la razón de que, además de su muy fértil tierra, este era el valle más cercano a Guanajuato, la segunda ciudad de mayor importancia de la Nueva España y la que consumía enormes cantidades de granos, tanto para los humanos como para las bestias, que eran miles.

   Romita durante mucho tiempo estaba integrada territorialmente a Silao, originalmente se conocía la región como Los Llanos de Silao. Luego se desprendería como municipalidad pues llegó a tener la importancia económica y número de habitantes para constituirse como tal.

   Al llegar a este sitio, tomando la carretera estatal que va de Romita a Cuerámaro, luego de unos quince minutos vemos el anuncio de un balneario próximo, se trata de lo que fuera la Hacienda de Mezquite Gordo. Al ver la enormidad desde la carretera bien podemos imaginar el poderío que tuvo en sus años de esplendor, esplendor que fue, al igual que en todas las haciendas del Bajío, durante los años dorados del porfiriato, es decir, la última década del siglo XIX y los primeros años del XX.

   Al ver la magnífica construcción, es decir, al imaginar como fue en sus tiempos de esplendor esta construcción que ahora está en ruinas nos asalta la pregunta de siempre ¿cómo es posible? 

   Ahora, luego de haber conocido una buena cantidad de haciendas y haber prácticamente varios libros que nos hablan de la grandeza de las mismas encontramos una respuesta. La debacle de las haciendas se debió por un lado al abuso de los terratenientes, por el otro a la falta de un plan, por parte del gobierno expropiador de Cárdenas, para que se pudiera desarrollar cabalmente la pequeña propiedad pero, sin afectar las casas grandes de cada hacienda para que estas llegaran a cumplir alguna función en el futuro.

   La función que ahora cumplen estas que fueran magníficas construcciones son, en el mejor de los casos, como bodegas, pero en la realidad sirven de baños, mingitorios o cagaderos, para hablar claro. Es lamentable, es lamentable que piedra por piedra, ladrillo por ladrillo las haciendas hayan envejecido, como enfermos sin remedio y ahora, luego de varias décadas, su restauración se vuelve extremadamente costosa y, creo que, cosa imposible. Cabe bien la definición breve y precisa, se volvieron una herencia perdida.

   Como quiera, para quienes las heredaron tienen un valor, un valor como terrenos que, tarde que temprano serán utilizados para algo, como quiera, la herencia patrimonial colectiva, la de nuestra herencia cultural como pueblo se perdió o está a punto de perderse.

   Me dejo de filosofías y reflexiones y pasamos a la cosa histórica. Ésta, como todas las haciendas en México, tienen un origen que comienza con el primer reparto de tierras que hubo entre los conquistadores, en eso que se llamó Encomiendas. Encomiendas que eran terrenos tan, tan grandes que, al poco se comenzaron a dividir, y se crearon las Estancias, había de dos tipos: las de Ganado Mayor y las de Ganado Menor. Esto no quería decir que fueran a ser ocupadas para levar animales, simplemente se entendía con ese nombre una dimensión determinada de terreno.

   Las estancias, al paso del tiempo se dividirían en Labores, Ranchos y Haciendas. Para adentrarnos un poco en la historia específica de Mezquite Gordo, nos apoyaremos en el estupendo libro de don Isauro Rionda Arreguín, el cual, por cierto, fue reeditado hace pocos meses y, siendo uno de los libros básicos para todo aquel interesado en la historia de México, más aun en la historia de Guanajuato y en la historia de las Haciendas es recomendable que te hagas de uno de esos ejemplares que Ediciones La Rana publicó.

   "Mezquite Gordo se encuentra en el actual municipio de Romita, aunque en toda la etapa colonial y las primeras décadas del XIX estuvo adscrita a Silao. El virrey Luis de Velasco le dio a Lorenzo de Soria un sitio de ganado mayor en los llanos de Silao el 13 de junio de 1563, y al día siguiente le dio a Hernando de Soria, hermano del anterior, también un sitio para ganado mayor "en los llanos de Sialo, en un mezquite donde hay unos cues".

   "Los hermanos Soria el 21 de marzo de 1565 vendieron lo que se les había otorgado a Pedro Muñoz Maese de Roa. Éste vendió a Juan Pérez Quintana, el que el 20 de agosto de 1627 pasó mediante pago en dinero el "sitio del Mezquite Gordo" a Diego Torres, y desde ese momento la vida del Mezquite se une a la de Trejo, por ser de los mismos propietarios, por lo menos hasta fines de la centuria XVII, en que pertenecerá al dueño de la mina de Rayas don Juan Díez de Bracamonte y luego pasará a don Agustín Francisco de Toledo, quien la detentaba entre 1710 y 1711, para volver luego a sus antiguos dueños, los Mariscales de Castilla, pues éstos la tenían en 1792 y siguieron con ella hasta muy entrado el siglo XIX.

   "Pero antes de 1876 ya no era de los descendientes de los mariscales, sino de una señora nombrada Guadalupe del Corral. Después fue propiedad del matrimonio formado por Francisco de Paula Castañeda y Luz Obregón Echeverría, que murió a los 68 años de edad el 26 de abril de 1898, con lo que quedó como único dueño don Francisco cuando la hacienda tenía un valor de $212 433.

   "El suelo fabricó en el casco un buen molino para trigo, mantenía una escuela para los hijos de su peonada y un sacerdote que atendiera la iglesia; montó una fábrica de alcohol, puso teléfono, tramitó una agencia de correos -pues contaba el casco de la hacienda con más de mil habitantes- y hasta hubo un decreto de la legislatura del estado autorizando la construcción de un ferrocarril que partiendo de Silao pasara por la cabecera de Romita y terminara en Manuel Doblado, con la facultad de establecer dos ramales que fuesen a las haciendas de Mezquite Gordo y San Clemente, pero tan útil servicio no se llegó a construir".

   "En los primeros decenios del siglo XX pasó la hacienda a ser propiedad del señor Luis Veyan, de nacionalidad francesa pero residente en México, el que la mantuvo hasta la década de los cuarenta cuando fue afectada por la repartición, y vendió lo que legalmente le quedó". (1)

 Muchos son los personajes que vemos en esto que escribe don Luis Rionda, uno de ellos, el Maese de Roa que, en buena medida, aprovechaba su cercanía con el virrey para que éste le otorgara mercedes de tierras que luego vendía, se sabe de propiedades que tuvo en lo que son actualmente los municipios de Guanajuato, Irapuato y Salamanca, entre otros; vemos, con sorpresa, que Juan Pérez Quintana, Alcalde Mayor de la villa de Salamanca fue propietario también de Mezquite Gordo, como lo fue de la hacienda de Temascatío. Los Mariscales de Castilla fueron propietarios de más de una docena de haciendas en la región, una de ellas la de Tupátaro en Cuerámaro, La Erre en Dolores Hidalgo y Atotonilquillo en Manuel Doblado. Luis Veyan tenía fuertes intereses en México, específicamente en Coahuila, lugar en donde estableció una fábrica de hilados y tejidos de nombre La Constancia.

   Así de intensos han sido los tiempos que han pasado por la Hacienda de Mezquite Gordo en Romita, la cual, definitivamente vale la pena hacerle una visita, recuerda que allí hay un balneario, de ese modo reposarás en tu día de descanso y podrás conocer esta construcción. En otro artículo veremos su templo y la que fue la oficina de correos y telégrafos de la Hacienda.

























Fuente:

Rionda Arreguín, Isauro. Haciendas de Guanajauto. Editorial La Rana. Guanajuato, 2000. pp. 81-85

12 comentarios:

  1. Wow! Cómo siempre, Benjamín, un gusto leerte.
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Así es, las haciendas son lugares que se van perdiendo para siempre...pero no se pierden del todo...en el registro histórico quedarán tus fotografías. Saludos

    ResponderEliminar
  3. Wooow yo soy de mezquite gordo y no me sabia toda esa istoria y es muy interesante

    ResponderEliminar
  4. Ssss buenísimo. No he caminado demasiadas Haciendas pero al leerle me llega esa sensación que luego se experimenta cuando se recorre un lugar, una construcción y cuando se tiene algún dato extra; esa sensación la ubico simplemente como un "embargo de nostalgia". Cuánta gente ahí vivió y murió. Cuántas cosas en el olvido. Saludos nuevamente.

    ResponderEliminar
  5. yo soy orgullosamente de Mezquite Gordo, y se siente bonito cuando vas llegando y ves la hacienda, que aún cuando esta prácticamente en ruinas, aún luce majestuosa

    ResponderEliminar
  6. naci en ese llugar tengo 65 y recuerdo cuando todavia estaba en algunas partes bardeada y sus huertas que cuando salia de la escuela yo y mis conpaneros de escuela nos metiamos a escondidas acortar higos chirimollas uvas y mas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Soy nieto de Margarita Gasca y used quien es?

      Eliminar
  7. Es un orgullo tan solo ser Guanajuatense, y sobre todo ser Romitense. Romita como tal tiene una gran historia, y sus alrededores tienen muchos detalles que no miramos como tal, pero guardan grandes personas, y una transformación histórica a lo que es el día de hoy, lindas joyas como la ex hacienda de Mezquite Gordo. Y que triste aun saber que la gente aun piensa que León, Irapuato y Silao es lo único que esta mapeado en nuestros mapas.. siempre descartando a lindo Romita. Saludos que blog tan mas encantador y lleno de gráficos a todo color. Los invito que vengan y lo vivan.

    ResponderEliminar
  8. Esta Hacienda de Mezquite Gordo al Igual que La Hacienda de Zapotlanejo en el municipio de Juanacatlan, Jalisco pertenecieron a Luis Veyan quien las visitaba con cierta frecuencia hasta antes de 1936; Felicidades por su articulo sobre Mezquite Gordo.

    ResponderEliminar
  9. Mui bonita hacienda lo suige estando i ojala se rrecupere algo

    ResponderEliminar
  10. que bonita hacienda la verdad y pues no se diga el túnel que hay ahí en la hacienda hace años me toco meterme al tunel que hay ahí en la hacienda muy buen blog saludos

    ResponderEliminar
  11. de esa hacienda no fue dueno tambien claudio fuentes

    ResponderEliminar