martes, 3 de mayo de 2011

Lo dicho: la naturaleza es abrumadora en San José del Cabo

Seré reiterativo, repetitivo y recurrente,volveré a decir que la naturaleza que vive en la parte más sur de la península de Baja California, específicamente en San José del Cabo es grandiosa, el día de hoy la estamos calificando como abrumadora debido a la intensidad que esa belleza guarda. Las fotografías que hoy te presento comienzan con una solitaria palmera vista desde la biblioteca municipal, continuamos en un agradable paseo a la marina Puerto los Cabos, seguimos con tomas hechas entre el kilómetro 25 y 30 de la Carretera Transpeninsular y terminamos con un curioso grafitti que por ahí vi.

























































lunes, 2 de mayo de 2011

Del Bis-bis al Bisbee's... al final se gana una fortuna!

Fue en 1980 cuando se realizó el primer gran torneo de pesca deportiva en Cabo San Lucas, lugar que se considera la capital del Marlin, uno de los peces grandes que son considerados en el argot de los pescadores como los "big game fishing" lo cual quiere decir que son aquellos que ofrecen una reticencia a ser pescados y se vuelven difíciles de sacar dada la fuerza que llegan a provocar en esa especie de lucha por permanecer en el agua y que los pescadores consideran como la parte más entretenida de esta actividad. Dentro de los peces grandes está además del Marlin, el Vela y el Espada; todos ellos ofrecen una gran lucha para evitar ser pescados y como en rededor de la punta sur de la península de Baja California hay abundancia de ellos, fue Bob Bisbee quién organizó el primer torneo de pesca que con el tiempo se ha vuelto uno de los más afamados pues se se compite en esta pesca por el pez más grande, tanto en longitud como en peso y la bolsa llega a ser mayor a los dos millones de dólares.

No se si será esta una mera casualidad pero el nombre del torneo, Bisbee's, siempre me ha llamado la atención. Bisbee es un pueblo minero del estado de Arizona, se localiza al sur, cercano a la frontera con Sonora. En la actualidad la mina está agotada y el lugar es un punto de atracción turística. Bisbee es también un apellido, no se mucho sobre su origen pero lo que me llama la atención es que uno de los entretenimientos más recurridos en el México colonial eran los juegos de azar, las barajas incluso estaban controladas por la Corona real y se pagaban una especie de impuesto elevado por conseguirlas, esto llevó a la creación de toda una red de piratería pues la jugada era una de las cosas más difundidas para matar el tiempo, solo que, como suele suceder, había quien estaba metido en un vicio al volverse jugador empedernido.

Ahora que acabamos de celebrar el Bicentenario y que se difundió más la verdadera vida del Padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla, sabemos que él era uno de esos grandes jugadores y que gustaba, además, de apostar. En torno a esta "debilidad"se asegura que una de las razones por las cuales fue destituido de la rectoría del Colegio de San Nicolás fue debido a que apostó fondos del Colegio en una partida de cartas realizada en Zinapécuaro, Michoacán, en una ocasión que se dirigía a ciertos menesteres a la ciudad de México.

Don Miguel Hidalgo se encontraba en una jugada de "malilla" con algunas damas de la sociedad del pueblo de Dolores la noche del 15 de septiembre de 1810 cuando fue notificado de la denuncia de que habían sido objeto, que la conspiración era ya sabida, el resto de la historia lo conocemos... o casi.

Así como se jugaba a la "Manilla", igual se jugaba al "Faraón", al "Cacho", a la "Corregüela"y al "Bisbis". Efectivamente, había un juego llamado Bis-bis, había quien lo conocía con el nombre de Biribis y es el que me hace pensar que hubo alguna relación entre el nombre de este juego y el apellido que coincide fonéticamente con él, considerando su grafía en inglés: Bisbees.

Tal vez estoy confundiendo las cosas, sin embargo creo conveniente que recuperemos el nombre y sepamos que en Los Cabos, específicamente en Cabo San Lucas, la tercera semana de Octubre, desde hace ya 31 años, se realiza el torneo de pesca más grande de México y se llama Bisbee's y que el Bis-bis era un juego que se hacía en un tablero o lienzo dividido en casillas con números y figuras, en cada una de las cuales colocan los jugadores las apuestas que quieren. Sacando a la suerte el número de una de aquellas, el banquero paga al jugador.

Fuentes:

Los juegos de azar. Una pasión novohispana? Legislación sobre juegos prohibidos en la Nueva España, siglo XVIII. Teresa Lozano Armendares. UNAM. Revista Electrónica, E Journal.

Enlaces:

Para ver lo relacionado al Torneo de Pesca Bisbee's 2011, entra aquí (en inglés):

http://www.bisbees.com/Local/tournaments/index.htm

La hacienda de San Juan del Pescadero, Baja California Sur

Por varios estados de la República Mexicana hemos visitado haciendas y hemos comprobado como la mayoría están en ruinas y a punto de desaparecer, de pronto imaginamos que las haciendas existen solamente en el centro del país, pero no es así, están en todos lados, las henequeneras en Yucatán, las pulqueras en Hidalgo, las ganaderas y agrícolas en varios sitios y las azucareras escencialmente en Morelos, pero en Todos Santos, Baja California Sur, también existió una hacienda, esta fue la de San Juan del Pescadero, en la comunidad que actualmente lleva el mismo nombre. Esto es, a unos 15 kilómetros antes de llegar a Todos Santos, saliendo de Cabo San Lucas. Este lugar se conoció en su momento de gloria como uno de los mejores productores de panocha de la región.

Y así como en la época colonial vemos que las Haciendas son originadas luego de la entrega de estancias de ganado mayor o menor o, en todo caso, de caballerizas, que más que ser precisamente para alevar ese tipo de bestias, eran una referencia de las dimensiones que tendrían, vemos que aquí, en el Distrito Sur de la Baja California, hubo, aunque ya a destiempo, la referencia de sitios de ganado mayor: "El problema de la tenencia de la tierra en las misiones terminó hasta 1855, cuando desapareció el régimen misional y se estableció el Vicariato Apostólico en La Paz. Ulises Urbano Lessépas ofreció una relación de propietarios de suertes de tierras que lograron el título de propiedad entre 1823 a 1855 en la jurisdicción de Todos Santos. En conjunto fueron 17.5 sitios de ganado mayor compuesto cada sitio de 20 000 varas cuadradas".


"En El Pescadero, el senior Rosario Salgado e hijos hicieron prosperar "La Hacienda, centro productor que tenía plantaciones de caña de azúcar por más de cien hectáreas, con producción de panocha de más de 3000 cargas anuales. Este sitio fue un verdadero emporio que ocupaba más de 100 hombres. La fábrica tenía servicios propios de telégrafos y estaba situada a siete kilómetros de Punta Cobos, puerto de salida de los pedidos recibidos directamente y que se transportaban a los puertos de Sonora y Sinaloa". (1)

Con este artículo termino esta serie sobre la producción de caña de azúcar en la región sur de la península de Baja California, sigo pensando que esta es una gran herencia que tienen quienes aquí habitan y que urge sea rescatada toda su historia, tradición y los muchos elementos físicos que andan por ahí rodando o que están enterrados en espera de ir a parar a una colección particular. Antes de que esto suceda será bueno reconsiderarlo, recuperarlo y, por qué no, hasta dedicar todo un museo a exponer lo que en su momento fue un gran generador de riqueza para la zona.




Fuente:

1.- Mendoza Salgado, Rosa María. Huellas Ancestrales. Universidad Autónoma de Baja California Sur. La Paz, 2001.

domingo, 1 de mayo de 2011

Los mangos en San José del Cabo

Las fotografías que ahora estas viendo las tomé los últimos días de Marzo y en algunos días de Abril, ahora que estamos en Mayo, si paseas por San José del Cabo, verás que por todos lados los mangos están ya en su punto de maduración, es tal su abundancia que llega el momento en que se caen, se pudren y no son consumidos pues el mango se volvió más que un delicioso fruto, un árbol cotidiano en el paisaje local. Medianamente se aprovecha esa abundancia, hay ya algunas personas que están produciendo mermelada de mango. Si pasas por San Bartolo, en el camino entre Los Cabos y La Paz, justo al subir la Sierra de la Laguna, podrás comprar allí varios productos hechos al modo artesanal de ates y mermeladas, no solo de mango sino de ciruela, limón y panocha, creo es de los pocos lugares en donde aun puedes conseguir la panocha original.

En estos días que estamos adentrándonos ligeramente a lo que es la historia de la agricultura en esta parte de México, hemos dado cuenta ya de la caña de azúcar, del jitomate y del algodón, ahora veamos sobre el mango, árbol frutal que fue introducido a finales del siglo XIX, cuando había más agua en los arroyos de la que actualmente se encuentra. Desde el avión, esto antes de aterrizar en San José del Cabo, verás los campos cercanos al arroyo en donde se ubican las huertas y si caminas por el centro de San José verás que aun quedan lugares en donde los mangos alineados, en las cercanías del Estero de San José, sobrevivien aun, aunque son los menos. En Puerto los Cabos, aprovecharon muy bien esas hileras para ofrecer una muy agradable visión cuando entras en ese recinto.

Y buscando por aquí, buscando por allá, finalmente encontramos algunas notas que nos indicarán el por qué hay mangos en esta punta sur de la península de Baja California. Nos remontamos a los últimos años del XIX y vemos que "en esos años destacaba la importancia de la producción de piloncillo de caña de azúcar, tomate, quesos y carne seca en la estructura de producción agropecuaria, particularmente en Todos Santos, Los Cabos y La Paz. Hacia la primera mitad del siglo XX la producción de piloncillo de caña de azúcar fue una de las bases de la economía agrícola del lugar, vinculada a la exportación hacia Estados Unidos, con la creación de un puerto de altura para sacar la producción fue propuesta en ese período. Los efectos de la crisis económica de los años treinta, sin embargo, se reflejaron marcadamente en la dinámica agrícola a través de la reducción de este comercio". (1)

Esa crisis económica fue la conocida en el periodo de las entreguerras, cuando Estados Unidos, el comprador por excelencia de lo que Baja California Sur producía, estaba metido en la depresión enconómica que continuó hasta principios de los cuarenta cuando entró de lleno en el conflicto mundial conocido como Segunda Guerra, pero hubo otros factores más, relacionados específicamente al jitomate, pero que nos da una idea clara de que para el mercado nacional lo que se produce o producía en esta parte del país se volvía casi imposible de comprar por el incremento en los precios al considerar el transporte de los productos sudcalifornianos al macizo continental.

Pero, cómo fue que llegó el mango a esta zona? eso me lo pregunté al ver tantos árboles de mango y creo que la respuesta está aquí: "la agricultura siguió descansando primero en la siembra de caña de azúcar, y después en el cultivo de algunos frutales como naranja, mango, dátil, vid, olivo, higo y sandía; finalmente estuvo la producción de hortalizas y granos...

"Otra característica que se mantuvo fue la regionalización de los cultivos: la caña de azúcar se aclimató principalmente en las zonas de Todos Santos, San José del Cabo y Santiago. El maíz, frijol, haba, lenteja, garbanzo y arvejón fueron cultivados por excelencia en la región de Comondú; el mango se aclimató más en San José del Cabo, Todos Santos y La Paz; mientras las hortalizas se obtenían practicamente en todas las municipalidades..." (2)

Como conclusión saco que los mangos no fueron traidos por los padres Jesuitas en su incursión a la Baja California durante el siglo XVIII, ellos trajeron la palma datilera, el olivo y la vid, mismas que se adaptaron perfectamente a las condiciones climáticas de la región, pero, a diferencia de los padres Agustinos que en Michoacán, por ejemplo, llevaron la pera y otras furtas más, acá tuvieron que pasar dos siglos para que los árboles frutales fueran introducidos a estos rumbos.


A través de esta incursión, breve, en la agricultura de San José del Cabo, nos hemos dado cuenta de que la caña de azúcar representó una página importantísima que abarcó al menos cuatro décadas, la última del XIX y las tres primeras del XX, sin embargo esta historia está un poco olvidada al venir a vacacionar por estas bellas playas y hospedarse en sus magníficos hoteles. Sigo insistiendo que el rescate de este episodio es algo fundamental para la conciencia colectiva de la punta sur de la Baja California Sur.




Fuentes:

1.- Urciaga García, José. La agricultura en Baja California Sur: una perspectiva de largo plazo (1900-2005). Del Saqueo a la Conservación. Historia Ambiental de Baja California Sur. UABCS. La Paz, 2008.

2.- González, Edith/ Rivas Hernández, Igancio. La economía sudpeninsular durante la Revolución Mexicana. Historia General de Baja California Sur. UABCS. La Paz, 2002.

De cuando se sembraba algodón en San José del Cabo

Dentro de las tantas particularidades que encontramos al caminar por San José del Cabo está la que veremos hoy. Esto que ves en la fotografía es apenas el bulbo, antes de brotar la flor de algodón, la cual dará paso a la fibra que más adelante se convertirá en tela. Pero... por qué encontramos tanto algodón por algunas calles de San José del Cabo?

En uno de los artículos anteriores veíamos como fue que a la Exposición Mundial de Nueva Orleáns en 1884 en el Pabellón Mexicano se expusieron dos productos del Distrito Sur de la Baja California: pacas de algodón y tequila. Esto debido a que en las cercanías de San Antonio, por el rumbo de El Triunfo, se plantaba agave y algodón. No muy lejos de allí en Los Planes, entrado el siglo XX los sembradíos de algodón eran abundantes.

Ante el hermoso color de la flor del algodón que ahora vemos, recordamos que hubo una época en San José del Cabo que su vocación agrícola floreció: primero fue la caña de azúcar, luego el algodón, el jitomate y el mango; ahora lo son la albahaca y otras hierbas aromáticas.

Sobre la historia del algodón encontramos algo que sucedió en la Región Lagunera de Coahuila, en Torreón para ser más exactos y, si bien estamos a considerable distancia geográfica, las condiciones políticas y sociales eran las mismas en todo el país y sucedió que "en el año de 1917 Carranza ordena la entrega paulatina de las haciendas, muchas fueron recuperadas de inmediato y otras no. Se sembró algodón porque Estados Unidos había entrado a la guerra y en esa época el producto se cotizó en lo que jamás había valido, este precio se mantuvo en 1918 y 1919".

"En 1920 el algodón siguió con buen precio y en 1921 se estabilizó. Es por esto que mucha gente de inmediato regresó a la siembra. De 1917 a 1930 el 70% de las tierras de la Laguna fueron arrendadas y los arrendatarios hicieron dinero hasta que el algodón dejó de dar ganancias cuantiosas y se vino la quiebra regional con la caída de los precios del algodón y de la demanda interna". (1) Insisto, esto fue lo sucedido en Región Lagunera de Caohuila, pero igual aplica para lo sucedido en Los Cabos, en el entendido de que aquí no hubo repartición de haciendas y de terrenos como lo fue en buena parte del país, como quiera, las condiciones económicas eran las mismas, así como las necesidades que había en los Estados Unidos, si a eso agregamos la relativa cercanía, entenderemos por qué prosperó esta siembra en la región de Los Cabos.

Sobre la agricultura en Baja California Sur leemos que "hasta muy avanzado el siglo XIX y debido a los constantes esfuerzos de colonización de la despoblada península de Baja California, la economía agrícola que se desarrolló se caracterizó por ser de pequeña escala, casi totalmente de autoconsumo ligada a los oasis y a pequeños lugares con algunas condiciones agroecológicas muy particulares". (2)

El algodón se sembró en San José desplazando al jitomate, que había ya desplazado a la caña de azúcar, pero también se sembró además de Los Planes, como lo habíamos comentado, en el Valle de Santo Domingo, en donde fueron mayores las plantaciones, solo que, debido a la falta de agua y al alto consumo que de ella tiene ésta planta se optó por dejarla de sembrar, además, será bueno agregar que con la introducción de las fibras sintéticas y su bajo costo, el algodón cada vez fue menos requerido en grandes cantidades.

Como quiera, haya sucedido lo que haya sucedido, aquí, en San José del Cabo, vemos como en los patios de las casas o a lo largo de la carretera aparecen estas plantas que dejan caer sus blancos capullos diciéndonos que aquí es una zona perfecta para su producción, que aquí se aclimataron a la perfección, solo que, las circunstancias de la vida, los precios bajos de las telas de algodón venidas de China y de la India acabaron por completo con esta siembra que, al igual que otros productos, hubo un día en que fueron base de la economía de Baja California Sur y de Los Cabos.

Fuentes:

1.- Jarquín Ortega, María Teresa; coordinadora. Origen y evolución de la Hacienda en México. Siglo XVI al XX. El Colegio Mexiquense. Toluca, 1990.

2.- Urciaga García, José. La agricultura en Baja California Sur: una perspectiva de largo plazo (1900-2005). Del saqueo a la conservación. Universidad Autónoma de Baja California Sur. La Paz, 2008.





Los trapiches en San José del Cabo

Caminando un poco más allá del centro de San José del Cabo, rumbo al Aeropuerto, encontramos algunos vestigios de los que fueron los prósperos trapiches que procesaban la caña de azúcar de la cual se derivaría luego, entre otras cosas, el piloncillo y la llamada "panocha"nombre que, para algunas personas, le sigue pareciendo agresivo, pero así es su nombre original. Si pasamos por la oficina de Fonatur, veremos que allí se exhibe una de las moledoras de caña que usaron hace ya casi un siglo en un de las varias haciendas que había en la región. Haciendo eco a los escritos, casi en el olvido, del que fuera Cronista de Los Cabos, don Rafael López Green, nos introduciremos un poco más en esta "Remembranza a los Trapiches".

"Los trapiches formaron parte del desarrollo industrial de la región durante la década del treinta del siglo XX. El proceso consistía en extraer el jugo de la caña o el guarapo que se llevaba algunas horas con la finalidad de evaporara el agua. Había que estar moviendo constantemente este jugo con palas de madera, que eran fabricadas a modo de remo, y quedara solo el dulce. En tablones de madera, se torneaban unas cavidades en forma de moldes para vaciar el dulce, que acabaría por ser el producto final llamado piloncillo o panocha. Para saber si el cocimiento del jugo estaba en el punto de ser vaciado, se tocaba constantemente, y una vez que estaba listo, a éste se le llamaba "miel de dedo".


"También se obtenían otros productos de esta miel, tales como el alfeñique y la panocha en gajo. Además de tomar el sabroso jugo de guarapo una vez que era extraído de la caña, agregándole unas gotas de jugo de limón. La producción anual era de aproximadamente 900 cargas entre todos los trapiches de la zona. Cada carga pesaba 115 kilos. La Mayor parte de la producción de panocha se consumía en la zona y en su mayor cantidad sustituía el azúcar refinada, que solo se usaba para casos especiales. Parte de la producción se vendía a los almacenes González Canseco, quienes la embarcaban al interior de la república, Ensenada y Mazatlán.


Cuando inició el auge del algodón en la Baja California Sur, la producción de panocha se vino abajo. Y no se volvió a ver el verdor de la caña de azúcar en las huertas, solo se veía la blancura del algodón. También el agrarismo contribuyó a la desaparición de esa industria. Los molinos en su mayoría eran de fabricación norteamericana y funcionaban con motores eléctricos, también hubo algunos que eran impulsados con bestias.



De los trapiches que existieron en el municipio, fueron los de don Cruz Cesenia espana, el molino de Fiol, el de los Aragón, el de Miramar, que pertenecía a los Agraristas, el de los Castro en las Ánimas, el de don Roberto Palacios, el de los ejidatarios en Guaymitas, el de don Santiago Caseña de la familia Olachea en Catarina, el de don Francisco Fisher Mauriño en San Bernabé, el de don Encarnación Burgoin en Catarina, el de los Carrillo en Santa Anita, el de Caduaño que funciona aun con bestias. En Santiago había dos que eran de los Cota y de los Trasviña. En San Venancio existe aun el del Ing. Manuel Castro Castro y en Cabo San Lucas el de Gustavo Álvarez que lo mantiene para continuar la tradición.


Uno de los mayores impulsores de la fabricación de la panocha fue el senior Francisco Fisher Mauriño. En temporada de molienda mantenía una fuerza de trabajo de cincuenta hombres, que además de sacar su producción maquinaba a otros". (1)


De todo esto que nos cuenta el finado Rafael López Green no queda mucho, solo los chacuacos o chimeneas que han podido sobrevivir por el rumbo de Santa Rosa, la hacienda de los Palacio en Guaymitas. Algunos vestigios vemos aun en Santiago y yo me pregunto si no habrá un proyecto para recuperar todo esto, para dar a conocer a los turistas que llegan a Los Cabos con la intención de conocer México y que en ocasiones se les da, durante los pasos, datos como que si Madonna, la cantante, tiene una casa y que si el futbolista Montana también... datos como que aquí prosperó una industria, como lo fue la azucarera, en la modalidad de panochera, serían gratamente recibidos por los visitantes. Quizá si se fuera a excavar a todas esas zonas mencionadas, se puedan aun recuperar las maquinarias que están allí en el olvido. Incluso, se me ocurre, que habiendo un pretendido Museo en San José del Cabo, el cual es solo un edificio vacío, se pudieran allí concentrar todas estas piezas, como la que hay en Fonatur y dar a conocer este pasaje tan importante en la historia local.



Algo interesante de seguro se puede hacer con todos esos vestigios...



Nota: Don Rafael López Green mantuvo durante un par de años una columna dominical llamada Remembranzas en el periódico local Tribuna de los Cabos. Este artículo que transcribo aquí fue el publicado el 9 de julio de 2000.


De los productos de Baja California Sur que se expusieron en la Feria Universal de Nueva Orleáns en 1884

Las Exposiciones Universales han sido, desde su creación, eventos fascinantes. En París, por ejemplo, se construyó la Torre Eiffel como parte de las atracciones de la misma y, luego de más de un siglo esa torre sigue siendo el símbolo no solo de París, sino de Francia. En esa Expo se dio a conocer la electricidad, se encendieron los primeros focos en el mundo. Vendrían más exposiciones luego, una de ellas la de Nueva Orleáns en 1884. De ella tenemos un gran referente, fue cuando se diseño el Kiosco Morisco para que todo el país, en vías de la modernidad que impuso don Porfirio Díaz se mostrara al mundo. Ese Kiosco fue luego instalado en donde actualmente está el Hemiciclo a Juárez en la Alameda Central de la ciudad de México y pasaría después al lugar donde sigue sorprendiendo a quienes visitan esa zona: la Alameda de Santa María la Ribera.



Recordamos que en la Expo de Sevilla, la de 1992, el símbolo que llevó México como ornamento a la entrada del pabellón fue un enorme cáctus que en penoso viaje pudo llegar desde San Felipe en el norte de la península de Baja California hasta Sevilla, lugar en donde, por cierto, se quedó. Esto sucedió hace ya veinte años; y hace ciento veinticinco años Baja California Sur estuvo también presente, esta vez con dos productos que se antojan ajenos a la producción local: algodón y mezcal.



El mezcal, llamado anteriormente vino de tequila, es el producto que más identifica a México. Se asocia siempre al estado de Jalisco como el único productor de Tequila, pero en realidad la NOM, es decir, la producción oficial del agave, incluye no solo a Jalisco sino a Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas. Si vemos la ubicación de Tamaulipas y el sur de la Baja California notaremos que están más o menos en el mismo paralelo y si recorremos el rededor de la Sierra de la Laguna en los municipios de La Paz y Los Cabos, veremos que los microclimas que allí existen son variados, razón por la cual no es de extrañar que hace más de un siglo haya existido la producción de tequila, mezcal o vino de tequila o mezcal-brandy como, incluso, se le llegó a nombrar.



En la actualidad, dado el crecimiento turístico de Los Cabos, encontramos marcas de tequila que asocian a la zona con el tequila, pero solo en el nombre, pues la producción de esos elixires son en Jalisco, en la llamada maquila, para luego solamente ponerle una etiqueta diciendo que es un producto de "Baja", como ejemplo tenemos el Tequila Cabo Wabo. Veo que hay un tour del tequila en un punto de San José del Cabo, pero esas son parte de las fantasías que todo destino turístico llega a producir para satisfacer los gustos de los visitantes que viniendo a México quieren ver lo que hay en México, sin importar si es del norte o del sur, en fin, dejo de desvariar y entro en la esencia de este artículo, de cuando Baja California Sur obtuvo una Mención de Honor por su exquisito Mezcal-Brandy.



"En 1793, "el Oro", ubicado en la jurisdicción de San Antonio, corresponde en propiedad a los Cota, de acuerdo a los registros de Ulises Urbano Lassépas; casi a mediados del siglo XIX, el 1 de enero de 1846 fue adjudicado a José María Cota, expidiendo el título correspondiente al C. Francisco Palacios Miranda, Jefe Político del Territorio de la Baja California, comprendiendo una extensión de dos suertes de tierra. "El Oro"continuó siendo un rancho agropecuario muy productivo que alcanzó variedad de cultivos.



A fines de 1884 su propietario era el senior Nabor Mendoza, quien lo compró al padre de su esposa, doña Macedonia Cota. En ese año, la Comisión Auxiliar de la Exposición Internacional de Nueva Orleáns, cuyo presidente fue el senior Santiago Viosca, fue la encargada de reunir la muestra representativa del Territorio de la Baja California que comprendiera los ramos de la producción industrial, artesanal, ganadera, minera, agrícola, caza y pesca, alimentos elaborados y producción forestal y herbolaria característica de la entidad, para lo cual solicitó a don Nabor dos productos específicos de "El Oro", uno, algodón en pacas de media arroba, una de algodón limpio y otra en capullo; otro, aguardiente de mezcal. Este último tuvo un precio de venta de 25 pesos el barril de 18 galones.



"De la producción industrial de aguardiente debe decirse que nació y prosperó en "El Oro" bajo la vigilancia de don Nabor Mendoza, quien además de introducir el agave de Jalisco, construyó la represa que contuvo el curso de las aguas del manantial para aumentar la producción agrícola. Una evidencia de la calidad de la bebida alcohólica elaborada en "El Oro" es el diploma que conserva en su poder Simón Óscar Mendoza Salgado, tataranieto de don Nabor, otorgado en el año de 1893 por The World's Columbian Comission, por el producto enviado de este rancho que la misma comisión llamó Mezcal-Brandy. Este documento es un testimonio de la importancia de la producción industrial del entonces Distrito Sur del Territorio de la Baja California". (1)



Es innegable que lo sucedido en la Baja California Sur en ocasiones se antoja irreal, vemos su geografía accidentada y árida y pensamos que no se produce nada, pero, será bueno saber, que hubo un tiempo en que la tierra de esta parte del país servía para tener una abundante producción de diversas cosas: jitomate, caña de azúcar, algodón y, ahora nos enteramos que, también, hubo producción de Tequila, al que se le llamó Mezcal-Brandy.



Fuente:



1.- Mendoza Salgado, Rosa María. Huellas Ancestrales. Universidad Autónoma de Baja California Sur. La Paz, 2001.



Enlaces:



Para ver la participación de México en las Exposiciones Universales, entra aquí:
http://www.expo2010mexico.com.mx/es/PM_presentacion.htm



Para ver el cáctus que se envió a la Expo de Sevilla, entra aquí:
http://vamonosalbable.blogspot.com/2009/02/baja-california-estuvo-presente-en.html



Para ver el Kiosco en Santa María la Ribera, entra aquí:
http://vamonosalbable.blogspot.com/2009/12/santa-maria-la-ribera-y-su-alameda.html