domingo, 17 de julio de 2016

Las alcantarillas en los ramales del Camino Real

     Lo he comentado en varias ocasiones, lo haré una vez más: así como en la actualidad contamos con carreteras y autopistas que, a pesar de que tienen un "nombre" específico, mismo que se le da con un número, a ellas nos referimos como la que va para tal lado... Esto nos indica que hay un nombre genérico: Carretera. Como son una buena cantidad, oficialmente es la número tal o tal... la 1, por ejemplo, es la Transpeninsular que se llama Benito Juárez y va de Cabo San Lucas a Tijuana; la 45 se llama Panamericana, va de México a Ciudad Juárez; etc., etc., etc.

   Sabemos que hay carreteras estatales. También tienen número y las identificamos con la abreviatura del Estado y un número; están los caminos vecinales y, finalmente, las veredas. Pues igual ocurría en la época virreinal en la que todos (o casi) eran un Camino Real y uno sólo tuvo nombre: el de Tierra Adentro, que más que nombre, era el modo de referirse a que iban a tierras lejanas y desconocidas, término que se engloba en el concepto Tierradentro o Tierra Adentro: "loc. adv. U. para determinar todo lugar que en los continentes y en las islas se aleja o está distante de las costas o riberas". (RAE). 

   Ahora bien, ese camino, el de Tierra Adentro, era, en buena medida la espina dorsal de buena parte de Nueva España y a él confluían una buena cantidad de Caminos Reales, y a todos estos caminos reales llegaban, o partían ramales, que eran llamados "caminos de arrieros" o "caminos de herradura". Esto quería decir que por él el tránsito de carruajes o diligencias, era complicado, eran más adecuados para las recuas, para jinetes en solitario, de ahí el concepto de la herradura.

   Lo que vemos en estas imágenes son los vestigios de un camino de herradura que conectaba a Salvatierra, al sur este de la intendencia de Guanajuato, con Salamanca, más específicamente con Valtierrilla, de ahí continuaba hacia Guanajuato y, al sur, luego de Salvatierra seguía a Acámbaro. La red de caminos de herradura era grande y conectaban a todas los pueblos, villas, haciendas y ranchos, además en algún punto, cruzaban con el Camino Real... igual como ocurre en nuestros días a lo largo y ancho de nuestro país.

   Estos vestigios son conocidos localmente como arcinas. Por más que he buscado en diccionarios antiguos no encuentro definición alguna, quizá va con h o con s; con ninguna combinación de letras logro dar con la definición oficial. La arcina no es otra cosa que un puente, un puente pequeño que cruza sea un canal que un arroyo, técnicamente se le conoce como Tajea y no es otra cosa que una alcantarilla. Habrá que aclarar que en la actualidad el término alcantarilla lo asociamos con la red de drenaje urbano, pero no es así, dado que alcantar es una palabra árabe que significa puente, por lo que alcantarilla quiere decir "puentecito".

  "Una tajea, obra de paso (empleando un término más técnico), o alcantarilla (nombre común que se le suele dar habitualmente), es una construcción que permite el drenaje transversal de las aguas superficiales bajo otra infraestructura, como un camino, carretera o vía férrea. Funcionalmente, una tajea es totalmente similar a un puente, pero el término se aplica a obras de porte relativamente pequeño, desde la sección mínima de paso que permita evitar la obstrucción accidental de la misma (usualmente unos 0,10 m² de sección) hasta el punto difuso en el que ya se hablaría de puentes o pontones, que podría estar determinado por la sección que permite el paso de personas o vehículos por su ojo, o por la luz libre que implique el empleo de soluciones estructurales propias de un puente. El nombre alcantarilla deriva de la voz árabe al-qantara, diminutivo de ‘puente’, dado que, como se ha expresado son semejantes a un puente pequeño." (Wikipedia.)

  Al estudiar el Camino Real, nos va llevando de la mano a distintas épocas, costumbres, usos, modos, estilos, y también a conocer palabras que han ido variando y adecuándose a la vida, en este caso a la vida urbana que cada vez nos absorbe más. Y, al ver el modo de construcción de esta arcina o alcantarilla, en la que el uso del ladrillo es evidente, nos dice que el vestigio es más bien de los finales del siglo XIX. 










 Esta alcantarilla se localiza en el Camino Real a su paso por Teoloyucan, actual Estado de México.

  Esta alcantarilla fue construida en el terraplén para el tren de mulas que hubo entre Santa Cruz y Celaya.

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