miércoles, 23 de julio de 2014

México en la Exposición Universal de París en 1867.

   Ubicándonos en el momento histórico, el 15 de Mayo de 1867 es el triunfo de las fuerzas Republicanas en Querétaro, un mes después, el 19 de Junio, será fusilado en el Cerro de las Campanas el Emperador Maximiliano; poco antes de estos acontecimientos, el 1 de Abril, había sido inaugurada la Exposición Universal de París por el mismo personaje que apoyó militarmente a Maximiliano, y luego se lo quitó: Napoleón III. La Exposición seguiría abierta hasta el 31 de Octubre... el cadáver de Maximiliano no llegaría a Europa hasta 1868, siendo enterrado en Viena el 19 de Enero.

  La razón de traer a colación a Maximiliano en este tema es una, su interés por la promoción de la riqueza histórica de México en Europa, razón por la cual contrata a Edouard Henri Thephile Prignet para que se encargue del Pabellón Mexicano de la Exposición, sitio en el que se reproduciría una de las plataformas-pirámides de Xochicalco, aderezada con reproducciones de la Coatlicue y del Calendario Azteca.

   En un artículo anterior habíamos visto como precisamente estas dos esculturas, la de Coatlicue y la del Calendario Azteca, habían sido exhibidas en 1823 en Londres por Bullock, y en otro artículo habíamos comentado que este Pabellón, el de la Exposición de París en 1867, Maximiliano nunca lo vio. Si el tema te interesa te sugiero entres a los enlaces, pues lo que hoy hojearemos es uno de los más de once volúmenes que se publicaron como Memoria de la Exposición Universal de parís en 1867.




Fotografía del Pabellón Mexicano de 1867.

Litografía del Pabellón Mexicano de 1867.

  En este plano verás la ubicación que tuvo el Pabellón Mexicano durante la Exposición Universal de 1867, entre la Gran Bretaña y los Estados Unidos, Brasil y Hawai.


































martes, 22 de julio de 2014

De Panteones, Curas, Secularización, Reforma y Segundo Imperio. 1865

                   Acompaño a U. un ejemplar de la soberana circular del 12 de Marzo próximo anterior por la que se dispone que queda vigente la Ley sobre cementerios municipales participándole, que con esta fha., esta subprefectura da sus disposiciones para cumplir con las circulares y leyes espedidas sobre la materia.

Fue le 31 de julio de 1859 que en Veracruz se expidió la Ley de Secularización de los Cementerios, dentro del conjunto de leyes que conocemos como de la Reforma. Con ella quitaban el control de los entierros y todo lo que ello implica, a la Iglesia. Control que se veía aun más disminuido al haber sido proclamadas anteriormente a la de Cementerios, leyes que limitaban cada vez más el poder que la Iglesia había ejercido desde su instalación el el territorio conocido como Nueva España, tres siglos atrás. Tales leyes fueron las de Nacionalización de los Bienes Eclesiásticos, la del Matrimonio Civil y la del Registro Civil. Para ser implementadas en todo el territorio nacional hubo de pasar mucho tiempo, ya que al ocurrir la intervención francesa, que trajo por consecuencia la instalación del Segundo Imperio con Maximiliano a la cabeza, el conjunto de Leyes de Reforma quedarían en una especie de "compás de espera". En el caso de Salamanca, Guanajuato, y en general del Estado de Guanajuato, hubo la necesidad que el Gobierno Imperial notificara, por escrito, la necesidad de retomar, específicamente, la Ley de Secularización de Cementerios. 

    Buscando algunos datos sobre el Señor Cura de Salamanca, don Luis Saavedra, di con este documento en el que se notifica lo relacionado con la nueva modalidad que en los entierros debe haber. El cura Saavedra se vuelve personaje interesante para estudiar solo que aun no logro aun dar con los datos básicos de fecha y lugar de nacimiento, tampoco los de fecha y lugar del deceso. Muchos de los registros del apellido Saavedra en el Bajío nos conducen a Salvatierra, pero dato seguro del personaje aun no tengo. Lo que sí sé es que él fue, además de Cura de Salamanca de 1847 a 1866; diputado en el Congreso del Estado de Guanajuato en el año de 1844, fue, además próspero industrial, estableciendo la primera fábrica de loza fina, no en la región, sino en todo México, la cual fue inaugurada por el entonces Presidente de la República, Ignacio Comonfort. El Sr. Saavedra era pudiente, contaba con varias propiedades, tanto urbanas como rurales, una de las calles de la población llevaba su nombre, no precisamente en su honor, pero si haciendo referencia a que en esa calle, la casa más importante era la suya. Tan bien hecha era su casa, -dicen que construida por el arquitecto Tresguerras-, que fue allí el lugar en donde se hospedó el Emperador, Maximiliano I, cuando pasó por Salamanca el 25 y 26 de agosto de 1864, hace 150 años.

   Todo esto nos dice la de importancia que tenía don Luis Saavedra, el Señor Cura de Salamanca, en la población y, seguramente, en toda la región. Para entender mejor esas relaciones, o, en todo caso, esos antecedentes de diputaciones y curatos concentrados en la misma persona leo algo interesante, que podemos aplicar como definición: "Los hacendados proseguían su labor de siglos y eran los personajes principales en el México rural. Sólo en las pequeñas ciudades, islotes en la inmensa geografía, se hacía política entre caciques, militares, abogados y curas". (1)

 Así, pues, te contaba que buscando datos del cura Saavedra, encuentro en la foja 76 del Libro de Defunciones del Archivo Parroquial de Salamanca, que no tiene número y que abarca del 20 de Noviembre de 1864 al 11 de Noviembre de 1872, inserta, una circular del Gobierno Imperial  que transcribo íntegra, ya que fue dirigida a cada capital de cada Estado para que de allí se enviara a cada población y se pusiera en ejecución lo decretado en la Ley de Cementerios:

Ministerio de Gobernación.
Circular número 8.- Sección Segunda.

        México, Marzo 12 de 1865.
   Ha llamado la atención del Gobierno Imperial el hecho de que no obstante las prescripciones de la ley de 31 de Julio de 1859 manda observar la órden que en 18 de Marzo próximo anterior  expidió este Ministero, los cementerios no estén, como han debido estar, bajo la dirección de la autoridad civil. Con la mira de corregir este abuso y para obviar las dificultades que por él se han ocasionado, previene el Emperador que para lo sucesivo y en cumplimiento de las disposiciones referidas, todos los lugares destinados á la inhumación de cadáveres quede en cada población inmediata y esclusivamente administrados por  la autoridad política, sin cuyo permiso no se podrá verificar sepultación alguna. Asimismo dispone S.M. el Emperador que en los entierros se facilite el acceso á los ministros de cualquiera culto autorizado, bajo el concepto de que pueden pactar con los deudos del finado la retribución que haya de darse por el servicio que presten, la cual en ningún caso podrá consistir en bienes raíces.
   Manda, por último, el Emperador, que las autoridades políticas bajo cuya sola inspección estarán en lo futuro los campos mortuorios, cuiden de que tengan estos las necesarias condiciones higiénicas, así como el estricto cumplimiento de los preceptos relativos de la ya citada ley de 31 de Julio de 1859.
   Dígolo a V.S. para su cumplimiento.

El Ministro de Gobernación.
Cortés y Esparza.

Señor Prefecto Político de Guanajuato.
16 de Marzo de 1865.

   Reinstaurada la República, el 15 de mayo de 1867, las Leyes de Reforma serían aplicadas una a una, el poder de la Iglesia disminuiría, diez años después comenzaría el otro periodo de la Historia que ha marcado a México: El Porfiriato.

  Y ya, a manera de conclusión, en este Bable en el que hemos visitado una buena cantidad de panteones, vamos entendiendo mejor las razones de cómo se fueron organizando estos recintos. Son muchos los artículos que he publicado sobre Panteones, abajo de este párrafo verás una etiqueta que los menciona, si te interesa verlos todos, da clic allí pero, si solo quieres darte una mejor idea, entonces entra en este de Salvatierra,  en el relacionado al de Santa Paula en la ciudad de México, y creo indispensable conocer el de San Fernando, también en la ciudad de México, recinto que estaba dentro de la propiedad del Templo de San Fernando y que, como cosa irónica de la vida, justo es allí en donde reposan los restos de los principales personajes de la Reforma, incluido Benito Juárez. 

lunes, 21 de julio de 2014

México en la Exposición Universal de París 1900.

   Son varios los artículos que he presentado en este espacio de El Bable sobre las Exposiciones Universales, todo comenzó con la experiencia, magnífica, que tuve en la que se realizó en 1992, como parte de los festejos del V Centenario del descubrimiento de América, ese relato lo puedes ver aquí. Para el año 2000 la Exposición Universal tuvo como sede Hannover en Alemania, para allá me fui también,  siguió luego la de Shangai en 2010, a ella me fue más que imposible llegar y, la próxima, será en Milano en el 2015, a la cual estoy esperanzado a lograr la visita. En esa base entenderás mejor la razón por la cual me emociona encontrar este documento que ahora te comparto.

   Se trata del libro que se convierte en la memoria, escrita y gráfica, de lo que fue el pabellón mexicano en la Exposición Universal de 1900 en París. Pensé sería algo interesante de conocer a detalle pero, luego de leer la descripción que hacen del pabellón, con un texto salpicado de términos arquitectónicos, se vuelve pesado y un poco complicado de entender, como ejemplo transcribo solamente una parte pequeña del texto:

  "El Pabellón en la Exposición Universal de 1900 se encontró colocado sobre la orilla izquierda del Sena, en el muelle de Orsay, a 18 metros río abajo de la estación del Puente del Alma del ferrocarril de Oeste y a diez metros río arriba del Palacio de los Ejércitos de Mar y Tierra. La forma general de su planta fue la de un rectángulo de 41.70 metros de largo por 25.40 metros de ancho, en cuyos lados menores se apoyaban dos exedros de 9.90 metros de radio. Su longitud total es de 60 metros. En una gran parte se estableció sobre el tajo del ferrocarril de Oeste y el resto sobre la berma del Sena y sobre el muelle de Orsay. El rectángulo central de 41.25 metros de largo por 11.7 metros de ancho estaba formado por 24 columnas que sostenían el piso superior. En los lados mayores de este rectángulo se apoyaban dos crujías de 3 meros de ancho, cuyas partes centrales estaban destinaas a las comunicaciones del interior con los pórticos, y los doce espacios restantes, separados por tabiques de 0.40 de espesor, proporcionaban departamentos independientes para colocar las diferentes partes de la colección, dando un desarrollo de muros de 103.80 metros".

   La descripción sigue con ese ritmo, quizá en crescendo pues va dando más y más especificaciones técnicas que para un Arquitecto-Restaurador será una delicia leer pero, para los mortales, se vuelve un poco confuso y un tanto cuanto tedioso al no entender cabalmente cada una de las palabras técnicas que va refiriendo, es por eso que mejor vemos las fotografías para sorprendernos cómo fue que México se presentó ante el mundo en la Expo 1900 de París.

   Hay otra dato que encontré hace un año, cuando estuve algunos días consultando en el Archivo Histórico de Salamanca (Guanajuato), una circular expedida en 1899 en la que solicitaba la Junta Central de la Exposición Universal de París 1900 en Guanajuato a cada municipalidad, los datos exactos de haciendas y producción de las mismas para concentrarlos en un documento que se mostraría en el evento, eso me dice que así como se solicitó en Guanajuato, seguramente lo fue en todo el país, para mostrar, entre otras cosas, la riqueza agrícola que México ofrecía. Algo que me llama la atención en esta imagen es el retrato del Señor Presidente, se ve al lado derecho.



Exhibición de pieles y curtiduría.


Exhibición de vinos y licores mexicanos.

   Un retrato, a caballo, del Señor Presidente, el original se encuentra en la actualidad en el Castillo de Chapultepec.

Exhibición de semillas del campo mexicano.


"Sección retrospectiva".


Una maqueta del proyecto de Monumento a la Independencia.


El Diploma que el Gobierno Mexicano recibió como Gran Premio por su pabellón.

Omnipresente la imagen del Señor Presidente.

   El Pabellón Mexicano en la Exposición Universal de París iluminado. Si el tema de las Exposiciones Universales y la participación de México en las mismas te interesa, entra aquí abajo a la etiqueta Expo y verás más artículos relacionados.