Si, en efecto, extraordinario. Había dicho que no volvería a usar la palabra para describir un lugar pero, esta vez me es imposible. Como leímos ayer en Basalenque, al templo no se le hicieron bóvedas debido a lo “fofo” del terreno, así que un soberbio artesonado de madera se construyó. Esto hace un espacio un poco diferente a todos los que hemos visto, el trajo de pintura decorativa crea un espacio inigualable, conozcámoslos un poco más…
Y llegamos a un detalle en verdad único. Esta escena de las ánimas del purgatorio es común, en todo templo del XVI y XVII lo encontramos, incluso en recintos del XVIII, pero si observamos con atención notaremos que, fuera de la pintura y en la base del marco, en ese altar lateral se presentan seis escenas del purgatorio con un personaje específico, al centro Nuestra Señora y los angelotes, de clara influencia indígena a los lados. Vamos a verlos de cerca…
Ucareo, al noreste de Michoacán, un lugar que te recomiendo incluyas en tu visita, en tu descubrimiento de esta parte de México… mañana seguramente iremos a un lugar igual de magnífico que este que acabamos de conocer.
Ahora si conoceremos algo del convento y especialmente el templo de Ucareo, para ello nos apoyaremos en la Historia de la Provincia que escribió en 1673 el fraile agustino Diego de Basalenque, de allí que de pronto te topes con unas frases que no son de uso actual, pero si nos ubicamos en un tiempo atrás veremos como era la forma erudita de escribir… y conste que los trascrito ya tiene muchas adecuaciones a la ortografía que actualmente usamos.
Cabe señalar varias cosas, por si no conoces esta parte del país. Quizá habrás oído de la zona llamada Los Azufres en donde aguas termales y sulfurosas abundan y que al ir por la carretera ves la humaredas que de allí salen, pues bien, estas ayudan al crecimiento de plantas que se usaban con fines curativos, además de azufre y la obsidiana que abundaba debido a la composición de los terrenos.
Ahora en el Bicentenario surgen, nuevamente, voces en contra de los españoles, los evangelizadores y la conquista. Cada quién tendrá su opinión, lo que si será bueno resaltar es que todo este rumbo de Michoacán es abundante en frutas y estas especies fueron introducidas por los frailes agustinos, quienes, efectivamente se enriquecieron a costa del trabajo de los nativos, pero, tratando de ser positivo, de allí se heredó toda la fruticultura que es ahora sustento de muchos.
Siendo provincial el P. fray Diego de Vertavillo, varón venerabilísimo, entre otras fundaciones que hizo fue esta de la casa de Ucuarero (como se le llamó en un principio), cuyo sitio es un monte que sobra del mismo pueblo monte de Ucuareo, por ser muy provechoso de maderas y tejamanil, que llevan hasta la ciudad de Zacatecas, que hay más de setenta leguas. Tiene también una mina de piedra azufre y de yerbas salutíferas, es muy abundante para todas enfermedades. Han querido decir que ha habido plata en él, mas no se compadece, porque toda es tierra fofa, y la plata se da en serranías peladas, secas y de guijas.
Es temple muy frío y de continuos aires, no tiene arriba aguas, aunque abajo hace ríos hacia Zinapécuaro, S. Clara y otras fuentes, y por su habitación es desabrida, por ser entre árboles y el sitio seco. Dicen que fue pueblo de mucha gente y de muchas visitas, hoy tiene algunas, dos allá en el monte, otras debajo de él hacia el río Grande y la una es Siritzécuaro de mucha alegría.
Este pueblo servía de frontera al calzonci contar el emperador de México Moctezuma, porque era puerto y paso por donde le podían entrar en su reino, y así escogía de él la gente más belicosa y bien dispuesta, y la vecindaba en este pueblo y en sus visitas; y si no era para impedir el paso, para otra ninguna no era a propósito el puesto.
La iglesia se fue haciendo después de madera porque el suelo no sufriera bóveda, mas como señores del monte tienen unas madres por vigas tan bien labradas, que en esta materia no tienen semejante, no es de tijera sino enmaderado llano y encima bien enladrillado. Tienen retablo acabado, que lo de más desto hizo el P. Fr. Gregorio Rodríguez, religioso de muy gran celo y que todo se le convertiría en plata; y le preguntaron que de ¿dónde tenía tanta plata? Y él por donaire respondía: que tenía una mina que se la daba. Corrió la voz de la mina del fraile de Ucuareo que hasta hoy ha traído engañados a muchos, como si una mina se pudiese encubrir.
La mina era que le daban los naturales en tejamanil para el retablo, ornamentos y plata, y él lo despachaba a S. Luis y Zacatecas, de donde traía tejuelos de plata que habían tenido su principio en el monte. Era muy virtuoso y todo le lucía. En la sacristía echó mucho y compró las haciendas que hoy tiene el convento. Fue muy solícito en el canto de los indios, y en su tiempo se reformó la capilla de cantores y de ministriles, y hasta hoy dura su cuidado.
En este tiempo que fue el año de 1555, los religiosos administraban las doctrinas, por los indultos de muchos pontífices que les habían concedido ser curas en las conversiones, y en especial en esta tierra, por bula de León X. Y más especial por la omnímoda de Adriano VI, teniendo las doctrinas en la policía y buen orden que a todos consta, comenzaron los señores obispos a hacer contradicción en la administración de los sacramentos, unas veces queriendo quitar toda la administración; y otras veces contradiciendo el modo.
Si lo tuyo es visitar haciendas, aquí hay dos, San Joaquín Jaripeo y El Saúz, no te pondré fotos pues no tuve la oportunidad de visitarlas, pero te dejo los nombres por si decides ir, me dicen que están muy cerca de Ucareo.
Este lugar es muy interesante, será hasta mañana que te comparta las fotos del interior del templo, es un trabajo de artesonado bastante interesante que debemos ver con calma.
Fuente:
Basalenque, Diego. Historia de la provincia de San Nicolás de Tolentino de Michoacán, del orden de Nuestro Padre San Agustín. Imprenta de la viuda de Bernardo Calderón. México, 1673. Citado por Heriberto Moreno García en Los Agustinos, aquellos misioneros hacendados. Cien de México, CONACULTA. México, 1985.
Sale de sobra decirte la razón por la cual llegué a Ucareo, en efecto, buscando las Cabezas de Águila, eso sucedió hace cinco meses, aun no lograba obtener los detalles del recorrido llevado por Hidalgo; sabía que habían pasado por Zinapécuaro y Maravatío, como Ucareo se encuentra a la mitad del camino, fue la razón por la cual llegué.
Estoy por llegar al artículo 600 y me gustaría usar otra palabra además del único, maravilloso, hermoso, bello, encantador… otro calificativo para describir en una sola palabra lo que la localidad es y no lo encuentro, por eso mejor digo que lo tienes que conocer. Algo había leído del lugar en la obra de Basalenque, el que fuera primer cronista de los Agustinos que fundaron la Provincia de San Nicolás de Tolentino, la que abarcaba lo que hoy es Michoacán y Guanajuato, partes de Jalisco, Colima y San Luis Potosí.
Del convento agustino luego hablamos, más bien del templo, pues ese si lo pude visitar, el convento estaba cerrado, pero con el templo tuve para quedar extasiado. Ahora lo que haremos es conocer un poco del centro de Ucareo, el pueblo es pequeño, tranquilo, poco ruido, poca gente, una paz envidiable y una armonía en el entorno que bien vale la pena salirse de la autopista para llegar a este lugar.
Cuando el verano está en pleno abundan las frutas, de eso pudimos dar cuenta al ver la cantidad de árboles repletos de flores blancas, los perales y rosas, los duraznos. Las conservas es lo característico del lugar. Verás por allí una foto de un muchacho en bicicleta que cuando notó la cámara de inmediato se cubrió la cara, eso es algo que me ha tocado una buena cantidad de veces, gente que no quiere aparecer en la foto.
También veras algo sorprendente, ahora sí, disculpa que vuelva a usar el calificativo pero eso de ver piedra obsidiana en los empedrados de las calles, no en cualquier lugar. Aquí se debe por la abundancia que de obsidiana ha habido desde tiempo inmemorial.
Sigamos viendo Ucareo, en el noreste de Michoacán, algo que, insisto, debes de conocer.