lunes, 28 de diciembre de 2015

Luz y sombra en Santa Prisca, Taxco, Guerrero

   La razón por la cual llegué a Taxco fue una y bien clara: conocer a fondo (o lo más posible) el templo de Santa Prisca. Ese día era un lunes, no vi mucho del camino pues venía en realidad cansado, atravesar la ciudad de México a las 5 de la mañana de norte a sur consume estabilidad, pero, lo reconozco, el trayecto fue sumamente tranquilo y rápido, a esa hora el tránsito vehicular es más bien reducido. El tranvía en el iba era el primero de la mañana, era pleno verano, así que el clima con una chamarra era más que tolerable. El amigo con el que viajaba (que sabía bien de ese servicio se bajó en la estación Bellas Artes, desde allí puse un poco de más atención pues por la parte del eje 1 que pasábamos no era nada conocido para mi. Llegué a Taxqueña, la terminal del Sur y esperé un poco para la salida del primer autobús a Taxco, sólo abordé, me recosté y me dormí, luego de tres horas, tal vez menos, llegamos a Taxco, lo primero era encontrar un hotel. Uno en el centro y de precio moderado, dí con uno que fue todo para mi pues yo era el único huésped, Taxco es más bien destino de fin de semana, y más aun, la temporada de vacaciones había concluido el domingo anterior, ese lunes todos regresaban a las escuelas así que todos los centros turísticos estaban vacíos.

   A las diez de la mañana estaba ya instalado, en un hotel que aun no estaba terminado pero que tenía todo lo necesario, con entrada totalmente independiente, como si fuera un departamento, así que, solo dejé mis cosas, me refresqué un poco, no busqué café (indispensable para mi al comenzar cada día) pues ese ya me lo había tomado mientras esperaba la salida del autobús en México así que salí a descubrir Taxco pero más bien enfilé directo a la parroquia, era mucho el interés que tenía en conocerla, entré y se me cayó encima (metáfora), es decir, es tanto, tanto lo que allí hay que de inmediato planeé visitarla las más veces posible para tratar de asimilar todo lo que allí dentro hay.

   Esa primera visita fue de reconocimiento general, por la tarde regresé para ponerle atención a determinados altares, al día siguiente volví, mañana y tarde. El tercer día repetí, una visita por la mañana y otra por la tarde, ya para el cuarto día sólo fui por la mañana pues de ahí me seguí para la terminal de autobuses y continuar mi viaje. En una de las visitas vespertinas quedé extasiado... o algo más que eso pues eran las cinco de la tarde, no había una sola alma allí dentro y la entrada de luz era excepcional, fue por eso que pude captar estas imágenes:






















domingo, 27 de diciembre de 2015

El San Miguel del atrio de la parroquia de Santa Prisca en Taxco, Guerrero

   En la entrada anterior decía del equilibrio que hay en el atrio de la extraordinaria parroquia de Santa Prisca en Taxco, bien, ahora veremos la escultura desde distintos ángulos y con diferentes tratamientos:








sábado, 26 de diciembre de 2015

La cruz atrial de la parroquia de Santa Prisca en Taxco, Guerrero.

    A Taxco llegué atraído por su monumental iglesia: la parroquia de Santa Prisca, el impacto de estar frente a ella fue grande y el entrar a ella lo puedo catalogar como sublimación, pues es tan rico el decorado que los ojos nos tenemos acostumbrados a ver tanta belleza junta. Y lo que hoy veremos es algo muy específico: su cruz atrial.

   Esta cruz, que le noto un ligero parecido con la de Mañozca, esa que fue retirada de Tepeapulco para llevarla a la Catedral Metropolitana de México, pues es totalmente lisa, si bien el pedestal es toda una alegoría propia del barroco. Está colocada en el ángulo derecho del atrio, al sur poniente y tiene un ángulo en el que se puede apreciar solamente ella, sale de sobra decir que el haberla colocado allí es una solución acertada de espacio pues, dado que el atrio es más bien limitado y de forma rectangular sería imposible colocarla al centro, como habitualmente se colocaban.

   El balance que acertadamente encuentra el arquitecto Cayetano de Siguenza (seguramente hermano del don Carlos) es poniendo una magnífica escultura (próxima publicación) del Arcángel San Miguel, justo en el ángulo nor poniente (ojo, lo de norte y sur lo estoy calculando, no lo sé a ciencia cierta).

   Esta cruz atrial nos traslada al otro concepto que de ella había, que no tenía que estar precisamente al centro, sino a un costado del atrio, me hace pensar que las cruces centrales estaban más bien asociadas a los atrios-cementerios y las que van hacia un ángulo eran en el propio atrio del templo, sin que existiera allí un cementerio.







viernes, 25 de diciembre de 2015

Taxco, Guerrero, visto por El Bable

   Hace poco fui invitado por los buenos amigos de Charcas a dar una plática por allá, cuando venía de regreso me seguí en el autobús hasta la ciudad de México, la crucé de lado a lado en plena madrugada y abordé otro autobús. Había llegado por la Terminal del Norte y estaba ya a bordo de otro autobús en la terminal del Sur, había salido de Matehuala a las 21 horas, y estaba llegando a Taxco a las 10 de la mañana del día siguiente. Brusco el cambio, el clima, el paisaje, el acento... y estas fueron las imágenes (algunas) que por ahí capté.