domingo, 8 de marzo de 2009

Apuntes de la historia del turismo en Baja California

Don Abelardo L. Rodríguez, Gobernador del Distrito Norte, escribe en 1928 la memoria administrativa de su gestión 1924-1927. A propósito del turismo dice que:
“En la república mexicana el gobierno federal, los de los estados, las cámaras de comercio y demás organismos interesados en el intercambio que trae consigo el turismo y los provechos constantes que origina, han hecho grandes esfuerzos por su fomento.

Las bellezas físicas del país y el clima variado de que disfruta hacen fundada la consideración de que México será con el tiempo uno de los países de mas intenso turismo en el mundo, y por lo tanto, es deber de todos los gobernantes de la república prestar el juicioso apoyo que esta fuente de producción necesita, y favorecer, por el carácter de utilidad pública que representa, las inversiones y desarrollo de instituciones conectadas con atractivos para el turismo y con posibilidades de incremento.

El Distrito Norte de la Baja California ha sido objeto de un turismo cada vez mas creciente, según lo demuestran los datos estadísticos y que, por si solos, hablan elocuentemente a favor de esta actividad provechosa para todos los que cooperan en su mejoramiento y que significan ingresos fiscales directos muy dignos de tomarse en cuenta”.

viernes, 6 de marzo de 2009

Lo que podría ser una breve reseña de la introducción del Chocolate a Europa.


El Chocolate, uno de los productos autenticamente mexicanos que conquistaron al mundo. Valentina mantiene la tradición de consumir el más mexicano de los chocolates!

Palabra Náhuatl que viene de “xoco” (espuma) y “atl” (agua).

Fue, sin duda alguna, la gran aportación de la época a los usos gastronómicos. Ya era conocido y preparado por los aztecas, que no empleaban azúcar, por lo que era de sabor amargo y no resultaba del agrado de los conquistadores.

En España se introdujo hacia 1530. Se fueron mejorando los métodos de elaboración y generalizando su consumo. El secreto de su fabricación se mantuvo hasta 1728, en ese año Felipe V lo vendió a unos suizos. Es entonces que comienza la fama de los chocolates y chocolateros suizos. Luego se extendió por toda Europa, siendo sus principales difusores las órdenes religiosas.

En España se desencadenó una increíble polémica respecto a si el consumo de chocolate quebrantaba el ayuno eucarístico. Llegó a intervenir Roma y se escribieron varias obras a favor y en contra del tal quebranto. La más curiosa defensora y por tanto de la no alteración del ayuno se publicó en 1631 y fue el “Curioso tratado de la naturaleza y calidad del chocolate”, siendo su autor Antonio Colmenero de Ledesma.

Fray Bernardino de Sahagún, uno de los primeros Franciscanos que llegaron a la Nueva España , escribió una extraordinaria relación de lo que vio en su momento.

Mucho que ver con el chocolate, su elaboración y su introducción en España tuvo fray Bernardino de Sahagún. Este franciscano nació en Sahagún (León) en 1499. A los treinta años llegó a México, donde permaneció hasta que murió a la edad de noventa años.

Ha pasado a la posteridad por ser el autor de una obra fundamental para el conocimiento de los aztecas y de su cultura, “Historia General de las cosas de Nueva España” (1548)

Bernardino de Sahagún quiso escribir una historia del pueblo azteca, para ello se hizo con los servicios de diez ancianos, pagados por la Corona y comenzó a escribir lo que le narraban. El manuscrito está redactado en castellano y náhuatl, para que así fuese también leída por los indios. Son doce tomos maravillosamente escritos y decorados y hacen referencia a ritos, religión, costumbres, fiestas, botánica, medicina, etc.

Una de las páginas del extraordinario libro escrito por Fray Bernardino, la célebre Relación General de las cosas de la Nueva España.

Según iba escribiendo, enviaba el manuscrito a la Corte para que pasase la censura de su Orden y de Roma. Después de veinte años de envíos se le secuestró la obra con la peregrina explicación, entre otras, de que no se podía escribir una historia en una lengua no cristiana. Toda la obra se perdió hasta que a finales del siglo XVIII apareció en la Biblioteca Laurentiana de Florencia. Llegó allí porque una hija de Felipe II la llevó como regalo por parte de su padre al casarse con un Medici.

Pues bien, en una de las páginas dedicadas a las plantas aparece una detallada descripción del árbol del cacao y la forma de elaborar el chocolate y es una de las primeras referencias escritas que existen sobre el tema.

Esta nota la transcribo tal cual la encontré en el sitio denominado Boletín Oncológico que es una publicación periódica que se edita en el Hospital General de Teruel, España, en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer. Está especialmente dirigida al personal sanitario y su objetivo es la formación en temas oncológicos e informar sobre la situación del cáncer en el Sector de Teruel (ISSN 1579-6094, título abreviado: Bol oncol).

Un sitio interesante que nos muestra una muy breve pero creativa historia del chocolate la encuentras aquí: http://www.valor.es/museo/museodelchocolate.asp

jueves, 5 de marzo de 2009

Lerdo. ¿Que tan lerdos somos algunos humanos?

  Hace poco tiempo, Sergio Cantú, un amigo aficionado a la fotografía, me hizo llegar la fotografía del vagabundo que estamos viendo. Me comentó que quedó muy impactado al pasear por el centro de La Paz y toparse con este personaje que le pidió le hiciera una toma, la que ustedes están viendo aquí.

Hoy platicando con otro buen amigo, le dije: “fíjate que soy muy lerdo para eso de la computadora” y le aclaré, un lerdo es alguien muy lento, que igual es lento en un tema específico o, como mucha gente, en todo, ya que viven la vida como en 25 revoluciones por minuto… es decir, len-ta-men-te. Pues si, hoy pude hilar la palabra con la foto.

lerdo, da.
(Etim. disc.).

1. adj. Dicho comúnmente de una bestia: Pesada y torpe en el andar.
2. adj. Tardo y torpe para comprender o ejecutar algo.
3. f. Veter. Tumor de las caballerías cerca de la rodilla.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

miércoles, 4 de marzo de 2009

El jale. Lo que yo pienso es el origen de la palabra jalar para decir trabajar.

En los rededores de las minas en Santa Rosalía, BCS., destaca claramente esos cúmulos de “escoria”, mejor ejemplo de lo que es un Jale no podemos tener.

Aquí en el Norte, es común la palabra "jale" refiriéndose al trabajo, específicamente lo oí al principio solo en la región del Noroeste, ahora ya se ha difundido mucho el uso común de esta palabra gracias a nuestros paisanos que emigran a los Estados Unidos y se van a "jalar".

Deduzco que al ser la minería la industria mas fuerte que hubo en la Época Colonia, era una gran cantidad de gente que estaba forzada a trabajar allí, el trabajo era bestial, y consistía entre otras cosas de jalar cuerdas para sacar los metales, así que en el idioma impuesto, el español arcaico, la palabra trabajo fue sustituida por el acto de jalar y al paso del tiempo el acto de trabajar se volvió el concepto de jalar.

Siendo Baja California Sur un estado eminentemente minero, los vestigios de las minas los tenemos en varias partes, como en El Triunfo en donde aun se puede observar el Jale.

Por otro lado, técnicamente un jale es, en la minería, los cúmulos de tierra de desperdicio luego de haberles extraído el metal. Al crecer estos se volvieron punto de referencia, y la gente iba al jale a jalar.

El Maestro De Santiago me comentó al respecto que: “Jalar es, prácticamente, llevar o trasladar el equipaje o menaje a cualquier lugar para ganarse la vida, para trabajar o simplemente trasladarse o iniciar una actividad; puede ser también "jalar" la carreta o las bestias sinónimo de trabajar. La palabra no tiene que ver con los montones de material o escoria de los socavones de las minas cuya denominación proviene de la palabra náhuatl xalli que significa arena o montón. Este tipo de palabras tienen dos o más significados a la vez, por ejemplo tlapalli es = a rojo y también a color; iztac es= a blanco o a sal. En algunos lugares les llaman xales (se pronuncia shales)."

Este es el escudo del poblado de Jalostotitán, Jal., su nombre, tomado del náhuatl nos indica claramente la palabra xalli.

lunes, 2 de marzo de 2009

¡Vete mucho al Carajo!... y si puedes más lejos, mejor.

   En estos días dedicamos algo de tiempo, en medida de mis posibilidades, a tratar de entender mejo todas aquellas palabras que el vasto idioma español nos ha dado. Palabras que por costumbre las hemos cambiado en su significado, les hemos dadas distintas connotaciones o, en el peor de los casos, han sido ya desechadas del léxico normal que cada día utilizamos; por cierto, el idioma español siendo uno de los mas abundantes, en México no hacemos uso adecuado de él, se calcula que son mas de 250,000 palabras las que están registradas y en nuestro país una persona en el mejor de los casos usa mil palabras, cuando es una persona muy culta llega a utilizar 7mil, lo lamentable es que cada día disminuye este número y estamos limitándonos a usar palabras que mas bien destruyen el idioma. (Méntiendes güey, méntiendes?)

  CARAJO es algo que entendemos como un insulto, como algo malo, pero en realidad el carajo no es ni insulto ni es algo malo tampoco. El carajo es una cesta que las antiguas carabelas tenían en lo más alto del mástil central, desde donde se podía ver a mayor distancia.

  Siendo este mástil el palo mas alto, por consecuencia era el menos estable, y su vaivén provocaba, seguramente un mareo fenomenal, por esa razón quienes habían cometido alguna falta a bordo de la nave eran mandados al carajo como castigo.

domingo, 1 de marzo de 2009

Nostalgia hotelera, los hoteles desaparecidos de la ciudad de México.

El Hotel New Porters se ubicó en San Juan de Letrán. Anterior a él, en las cercanías, fue instalado el Gillow, uno de los primeros hoteles de la Ciudad de México.

Quien guste de la época de oro del Cine Mexicano el Hotel Reforma le resultará familiar, allí se congregaban en su cabaret todas las estrellas de ese tiempo, es común verlo en varias cintas.


El Hotel Regis se volvió la imagen representativa del terremoto de 1985, en su reloj quedó marcando la fatídica hora de las 07:16, ya no existe, en su lugar se levanta la Plaza de la Solidaridad.

El Hotel del Prado fue otro de los lugares concurridos por la élite capitalina, y también de los que sufrió severos daños en el 85. En su interior el mural de Diego Rivera donde retrató a los principales personajes de la historia mexicana, por fortuna el mural fue rescatado y ahora tiene su propio recinto, frente a donde se levantó en su momento el Del Prado.

¿Se acuerdan de Olga Breeskin y su violín? Pues en este lugar fue donde triunfó noche a noche, el Hotel Continental, que fue derruido también, luego del terremoto de 85.

Hotel del Paseo, otro de los hoteles desaparecidos en la ciudad de México.