miércoles, 21 de enero de 2009

Del narcotráfico, su historia y su literatura.

   La Noche Buena pasada muchos nos sorprendimos al ver a Miss Sinaloa 2008 detenida por la PGR por su presunta participación en el tráfico de drogas: y hace más de un año también nos sorprendimos al presentarnos la prensa nacional la captura de la llamada Reina del Norte, una vez mas la realidad superaba a la ficción, misma que, por casualidades de la vida ya habían sido reflejadas en dos grandes libros.

  Uno la de Gustavo Bolívar Moreno, Sin tetas no hay paraíso, publicada en Colombia en 2005 y reeditada en México por Grijalbo 2007, nos relata la vida cruel de Carolina, la que, gracias al dinero del narco llega a participar en un concurso de belleza. Caracol, la televisora colombiana llevó magistralmente la crudeza de la historia a la pantalla chica, volviéndolo un éxito inmediato.

   Antes, en 2002, Alfaguara publica del español Arturo Pérez-Reverte La reina del Sur, novela que hace volver los ojos a la realidad mexicana al iniciar su relato precisamente en Culiacán, con una suerte de redes del narcotráfico que va a terminar en Melilla, en la parte africana de España. Todo indica que esta historia será llevada al cine próximamente.

   El año recién terminado, 2008, nos da una fría y contundente estadística, fueron poco mas de CINCO MIL (en 2012 fueron algo así como 40 mil) las personas asesinadas en relación, directa o indirecta, con el narcotráfico, pero, ¿es esta una actividad nueva la que tanto acongoja a nuestro país? Veamos que nos dice la historia:

  Era la época porfiriana, 1886 para ser exactos, cuando la necesidad de mano de obra en México era tal, que se promulga la Ley de Extranjería y Naturalización. México se modernizaba, los tendidos de vías férreas eran cada vez mayores, el enorme territorio nacional requería de vías de comunicación modernas, la minería cobraba auge, cada vez mas inversionistas extranjeros volteaban sus ojos y capitales hacia nuestro país.

En la mencionada Ley, Porfirio Díaz decreta que:

“Los colonos que vengan al país en virtud de los contratos celebrados por el gobierno y cuyos viajes de gasto e instalación sean costeados por ellos mismos, se considerarán como mexicanos”.

  De esta forma queda abierta la puerta a esa mano de obra venida de China, los puertos de Manzanillo y Mazatlán reciben oleadas de trabajadores venidos del oriente, especialmente de Cantón, la zona mas pobre de China que había sido devastada por dos guerras contra Inglaterra y que pasan a la historia como "Las Guerras del Opio".


  No es de extrañar que en la península de Baja California se establezcan nutridas colonias de chinos en los pueblos mineros de San Antonio, El Triunfo y Santa Rosalía.

  Al comenzar el siglo XX la migración china continúa hacia México, asentándose principalmente en los estados de Sinaloa, Sonora y Baja California Norte para ese entonces su número aumenta de 13 mil a 20 mil, dedicándose a diversas actividades, una de ellas, la agricultura, les hace descubrir en la zona norte de Sinaloa el clima ideal para el cultivo de la Amapola o Adormidera, planta que produce la goma de opio de donde se genera la heroína. Sustancias bien conocidas en algunos países asiáticos.

  Al estallar la primera guerra mundial la industria armamentista se va desarrollando cada vez mas, dejando aquel enfrentamiento cara a cara y volviéndolo más cruel y sanguinario, es allí cuando se descubre el poder de la adormidera, para anular el dolor.

  Al mismo tiempo, en el sur del continente se sabía ya de que la planta de la coca, usada desde los Incas para soportar la altura y resistir las difíciles condiciones climáticas del Perú y los poderes curativos que el derivado de su proceso industrial produce: la cocaína.


  Salvador Novo eminente intelectual nos relata en su autobiografía llamada La estatua de sal, que por cierto acaba de reeditar el Fondo de Cultura Económica en 2008, el siguiente pasaje, digno de sorprender al lector más audaz:

  Clarita regresó de Europa. Su natural, arrebatadora alegría, se acentuaba ahora por el refinamiento que allí había contraído: la cocaína. Guardaba los polvos cristalinos en una cajita metálica revestida de piedras falsas, y me enseñó a sorber el deleite de aquel aguzamiento repentino, creciente, pervasivo y total de la inteligencia en acecho y en percepción de rasgos y detalles no advertidos en la torpeza del estado normal.

  Me apresuré a compartir con Xavier y Delfino mi descubrimiento de nuevo goce. El recetario a mano de mi tío Manuel me hacía fácil hurtarle una hoja, escribir "Rpe. Clorhidrato de cocaína, 1 gramo." y un garabato por firma. Cualquier botica surtía la receta: a 2.50 pesos el gramo de la mas pura cocaína. Aunque empezábamos los toques en algún recinto cerrado, la hiperquinesia nos lanzaba a caminar sin tregua ni fatiga por las calles, a hablar, drenados de toda mezquina necesidad: hambre, sueño. Los actos sexuales pasaban a segundo término. El goce estaba en aquella exaltada nerviosidad, en aquella magnífica que afinaba hasta el paroxismo todas las percepciones y disecaba las metáforas más inesperadas y lúcidas cuando elaboraba, bajo los efectos de la droga, poemas que el insomnio lleno de estruendosas palpitaciones cardiacas pulía en mi mente.

Esto fue escrito en México, DF, en 1922. Sí, la fecha es correcta.

  En los años treinta del siglo XX el mundo es oprimido por el fantasma del Nacional Socialismo, los Nazis tienden sus redes, necesitan de las riquezas de México, especialmente su petróleo, pero, sabiendo que un ejército débil es un ejército derrotado, comienzan a controlar las rutas del tráfico ilícito y la difusión de drogas en los Estados Unidos. La producción se hace en Sinaloa, el consumo, especialmente va dirigido a la juventud norteamericana. Y sí, así nos los comenta acertadamente, Juan Alberto Cedillo en su libro ganador del premio de Editorial Debate por reportaje del 2007 Los nazis en México.

La BBC de Londres, en su edición impresa tiene un amplio reportaje sobre el narcotráfico en México y la llamada NARCOCULTURA, para verlo entra aquí:
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/2008/narcomexico/newsid_7619000/7619805.stm

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