Mostrando entradas con la etiqueta Rescatando a San José del Cabo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rescatando a San José del Cabo. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de octubre de 2012

De cuando Hughes Airwest volaba a Los Cabos en los setentas.

Los años setenta no fueron cualquier cosa, fueron la consecuencia de "la Primavera de Praga" o de los movimientos subsecuentes a la misma primavera, pero en París o en el movimiento del 68 en México; apenas nos estábamos recuperando del festival de Woodstock o de su versión mexicana en Avándaro, del movimiento de liberación femenina o del San Francisco "flores en tu pelo" con los consabidos Hippies y todo en su conjunto nos ofrecían escenas como estas, que si hoy día viéramos, nos llamarían enormemente la atención, como el atuendo de la azafata de un amarillo chillante, enchiloso, combinado con un azul que no se queda atrás, era la época de los setentas y entonces Los Cabos estaba despertando de su letargo y se comenzaba a posicionar en la geografía turística internacional. 

El Aeropuerto Internacional había sido ya acondicionado, Mexicana y Aeroméxico volaban regularmente. Igual lo hacía la Huges Airwest, propiedad del millonario Howard Hughes, desde Tucson. Y no solo lo hacía  hacia Los Cabos, volaba a Guadalajara, Puerto Vallarta, Mazatlán y Guaymas, siguiendo la política de apertura de rutas desarrollada durante el sexenio de Echeverría y que para esta zona noroeste de México la aerolínea norteamericana encontró unos buenos destinos que ofrecer a sus clientes. Será bueno observar en la etiqueta de equipaje, de aquellas que se hacían a mano, que no existe aun el concepto de Los Cabos, pues marca como destino Cabo San Lucas y San José del Cabo. Era 1978... ya llovió.

Quienes vivimos en zonas turísticas, más aun, cuando trabajamos en este rubro, sabemos que la publicidad es la fórmula mágica que nos traerá clientes, que nos ayudará a promover nuestros servicios, y algo que es común, es el recibir visitas de prensa (press trips) para que vean lo que hay, lo que se da, cómo se da y ellos, luego, generan un artículo en sus revistas y el mensaje llega al consumidor. Es así como, en Enero de 1979 aparece un artículo en la revista Desert, "the magazine of the Southwest", en donde incluye un artículo de la reportera que vino a conocer este destino turístico y en él incluye varias fotografías que son dignas de admirar. Al final te pondré la liga para que tú mismo leas el artículo (en inglés) y tengas una mejor idea del panorama que ella trasmite. El caso está que ella vino, gracias a que Hughes Airwest la invitó en ese Press Trip.

La reportera se llamaba Ruth Armstrong, seguramente venía con su hermana, pues la fotógrafa se llama Ellis Armstrong y la primera foto que nos regala es una auténtica maravilla: la primera alberca infiniti que hubo en Los Cabos, la que se instaló en el Hyatt Baja, lo que muchos conocieron como Hotel Calinda y que ahora ya no existe.

Este era el panorama que se admiraba desde el Hyatt Baja, si no acabas de ubicar en donde se localizaba, seguro recuerdas los condominios en que se hospedaron los 350 gimnastas que trajeron como extras para la filmación de la película Troya, o, más reciente, donde se hospedó la Policía Federal Preventiva, cuando la Cumbre del G20, pues ese es el sitio.

Esta es la toma que fue hecha desde la alberca del Hotel Camino Real... ¿qué? dirán muchos... efectivamete, en los años setenta hubo aquí un hotel de la afamada cadena Camino Real, cuando formaba parte de Western International Hotels, que se ubicaba justo en lo que hoy conocemos como Hacienda Resort. Y esta era su alberca, al fondo vemos el cerro anterior de donde está el Arco de San Lucas.

Una escena más cabeña no podemos tener, la pesca deportiva justo frente al Arco... si notas algo extraño, no es más que, entonces, los setenta, la abundancia era tal, que incluso en la bahía había grandes peces, no era necesario alejarse tanto... la depredación afecta, no hay que olvidarlo.

Y aquí tienes una muestra de lo que eran las tarifas en 1979 en Cabo San Lucas, además, podrás comprobar que no estoy mintiendo, ni alucinando, como me lo han dicho en ocasiones que digo que yo conocí el Hyatt (no lo que luego fue Sheraton) sino el Hyatt original, el Hyatt Baja.

Y encuentro el sustento para demostrar que, eso que discutí en al menos dos ocasiones, en las que aseguraba -basado en datos- que el Palmilla estaba asociado al hotel Las Cruces en La Paz, y aquí lo tenemos, al Palmilla (ahora One & Only) que aparece con el nombre de Las Cruces.

En este anuncio de la aerolínea vemos que tan amañado es el enfoque que da al aprovechar la coyuntura por la que atravesaban en esa época y dice: "Mexico it's a lot like Europe. But a lot closer. And lot cheaper. Because the dollar efecto devaluation has had no effect in Mexico. So you can fly a  Hughes Airways Sundance Jet to Mazatlan and still get your dollar's worth of wide white _______ like beaches. Jet to Guadalajara with one of the most beautifull Cathedral. And shops bargain with nature handcrafts at affordable prices. Or fly to La Paz, getaway to the deep sport fishing mecca of Cabo San Lucas where you can enjoy paradise for pesos.

So come with us and find a touch of Europe, and a lot more, just across the border Hughes Airways is the only US airline to all four colorfull Mexican cities. And be sure to pay your tickets with the American Express Card that way you can make the most at you vacation dollars  with the American Express Signe & Fly extended pay plan. Call your travel agent or Hughes Airwest for reservations and international cargo services".

  
Si te interesa leer el artículo escrito por Ruth Armstrong sobre Cabo San Lucas y publicado en la revista Desert No. 42 - Vol. 1, Enero 1979, entra aquí:



domingo, 22 de abril de 2012

Una acción por la tierra en el Día de la Tierra.

 Tengo entendido que, sin considerar la cena de Nochebuena o la de Año Nuevo, que son las celebraciones en las que casi todo mundo participa, el Día de San Valentín y el Día de las Madres son las dos en que los restaurantes casi se colapsan y, en el caso del 10 de mayo, los mariachis hacen su agosto pues todos quieren agasajar a su madre ese día y hoy, 22 de abril, son más bien pocos los que se acuerdan de la otra madre, la madre Tierra. No es mi caso pues el regalo que le hice, simple y sencillo, me llevó dos horas cada uno de los cuatro días en que me dediqué a recoger la basura de ese terreno que ves en la foto y que está a un lado de único parque verde que hay en San José del Cabo.

 Vivo en una zona privilegiada, desde el balcón tengo todos los días una vista espectacular. En primer plano ese parque que te comento, luego el estero y al fondo el mar, la mar del Sur, como se le llamó originalmente al Pacífico. Todos los días camino por aquí, lo hago al menos tres veces a distintas horas, por allí paseo a los perros que cuido, por allí paso cuando voy al súper, en fin, es "mi rumbo" y todos los días me ofendo al ver lo que muchos no ven o no quieren ver: montones de basura. Así que siendo el día de la Tierra, que mejor que ofrecerle algo a nuestra madre común. Lo que ves en la foto fue la colecta de basura del primer día: 7 bolsas de las del súper, una bolsa mediana y los cartones y el rín que por allí estaban.

 Segundo día: luego de haber rodado entre un auténtico zarzal, espinarme manos, piernas y espalda, seguí con mi labor, ahora correspondía a la parte de arriba del pasillo de acceso al parque. Increíble se antoja que desde el balcón se ve todo limpio, pero una vez que caminamos por allí con atención van apareciendo montones y más montones de basura, pet especialmente, botellas de vidrio al por mayor, diría que esos son los dos mayores contaminantes. En un área de unos 20x10 metros la colecta fue de 7 bolsas de súper más una bolsa gigante, conste que las botellas de pet las aplasto.

 Tercer día. Esta vez mis dos horas dedicadas a mi madre, la Tierra, fueron en el terreno al lado del parque, en un área de unos 20x30 metros. El resultado fueron 3 bolsas de super, una caja dos bolsas medianas y una de las grandes. Por el nivel de insolación que noté en los pets me imagino que llevaban allí al menos seis meses. Recuerdo que hace como mes y medio hubo un campamento de Scouts en el parque, aquí durmieron y a la mañana siguiente recogieron la basura del entorno, es decir, a la zona ya se le había dado su "pasadita".

 Cuarto día, que fue el más agotador, pues el sol ya está a pleno por estos rumbos. Como esta parte de la colonia Fonatur es poco transitada, es raro ver algún viandante por aquí, por lo que me supongo que toda la basura aquí acumulada es arrojada desde vehículos, especialmente botellas de refresco y envases de cerveza, el zarzal está más tupido pero es terreno plano, razón por la cual no tuve ningún accidente. La recoja fue de cinco bolsas de las medianas y dos cajas. Esa parte la terminaré apenas hoy, dentro de poco bajaré allí para levantar lo que aun queda que serán dos o tres bolsas medianas y con eso mi acción por la Tierra quedará concluida.


El gusto, de sobra lo sé, me durará poco pues como por lo reposado del rumbo, es el lugar ideal para los inquietos jóvenes que por las noches salen a beber y a hacer algunas cosas de las que ya te contaré y de seguro te sorprenderás... el caso es que dejarán más y más basura pero hay unos peores, esos son los constructores. Cuando terminan la obra simplemente dejan en el lote baldío todo lo que les sobró, creo que eso no se vale...

O se vale dejar tirada en un arroyo una llanta de trascabo? Hay que considerar una cosa. Esta partecita, que me dediqué a limpiar está dentro de la colonia de más alto nivel adquisitivo. Podremos sacar conclusiones de cómo será por otros rumbos del pueblo. No quiero decir que la pobreza esté ligada a la basura, lo que digo es que aquí los servicios de limpia se proporcionan por contrato y aun así limpio, limpio, que se diga limpio, no lo está... en barrio también he vivido y sé muy bien cuáles son las condiciones de limpieza que por allá hay. En fin, yo más que criticar, mejor me pongo a actuar.

Nota sólo para los que viven en Los Cabos: Yo no me imagino Los Cabos, yo actúo.

miércoles, 4 de abril de 2012

La recuperación del Estero de San José del Cabo, Baja California Sur.

Una de las gratas sorpresas que me llevo ahora que vuelvo a San José del Cabo es que, luego de muchos años, finalmente la autoridad actuó como debe de ser y la limpieza que hicieron al Estero de San José es algo verdaderamente plausible. Nuevamente lo podemos ver en todo su esplendor.

Recuerdo que la primera vez que vine a San José del Cabo, en 1994, el lugar era más bien pequeño, poca población, pocos vehículos, pocos turistas, mucho espacio, silencio y belleza abundante por todos lados. Cuando caminé junto al que era el Hotel El Presidente de pronto apareció un gran palmar y en mitad de él un cuerpo de agua dulce espectacular...

Fue entonces que me enteré de la existencia de este sitio, lugar de escala de las aves migratorias, patos en su mayoría que venían del Canadá a pasar todo el invierno. La población de aves era abrumadora, las había de varios tipos, destacaban por su abundancia los tres tipos de patos. Garzas y otras aves cuyos nombres o especies no lo sé. El estero estaba colmado de vida.

Tiempo después, ya que me asenté aquí vi como un buen día, en septiembre, luego de varias lluvias, el estero rebozaba de agua, de pronto él mismo, se abrió y vació una buena cantidad de agua dulce en el mar, con la sabiduría infinita de la naturaleza el estero volvió a su nivel regular.

Más me sorprendió, luego de vivir aquí varios años, ver como un día unos individuos con no se que intención llegaron con máquinas a abrir el estero y vaciarlo completamente, otros, peor aun, que quemaban el palmar, diciendo que había sido un accidente pero, en realidad, era una acción provocada en aras de la codicia de los desarrolladores, pues la ubicación del palmar es en zona privilegiada y algunos perversos por allí quieren llenar de condominios donde la naturaleza decidió plantar un palmar.

Hubo incluso la "brillante" idea de Fonatur de construir algunas casas a un lado del estero, recuerdo que eran grandes y con chimeneas, las cruzaba continuamente pues era el lugar a donde iba a caminar en el día de mi descanso. La propia naturaleza se encargo de deshacer estas casas y las ansias comercializadoras de lotes no propios para la construcción pues, en las crecidas que hubo luego de un par de huracanes, las casas desaparecieron.

Hubo incluso la participación de la Universidad del estado de Baja California Sur que destacó un campamento para su limpieza y estudio, pero supongo que el presupuesto se les agotó y desaparecieron, el estero estaba reclamando a gritos ser rescatado. Finalmente se actuó y esto es lo que ahora vemos. Con esto comprobamos que, por amarillas que estén, algunas administraciones, pueden, cuando se deciden, hacer cosas buenas. Siguen más fotografías tomadas recientemente que comprueban la belleza del lugar.

































Más sobre el Estero de San José lo puedes ver en estos enlaces:


En noviembre de 2009, las condiciones del Estero eran estas:



El estero también tiene su historia, aquí era la primera escala de la Nao de China:



sábado, 31 de diciembre de 2011

Huracanes: La furia de la naturaleza en Los Cabos

Los Cabos, Baja California Sur; 1995-2001. La leyenda urbana dice que, desde que se instalaron las antenas, o la antena, de iones los huracanes se desvían y no pegan en Los Cabos, esto va relacionado a la construcción de la marina Puerto Los Cabos, la cual, luego de millonaria inversión, sería la más afectada si un huracán pegara en la zona, dada su cercanía al arroyo que forma la bajada natural de toda la lluvia que cae en la sierra. Lo que vemos en la foto es, efectivamente, el estero de San José, luego del paso del huracán Juliette en septiembre 30, 2001.

En San José del Cabo me tocó experimentar cuan grande, maravillosa y prodigiosa es la naturaleza. Sobre todo comprobé su fuerza y precisión. Antes, ese antes no es de muchos años sino tan solo de una década o década y media; un vapor cubría la región por algunas horas en un cierto día de octubre y al día siguiente terminaba el calor. Igual sucedía en mayo en que un espectacular desfile de nubes propias de las zonas húmedas, que no del desierto, aparecían en el mar y entraban al estero hasta chocar con la sierra. Al día siguiente comenzaba el calor.

Antes, teniendo en cuenta ese período de tiempo que ya te mencioné, los huracanes se presentaban cada dos años, al menos así fue entre 1995 y el 2001, en los que aparecieron dos en 1995, primero Henriette del 1 al 8 de septiembre; luego Ismael del 12 al 16 del mismo mes. En 1997 fue Linda del 9 al 17 de septiembre. Para 1999 se llamó Greg y pegó del 5 al 9 de septiembre. Finalmente, en 2001, Juliette se formó el 21 de septiembre y desapareció el 3 de octubre, a todos ellos los vi pasar. En la foto vemos el vado de San José Viejo

Del paso de Henriette y del de Ismael no tengo fotos. Para mi no era la primera vez que experimentaba un huracán, ya había vivido dos muy leves en Cancún, pero estos que viví en Los Cabos sí que fueron fuertes. Y sucedía algo que se antoja increíble ver en una zona de desierto: la aparición de ríos. Lo que vemos es el desplome de la rampa de acceso a los condominos Mar y Sol por el rumbo de La Joya en San José del Cabo en 1997.

Los ríos aparecían en los catalogados como arroyos que siempre estaban secos y que todo indicaba secos estarían siempre, sin embargo, entraba el huracán y aquí, como lo vemos en la foto, el arroyo de El Tule se convertía en un auténtico río por varios días. Recuerdo que una vez, apenas comenzaba el huracán cuando regresaba con un grupo de turistas, al cruzar por El Tule, el autobús era ligeramente arrastrado por la fuerza del agua... y apenas estaba comenzando.

Una de las zonas que siempre fue golpeada era, otra bajada de arroyo que normalmente estaba seco, y que cruzaba por el campo de golf Palmilla, así se vio dos días después de que golpeara el huracán Gregg en 1999.

Impresionante, sencillamente impresionante ver El Tule cargado de agua. Los que viven en esa zona recordarán que antes solo había un puente, el que iba para San Lucas, el otro carril era por el arroyo. También recordarás que una vez el terraplén del puente desapareció y fue imposible cruzar de un lado al otro hasta que el agua no bajó.

En ese huracán Linda de 1997, de las pocas calles pavimentadas en San José, una fue siempre la Valerio González. Y luego del huracán la calle desaparecía ya que se cubría totalmente de arena. En esta toma alcanzamos a ver a la izquierda el Conalep.

Esta fue una toma bastante arriesgada que hice en el huracán de 1999, era el mediodía, el huracán había ya bajado de intensidad pero aun había ráfagas, me fui al rumbo de las antenas para ver el centro. Notarás como destaca increíble, el arroyo de San José... en eso estaba cuando una ráfaga me arrastró, por suerte me alcancé a detener, de lo contrario hubiera salido volando.

Cuando el mismo evento en 1999 así se veía toda la zona de Fonatur desde el departamento donde vivía en la Colonia 8 de Octubre, medianamente se nota el horizonte brillante, esa sería la playa por el rumbo de El Presidente. Ve lo ancho del estero a la izquierda.

Al día siguiente, en el recuento de los daños encontramos cosas sorprendentes, como aquí en el Arroyo Seco, justo a la entrada de Cabo San Lucas, allí donde ahora están las canchas de fútbol. El arroyo arrastró todo lo que había por su paso, lanchas, autos, árboles...

Imagina la fuerza del oleaje que se sintió durante todo el huracán de 1999 al grado que el nivel de la playa bajó dos metros o más... aquí vemos que The Office desapareció y la palapa de Mango Deck colapsó.

Esta toma la hice desde el Mango Deck, no existe The Office, del Billygans quedó solo la construcción, al fondo se ve el palmar de lo que era el Hotel Hacienda.

Impresionante la dimensión que adquirió la playa de El Médano, pero nota del lado derecho el enorme desnivel que hay, por donde tomé esta foto es rumbo a lo que hoy día es el Hotel Riu, aquí el desnivel era de más de tres metros.

Una gigantesca lengua de arena se formo a la bajada del Arroyo Seco, lo que vemos en la foto es el hotel Villas del Palmar.

La lengua de arena comenzaba desde el hotel Pueblo Bonito Rosé, era algo inaudito...

Del lado del Pacífico los daños fueron menores, aquí vemos la sección vieja del Solmar, creo que estos cuartos ya desaparecieron, no por el huracán, sino por la remodelación del hotel. ¿Conociste las suites que estaban hasta el final del corredor? Eran algo similar a la casa de Pedro Picapiedra.

Impresionante, el arroyo Cosa Azul durante más de una semana bajó con agua. Notarás los nublados y lo verde de toda la zona.

En el huracán de 2001 fue un auténtico desastre. Recordarás que el aeropuerto practicamente se paralizó luego de los atentados de Nueva York, ni un solo avión salió o llegó de los Estados Unidos luego del 11 de Septiembre. Y para el 30 de ese mes ya estaba el huracán frente a nosotros, fue aquella vez que se acabó el dinero de los bancos y que no había cajeros pues no había luz. Un desastre... y lo que ves es el arroyo San José justo en el puente del estero. A la izquierda la calle Centenario.

Si tienes poco tiempo viviendo en San José del Cabo, entenderás ahora por qué hay un enorme puente hasta Puerto Los Cabos actualmente. Así se ponía el arroyo. Los de La Playita y Zacatitos quedaban aislados semanas enteras.

Esta escena del tipo Dantesca es como amaneció luego del huracán Linda de septiembre de 2011, con toneladas de troncos arrastrados desde la sierra.

Y ni que decir... la fuerza del agua del arroyo rompió la barrera del estero y se vació completamente. Lo que se ve al fondo es lo que actualmente se conoce como el límite poniente de la marina de Puerto Los Cabos.

El estero totalmente vacío y agua aun escurriendo desde lo alto de la sierra... en el horizonte se ve Punta Gorda. Esta es la furia desatada de la naturaleza en Los Cabos.

No podemos terminar este artículo sin hacernos una pregunta: ¿por qué se llaman Huracanes los huracanes? Pues bien, nos tenemos que referir a la creación del mundo de acuerdo al Popol Vuh, es decir, de acuerdo a la cosmogonía Maya; esa que, desde mañana 1-1-2012 será tema de conversación central a lo largo del año. Resulta que cuando la creación del mundo las fuerzas de la naturaleza se reunieron para formar al hombre, las deidades que se reunieron, en efecto, una triada, fueron los llamados Corazón del Cielo o Cuculhá: 1.- Cuculhá-Hurakán o Rayo de una pierna; 2.- Chipi-Cuculhá o El más pequeño de los rayos; y 3.- Raxá-Cuculhá o Rayo muy hermoso. Como el hombre creado por ellos no les satisfizo lo destruyeron ¿cómo?: con una lluvia, en un diluvio, así Hurakán siguió solo en su universo hasta la siguiente creación.

Aviso:

Señores,visitantes ocasionales y lectores: hoy El Bable cumple 3 años de publicación obsesivamente diaria. Esto que acabas de leer es el artículo número 1100. Cumplimos nuestro objetivo de acumular 300 seguidores el día de hoy. Justo me acaba de entrar (11:00 horas) el comentario número 2580. El número de visitantes es de 1'491,641... dentro de poco llegaremos al millón y medio... y lo que falta!