sábado, 16 de junio de 2012

La impresionante colección de muñecas de Esther Zuno de Echeverría.

 De la existencia de esta colección no tenía la menor idea; lo que sí recuerdo es que Luis Echeverría fue Presidente de la República de 1970 a 1976, por ende su esposa, la Primera Dama, María Esther Zuno, fue quién presidió el DIF y, dados sus gustos volvió la casa presidencial de Los Pinos en un recinto de cultura y arte popular mexicano. Recuerdo que a ella nos referíamos habitualmente como la "compañera" debido a que ella usaba ese término en los actos públicos. Una especie de socialismo soft era la directriz de ese sexenio.

 Y sucedió que La Compañera desde que andaba del lado de su esposo en la campaña presidencial, en el año de 1969, mandó hacer los prototipos de los muñecos, un hombre y una mujer, de 30 centímetros de altura y entregó en cada comunidad indígena de los cuatro rumbos del país una pareja de muñecos para que las hábiles manos de los artesanos de la región los vistieran de acuerdo a la usanza de la zona. Se llegó al extremo de hacer minúsculos telares para confeccionar pequeñas telas con los diseños exactos que en la escala normal se usan, un trabajo excepcional que iba a parar a las manos de la Primera Dama. 

 Los muñecos comenzaron a llegar a la casa presidencial de Los Pinos, en 1970, dicen que cada que llegaba una pareja de ellos se hacía fiesta pues los artesanos se esmeraron en reproducir el mínimo detalle no solo en el traje, sino en collares, sombreros, tocados y el desplegado se volvió algo excepcional que comenzó a decorar los pasillos de la casa y a lo largo del sexenio se acumularon 589 muñecos, cada uno distinto cada uno con un sello característico y cada uno una auténtica obra de arte.

 Terminado el sexenio en 1976 vendría un cambio radical en Los Pinos, dado que la siguiente Primera Dama, Carmen Romano, tenía aficiones diametralmente opuestas a las de La Compañera. Los muñecos fueron empacados y durmieron el sueño de los justos durante largos 25 años hasta que la hija de Esther Zuno, Esther Echeverría, decidió sacarlos para limpieza y catálogo de estas singulares piezas de arte.

 Parte de la colección se encuentra actualmente en San José del Cabo, fue traída para ser exhibida en el Centro Internacional de Prensa que con motivo de la Cumbre de Los Cabos del G20 se instaló en uno de los hoteles de la zona. No está abierta al público, dado que esa es una área restringida y bien sabemos los que aquí vivimos que en estos días las medidas de seguridad son extremas y que los accesos a los recintos del evento son limitados a las personas acreditadas solamente.

 En estas fotografías te darás una idea de la delicadeza con que fueron vestidos cada uno de los muñecos y la magnífica habilidad que los artesanos de México nos muestran en este despliegue. Notarás que aquí no se exhibe la totalidad de la colección, solo fueron seleccionadas 151 muñecos, es decir, 75 parejas más uno, y ese uno es precisamente el traje que representa a Baja California Sur: la Cuera.





 Esta es la Cuera de Baja California Sur.






 

2 comentarios:

  1. Qué interesante, y qué gran legado de doña Esther. Ojalá lo exhiban pronto en algún museo adecuado para que los mexicanos en general podamos conocer esta extraordinaria colección.

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  2. Una maravillosa coleccion,no solo de los muñecos,sino de lo que representan cada uno con su atuendo,un orgullo mexicano,y admirable su labor como compañera y no como primera dama,aparte de la sencillez con que se vestia,haciendo a un lado el glamour que caracteriza a las primeras damas de los ultimos años.

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