miércoles, 12 de diciembre de 2012

El Camino Real que pasó por Xilotepec.

Son cinco las veces que he visitado Jilotepec, la primera, atraído por la leyenda que, en mi ciudad natal, Salamanca, hay en torno al peregrinaje del Cristo Negro que se dice salió de allí para indicar en el camino indicar el sitio en donde quedarse y la elección fue en un caserío que con el tiempo se convirtió en la Villa de Salamanca. Esa primera vez, al caminar por las calles del centro de Jilotepec, pude darme cuenta de la irreparable pérdida de edificios públicos, monumentos, casas, calles que, siendo Xilo la capital del más rico y poderoso señorío al norte de la ciudad de México, seguramente tenía. De toda esa riqueza arquitectónica creo que ni recuerdos quedan fuera del monumental atrio del templo principal que nos dice que allí fue algo muy importante.

En aquella ocasión llegué casi a ciegas, tratando de encontrar más datos que me dieran la certeza de esa liga entre uno y otro pueblo, es decir, entre Xilo y Salamanca. No encontré mucho, por no decir que nada, como quiera, al ver esas cruces atriales algo me decían de la importancia del lugar. Fue hasta la segunda visita que hice que pude ver la extraordinaria cruz del Humilladero, la que lleva el nombre de Dendho y fue justo en ese punto que tuve, por así decirlo, mi primer encuentro con el Camino Real de Tierra Adentro. Por cierto, esto ocurrió cuando aun no se le otorgaba el nombramiento de Patrimonio de la Humanidad a estas monumentales obras, 60, localizadas a lo largo del mismo.

Debido a toda esa pérdida patrimonial en Xilotepec,  que fue el punto de partida del poblamiento de la Gran Chichimeca, no fue incluido en el programa que la UNESCO desarrolla para la protección del patrimonio mundial; cosa por demás lamentable siendo que fue allí en donde dio inicio la historia colonial de los actuales estados de Querétaro y Guanajuato. Pero algo quedó, eso fue la cruz de Dendho. Al leer sobre la historia de las fundaciones de los pueblos del Bajío siempre encontraremos una referencia de Xilotepec. Sea de San Juan del Río que de Querétaro o Apaseo, Salvatierra, San Miguel, San Felipe o tantas otras ciudades de pasado colonial la liga con Xilo siempre está, más aun en 1560 se funda San Luis de Xilotepec, dato más claro de la influencia no puede haber.

Con todo esto es más que evidente que durante esa década 1550-1560 el punto de partida del Camino Real que se fue trazando a medida que las fundaciones "norteñas" se iban dando tenían como inicio a Xilotepec, más precisamente, el Humilladero de Dendho y, como suele suceder, a medida que el tránsito del camino se intensifica y la urgencia de llegar a la ciudad de México llevando cargamentos de plata de las ricas minas de Zacatecas y Guanajuato apuraban a todos, el trazo va eliminando a Xilotepec para volverse más directo tomando por el rumbo de Tepexi.

Quien se dedicó a estudiar a profundidad lo sucedido en la Gran Chichimeca fue Phillip W. Powell y es en su libro La guerra chichimeca donde especifica cuál era el trazo que el entonces denominado Camino de la Plata tenía, que era el que originalmente pasaba por Xilotepec: 

"Partiendo de la ciudad de México la ruta estaba ya bien definida hasta Querétaro, para el momento del descubrimiento de la plata de Zacatecas. Había un tráfico regular de mercaderes, funcionarios, ganaderos y ganado a través de esta provincia de Jilotepec, región que no ofrecía grandes dificultades al viajero. Los principales poblados y paradas del tránsito eran Cuautitlán, Tepeji, Jilotepec y San Juan del Río". (1)

Pero la historia de Xilotepec va más allá, debido a que fue allí donde el primer virrey de la Nueva España, don Antonio de Mendoza permaneció algún tiempo, lo cual, si lo vemos desde el punto de vista político, esto significaba que el poder central del virreinato había sido trasladado a esa población. Este virrey fue quien más viajó por el territorio que gobernaba estuvo presente en los enfrentamientos del pueblo Cazcano en Nochistlán, actual estado de Zacatecas en noviembre de 1541; catorce años más tarde estará en Xilotepec, según lo asienta Powell en el libro que ya hicimos referencia y es cuando dicta aquel decreto en el que prohibe que cualquier viajero, arriero o carretero se detenga más de tres días en el Camino Real entre Xilotepec y Querétaro.

Todo indica que la idea de reencontrarnos con nuestras más profundas raíces está cobrando fuerza en todo México. Cada día son más las personas interesadas en conocer más de su pasado, del pasado colectivo de cada población del país. Seguramente Jilotepec no es la excepción ya que allí, con una historia y tradición  tan rica que seguro queda mucho material para investigar, solo que, hagamos conciencia en algo, si Jilotepec  y sus vestigios virreinales no fueron incluidos en el programa del Patrimonio de la Humanidad del Camino Real de Tierra Adentro dadas las pésimas condiciones en que se encuentran, justo será hacer la tarea de sustentar históricamente esa riqueza, además de limpiarlos y embellecerlos, en una palabra, dignificarlos para luego presentarlos al mundo. Así Jilotepec volverá a ser la escala importante en el Camino Real de Tierra Adentro.

Este artículo lo dedico con toda mi estima a mis buenos amigos de Jilotepec, Estado de México.

Fuente:

1.- Powell, Phillip W. La guerra chichimeca. Lecturas Mexicanas No. 52. FCE. México, 1984.

2 comentarios:

  1. Mil Gracias, soy de Jilotepec y vivo a menos de un km de la Cruz, no había sabido de su importancia hasta hace un mes cuando un amigo del DF me comentó su historia.

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  2. pueden decirme exactamente donde esta

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