domingo, 7 de noviembre de 2010

El Calendario Otomí

Si no te lo he dicho directamente, quizá lo has intuido por los comentarios que a lo largo del año, estando de vuelta en Salamanca, te he ido haciendo; me refiero a que luego del rescate del convento agustino de San Juan de Sahagún, a raíz de la implementación del programa de Adopta una obra de arte, Pemex, el monopolio petrolero tuvo a bien rescatar el recinto. Luego se instaló, en tiempos de Fox, (saca tus conclusiones), el Centro Estatal de las Artes. Incluso los reyes de España vinieron a conocerlo. Pues bien, del año que llevo aquí he asistido a casi todas las exposiciones que aquí se han dado, siendo bien honestos (creo que la sinceridad y objetividad en mis comentarios son más que claros) a lo largo del año solo ha habido una exposición que me ha llamado la atención. Para ello diré que los montajes, la museografía, son excepcionales, pero el contenido, es eso que siempre deja una interrogante, que deja un pensar en eso que Juan Gabriel expresó con su “pero que necesidad”… en fin, no desvarío y entro en el tema. Hubo una exposición de una fotografía que se dedicó a tomar en una de las zonas arqueológicas del estado… sí, así es, mucha gente piensa que en Guanajuato no hay zonas arqueológicas, pues les diré que sí las hay, dos abiertas al público una en Abasolo, llamada Peralta, la otra en Pénjamo, llamada Plazuelas, y una más que creo aun no está abierta al público, se llama Cañada de la Virgen y fue allí precisamente en donde esta fotógrafa hizo una serie de tomas, interesantes todas, en donde se muestra la correlación de las estrellas con los ángulos de la construcción principal.

Lo que en verdad me impactó en esa exposición fue un calendario que mostraban en donde aparecen los meses de acuerdo a la tradición otomí, cosa por demás interesante, pensando en que este calendario no se ha difundido mucho. Bien sabes que aquí, en El Balbe, nos hemos dedicado a encontrar los vestigios vivos de las celebraciones aztecas, de ir correlacionando lo que fue con lo que ahora tenemos, en materia de calendario y que, en efecto, eso de la “medida del tiempo” siempre me ha atraído mucho, pues bien, lo que vemos en la foto de entrada es precisamente el calendario otomí, ahora veamos su división:

Anathayo. Desgranar la mazorca. Señor de la dualidad. Mar 04/23
Anzotho. La buena entrada. Inicia la siembra. Mar 24/12 Abr
Anthazuni. El nixtamal. Se preparan los alimentos y bebidas rituales para subir al cerro. Abr 13/02 May.
Antzibiphi. Cortar (nubes) con humo. Ayuda a graniceros. 03/22 May
Anaguíuini. Enterrar alimento. Se abona la tierra. May 23/11 Jun
Antsengomu. Pequeña fiesta del chilacayote. Preparación para crecimiento de plantas. Jun 12/01 Jul
Antangomu. Fiesta grande del chilacayote. Cosecha. 02/21 Jul
Antsengodu. Pequeña fiesta a la muerte. Agradecer a los antepasados. Jul 22 /10 Ago
Antangodu. Fiesta grande de la muerte. Se extiende la fiesta. Ago 11/30
Anbaxi. Escoba. Los ahuizotes barren las nubes de oriente para que precipiten. Ago 31/19 Sep
Antsehoxhegui. Pequeña ayuda a la milpa. El maíz madura. Sep 20/09 Oct
Antaboxhegui. Gran ayuda a la milpa. Oct 10/29
Anzuni. Llorar, tiempo de luto. Se deshoja el maíz. Oct 30/18 Nov
Antajmí. Tortilla blanca. Se degusta la cosecha. Nov 19/08 Dic
Acandehe. Al fin que la vuelta del tiempo habrà agua. Predicción. Dic 09/28
Anbui. La tierra en quietud. Permanencia. Dic 29/17 Ene
Anthudauni. Cortadura de flores. Siembra simbólica. Ene 18/06 Feb
Anbuohtaxi. Pedir la bendición. Se bendicen las mazorcas. Feb 07/26
Dupa. Los cinco días inexistentes. Feb 27/03 Mar


Así pues, sabiendo ya el calendario otomí, al menos su división, fiestas y concordancia con nuestro calendario, veamos algo que nos comenta mi muy estimado Lara Bayón: “No se sabe mucho acerca de la religión que profesaron los otomíes prehispánicos antes de su sometimiento. ¿Habrá algo de cierto en la afirmación de que adoraban a un dios único e impersonal, jamás representado en forma material? ¿o será verdad que no tenían dios alguno, sino que se guiaban por el cielo y las estrellas? Lo más seguro es que compartieran la misma religión de los otros pueblos mesoamericanos, aunque parece cierto que el yugo de los pueblos nahuas impuso de algún modo, sus dioses y rituales particulares, incluidos los sacrificios humanos y la adoración a deidades como Tezcatlipoca, de quien fue hallado un relieve en Huamango. La Relación de Querétaro nos dice que los ña-ñu adoraban al momento de la conquista a ídolos fabricados de varas y ricamente vestidos en sus templos de Jilotepec”. (1)

Bueno es irnos adentrando, poco a poco, en el conocimiento de la medida del tiempo, pues dentro de poco, por no decir que desde ya, seremos invadidos de mil cosas que, la mayoría serán del tipo chatarra, relacionadas a los antiguos calendarios mesoamericanos y todo relacionado al 2012, el cual, lo tenemos ya, a la vuelta de la esquina y sus estragos los tenemos ya, adentro de nuestras casas. O dime… ¿no tienes frío esta noche?...

Fuentes:

1.- Lara Bayón, Javier. Arroyozarco, puerta de tierra adentro. Instituto Mexiquense de Cultura. Toluca, 2003.

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