sábado, 3 de agosto de 2013

Dicen que los restos de la Malinche están en Jilotepec, Estado de México.

  Al andar recorriendo estos caminos de México vamos dando con todo tipo de historias, buenas, malas, interesantes, apasionantes, increíbles y, no podrían faltar aquellas que, con un dejo de fantasía, se convierten en verdaderas "leyendas urbanas". Una de ellas está en Jilotepec, Estado de México, sito que fuera importantísimo en la primera expansión que la Corona española hizo hacia el norte, hacia ese sitio que comenzaron a llamar Tierra Adentro y ocurrió que, cuando Hernán Cortés tuvo que deshacerse de Doña Marina, es decir, de la Malinche. La dio en matrimonio a uno de sus "colegas" y le dio una buena cantidad de tierras como dote para ese matrimonio, pero vamos por partes.

     Dicen por ahí que el nombre de Malinche era Malinalli Tenépatl, que nació en las cercanías de lo que conocemos ahora como Coatzacoalcos en 1502. Fue entregada a Cortés en Xicalango, lo que era la frontera entre el imperio Azteca y la zona maya, cosa que ocurrió el 15 de marzo de 1519, es decir, cuando Malinche contaba con apenas 17 años... añitos, diré. Martín Cortés fue hijo de ambos pero, como ocurre en toda historia de realeza, como este era un hijo fuera del matrimonio católico, cuando él casó con Juana de Zuñiga a su hijo le puso, precisamente, Martín. El hijo de Malinche es apodado "El Mestizo", su historia es interesante, la puedes ver aquí. El otro Martín fue condenado por haber encabezado un movimiento en contra de la Corona española.

  Y sucedió que estando casado legalmente Cortés con Juana de Zúñiga, casa a Malinche con Juan de Jaramillo a quien, además de haberle entregado el Conquistador a su concubina, le entregó la encomienda más grande otorgada en Nueva España, la de Jilotepec, que constaba de 18 mil tributarios que le producían una verdadera fortuna anual de algo así como 17 mil pesos... de oro. Esto ocurrió en 1523, cinco o seis años después (la fecha precisa no se sabe), murió Malinche infectada por la viruela que cundía por toda la Nueva España. Fue entonces que se creó el mito. Se pensó que Malinche había muerto en Jilotepec y que en su entierro se habían incluido preciadas joyas y, claro es, oro. Se llegó a afirmar que ese entierro estaba justo debajo de una cruz en el atrio, que seguramente era cementerio, del templo de San Pedro y San Pablo de Jilotepec.

  Justo debajo de esta cruz se dice que fue el sitio en donde doña Marina, o Malinche o Malinalli Tenépatl fue enterrada. Mito que se convirtió en leyenda que se traslado a leyenda urbana llena de fantasía que para marzo de 1931, según lo publicó México al Día, personal del Museo Nacional de Historia y Arqueología se desplazó al sitio en busca de la mencionada tumba. Claro es que nunca se encontró nada, pero la leyenda medianamente sigue sobreviviendo.

   Y si esta leyenda te atrae, cuando vayas a Jilotepec, procura visitar todo esto que hay en rededor a la ciudad, cosas que son verdaderamente maravillosas:



















viernes, 2 de agosto de 2013

1791: Las reliquias del beato Sebastián de Aparicio, una muestra de la Fiesta Barroca.

   Hay quien piensa que es un santo, pero no lo es, ya que solamente tiene el título de beato. Su cuerpo, dicen que incorrupto, está en Puebla, en el templo de San Francisco, una vez que estaba en esa ciudad entré a la capilla y en verdad que me sorprendió ver esa terrible exhibición. Digo que terrible porque, el entrar a un recinto y ver a un muerto tendido allí mismo no es cosa agradable. Pero, para filias, cada quien tiene las suyas. El caso es que, desde entonces me atrajo un poco esa figura, la de Sebastián de Aparicio, más aun cuando me enteré de que fue él quien construyó, o mando construir en todo caso, un buen trecho del Camino Real de Tierra Adentro, de esto se da testimonio por el norte del estado de Guanajuato. Así que, si el tema de los santos nos apasiona, y el del Camino Real también, pues estamos ante una historia que se antoja interesante.

   No viene al caso contarte toda la vida del beato, pues para ello mejor te doy este enlace. Lo más representativo de su vida, creo fueron esos fallidos matrimonios que lo mantuvieron célibe, tengo entendido; pues de los varios matrimonios que tuvo, sus mujeres siempre fallecieron al poco tiempo y descendencia no tuvo, lo que sí tuvo fue dinero, y esto debido a que fue uno de los más grandes transportistas que hubo, razón por la cual se liga al Camino Real, y esa fortuna la cedió a los franciscanos asentados en Puebla. La beatificación se da en el Vaticano el 17 de mayo de 1789 y para el 9 de abril de 1791 una de sus reliquias, que era una parte de su pecho, sí, lo lees bien, de la piel de su pecho, llegó a Guadalajara y esto fue lo que allí ocurrió, una auténtica Fiesta Barroca.

   "El día 9 de abril llegó a la nueva Misión de Padres Europeos de este Convento de N.P.S. Francisco, quienes traxeron consigo la V. Reliquia de un pedazo del cutis del pecho del Cadáver del Beato Sebastián de Aparicio, el que dirigió un Devoto al R. P. Provincial de esta Provincia de Santiago de Xalisco; cuya preciosa margarita aumentó el jubileo de toda la Religiosa Comunidad, siendo estímulo este para que quanto antes se procediese a la fiesta de su Beatificación, la que desde luego se estableció para el día 1 de Mayo.

  "Divulgóse por toda la Ciudad la plausible noticia, siendo encargado de aquella Fr. Francisco Morales, Procurador de la expresada Provincia, con tanta solicitud, que fue rarísimo, y a voz de todo el común, excesivo el esmero con que se solemnizó dicha función, deseando todos llegase el día destinado para ella.

    "Por eso a tan benigno afecto se correspondió de parte del Convento con un general convite para que todos participasen del regocijo: por este medio se consiguió la iluminación de todas las calles en la noche del día último de Abril, haciendo que en todas partes se desterrasen las sombras de ella con la copia de luces que precedió a tan hermoso día.

  "Al romper el Alba es este mismo día 30, dieron el feliz anuncio las sonoras voces de las campanas en muy solemnes repiques, acompañadas con el estrépito retumbante de a tambores trompetas y clarines, y salva de cohetes, cámaras y toda intervenciones de pólvora, amaneciendo la torre toda engrimpolada de alto a baxo con gallardetes y otras colgaduras.

   "Repitiose la salva á las horas acostumbradas de oraciones y función, y en esta misma noche se iluminó con multitud de candiles, así la torre como el atrio y cementerio. Se puso una carreta, máquina de cohetes con todo su atavío de bueyes, timón y ruedas que por unas cuerdas voló desde lo alto de la torre de la Iglesia de San Antonio: encima de la carreta se dexaba ver un Retable del Bienaventurado Aparicio: adornado de luces, las que no dexaban cosa alguna por registrar en el lienzo, ni por admirar mucho al concurso. Después de todo esto, ordenada la Capilla de Catedral en lugar conveniente soltaron todo el golpe de matraca, y con tal orden, entonces daba principio el suave acento de la música y con tal orden, que cuando cesaba el retumbante eco de las campanas, entonces daba principio el suave acento de la música.

  "La portada de la Iglesia se adornó con un arco de lienzo pintado diestra y primorosamente, en el cual se dexaban ver varios geroglíficos, símbolos y emblemas. Al lado diestro de la puerta, y sobre un bien imitado pedestal, estaba puntado un ovalo hermoso: en la parte superior un León muy reposado y quieto en campo verde, y por corona llevaba una Serpiente y este mote: Nil optius, dando a entender la animosidad con que nuestro héroe venció las fuertes contiendas de los Enemigos, coronado de prudencia, como lo expone la décima.

   "En otro ovalo que seguía superior a este estaba pintado un León, los pies pisando sobre la tierra, y lo más del cuerpo entre las aguas del mar: su mote era: Sub pedibus terram, como quien dice: se baña en el mar; pero no quita los pies de sobre la tierra. Bien así nuestro  bendito Aparicio, que aunque sumergido en el Oceano de los favores del Cielo, no por eso dexaba su propio conocimiento y humildad: así lo declamaba la Octava que se colocó baxo este geroglífico.

  "Al otro lado correspondiente al primer ovalo se veía otro de igual simetría y hermosura, que contenía un león erizado en campo azul, asiendo con sus garras una Cruz y una Espada: el mote era: Ad utumque, que es decir: con una o con otra soy más capaz de conseguir victoria. Aclaraba el pensamiento otra décima.

   "Sobre este se presentaba en otro ovalo un León ferocísimo en campo verde, como acosado entre los horrores del oceano, que estaba inmediato a él, y la valentía de un cazador, que ya le dispensaba sus tiros que asedia su vida, se avalanza furioso sobre el que se ha disparado. Acomodósele el mote: Rebus animous adversus, y al pie la correspondiente Octava.

  "En el medio punto del arco, adornado de primorosas pinturas, estaba otro ovalo que lo cerraba con gracia. En él se veía pintado un León en una gruta, en él se veía pintado un León en una gruta alentando con el bao a sus cachorrillos: daba alma al emblema el mote: Nuc melior Pater, hablando de aquellos hijos que Aparicio con sus exemplo y consejos hizo revivir para el cielo; y lo explicaba todo un soneto, que se colocó al pie de un hermoso retablo, en que aparecía sobre una nube en acción de volar a lo alto de los Cielos.

  "Lo interior de la Iglesia se adornó magnificamente con ricas colgaduras, espejos, gallardetes, y variedad de arañas repartidas con bella simetría, las cuales con los muchos sirios que ardieron durante la función, la iluminaron completamente.

  "A la hora competente el día 1 de Mayo, guarnecidas las puertas de competentes Guardias para impedir cualquiera desorden, entró el V. Cabildo Eclesiático, que tomó asiento en el Presbiterio: luego entraron los RR Prelados de las Sagradas Religiones, y después N. C. y Real Audiencia con su Presidente, estando toda la Tropa formada a la puerta.

   "Colocada en el altar mayor la V. Reliquia, cantó la Misa con la mayor solemnidad el R.P. Lector Jubilado Fray Vicente Pau, actual Ministro Provincial, asistiéndole de Diácono el R.P. Definidor Fray Mariano Torre y de Subdiácono el R.P. Secretario de Provincia Fray Miguel Atanasio Barrionuevo , predicó el sermón el R.P. Guardián Fray Tomás Eyzarch con la eloqüencia correspondiente a sus conocidos talentos; y concluida la función pasó el V. Cabildo y RR Prelados a la Sala General, donde se les sirvió un exquisito y abundante refresco, como también a todos los Particulares concurrentes.

  "A las quatro de la tarde se volivó a convocar el concurso para la Procesión, en que precediendo el V. Orden Tercero en Cuerpo de Comunidad, y todos los Religiosos con luces en las manos, salió la hermosa y respetable Imagen de N.P.S. Francisco, y al último baxo de Palio la Santa Reliquia conducida por el R.P. Provincial; escoltándola la Tropa. Concluyose este acto con mucha devoción, y para satisfacer la del numeroso concurso, se le dio a besar la expresada Reliquia después de haberlo executado la Comunidad.

  Guadalaxara, 18 de Mayo de 1791. (1)

  El verdadero retrato del beato Aparicio. Esta imagen la adquirí en el templo de San Francisco en Puebla.

Pero ni aun invocando al beato Sebastián de Aparicio, cientos de miles de asaltados por los Caminos Reales de Nueva España se pudieron librar de tan grande lacra.

Fuente:

Gazeta de México. Del Martes 7 de Junio de 1791.

De cuando se autorizaron las polacras en Guanajuato.

  ¿Las qué? sí efectivamente, las polacras, que era el término usado a mediados del siglo XIX para designar a las rifas de objetos de pequeño valor. La palabra me inquieta en el sentido de su significado, buscando en la red encuentro que polacra es más bien un término marino, se refiere a una especie de goleta que seguía usándose entrado el siglo XVIII, "La polacra tiene el casco semejante al jabeque con dos palos tiples, sin cofas ni crucetas y con el mismo velamen que los bergantines aunque con la ventaja sobre éstos de que arriando las velas superiores quedan al socaire de las inferiores y se aferran con facilidad". (Wikipedia). Quizá sucedía que en ese entonces, los 1700, esta práctica de las rifas sucedían a bordo de una polacra y de allí se quedó el nombre, eso no lo sé, simplemente lo estoy suponiendo.

Guanajo., Noviembre 16 de 1865.

       El Exmo. Sr. Ministro de Gobernación en circular númo. 61 fecha 11 del corriente dice al Sor. Prefecto Político del Departamento lo que copio:
       El Gobierno de S.M. se ha servido declarar que no están comprehendidas en la Ley Prohibitiva de los juegos de asar las rifas de objetos de pequeño valor, llamadas vulgarmente polacras. En tal virtud no hay inconveniente para que se permita la práctica de tales rifas en las fiestas anuales de los pueblos.
      Por disposición de S.S. me honro en insertarla a Ud. para su conocimiento y el de las autoridades y habitantes de la comprehensión de su mando.

       El Secreto. de la Prefa. Política

jueves, 1 de agosto de 2013

Tlacotepec, Michoacán: Un pueblo que además de ser hermoso está limpio.

   Te comentaba apenas ayer que, andando por el rumbo de Tlalpujahua, en el nor-este de Michoacán, luego de mi fallida incursión a la hacienda de Tepetongo, a la cual nunca pude llegar debido a que, caminar ese tramo era bastante largo para mis cansadas piernas y que ese día, siendo sábado, no había servicio público de transporte entre el pueblo de La Venta y la mencionada Hacienda; el interés que tenía por llegar allí era el de cerciorarme que existe aun la estela de Cabeza de Águila que marca el paso de Hidalgo apenas un mes después de haber iniciado el movimiento de Independencia.

   Como quiera andando por allí, en ese pueblo o rancho o, como ahora se les dice, comunidad de La Venta, pude conocer una hacienda, la de La Venta de Bravo, una vez que acabé el recorrido me regresé rumbo a Tlalpujahua pero, como en el camino de ida vi a lo lejos, encima de una colina un templo que se miraba, desde lo lejos muy atractivo, decidí bajarme del camión justo en el entronque del camino y luego se ascender la colina, llegue a un pueblo que, además de tener una hermosa iglesia, tiene algo que en estos años del siglo XXI que estamos viviendo es algo, en verdad, magno: estar limpio.

   Bien decía mi abuelita, y creo las abuelitas de todos nosotros: "la pobreza no está peleada con la limpieza", haciendo referencia a que muchas veces asociamos la falta de recursos con la falta de higiene y limpieza. Pues bien, el pueblo de Tlacotepec, en el municipio de Tlalpujahua, de algo que puede presumir abiertamente es de dos cosas: una, de ser bello, la otra de estar limpio... algunos amigos que tengo por Los Altos de Jalisco creo que agregarían algo a estas dos presunciones: estar empedrado.

   Así pues, a paso más bien moderado pues el andar a los 2800 metros de altura y subir un poco más no es cosa sencilla para mi, como quiera, para allá vamos, lo primero que veo son los vestigios michoacanos de su marcaje del Bicentenario, el cual vi a la entrada de muchas poblaciones de ese estado.




   Y llegamos al pueblo que es, en verdad, encantador. No imaginé que allí, en lo alto de la colina existiera una población que, además de estar muy limpia (insisto y seguiré insistiendo) es bastante bella. Tiene todas las características suficientes para envolvernos en la paz y tranquilidad que solo en la provincia mexicana logramos encontrar.

   Tiene su plaza comunal, allí hay algo que bien puedo pensar es una huatapera, al menos tiene toda la estructura suficiente para funcionar como tal, y estando dentro de la zona de influencia purépecha, creo que sí se trata de una de ellas.

 
   Sobre su templo magnífico y algunos datos históricos ayer te los comenté, si no los has visto aun, los puedes leer aquí. Y ya, para concluir el bla, bla, bla, me acuerdo de la palabra Tlacote, eso porque se hizo famosa hace un par de décadas, tal vez un poco más, cuando de pronto apareció un agua "milagrosa" que, decían, hasta el cáncer curaba, era el agua del rancho de Tlacote en Querétaro. Pero el significado de Tlacotepec no tiene nada que ver con el agua: "Tlacotepec es una palabra de origen náhuatl, que proviene de las raíces tlahco, que significa medio o mitad; y tepetl, cerro, además de la terminación c, por "co", significando "en", por tanto su significado se deduce como En medio o la mitad del cerro".