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sábado, 26 de febrero de 2011

Templo de San Blas en Hacienda del Pabellón, municipio de Rincón de Romos, Aguascalientes

Te contaba que es solo bajar de la Combi o transporte colectivo para estar ya en el pleno centro de las atracciones más grandes que tiene la ex Hacienda de San Blas del Pabellón, conocida ahora solo como La Hacienda. Estamos frente al templo de San Blas de Sebaste, el abogado contra las enfermedades de la garganta. Recordemos que su celebración se lleva a cabo en febrero 3, en plena temporada de gripes y resfriados, se cree que atándose una cinta al cuello ese día se evitarán estos males.

El templo es de una exquisita sencillez, un barroco simple, si se me permite clasificarlo de ese modo, una sola torre del lado derecho, sin que se quedara a medio construir, la torre única fue el diseño original.

Del lado izquierdo vemos como están los contrafuertes dispuestos a sostener toda la carga del edificio, del otro lado están dispuestas la Sacristía y lo que seguramente fue la habitación del clérigo.

Hay solamente tres esculturas en la fachada, al centro, en la parte alta está San Blas de Sebaste, se le reconoce por la mitra y el báculo de obispo. A la izquierda aparece San Pedro, con sus inconfundibles llaves y a la derecha San Pablo con su espada apuntando hacia abajo. La ventana del coro de una reposada y sencilla belleza. Arriba los estilizados flameros, apuntando siempre al cielo.

No se si los decorados que hay a los lados de la entrada principal estuvieron allí siempre, el templo hace no mucho fue dignificado, no se exactamente cuando, pero se ve ya un poco descarapelada la pintura blanca, que si bien pasa desapersivida por ser blanca también la base.

Un par de ángeles custodian la entrada, pintados sobre la pared. A la izquierda vemos el primero de los contrafuertes y al fondo la que fuera una de las enormes trojes con que contaba la hacienda.

Manteniendo el estilo en el interior, continuamos con ese justo balance entre la sencillez que puede envolver al barroco, algo difícil de lograr que aquí fue posible, son tres elementos decorativos los que observamos principalmente.

En la parte alta del Altar Mayor tenemos la imagen de San Blas, engalanado con su vestidura de obispo su mitra y su báculo. A San Blas se le llega a representar con un cirio o dos cirios cruzados, esto debido a que su festividad es justo un día después de la Candelaria, también se le representa con un cerdo, igual que a San Antonio Abad, por ser protector también de los animales. A la derecha aparece San Luis Gonzaga y a la izquierda San Ignacio de Loyola.

A la mitad del templo que se compone de una sola nave, del lado derecho aparece este singular tapanco, cuyo acceso era por un túnel elevado que conectaba a la Sacristía, lugar donde el hacendado atendía la Misa. Algo que no es común de ver en templos que no sean parte de un convento.

En la parte central del Altar Mayor vemos una pintura de Nuestra Señora de Guadalupe, sería bueno saber de qué pintor, no podría decir que Cabrera, aunque no lo dudaría sabiendo que esta hacienda formó en algún momento parte del Mayorazgo de Ciénega de Mata, latifundio de los Romo del Viviar; consecuentemente las posibilidades económicas eran vastas. Me es difícil identificar a los santos, ella tal vez sea Santa Isabel de Hungría, pero el de la izquierda no lo sé, solo porta un bastón, aunque, pensándolo bien, creo que son Señora Santa Ana y Señor San Joaquín muy engalanados.

Frente al palco y encima del confesionario aparece esta pintura de una alegoría de la salvación de las Ánimas del Purgatorio en la cual esta representación sui géneris del cinco (idea libre de los Cinco Señores) la conforman solo personajes masculinos con Nuestro Señor al centro, abajo a la izquierda San Francisco de Asís, a la derecha, me atrevería a decir que es San Antonio de Padua. Arriba a la izquierda un auténtico Señor, San José y a la derecha San Nicolás de Tolentino, todo coronado por un hermoso lienzo de la Guadalupana sostenido por sendos angelitos.

La pila del agua bendita me da la impresión de que tuvo pedestal en su diseño original.

Y esta toma, de las que tanto me gusta hacer, de toda la bóveda, sencilla, elegante, fresca...

Fuera del altar solo observamos este conjunto que nos muestra a un San Isidro Labrador en plena faena con la yunta, claro es, a San Isidro siempre lo encontraremos en todas las comunidades dedicadas a hacer producir la tierra.

Y, ni hablar, hasta boda me tocó ese día. En horario y día extraño, un miércoles a las 4 de la tarde...

viernes, 25 de febrero de 2011

El Viacrucis en el Templo de San Blas, Pabellón Hidalgo, Aguascalientes

I Estación. Jesús es condenado a muerte. Hay mucho más que ver en la ciudad de Aguascalientes pero, luego de caminar por los sitios que fueron declarados parte del Patrimonio de la Humanidad, continuamos el recorrido hacia el norte para maravillarnos esta vez con la ex Hacienda del Pabellón de San Blas, ahora conocida como Pabellón Hidalgo y por los locales simplemente como La Hacienda. Este sitio también es parte del Patrimonio de la Humanidad asociado al Camino Real de Tierra Adentro.

II Estación. Jesús carga la Cruz. Si tu viajas, como yo, en servicio público, estando en Aguascalientes te deleitarás de lo lindo pues el servicio público es ágil, numeroso y nada caro. Hay una terminal hacia el norte de la ciudad, limpia y ordenada (como todo en Aguascalientes) de donde parten las combis a todas las poblaciones de ese rumbo norte del estado.

III Estación. Jesús cae por primera vez. El apellido Romo está muy asociado al estado, es, creo, el más abundante, consecuentemente encontrarás muchos pueblos llamados Romo, esto te lo digo para que tengas cuidado al tomar la combi correspondiente, pues así como hay varios Romo, hay varios Pabellón. En la terminal de las combis de San Pancho puedes seguir a San José de Gracia, el pueblo que desapareció cuando se construyó la Presa Calles, o a Pabellón Hidalgo... recuerda, por allá toda la gente le dice la Hacienda a secas.

IV Estación. Jesús encuentra a su Santísima Madre. La Hacienda del Pabellón de San Blas es una de las tres haciendas que en Aguascalientes obtuvieron el título de Patrimonio de la Humanidad, a las otras dos no me fue posible llegar, pasé muy cerca de una de ellas, antes de entrar en Aguascalientes y le tomé fotos desde la carretera, pero... esas fotos se me quedaron en Salamanca (ahora estoy en Los Cabos). La Hacienda del Pabellón es ahora el Museo de la Insurgencia.

V Estación. Simón el cirineo le ayuda a llevar la Cruz. Desde que te vas aproximando al valle donde se ubica La Hacienda verás unos cerros bastante peculiares que son los que le dan un acento muy especial al panorama que se domina desde La Hacienda. La combi te deja justo frente al templo de San Blas que es... no encuentro otro adjetivo: una Maravilla!

VI Estación. Verónica limpia el rostro a Jesús. El templo sobresale, esta recién restaurado, impecable, un retablo en el Altar Mayor hermoso, con pocas imágenes y muchos querubines, una celosía de las pocas que se pueden ver en todo México que era para que el hacendado asistiera a la misa sin mezclarse con los peones. Y algo excepcional...

VII Estación. Jesús cae por segunda vez. Uno de los tantos requisitos que los templos Católicos se deben cumplir es el colocar en las paredes laterales 14 cuadros que representan el Viacrucis, ese camino seguido por Nuestro Señor tumbo al monte Calvario.

VIII Estación. Las mujeres de Jerusalén lloran. Cuando la evangelización comenzó en México, se construían las Estaciones en los atrios, incluso en las calles, recordemos, por ejemplo en Acámbaro, donde quedan restos de tres de las capillas que para tal fin se construyeron a lo largo de la calle que conduce al templo franciscano. O el atrio del templo y convento, franciscano también, en Huejotzingo, Puebla; en donde se rezaba el rosario caminando al rededor del atrio.

IX Estación. Jesús cae por tercera vez. Pero esos Rosarios "galanos", (no tienes idea como me gusta ese concepto de Rosario-galano) cuando no se podían hacer en las calles, sea por el clima o porque no había las estaciones, se hacían en los templos, para tal fin se colocan las Estaciones en rededor del mismo. Nota: esta fotografía de la novena Estación la ves borrosa debido a que no existe tal, fue robada o perdida, en el templo hay una litografía muy europea que la sustituye.

X Estación. Jesús es despojado de sus vestiduras. Si crees que esto de rezar el Rosario en rededor del templo es práctica del pasado, te equivocas, hay un buen número de pueblos en donde la tradición está tan arraigada que ves cuando abren el templo por la tarde como se van formando los grupos, nada numerosos, pero grupos al fin, que rezan frente a cada una de las Estaciones.

XI Estación. Jesús es clavado en la Cruz. Estas Estaciones que encontramos en el templo de San Blas me parecieron de lo más interesantes pues nos muestran esa inocente sencillez con la que se manifestaba el arte sacro popular a mitad del siglo XIX, no están fechados ni firmados, pero mantienen cierto detalles que identifican la época.

XII Estación. Jesús muere en la Cruz. Quizá sea este el retablo más simbólico de todos, me refiero a que integra símbolos. Si ves, debajo de las manos de Nuestro Señor aparece el sol y la luna, y debajo de sus pies la calavera con las canillas cruzadas, símbolo de la redención del pecado original de Adán.

XIII Estación. El cuerpo de Jesús es bajado de la Cruz. Otro detalle que encuentro al observar estos retablos es la forma de representar a los no Católicos, como Saracenos, es decir, como árabes usando el estilo otomano de los gorros. Personajes netamente romanos no lo son... esta es una manifestación, indudablemente, de las ideas que reinaban en ese entonces.

XIV Estación. El cuerpo de Jesús es colocado en el sepulcro. Aquí, en la Hacienda del Pabellón de San Blas, o Pabellón Hidalgo o La Hacienda, aquí nos detendremos varios días, si no la conoces, verás cuan impresionante es...