martes, 3 de febrero de 2015

El Sacromonte de Amecameca, el sincretismo religioso.

     Te contaba apenas ayer sobre el uso del pericón y la antigua tradición de la herbolaria mexicana en la que esta planta significaba cosa grande, era un planta sagrada, que se le ofrecía a Tláloc y de allí su asociación con San Miguel. Eso ocurre en la región del Estado de México que comprende, entre otros lugares a Malinalco, Ocuilan y Chalma. Ahora andamos en el lado oriente del Estado de México, en Amecameca, lugar famoso especialmente, por que fue allí en donde Sor Juana Inés de la Cruz estuvo, pero su fama fue mayor antes de la evangelización pues allí se veneraba a Chalchiuhtlicue, en el cerro que por nombre llevaba Amaque y en la cueva de Chalchiumoztoc era justo el sitio de la adoración.

    "Francisco de San Antón Muñón Chimalpahin manifiesta en sus Relaciones originales de Chalco Amequemecan que : "en Amaquemecan existió un mercado desde mucho tiempo antes que fuera dominado por los mexica de Moctezuma Ilhuicamina; era una fuente de ingresos de los nonohualca, y otros pueblos fundadores". Chimalpahin asegura que para 1504, "el desarrollo del comercio de los mexica por todo el país de Anáhuac era intenso, salían por todas partes a vender como loros habladores". El Códice Ramírez confirma lo que dice Chimalpahin y menciona a Amecameca como tianguis de paso de los pochtecas que viajaban a Huaxacac y Guazacualco.

    "El señorío de Amequemecan fue fundado hacia el año 1268. Los padres franciscanos nombraron custodio a fray Martín de Valencia en 1524. Al año siguiente -Chimalpahin no dice el día-, el fraile prendió fuego a los templos indígenas de Amaquemecan, Tlalmanalco y Tenango, a la media noche, y estuvieron ardiendo hasta el alba. Tiempo después, las gentes comenzaron a recibir el agua bautismal. "En el año 13-caña (1531), se estableció Martín de Valencia en Amaquemecan, en el paraje Texcalco, y allí levantó una capilla a costa del tecuhtli Quetzalmazatzin". 

    "El sacerdote vivía en el pueblo del tecuhtli de Tlalmanalco, pero solía hacer penitencia en la gruta de la diosa Chalchiuhtlicue que había retirado para colocar un crucifijo. Las afirmaciones de Chimalpahin son ilustrativas al decir que: !Allá en la cima del monte Amaque existía el adoratorio que llamaban Chalchiuhmoztoc, porque allí era venerada y reverenciada el agua. La gruta fue ocupada por la escultura de Chalchiuhtlicue, la diosa con falda de piedra verde preciosa, compañera del dios de las pluvias, Tláloc. La relación de Chalchiuhtlicue con la luna es expresiva. Uno de los mitos que hablan de la como hija de Tláloc y Chalchiuhtlicue es Meteztlixóchitl que plasma su leyenda en las ninfas, canoas y arcos floridos de Xochimilco.

    "La costumbre de caminar hacia Amecameca fue adquiriendo fuerza con las peregrinaciones, así como con las ofrendas a la imagen del Santo Cristo que pusieron en la histórica gruta los padres dominicos, en el año de 1583. Y desde entonces, el Miércoles de Ceniza tuvo una dimensión diferente al conjugarse el tianguis con la representación de la tragedia cristiana en un ambiente pagano, de religiosidad y fiesta que encontramos también en otros santuarios a los que acude el gentío en la cuaresma mexicana. 

    "Hoy la visita al Sacromonte, en el cerro llamado Amaque aun es motivo que sigue atrayendo a miles de peregrinos que suben el camino del Calvario, entre puestos de artesanías y pinos de follaje ralos." (1)


























Fuente:

1.- Cordero López, Rodolfo. Xochimilco: tradiciones y costumbres. Conaculta, México. 2012. pp.49-55


lunes, 2 de febrero de 2015

De San Miguel, el yauhtli y las centenarias tradiciones del campo mexicano.

    Recordarás que hace poco hice un ejercicio en el que supimos cuales eran los santos más usados y que dieron sus nombres a las poblaciones que se fueron evangelizando, uno de los que más se usa es el de San Miguel. Ese ejercicio consistió solamente en las parroquias del Arzobispado de México pero, si consideramos todos los pueblos, seguramente San Miguel, junto a Santiago y San Pedro se vuelven los más usados. El caso de San Miguel es el que hoy nos interesa entender, dado que su presencia es abrumadora en las más antiguas tradiciones, luego de que se diera la evangelización en México.

    El Arcángel San Miguel es, además de santo, además de arcángel, príncipe y, por si esto no fuera suficiente, es el que comanda los ejércitos celestiales, fue quien dominó al demonio y lo expulsó, es el que nos acompañará, luego de la muerte, hasta nuestro destino, sea el paraíso o el infierno, dependiendo de cuál haya sido nuestro actuar en la vida terrenal. Esa es la razón por la cual la figura de San Miguel se adoptó con facilidad en las creencias locales. Más aun cuando se le vio la similitud con Tláloc, el dios de la lluvia.

    Uno de los lugares que primero conocí del Estado de México, sin contar algunos municipios del área conurbada, fue Malinalco, al pasar por ahí vi dos lugares que, con el tiempo conocería mejor: el Santuario de Chalma y el pueblo de Ocuila, sitio a donde fueron enviados los agustinos luego de unos momentos de tensión que tuvieron con las ordenes religiosas ya establecidas en Nueva España. Y serían los agustinos los que idearían la "aparición" del primero de los Cristos venerados por los indígenas: el Señor de Chalma. Pero no nos salgamos del tema, lo que nos interesa ver es la relación de San Miguel con Tláloc, la cual nace, de algún modo, en la zona sur del Distrito Federal y su parte colindante con el actual Estado de México.

   Los cerros estaban asociados con la lluvia, se creía que era en los cerros en donde moraba Tláloc, de allí que todas las ceremonias para pedir lluvia se realizaran en los cerros. La asociación de ideas de esta deidad con San Miguel surge en forma gráfica al ver que Tláloc portaba una especie de bastón, hay quien lo interpreta como una especie de oro y con forma de culebra. Es un rayo, ese que precede a las torrenciales lluvias y San Miguel lleva en su mano una espada, esa que representa la fuerza destructiva contra el mal.

   Justo es por allí, por la zona de Chalma, Ocuilan, Malinalco, que el panorama que se domina es el de los cerros, por ahí la Sierra Madre Occidental se vuelve una sucesión impresionante de suaves laderas, de hermosas colinas y montañas, sitio en donde moraba Tláloc, es decir, donde ahora moraría San Miguel.

    Y es la festividad de San Miguel, el 29 de Septiembre, la que cierra el ciclo agrícola, el otoño apenas comienza el día 22 y al poco tiempo hace su aparición San Miguel pero, como te lo conté hace tiempo, ocurre en esa zona que, la tradición cuenta que en la víspera del día de su santo de San Miguel, el 28 de septiembre, ese día el diablo anda suelto y es menester protegerse, razón por la cual se confeccionan las cruces de Pericón, mismas que serán colgadas en puertas y ventanas para protegerse de los ataques del demonio pues, al amanecer del día de San Miguel, él cual es su costumbre, sacará su espada reluciente, refulgente cual rayo, y aniquilará, una vez más al demonio.

    La cosa no termina allí, ya que para las cruces no se usa cualquier tipo de yerba, se usa el yahutli, que fuera la yerba que los antiguos mexicanos usaban para proteger su milpa, colocando ramilletes de esta flor de intenso color naranja en cada ángulo de ella, adicional a una central, justo en el ombligo de la milpa. En la actualidad el yahutli es conocido con el nombre de Pericón, yerba que tiene ciertos poderes curativos y un delicioso aroma. Las siguientes fotografías las tomé por las calles de Malinalco, justo pocos días de que San Miguel derrotara, una vez más, al demonio.

    "El yauhtli, tagets lucida, fue, y sigue siendo, una de las plantas sagradas más importantes entre los nahuas. Sus nombres comunes son pericón, San Miguel, periquillo, flor de Santa María, yerba anís, yerba de nubes, "amarillo espiritado" (en los conjuros pronunciados durante el parto). Pertenece al grupo de plantas de Tláloc, o sea, las plantas sagradas, y tal vez fue la que ocupó el sitio principal, pues era una epifanía del dios, según se expresa en una oración del Códice Florentino." (Leer más.)








   Creo que ahora entenderás cuál es la razón por la cual por todos los pueblos antiguos de México encontraremos siempre un Cerro de San Miguel... recuerda, Tláloc moraba en los cerros y Tláloc fue suplantado por San Miguel.

  Y te doy el ejemplo más claro que hay de un Cerro de San Miguel, quizá el más conocido y a la vez desconocido, pero creo que con la óptica que te da éste artículo lo entenderás fácilmente: el Cerro de San Miguel Chapultepec.

Fuente:

1.- De la Garza, Mercedes. Sueño y aluncinación en el mundo náhuatl y maya. UNAM. México, 1990. p.82

domingo, 1 de febrero de 2015

Xico: La desecación de lagos en México. Una mala herencia Porfiriana.

    Suelo publicar cada 15 de septiembre un artículo en el cual felicito a Don Porfirio en su cumpleaños, pues he afirmado en muchas ocasiones que él, Porfirio Díaz, ha sido el mejor presidente que hemos tenido en México, una de las razones que tengo para ello es, por ejemplo, el tipo de cambio que en su régimen existió, de 1 a 1 con el dólar; también el desarrollo ferroviario, y muchas cosas más, pero, no quiero decir con esto que no vea lo malo que hubo en la época porfiriana, y de eso trataremos hoy. De algo que fue, en verdad, negro en ese tiempo: la desecación de lagos. Para ello nos vamos a lo que, gracias a otro presidente, (de mala memoria), creó: el municipio de Valle de Chalco Solidaridad; lugar en donde se encuentra la isla de Xico, bueno... lo que fue una isla.

   A todos nos enseñaron en la primaria aquello de que la peregrinación de Aztlán era en busca de la señal de "un águila parada sobre un nopal y devorando una serpiente", esa migración pasó por muchos sitios hasta llegar al Valle de México, tiempo en el que allí había cinco lagos, tres de aguas salinas, dos de aguas dulces, los salados estaban al norte, se llamaban Zumpango, Xaltocan y Texcoco. Los dos de aguas dulces estaban al sur, Xochimilco y Chalco. La tecnología hidráulica de los antiguos mexicanos era tal, que construyeron un dique que comenzaba al sur, en Iztapalaba y llegaba al norte, al Tepeyac, para separar las aguas dulces de las saladas, de ese modo la gran Tenochtitlan se rodeaba de agua dulce, no precisamente potable, pero agua dulce, al fin. Esa tecnología incluyó la construcción de otro dique o acueducto que portaba el agua potable de los manantiales de Chapultepec a la capital Azteca. 

    En este plano, elaborado por José Antonio Alzate en 1676 para el Arzobispado de México, nos deja ver en esa parte oriente dos islas, una, a la izquierda, la de Tláhuac, y otra, a la derecha, la de Xico. "La arqueología ha detectado presencia humana en las orillas lacustres desde hace más de 22 mil años. Herrera en 1893 halló en Xico una mandíbula perteneciente a un niño de ocho años de sexo masculino asociado a un cráneo de caballo (equus mexicanus) una fauna extinta hace más de 9 mil años. Detección de aldeas de pescadores en el pantano al oriente de la Isla de Xico, fechadas entre los siglos IX a.C. y I d.C. Una gran aldea teotihuacana de las fases Xolalpan Tardío y Metepec (550 a 650 d.C.) localizada al oriente del Cerro de Xico". (1)

    Esta es una vista idílica, una recreación de lo que era la gran Tenochtitlan en su momento de esplendor, hacia arriba, es decir hacia el oriente está el lago de Texcoco con el dique que lo atraviesa de norte a sur, a la derecha del dique, está el que conocemos por Peñón de los Baños, sitios en donde estaba, de acuerdo a la leyenda, el mítico nopal. El que se marca, el Tepepolco, es el Peñón Viejo o Peñón del Marqués, que fuera el lugar de esparcimiento de Hernán Cortés, al fondo vemos el cono de un volcán, creo que se trata del Xaltépetl. Así de hermoso era el Valle de México.

   "Grupos relacionados con el origen del sistema agrícola de chinampas, arquitectura cívica, habitacional y diferenciación social. Llegada de los acxotecas con sus macehuales a la Isla de Xico en el año 1328, grupos que ocuparon toda la región lacustre. Conquista de Xico por Tezozomoc en 1381. Asentamiento de grupos mexicas al oriente de la Isla de Xico y casas dispersas por todo el Lago de Chalco para el cultivo en chinampas (siglos XIV y XV)". (2)

  ¿Qué pasó en Xico a lo largo de la época virreinal? No lo sé. Lo que sí sé es que aparece en escena un personaje que bien podemos calificar de cuestionable, no su presencia sino su acción: Íñigo Noriega, español que "emigró en compañía de su tío a México en busca de fortuna, en una época en que el gobierno mexicano se proponía atraer capitales y pobladores extranjeros a través de una política de amplios beneficios fiscales. En la Ciudad de México, Noriega se desempeñó en diversos oficios, como cantinero, comerciante, vendedor de tabaco, entre otros. A través de estas actividades llegó a conocer a Porfirio Díaz, (3). "Íñigo Noriega, apoyado por un dictador, Porfirio Díaz, se convirtió en uno de los hombres más ricos de México. Fue dueño de haciendas y minas en diferentes lugares del país y llevó a cabo una obra ingeniería atroz a principios del siglo XX en la que desecó el lago de Chalco llevando sus aguas por medio de un canal al lago de Texcoco, creando un desastre ecológico y social que la Revolución no podría revertir". (4)

   El problema no quedó allí, pues luego de desecar Chalco, la familia Noriega deseca la ciénega de Zacapu, en Michoacán: "En Zacapu Michoacán, los proyectos para desecar datan desde 1864, fecha en que el gobernador de Michoacán Felipe B. Berriozábal expide un decreto señalando la utilidad de la última desecación de las lagunas, expresado en la salubridad de las poblaciones. Pero sería hasta los años 80 de ese siglo, que se aprovecharía con la escala económica de los proyectos; así surgen 2 planes desecadores, el de Antonio P. Carranza y el de Manuel Vallejo en 1886, mismos que van a dar paso al de los hermanos Noriega, encargados de la desecación a finales del siglo. Los hermanos Noriega Eduardo y Alfredo eran sobrinos de Iñigo Noriega. Con la experiencia de Noriega en Chalco, la Secretaria de Fomento, Colonización e Industria les aprueba en 1899 el proyecto de desecación de la Ciénega de Zacapu, las labores de desecación terminan en 1902 y las obras de riego se eliminan en 1907, dando pie para que al año siguiente comenzara a funcionar la moderna Hacienda de Cantabria". (5)

   Vendría luego la Revolución, el Reparto Agrario y los demás episodios que conforman los capítulos de la Historia de México del siglo XX, la Hacienda de Xico quedaría en ruinas, salvo parte de la que fuera la casa grande, (en la imagen) que ahora es Centro Cultural, y, su magnífica troje está en estas condiciones:





   Y del entorno que hay actualmente en lo que fuera la isla de Xico, ni que decir, las imágenes son más que elocuentes.


   El tema, dentro del concepto de Haciendas de México, es interesante; dentro del tema del Agua y su "evolución" en México, igual se vuelve interesante. Podríamos agregar el tema de Demografía, el de Volcanes, en fin, tenemos mucho que leer. Te recomiendo entrar a los enlaces:

Fuentes:

1.- Valle de Chalco Solidaridad. Enciclopedia de los Municipios de México. Página Electrónica.

2.- Ibid.

3.- Íñigo Noriega Lasso. Wikipedia.

4.- Lozano, Catalina. Eiségesis. Labor. México, 2014.

5.- Espinoza Jiménez, José Alfredo. La desecación de lagos en México en la época pofirista. Kurhíkuaeri. Michoacán, 2014. Página Electrónica.

./.   Los cráteres de Xico. Excursión de la Sociedad Geológica Méxicana. México, 1904.