martes, 9 de febrero de 2010

Señores, ya le hemos puesto el cascabel al gato! La Hacienda de La Erre en Dolores Hidalgo CIN, Guanajuato.

Una de las razones por las cuales fui a Dolores, fue para aproximarme lo más posible a la Hacienda de La Erre, lugar por demás importante en la historia de Guanajuato y de México también. De ella no hemos oído hablar mucho, o, tal vez, dado que los programas de la SEP en relación a los pasajes más importantes que han sucedido a lo largo de la historia de nuestro país han sido, erróneamente, cada vez cortados y resumidos, lo ahí sucedido ha pasado desapercibido para muchos. Pues bien, fue el primer lugar a donde Don Miguel Hidalgo llegó, esto fue a escasas cuatro horas de haber comenzado el verdadero grito. Como bien lo sabemos el grito NO fue el 15, ese jamás se dio, el grito, es decir, el inicio de la Independencia comenzó el 16 de Septiembre de 1810, domingo para ser mas exactos. 6 de la mañana, la hora prima, para ser precisos.


Si nos ubicamos en el siglo XIX, en los primeros años como lo es 1810, entenderemos que la misa era algo básico y primordial, solo que Don Miguel se llevó tiempo en ir a la cárcel de Dolores a liberar a los presos, mismos que se unieron al movimiento libertario, luego estar en el atrio en la llamada "arenga", convenciendo a la gente de iniciar la guerra contra los españoles y salir del lugar antes de las 8 de la mañana para comenzar el peregrinar, los primeros cinco kilómetros fueron hacia la Hacienda de La Erre, la más importante que había en la zona.


Su importancia era tal que con tan solo ver el área que comprendía nos podemos dar una idea clara, para eso nos apoyamos en el Maestro don Isauro Rionda en su extraordinario libro Haciendas de Guanajuato, Editorial La Rana, Guanajuato, 2002: " Los mariscales de Castilla y primeros señores de las villas de Siria y Borobia y luego marqueses de Siria y vizcondes de Borobia, familia muy antigua en la Vieja y la Nueva España, llegaron a ser los latifundistas más poderosos del Guanajuato colonial y de primeros lustros del independiente. A lo largo del tiempo fueron dueños del territorio de Guanajuato de los predios siguientes:


Las haciendas de Arandas en Irapuato; La Erre, Ojo Zarco, La Plama, San Pablo y el Gallinero en Dolores Hidalgo; La Rosita y La Cruz del Palmar en San Miguel el Grande; Tupátaro en Cuerámaro; Trejo y La Laja en Silao; Mezquite Gordo en Romita; La Concepción y Atotonilquillo en Manuel Doblado, y La Hoya en Pénjamo y los ranchos de: Nombre de Dios en San Miguel; San Francisco, La Pila, El Pderegal, Silva, Los Portezuelos, La Cruz de Aguilar, El Cerrito de Manserrano y San José de Amoles en Silao; Calvillo y Núñez en Guanajuato, y en Pénjamo, La Angostura, Pepe, Los Orcones, Marañón, El Llano Grande y Rancho Nuevo. Fuera de Guanajuato también tuvieron haciendas como Los Cortijos en Puebla, Santa Catarina en Chalco, etcétera”.


La lista de propietarios es larga, lo que salta a la vista era el tráfico de influencias, pues el que no tenía un cargo en la Inquisición lo era en el Ayuntamiento de la Ciudad de México, cosa muy común al principio de la Colonia en la que, verdaderamente se sirvieron con "la cuchara grande" en cuanto al repartimiento de tierras y la entrega de encomiendas, mercedes y estancias. En 1611 comienza la larga lista, la encabeza Juan Carrillo Altamirano, continúa la interesante historia del maestro Rionda "Para llegar al año de 1810 tenemos que echar marcha atrás hasta la primera mitad del siglo de la conquista. A la llegada de los españoles a territorio central de los chichimecas se encontraron que al otro lado de la sierra de Guanajuato había una aldea indígena llamada Cocomán, y como las autoridades españolas siempre demostraron poco respeto por las priopiedades de los indios, a partir de los años cincuenta del siglo XVI empezaron a dar tierras a hombres blancos, abracando las cementeras de los aborígenes".


“Estas tierras dadas se fueron concentrando en pocas manos hasta que se formó como propiedad de un solo hombre la hacienda de La Erre, quedando dentro de sus límites la aldea de Comocacán. Esta cambió su nombre náhuatl por uno cristiano: San Cristóbal y San Pablo”.


A los dueños de La Erre les convenía esta población pues así contaban con mano de obra cercana, lo que era difícil en aquellos tiempos, Ese poblado llegó a llamarse Congregación de Nuestra Señora de los Dolores, y que estaba "situada a las orillas del río en un terreno muy hermoso con todas las condiciones para hacer felices a sus habitantes; más por un abuso insoportable de la haciendas, no tienen aquellos miserables un palmo de tierra que hacer sus siembras, pues las pertenencias de La Erre llegan hasta las goteras del lugar..."


Creo que al leer esto entendemos como fue que precisamente en Dolores se comenzó a formar una idea de liberación del yugo, dominación y excesos por parte de los españoles avecindados en los ricos territorios que ellos denominaron la Nueva España. Como anotación final cabe decir que las goteras era la forma que se le denominaba en la época a los límites de la ciudad. Dejamos el texto y pasamos a las fotografías que son más que elocuentes y una clara muestra de lo que es actualmente algo que en su momento causo sorpresa y admiración.

















3 comentarios:

  1. Hola Benjamín, es muy interesante tu publicación acerca de la Hacienda de la Erré.
    Soy Alejandra Pazarán y estoy haciendo una guía turística del Estado de Guanajuato (misma que se proporciona en la línea de autobuses del Grupo Herradura de Plata), casi no hay información fotográfica de esta hacienda por lo que te solicito me ayudes con algunas de tus fotos y así publicarlas en la guía. Te dejo mi correro yulipazaran@gmail.com

    Gracias

    ResponderEliminar
  2. Hola benjamin que bueno que te intereses por publicar esta parte importante de la historia pero te falto bastante informacion igualmente importante,principalmente los nombres de las personas que lograron que la hacienda funcionara ya que sin ayuda de estas personas la historia no hubiese sido igual, y no me refiero a los dueños si no a la gente que la trabajo.
    Espero que tomes en cuenta mi comentario con el debido respeto que te mereces GRACIAS

    ResponderEliminar
  3. Estimado Anónimo,

    Gracias por tu comentario, en efecto, son muchos nombres de personas que se unieron a la causa de Hidalgo al salir de Dolores y llegar a la Erre. Como El Bable tiene el objetivo de ir recorriendo los diferentes lugares del país (hasta donde mis posiblidades $ me lo permien), decidí no engrosar la información sobre la Independencia en este espacio, para ello tengo otro sitio, se llama CABEZAS DE AGUILA y allí va santo y seña de todo lo que pasó a lo largo del recorrido del cura Hidalgo desde que salió de Dolores hasta que... su cráneo fue movido de la Columna de la Independencia al Castillo de Chapultepec y regresó... es decir, hasta los festejos del Bicentenario y lo que sigue...

    Saludos

    ResponderEliminar