sábado, 18 de diciembre de 2010

La Navidad tiene color en Salamanca

Indudablemente que el tiempo pasa y las cosutmbres cambian, eso lo vemos en todo lo que nos rodea, como quiera, ciertas tradiciones luchan por sobrevivir, solo que, con la vida que nos tocó vivir, la paz, dicha y felicidad que antes se pregonaba en estos días, ahorita como que no encaja en lo que es nuestro México, como quiera, la lucha se hace. Para ello haremos un recorrido por el mercado de Salamanca para ver que tanto nos encontramos de los artificios y parafernalias propias de la época. Comenzamos viendo las multicolores gomitas y las letanías de las posadas, de esas que creo ya pocos se acuerdan, me refiero a la que comenzaba con "en el nombre del cielo os pido posada...."

Las flores de nochebuena son las que dominan el panorama, ahora se cultivan en invernadero y la teconología ha creado los, digamosle así: subproductos, de las que sorprendieran al botánico norteamericano Joel Roberts Poinsett, embajador gringo que en su visita a Taxco las descubrió. La Cuetlaxóchitl es de orígen netamente mexicano y no solo inunda el mercado nacional sino es representación de la Navidad en muchos otros lugares del mundo. De los subproductos que encontré fue la rosada, la blanca y una pinta que parece de papel, bastante curiosa.

La introducción del Catolicismo en la Nueva España implicó que los frailes franciscanos hicieran adaptaciones a sus celebraciones todas frías y descoloridas para que, a través de las que luego se llamaron Pastorelas. Los evangelios, especialmente las representaciones de la Adoración de los Pasores y el Nacimiento adquirieron un sentido entre las cosmogonías locales. Lo que ahora encontramos son los trajes ya hechos de ángeles y diablos, personajes fundamentales en dicha representación, dicho de otro modo: la lucha del bien contra el mal.

La naturaleza es pródiga en México, qué no nos querramos dar cuenta es otra cosa. Las fiestas navideñas, la novena, las vísperas o, como mejor se conoce, las Posadas, llevaban incluído el concepto de la glotonería, solo que antes, no había azúcares y cosas químicas, las delicias eran las frutas de la época: mandarinas y limas, como las que encontramos en un puesto callejero.

Esto es un golpe a cualquiera que se jacte de ser ecologista. Sí aquí, en Salamanca, llegaron unas dos docenas, por decir, de trocas, estaquitas o camionetas, cargadas hasta el tope de "flor de peña" y pascle... y si lo multiplicamos por el número de mercados que hay en el estado de Guanajuato -50 por decir- nos da un número abrumador de estas plantas venidas de la Huasteca y de la Sierra Michoacana. ¿Notaste la plabra náhuatl? Sí, yo la sigo usando, así la aprendí: Paxtl, es decir, heno.

Me tocó vivir la época de transición, pues fue cuando se introdujo en el mercado los ornamentos en "oritos" y "encerados", es decir, papel alumino o metalizado y papel encerado, con ellos se comenzaron hacer decenas de ornamentos brillosos para que la Navidad fuera más colorida; ahora con la invasión China tenemos más y más cosas... solo que, de calidad, ni hablamos.

Esa deforestación que se da en la Navidad no es solo de pascle y flor de peña, incluyen todo tipo de cactaceas. Son muy agradables, vienen en botes con la intención de que sean trasplantados, solo que apenas la mitad sobrevive a los festejos, pero dime, ¿notas algo extraño en esta foto? El verde intenso no es natural, sucede que ahora la modalidad es que tiñen las "colchitas" con no se que cosa verde y de allí que se note tan intenso el color.

El gusto ranchero incluye agregarle bolitas de unicel a los cactus, no solo blancas sino de los colores más intensos, hay quien jura que son naturales, pero bueno... es Navidad...

Dulces, dulces y más dulces, pues la tradición marca ofrecer los "aguinaldos" que no son otra cosa más que bolsitas atiborradas de dulces de todo tipo.

Y la vasta imaginación de los artesanos de Tonalá, Tlaquepaque y algunos otros pueblos de Jalisco, Michoacán y Guanajuato, no tienen límite para ofrecer sus productos con todo lo imaginable para el "Nacimiento": pollos, gallos, gallinas, guajolotes, patos, garzas, puercos, borregos, y cuanta cosa se te ocurra, esta vez ví, como novedad: árabes.

Antes quienes dominaban la escena de las fiestas de fin de año eran los Santos Reyes, eran los que llegaban con sus cargamentos de regalos para los niños en la fría madrugada del 6 de enero, solo que, gracias a Coca-cola y los supermercados, fueron desplazados por el Santa Clós. Lo tradicional era, para los reyes que tuvieran con qué, comprarles triciclos, bicicletas o patines del diablo a sus hijos.

Estas plants fueron también novedad para mí este año. Ten en cuenta que los últimos 13 años de mi vida los pasé en la Baja California Sur y por allá las costumbres son otras, por eso digo que para mi es novedad esto. Esas plantas tienen unas puntas muy afiladas, allí es donde se colocan los tejocotes (¡otra palabra Náhuatl!). Si no has entrado a una habitación a donde haya una "colchita" de flor de peña y tejocotes recién regados, te has perdido del mejor de los aromas de la Navidad...

Y claro es que la piñata fue, lamentablemente ya en pasado, la escencia de la Navidad, me refiero en cuanto a imágen, concepto, idea... esta es la más próxima que encontré a la auténtica piñata, la estrella de los siete picos, esta solo tiene 5, los picos significan los pecados capitales, es decir, la vida cotidiana en la actualidad: gula, envidia, lujuria, pereza... ya no me acueredo de los demás.

Si algo hay ahora en todos los mercados de México es color, si te gusta tomar fotografías y no encuentras motivos, solo véte al mercado que quieras, especialmente si es de pueblo y las escenas saltarán por todos lados...

Originalmente la palabra colación se refería a un refrigerio, hace un medio siglo, o un poco más, las colaciones eran los dulces más sencillos que se confeccionaban para las Posadas, son evidentemente, los más baratos pues no llevan envoltura, pero, a mi gusto, son los más buenos y los más característicos de la Navidad.

Los cacahuates (¡Náhuatl, de nuevo!) son escenciales en las Posadas, recuerdo que antes había "posadas cacahuateras" que eran aquellas en donde no había mucho presupuesto y abundaban los cacahuates, que antes no eran costosos, de allí su abundancia...

Por si no eres de México o de alguna zona en donde no exista esta tradción de "poner el nacimiento" quizá desconoces a lo que me refiero con lo de la flor de peña, es este musgo, este liquen o quizá sea una especie de pequeño helecho, estos crecen en abundancia en las zonas de bosque alto húmedo y son las que inundan los mercados en estos días, sirven para la base de toda la representación del Nacimiento.

Infaltables en los árboles de navidad, cuando se reparten los regalos son las pelotas. Colores, colores y más colores rompiéndole las pupilas a todo marchante en estos días previos a la Navidad en los mercados nacionales.

Y si de dulces hablamos, tenemos par dar y prestar, en este caso los más caritos, los que vienen con envoltura...

Guayabas y manzanas, infaltables en estos días, para el ponche, por ejemplo.

Y con esta toma dejamos el mercado salmantino, es algo que... bueno, ya ni llorar es bueno. De los bosques de donde traen todas las cosas para los nacimientos se arrancan también a toda heliconia que se encuentran, estas se conocen como "gallitos". ¿No tienes nada que hacer en estos días? date una vuelta por el mercado y verás lo que es color y aroma, el color y aroma de la Navidad en México.

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