jueves, 12 de febrero de 2015

La capilla abierta de Tlalmanalco vista por El Bable.

   Debemos llevar la mente muy clara, para comenzar a observar, pretendiendo asimilar lo que se expone en la capilla abierta de Tlalmanalco, en el Estado de México. Como recién te lo comentaba, se dice que hay influencias góticas, romanescas, platerescas, tequitqui e indianas en lo que aquí se desarrolla. Sea uno o lo otro, sea una afortunada mezcla de todo ello, sea una especie de primitivo eclecticismo lo que se logró, sin querer, en realidad, lograr nada en cuanto a estilos se refiere, sino eso que es el enamoramiento que se da en algo, a primera vista. El impacto visual que más cuenta, bien lo sabemos, es el que transcurre en los primeros cinco segundos de observarlo, dicen por ahí que el enamoramiento se da en tan solo tres segundos. Pues bien, en esa base, creo que el enamoramiento que la capilla abierta en Tlalmanalco se da de inmediato. Aquí la prueba.





























   Maravilla de maravillas sin duda que lo es. Ahora bien, en el aspecto religioso, siendo Tlalmanalco de los recintos construidos dentro de la primera década de la evangelización, fue, en buena medida la punta de lanza hacia la la imposición de la nueva religión en la parte oriente del Valle de México, en donde el límite era la Sierra Nevada, es decir, el Popo y el Izta. El siguiente mapa, elaborado por José Antonio Alzate en 1767, nos deja ver el área de influencia del curato de Tlalmanalco. Habrá que anotar que fue dibujado al revés, es decir, arriba es el sur, abajo el norte, a la derecha el poniente, a la izquierda el oriente.


No hay comentarios:

Publicar un comentario