jueves, 20 de julio de 2017

Lo que fue San Miguel de Allende y lo que es hoy día.

    Actualmente San Miguel de Allende tiene un flujo numeroso de turistas, la oferta de hotelera, de comidas, bebidas y entretenimiento es grande, agreguemos las tiendas de artesanías, y de ropa, además del negocio de bienes raíces hacen un destino turístico de los más importantes de México fuera de los conocidos como "Sol y Playa".

   Fundado en 1542, como San Miguel el Grande, a lo largo de sus 475 años de existencia han ocurrido ahí innumerables acontecimientos, al inicio como escala obligada en el Camino de la Plata, luego como centro de acopio de lana y la consecuente producción textil, siendo lugar de residencia de acaudaladas familias en la época virreinal. El episodio de la Guerra de Independencia es notable, al grado que a mediados del siglo XIX su nombre es cambiado de "el Grande" por el "de Allende".

   Todo esto nos dice de una población de arraigo y prosperidad pero, hay episodios más bien sobríos en su historia, en los que, al leer lo escrito por Pedro González, en 1900 y publicado en 1904 nos da un panorama muy distinto a lo que hoy vemos. San Miguel de Allende, al comenzar el siglo XX era de este modo:

 "Una ciudad decadente, casi en ruinas, habitada por gentes de costumbres coloniales, que vive más bien del trabajo de artesanos muy pobres que de lo que la agricultura produce, porque los terratenientes sólo disfrutan de las rentas, y los arrendatarios exportan cuanto recogen de los campos mal cultivados, por lo inseguro de las lluvias; una ciudad que debió ser bonita en remotos tiempos, hoy muy triste, con agua abundante, pero improductiva, porque no hay alientos para aprovecharla, sino en una pequeña fábrica de hilados, da unos cuantos husos con una instalación de tranvías que hace el tráfico interior desde la Estación del Ferrocarril; con un buen mercado hecho en honor del Nigromante, el célebre Don Ignacio Ramírez; con templos suntuosos que guardan tesoros en obras de arte, así arquitectónicas como en pinturas y esculturas; con grandes casas señoriales, pero en calles estrechas y pendientes, amparadas por caducos escudos de armas; con un comercio muerto y una sistemática oposición á todo lo que significa orden, porque allí es vileza rendir obediencia sensata á las autoridades constituidas: así es la ciudad de San Miguel de Allende.

   "Una tercera parte de la población del Distrito habla el otomí puro, por ser indígenas que viven en toda la parte Poniente ó baja, en una zona que abraza, además, los Distritos de Santacruz y Chamacuero. En el Curato se tiene un intérprete para hacerse entender y las oficinas públicas necesitan á menudo á ese empleado; pues son muchos los negocios que se relacionan con los indios. En las Escuelas públicas de Cieneguita, Cruz del Palmar y Atotonilco, para que los niños entiendan al maestro, necesitan estar algún tiempo aprendiendo lo indispensable del español para que les enseñen la pronunciación de las letras y para que puedan saber desde sus propios Hombres, en castilla, como ellos dicen.

  Malo es el comercio local por las buenas plazas de los alrededores y por la pobreza de los artesanos. Los habitantes del campo no concurren en su totalidad á la cabecera por lo extenso que es el territorio del Distrito, siendo ésta otra causa para que no puedan comprar y vender en la población. Cuenta con 8 agencias de comisiones, 1 máquina de coser, 2 alfarerías, 2 boticas, 1 baño, 1 Compañía de Tranvías, 4 cajones de ropa, 1 cantina ó café, 5 carnicerías, 2 cererías, 13 carpinterías, 2 dulcerías, 2 expendios de petróleo, 1 de maíz, 4 de rebozos, 1 de aguas gaseosas, 1 de fideo, 3 de cigarros, 7 de jabón y velas, 6 de cohetes, 1 pequeña fábrica de mantas, 10 peluquerías, 2 fotografías, 2 hoteles, 5 hojalaterías, 4 imprentas, 5 mercerías, 1 montepío, 9 mesones, 1 molino de harina, 1 de nixtamal, 7 panaderías, 9 pulquerías, 25 rebocerías, 2 relojerías, 2 platerías, 5 fondas, 6 sastrerías, 11 tenerías, 39 telares, 3 tiendas mixtas, 3 de abarrotes, 98 tendajones, 1 talabartería y 24 zapaterías.

  "Consume la ciudad 3,360 litros de aguardiente, 455 arrobas de azúcar, 13 cargas de arroz, 3 arrobas de café, 902 cargas de harina flor, 80 de granillo, 488 de piloncillo, 86,000 hectólitros de maíz, 2,679 de frijol, 1,187 de garbanzo, 403 cargas de paja de cebada, 1,057 de trigo, 37,535 libras de mantas, 675 cargas de sal, 165 de tabaco Tlapacoya, 25 punta y 134 mije, vinos y licores 5 barriles y 8 cajas, mezcal 16,674 litros, vigas 657, reses 1,132 carneros y chivos 5,308 y cerdos 1,161 con peso de 6790 arrobas.

  La propiedad urbana está en 383 propietarios y vale $477,921.03 y la rústica en 254 sube á $1.475,479.39.

  "Por caminos carreteros dista: Dolores Hidalgo, 35 kilómetros; San Luis de la Paz, 43; Pozos, 30; Iturbide, 50, lo mismo que Querétaro, y Chamacuero, 20. (1)




















Fuente:

González, Pedro. Geografía local del Estado de Guanajuato. Tipografía de la Escuela Indsutrial Militar. Guanajuato, 1904. pp. 393-398

1 comentario: