domingo, 27 de septiembre de 2009

El eclipse total de sol de 1991

Hace casi dos décadas hubo un acontecimiento que llamó la atención de todo el país, fue el eclipse total de sol, sucedió el 11 de julio de 1991. Lo pude ver en Morelia, justo a un lado del Planetario, fue un espectáculo espeluznante en verdad el ver como, siendo la una de la tarde, de pronto la luz del sol comenzó a bajar de intensidad, las aves comenzaron a volar desquiciadas a buscar sus nidos pues contrario a lo que marcaban sus relojes biológicos, ese día fue muy corto, de hecho hubo algo así como dos amaneceres y dos atardeceres. Mucha gente gritó, otros ni siquiera se atrevieron a salir de sus casas, se corrieron varias historias, muchas de ellas ancestrales, de maleficios y fuerzas negativas, en algunos ranchos hubo quien tapó la cara a los niños pensando que podrían ser afectados si miraban al sol ese día.

Claro es que hubo quién aprovechó el momento para vender recuerdos de todo tipo, libros, postales, pósters y las infaltables camisetas. En la radio y televisión se anunció una y otra vez las medias de protección que se debían tomar ese día al ver al sol, se dieron consejos de cómo elaborar los visores para evitar que la retina se fuera a dañar al mirar sin protección, incluso se vendieron ya hechos, a manera de souvenir, como ese que aparece en la foto.

Esta vez la concentración de científicos fue en Baja California Sur, en la parte del Pacífico, muy cerca al poblado de Todos Santos, en la comunidad de Pescadero; ese fue declarado como el punto ideal para la observación. Los pocos hoteles que había en Los Cabos estuvieron llenos durante toda la semana, antenas parabólicas cambiaron el habitual paisaje desértico de cactus y arena. En el libro que publicó la UNAM a propóstio del evento y cuya portada aparece en la primera foto, anota que “En la ciudad de La Paz, BCS, aproximadamente a las 11:47 horas repentinamente se hará de noche. Una noche extraña ya que una especie de crepúsculo bañará todo el horizonte, en todas direcciones, norte, sur, este y oeste y no como en las salidas o puestas comunes del Sol. Aparecerán estrellas, y los planetas Mercurio, Júpiter, Venus y Marte, así como lo mas sorprendente de todo, lo que tanto astrónomos como cualquier ser humano habremos estado esperando: la luna cubrirá completamente el disco del sol y aparecerá su cromosfera y corona. Los gallos comenzarán a cantar, las aves a buscar refugio en los árboles y los animales nocturnos saldrán a sus guardias.”

Veintiún años antes, en marzo de 1970 hubo otro eclipse total de sol, este fue visible especialmente en Oaxaca. Miahuatlán fue el centro de concentración de periodistas y científicos, fue transmitido por la televisión y fue cuando Pedro Ferriz, apasionado de los fenómenos meteorológicos y precursor del fenómeno Ovni en México, dijo aquella frase que se volvió un verdadero cliché al comentar algo sorprendente: “no se si ponerme a reír, a llorar o a rezar”. Tomando lo escrito por Guillermo Hesselbach, en el libro mencionado, encontramos que “Una de las curiosidades que más llamaron la atención a los visitantes extranjeros que fueron a ver el eclipse de marzo de 1970 a Miahuatlán fue que dos o tres días previos al fenómeno las mujeres embarazadas empezaron a lucir un listón colorado amarrado a la cintura, del que pendía un objeto de hierro, tal como una gran llave antigua, una herradura vieja, etc.”

Eso que llamó tanto la atención a los periodistas extranjeros no es otra cosa mas que la remembranza de lo que sucedía en el Imperio Azteca, Fray Bernardino de Sahagún lo describió de esta forma: “También decían que si la mujer preñada veía al sol o a la luna cuando se eclipsaban, la criatura que tenía en el vientre nacería mellado los bezos. Y por esto las preñadas no osaban mirar el eclipse y para que esto no aconteciese, si mirase el eclipse, poníanle una navajuela de piedra negra en el seno que tocase la carne” Por bezos mellados entendemos ahora al labio leporino.

Caminando por San José del Cabo encontré uno de esos pósters conmemorativos que recuerda el paso del eclipse solar en 1991, me hizo recordar aquellos momentos en que, quienes lo vivimos, tuvimos la fortuna de ver como en mitad del día se hizo de noche durante seis o siete minutos, fue un espectáculo extraordinario… Y tú, ¿te acuerdas de todo lo que sucedió ese día?





5 comentarios:

  1. Ver el visor que anexas me trajo buenos recuerdos sobre el eclipse julio del 91, recuerod que mi papá no fue a trabajar ese dia y mi mama no nos dejo salir a la calle por temor a que nos quedaramos ciegos, vi el eclipse en la television pero si vimos como el dia se hizo noche.
    De la publicidad me acuerdo de dos cosas en especial, una de los visores con el logo del sol azteca eclipsado y dos de un comercial de un grupo juvenil cantando, an final advertian sobre no mirar diretamente al sol ese dia, no recuerdo quienes eran, pero si me acuerdo del comerical.

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  2. Amigos los invito a participar en Re-cordis proyecto en colaboración con Marcela Armas. Compártanos un recuerdo sobre el eclipse de 1991. Necesitamos muchos recuerdos en el transcurso de una semana!. ( r e - c o r d i s . n e t )

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  3. los arboles tenian amarrados listones rojos recuerdo

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  4. Yo tenía 5 años no sabía que onda pero sí recuerdo que salimos a la terraza con una hoja de papel con un hoyo hecho con un alfiler para ver el eclipse.

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