martes, 6 de octubre de 2009

Ya vamos llegando a Pénjamo...

Hay dos cosas que son muy conocidas de Pénjamo, una de ellas la canción “Ya vamos llegando a Pénjamo” que la hizo famosa Pedro Infante en la época de oro del cine mexicano en los años cuarenta del siglo XX, la otra que fue allí donde nació el Cura Miguel Hidalgo, Padre de la Patria, aclarando que no en la ciudad de Pénjamo sino en el Municipio de Pénjamo, en la Hacienda de Corralejo, para ser más exactos.

Pénjamo se localiza al suroeste del Estado de Guanajuato, es una zona eminentemente porcina que aunado a la fertilidad de sus tierras ha sido el generador de riqueza por muchos siglos. Fue en el XVI, cuando se dieron las primeras encomiendas que se asentaron en la zona, ya poblada por pueblos Tarascos, los primeros españoles encabezados por Juan de Villaseñor y Orozco, apenas habían transcurrido seis años de la caída de la Gran Tenochtitlán cuando Villaseñor penetraba en esta parte de los actuales Michoacán y Guanajuato.

La encomienda recibida era enorme, su centro estaba en Huango, actual Villa Morelos, Mich, abarcaba todo el suroeste de Guanajuato hasta la rivera del lago de Chapala. Dada la abundancia de agua y el clima benigno, la introducción del ganado menor fue un éxito dando inicio a la tradición porcina que la zona ostenta. Los campos que ves en la foto están sembrados de sorgo que se usa como alimento para animales, es decir, la porcicultura vive de la mano de la agricultura en Pénjamo.

La Carretera Federal 90 que sale de Irapuato es de doble carril, veremos, luego de media hora, el acceso a Abasolo, veinte minutos más adelante está el monumento a don Miguel Hidalgo que nos indica el acceso a Corralejo, y en veinte minutos más estaremos entrando a Pénjamo, recuerdo que antes había un gran letrero al llegar a Corralejo, en donde se leía: “descúbrete mexicano, aquí nació el Padre de la Patria”, haciendo mención a quitarse el sombrero al pasar por ese lugar. Esta vez no lo vi, quizá sigue allí, pero no fui testigo de ello.

Pénjamo, al igual que todas las poblaciones de Guanajuato concentra su vida en la centro, en los llamados ahora centros históricos. El Mercado Hidalgo fue inaugurado para conmemorar el Centenario del inicio de la guerra de Independencia, muchos de los mercados en el estado fueron construidos con ese motivo, en todos podemos ver una arquitectura característica del Porfiriato de notoria influencia neoclásica.



Su nombre original fue San Francisco de Pénjamo, la parroquia está dedica a ese Santo, el cual apenas acaba de tener su celebración el pasado domingo 4 de octubre. La devoción que existe hacia San Francisco es muy fuerte.

Era habitual que las poblaciones antiguas estuvieran localizadas muy cerca de algún río o arroyo para surtirse de sus necesidades de agua sin necesidad de caminar largas distancias, tal es el caso de Pénjamo la cual fue rodeada hace mucho tiempo por un arroyo, el cual crece durante la temporada de lluvias, en la actualidad se conservan aun en uso algunos de los primeros puentes construidos, como el que se ve en la fotografía.


La Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios es otro de los templos que conserva Pénjamo, su interior es el característico de todo el estado, de fuerte influencia neoclásica y de una limpieza muy especial.

Paseando por el estado de Guanajuato encontraremos algo que forma ya parte del olvido: los cines, edificios que formaron parte importantísima del desarrollo social, de la convivencia sana durante casi medio siglo, aquellos majestuosos edificios de marquesinas iluminadas, con mucha actividad en todo su rededor y con largas colas para entrar, pues habitualmente sentaban al menos mil personas, esos edificios han pasado ya a la historia, algunos se han convertido en estacionamientos, otros en tiendas de telas y algunos más, simplemente se han venido abajo, como es el caso del Cine Castillo de Pénjamo.

¿No conoces la canción de Ya vamos llegando a Pénjamo? Entra en este enlace y la podrás oír:
http://www.penjamo.org/canciones.html

domingo, 4 de octubre de 2009

La huella de San Francisco de Asís en las tradiciones populares

En la Parroquia de San Francisco de Pénjamo, Gto. hay una gran devoción por el Santo.

Hoy es el día de San Francisco de Asís (1181-1226). Uno de los seres cuya santidad es tal, que se le equipara casi con Jesús y queda en un lugar muy especial dentro de la jerarquía que mantiene el martirologio romano. San Francisco nació dentro de una de las familias más ricas de la Umbría, en Asís, de allí que sea conocido con ese nombre, desde joven rechazó las riquezas y comodidades que su familia tenía. Vivió solo 45 años y nos dejó un enorme legado de entereza, humildad, devoción y fe.

En la visita que hice a la antigua Chamacuero me tocó el día de limpieza de los candiles de la Parroquia de San Francisco.

La orden por él fundada fue la primera en llegar a México, esto sucedió luego de dos años de la caída de Tenochtitlán, 1523. Fueron ellos los que iniciaron la evangelización, razón por la cual en todo el centro de México exista un culto muy difundido a este santo, eso lo podemos ver claramente en el Bajío, prácticamente todo el estado de Guanajuato tiene una fuerte presencia de el llamado Padre Seráfico, eso nos queda claro tan solo al ver el nombre de Pénjamo que es San Francisco de Pénjamo o el de Comonfort que fue San Francisco de Chamacuero, las Parroquias se levantan una a una rindiendo un recuerdo en Acámbaro, Irapuato, Comonfort y Pénjamo. La Catedral de Celaya se asienta en el templo de San Francisco.

El antiguo templo de San Francisco en Celaya cuando ascendió a Catedral cedió su nombre por el de la Inmaculada, pero todos le siguen llamando el Templo de San Francisco.

El solo hecho de nombrar a San Francisco como Padre Seráfico nos indica ese alto nivel que mantiene en la jerarquía pues son los Serafines los más altos en la jerarquía de la Corte Celestial, los que están junto a Dios.

Esta es la peregrinación que se hace en Pénjamo a lo largo de tres meses en donde el santo visita una casa cada día.

De todos es sabido que hay una tradición muy arraigada en todos los países de habla hispana en donde a los Franciscos se les nombra Paco, esto es debido a que, antes del Concilio Vaticano II, es decir de principios de los años sesenta del siglo XX hacia atrás las misas y todo lo relacionado a la liturgia eran en latín, por lo tanto los libros relacionados a esta temática eran en esa lengua, la cual solía tener abreviaturas, y a San Francisco se le abreviaba, luego del nombre como Pa.Co. lo cual significaba Pater Comunitativo, por ser él el fundador de los Franciscanos.

Este fue el “cordonazo” que ayer se sintió en San José del Cabo, al sur de la Península de Baja California.

Otra tradición que sigue aun vigente en algunas poblaciones no solo de México sino de buena parte de Latinoamérica es la de nombrar a las lluvias de los primeros días de octubre como “el cordonazo de San Francisco” haciendo mención a uno de los símbolos franciscanos, el cordón con tres nudos, mismo que se lleva atado al sayal y que representa los tres votos de la orden: pobreza, obediencia y castidad. Y debido a que durante la evangelización, con el afán de encontrarle a todo una explicación relacionada a algún evento religioso para de esta manera hacer mas fuerte la penetración de ideas, en la conciencia de que en octubre siempre llueve, se asoció esto con el Santo y su cordonazo antes de la fiesta para quitarse el polvo del camino, provocando con esta acción lluvia y en algunas partes los primeros fríos de la temporada.

En el escudo del Municipio de Pénjamo se ve claramente el nombre de San Francisco, también hace mención a Miguel Hidalgo.

El cordón de San Francisco lo tenemos representado en el escudo de armas del estado de Campeche, ya que originalmente la ciudad se llamó San Francisco de Campeche. El estado de Coahuila también llevó originalmente el nombre de San Francisco de Coahuila. Y si paseamos por el Estado de México, Puebla, Tlaxcala y Morelos, serán incontables las poblaciones que encontremos con el nombre de San Francisco.

En el centro del Mercado Hidalgo de Pénjamo se levanta el altar a San Francisco de Asís.

Algo que me parece curioso fue encontrar en el Mercado de Pénjamo un altar dedicado a San Francisco, el santo patrono del lugar, solo que, habitualmente los mercados están dedicados a la Virgen de Guadalupe. Y allí en Pénjamo se mantiene viva la tradición de recibir al Santo en una larga peregrinación que dura tres meses en la cual cada noche la pasa en una casa para terminar el día de hoy, 4 de octubre de vuelta en su templo para celebrar la solemne misa y luego, claro está la fiesta en su honor, es decir, la kermes.

Este es el altar mayor en la Parroquia de San Francisco en Villa de Reyes, SLP. Justo al centro del Valle de San Francisco.

Hay un hecho, intrínsecamente relacionado a San Francisco el cual no se conoce, yo lo deduzco, no tengo referencia alguna que compruebe lo que me imagino, esto comienza en 1582 cuando el Papa Gregorio XIII anula la existencia de diez días, comenzando precisamente el día de San Francisco, patrono de Italia, fue cuando se hizo el ajuste del calendario Juliano al Gregoriano que aun en la actualidad seguimos usando, este ajuste incluía el agregar un día cada cuatro años, lo que conocemos como año bisiesto y la omisión de éste cada 100 años desde 1700, excepto cada 400 años, razón por la cual en el 2000 no tuvimos ajuste. (Esto quizá es complicado de entender, pero para quienes siguen la numerología y conocen del valor del 4 y su potencia, el 400, seguramente lo entenderán.

Los quiebraplatos que crecen por buena parte del territorio nacional en BCS son amarillos.

Para concluir el tema de San Francisco, Santo ahora declarado como patrono de la Ecología y de la relación con el medio ambiente, te dejo una foto que para quienes viven el la Baja California quizá no represente gran cosa, pero para la gente del Bajío les llamará mucho la atención, ya que en el centro de México los quiebraplatos que abundan cuando hay lluvias son morados o de un azul intenso, pero, acá en la Baja California son amarillos, como casi todas las flores que crecen por el desierto.

Por algo San Francisco de Asís es el Santo Patrono de la Ecología y del Ambientalismo, esta cerca que rodea al Estero de San José del Cabo lo demuestra en el pleno desierto.

sábado, 3 de octubre de 2009

Ni Palo Encebado, ni Cucaña, es la celebración de Xocotlhuetzi

Aunque ese juego que vemos en las fiestas patronales de casi todos los pueblos de México, el palo encebado tuvo, como la inmensa mayoría de las cosas, una fusión con las tradiciones traídas de España, en este caso creo que el merito de este, que ahora es un juego o competición de fortaleza es más mexicano que europeo pues formaba parte central de una de las dieciocho festividades en que se dividía el calendario ritual Azteca: Xocotlhuetzi.

Originalmente se celebraba en los últimos días de nuestro mes de Agosto y los primeros de Septiembre, hay autores que lo identifican iniciando el 13 o el 24, otros dicen que el 25, como quiera era en la segunda mitad del verano cuando acontecía la fiesta, la cual era, entre otras cosas dedicada a los muertos, lo que para nosotros en la actualidad es el 2 de Noviembre. Debido a lo interesante del texto del maestro Jesús Álvarez Constantino en su libro: El pensamiento mítico de los Aztecas, Morelia, 1977; he decidido transcribir lo relacionado al palo encebado.

“Este mes se llamaba Xocothuetzi, la caída de los frutos, y estaba dedicado a Xiutecuhtli, el dios del fuego, a quien se pedía el calor necesario para que madurasen los frutos de los árboles y las mazorcas de maíz que ya iban en sazón.

Los primeros días del mes iban al monte y cortaban un árbol, el más alto y derecho que encontrasen, al cual le cortaban las ramas y los transportaban entre todos, de modo que no tocase el suelo, y lo llevaban hasta el centro de la plaza mayor, donde venían luego los carpinteros con sus herramientas y mondábanlo y tornábanlo muy liso y redondo. Y era de rigor que el tronco de este árbol jamás tocase el suelo, porque si lo tocaba, volvíase impuro y no podía servir para la fiesta que había de celebrarse."
"Una vez arreglado aquel palo, adornábanlo con muchas maneras de papeles y ensamblaban en uno de sus extremos una armazón de madera, donde colocaban diversas figuras de frutas y una imagen del dios hecha de tzoalli, que era una masa de semillas de bledos, planta que ahora llamamos “alegría”. Después ataban diez cordeles a la mitad del palo y poco a poco iban levantándolo por todos lados, hasta ir a pararlo enhiesto en un hoyo que tenían al centro de la plaza, reforzándolo con piedras y aprisionándolo con tierra para que no se cayese.

El día de la fiesta, por la mañana, venían los sacerdotes del templo y el que era como jefe de ellos hacía muchas ceremonias y rociaba con agua bendita aquel palo y aquella imagen de tzoalli, la cual estaba adornada con las insignias y la rodela del dios del fuego. Después, todos reverenciaban las dos cosas, el palo y la imagen, como si estuviesen consagrados. Y el palo quería significar el árbol de la vida que con sus frutos mantiene al hombre".
"Una hora antes de que se pusiese el sol, cesaba el baile y todos aquellos mancebos que con las mozas habían bailado, se quitaban sus plumas y aderezos, y venían a la prueba de ver quién subía primero por aquel palo liso hasta arriba y alcanzaba la rodela que traía el dios en la mano. Y al que vencía en esta contienda y a los otros cuatro que le seguían y alcanzaban otras insignias del dios, los sacerdotes del templo los festejaban y galardonaban como hombres de gran valor, porque los demás no hacían caso ni los tomaban en cuenta".

"Después bajaban la imagen del dios y los sacerdotes la deshacían en pequeños pedazos que repartían entre la gente, la cual se los comía con mucha devoción; y los que no alcanzaban de la imagen grande, comían de las pequeñas figuras del dios que ellos traían y aun les sobraba para convidar a los demás. Y esta ceremonia también se llamaba teocualo, mi dios comido. Después tocaban los caracoles y trompetas y echaban el palo al suelo, y todos le arrancaban algunos pedazos o astillas, por pequeñas que fuesen, para llevárselas a sus casas, donde las guardaban como reliquias sagradas, porque decían que tenían poderes sobrenaturales".
Así pues, la próxima vez que veamos un palo encebado, recordemos que esta tradición guarda tanto como los 200 años que ahora celebramos del Bicentenario, más los 300 años del dominio español y agreguemos 200 del poderío Azteca y nos daremos cuenta de que son 700 años de tradición los que tenemos en cada ascenso al palo encebado, o como se le conoce en España: “cucaña”.

Las fotos fueron tomadas durante la celebración de San Isidro Labrador en Cerrogordo, municipio de Salamanca, Gto.


viernes, 2 de octubre de 2009

2 de Octubre, NO SE OLVIDA… (Ni loco lo haría)

Contrariamente a lo que ese cliché establecido como protesta del “no se olvida” para mi es un verdadero recuerdo de alegría, de contento, de expectación, de atención a los acontecimientos que en la vida cotidiana se estaban sucediendo uno a uno, a cual mas extraordinario. Todo comenzó el 6 de abril de 1965 con el lanzamiento del Pájaro Madrugador, luego vino la transmisión por primera vez en la historia, simultáneamente desde distintos países del mundo. En Verona, Italia, Franco Zefirelli filmaba Romeo y Julieta, en Sudáfrica Christian Barnard hacía el primer trasplante de corazón y todo se iba reportando en enlaces directos desde el lugar de origen, la transmisión vía satélite estaba naciendo y como extraordinario final, ni mas ni menos que con los Beatles interpretando All you need is Love ¿la quieres escuchar?
http://www.youtube.com/watch?v=NzJ2NKp23WU

Vinieron luego las transmisiones, aunque no me lo quieras creer, solo un programa de los sábados a las 7 de la noche trasmitía el primer programa de televisión que en México se veía a color: los Thunderbirds, esos que eran como marionetas que vivían en una isla, eran millonarios y se dedicaban a hacer el bien sin escatimar gastos ni tecnología, (la que se conocía entonces), la pantalla de prueba para ajustar el color en las televisiones se presentaba por cinco minutos para que cada quien lograra el color adecuado, claro es que la piel se veía verde, el pelo rojo y los colores no eran nítidos, como quiera el blanco y negro poco a poco pasaba a la historia.

Y ya por comenzar el año crucial, 1968, cuando en París y Praga se sucedían enfrentamientos de jóvenes inquietos y la policía, a mi eso no me interesaba en absoluto, todo lo enfocaba a comprar Gansitos, pues dentro del envoltorio había una bandera de cada uno de los países y que eran parte de la ahora llamada memorabilia de los XIX Juegos Olímpicos. La palabra souvenir se estaba apenas introduciendo en el lenguaje común del mexicano. Ese año me bañé con Escudo, no porque su olor me gustara, sino porque dentro de los empaques aparecía un escudo, precisamente, pero con la imagen de cada deporte que conformaría el programa de los juegos. Y claro es que añoraba que mi mamá consumiera más y más FAB pues allí dentro de las cajas aparecían los escudos metálicos.

No estoy seguro si fue en el 68 ó un año antes cuando apareció El Heraldo, el primer periódico en México que cambió el formato tradicional, se volvió moderno y, sobre todo, mostraba enormes fotografías a color, ese año, solo leí ese periódico pues era como estar presente en las Olimpiadas. Tuve la fortuna de ir a la Ciudad de México en pleno furor olímpico, recuerdo toda la señalización que había en las calles para llegar a las sedes de los eventos, las esculturas tipo papel maché que representaban cada una de los deportes afuera de las sedes. El balón monumental con el logotipo MEXICO68 encima de la marquesina del María Isabel Sheraton, la iluminación especial que se hizo en el Centro Histórico y el recuerdo que guardo mas, es el haber pasado por Insurgentes, justo a un lado del estadio cuando se estaba celebrando allí la ceremonia de clausura.

Le tocó la gran suerte a Salamanca de ser escala de la Olimpiada Cultural, pude ver un ballet Coreano, uno Sueco y un Coro Italiano, me parecía como si el mundo entero estuviera presente en Salamanca, la ceremonia de Recepción del Fuego Olímpico en Teotihuacan fue algo sorprendente, fue revivir el ceremonial del fuego nuevo, pero ahora, con el sincretismo del fuego olímpico. Recuerdo como resonaba en el recinto la poesía del príncipe Netzahualcóyotl con eso que ahora tenemos escrito en los billetes de cien pesos: "amo el canto del centzontle, pájaro de cuatrocientas voces..." en una sola palabra, no solo el 2 de octubre, sino todo el 68, jamás lo olvidaré.

Ella es mi sobrina, la foto se la tomé en ese año, en el que era mi cuarto, cubierto totalmente de pósters del ya mítico 68. Raquel Welch, el símbolo sexual de la época bailó en la Ruta de la Amistad, si tu, chilango, ves este video, te darás cuenta de que en el periférico aun no había construcciones y las esculturas que varios países, luego de un concurso, construyeron como símbolo de paz, amistad y unión, ahora, lamentablemente están olvidadas.
http://www.youtube.com/watch?v=NzJ2NKp23WU


¿Romántico y meloso? No te pierdas el film de Franco Zefirelli:
http://www.youtube.com/watch?v=6UfUd03qOxE&feature=related

jueves, 1 de octubre de 2009

Los Matachines, el mestizaje del mestizaje

Hay varias cosas en México que son producto no solo del sincretismo de religiones y del mestizaje de las culturas y las razas, sino que son producto de un mestizaje anterior que viene de mucho mas allá del lado oriente, del llamado levante y que es también península: la arábiga. Curioso es ver, y mas que ver, oír, las palabras que pronunciamos regularmente aquí, en esta parte del mundo y que tienen su origen allá, en el otro lado del mundo, en la zona árabe.

Andando por el estado de Jalisco coincidí en una afortunada casualidad en Lagos de Moreno con el inicio de las fiestas de Lagostina que se celebran en honor del Santo Patrono, el Señor del Calvario, fue el sábado, justo un día antes del desfile inaugural del evento que cerró todo el centro de Lagos en una celebración de verdadera fiesta con todos los elementos que ésta conlleva, las reinas, con su característica belleza de los Altos de Jalisco, la peregrinación de la santa imagen del Señor del Calvario y un despliegue de danzas que pensé fueran autóctonas y que ejecutaban los Matachines, solo que no, no son originarias de México, lo cual no les quita su absoluta mexicanidad.

La palabra de Matachín tiene su origen en el árabe mutawajjihin مطوعين, la cual significa: voluntario, enfrentamiento y “el que usa una máscara”, quizá sea este concepto de tener una máscara y un enfrentamiento el que le da el valor a la idea de lo que es y representa un Matachín. España estuvo sujeta a dominación árabe por espacio de ochocientos años, tiempo en el cual la influencia de su cultura fue determinante para que luego ellos, los españoles, nos trajeran a México una serie de tradiciones cuyo origen está en las propias arenas de la Arabia Feliz; que es el significado del nombre Saudí Arabia. Pero los Matachines no solo se desarrollaron en España, aunque fue en ese país que se originaron las tradiciones de Moros y Cristianos, la cual tenemos también en México, específicamente en Zacatecas y Oaxaca.

Los Matachines tuvieron su presencia en el siglo XV en Italia y se les denominó Mattaccino, en Francia Mattachinsen y en Alemania Moriskentänzeren y estaban asociados a celebraciones carnavalescas pues incluían la presencia de un bufón que balanceaba la rigidez y cadencia de los danzantes con la gracia y alegría por él producida.

Aquí en México, en la Gran Tenochtitlán, hubo siempre una fuerte tradición a las festividades, en las cuales se bailaba, se comía y se bebía de forma particular y se vestía atractiva y alegóricamente, siempre estaba la festividad relacionada a una de las deidades que conformaban la cosmogonía Azteca. Eran dieciocho los meses contenidos en el calendario, por lo tanto dieciocho las festividades a desarrollar. En consecuencia, el sincretismo que se dio fue fácilmente aceptado al cambiar cada una de las deidades por los Santos católicos, a los cuales se les fueron otorgando poderes y gracias parecidas o similares a los que las antiguas deidades Aztecas ya tenían. Y sus celebraciones se mantuvieron con la misma fastuosidad y boato.

Los Matachines adquirieron carta de naturalización en el centro norte de México. Jalisco, Aguascalientes, Zacatecas, Sinaloa, Durango, Coahuila y Chihuahua son los estados donde se difundió la tradición de demostrar pleitesía y fe a la Virgen, específicamente la de Guadalupe, a través de una Danza que representa la lucha del bien y del mal al ser dos grupos que se enfrentan, luego de saludar a los cuatro puntos cardinales, a los cuatro ángulos del mundo comienza una lucha de fortaleza al interpretar de forma rítmica y sincronizada eso que tan bien conocemos en México: la dualidad, el bien contra el mal y las dos caras.

Plumas de colores intensos que contrastan son el tocado o penacho que se lleva en la cabeza, la indumentaria en satín de fuerte colorido y los apliqués de lentejuela con elementos representativos del catolicismo conforman la indumentaria. El arco y las sonajas son esenciales para marcar el ritmo que es repetitivamente marcado por una tambora, cuyo ejecutante en ocasiones no debe vestir ningún atuendo en particular. Los huraches son de doble suela para producir más ruido al marcar los pasos.

Las danzas tradicionales de México, explosión de color, por fortuna siguen siendo transmitidas de padres a hijos, como es el caso específico de los Matachines de Lagos, grupos que se han ido formando en cada barrio y que han adquirido elementos que los van identificando. La danza, una expresión más del sincretismo que día a día vivimos en nuestro México.





Para ver una danza de Matachines, en la calle entra en este enlace:
http://www.youtube.com/watch?v=yvLrr7bJtHc&feature=related

Para ver una danza de Matachines de un Ballet profesional aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=NGcGjJ-yyNA&feature=related