miércoles, 28 de mayo de 2014

Cementerios franciscanos del siglo XVII en Yucatán. Cuatro ejemplos: Yaxnuá, Yaxcabá, Kankabdzonot y Káua.

   El par de días que pasé en la comunidad de Yaxuná, del municipio de Yaxcabá, Yucatán, me dio la oportunidad de contemplar por largo tiempo la capilla de la que no hay datos precisos de su construcción y que presumiblemente es del silglo XVII, aunque hay una piedra que indica una fecha: 1817. Esto me hace pensar que fue en el siglo XVII cuando se levantó la primera y primitiva capilla, quizá era aquella dedicada a San Marcos Evangelista, siendo remozada, quizá ampliada para el siglo XVIII, cambiando su dedicación a San Isidro Labrador y el dintel que anuncia el 817 ya del siglo XIX nos dice de una última intervención en el recinto que luego sería abandonado.

    El clima de la región y el paso del tiempo se han ido encargando de darle esos matices de misterio a ese templo, actual capilla, en la que el techo, siendo de material perecedero ya no existe y todo indica que hace mucho no se volvió a colocar uno nuevo. Las paredes enlamadas, han absorbido la humedad que la abundante lluvia de verano cae por esta región, los muros se encuentran en pie pero en cualquier momento pueden colapsar, según se nota cuando los observamos en determinados ángulos.

   Y es la espadaña la que domina el frente, apuntando al cielo. La espadaña se volvió el sello característico de las construcciones religiosas en la península de Yucatán, de pronto parecen ser las mismas en cada pueblo, en cada templo y en cada capilla, pero no es así. Cada una tiene su propio diseño, sus propias características que, si las observamos con suma atención, las iremos descubriendo.

    El año pasado, cuando tuve la oportunidad de recorrer la Ruta de los Conventos y otras poblaciones fuera de la ruta, lo que más me atrajo eran precisamente las espadañas, algo, algo guardan en sus diseños que las vuelven enigmáticas, y de belleza ni que decir, son exquisitas.

    Soy malo para calcular dimensiones, no te puedo decir cuanto mide este templo en el semiabandono en la comunidad maya de Yaxuná. Todo el conjunto ocupa la mitad de la cuadra. Notarás al lado izquierdo un elemento, se trata de la escalinata que conducía al coro, está a punto de caer. Al fondo, del mismo lado izquierdo está lo que fueran las habitaciones, quizá la notaría. Del lado derecho está el cementerio.

  Sabemos bien ese discurso que mantenían constantemente y casi casi en lo que giraba la evangelización: el temor a Dios y a los infiernos! con la recompensa del paraíso y la vida eterna. Sabemos de esa vehemencia con la que entendía la salvación y se pensaba que mientras más próximos se estuviera al altar mayor, más rápido sería el ascenso a ese paraíso; concepto que aplicaba para las ciudades, dudo que en la tranquilidad de Yucatán, más aun en comunidades rurales, se disputaran los entierros cercanos al altar mayor, pero la base del concepto existía, dado que los cementerios estaban adosados a los templos según lo puede observar en estos días.

    En ese mencionado viaje que hice por la Ruta de los Conventos no recuerdo haber visto cementerios antiguos, menos aun al lado de los templos, pero, como los Conventos tenían espacios más amplios, seguramente los había dentro del conjunto.













 
   Y aquí estamos, este era el cementerio, en la actualidad es difícil caminar por ahí debido a lo crecido de la maleza, las piedras y los lodazales por las lluvias continuas. Es un rectángulo, al fondo podemos apreciar una cabecera, que, por su forma, seguramente era un altar. Quizá había allí un osario y algunas tumbas de nicho pues, recordemos que el suelo en la península de Yucatán es de características muy distintas al de la mayor parte del país, en donde el escarbar se dificulta.




   Este es el cementerio al lado izquierdo en el templo parroquial de Yaxcabá. Vemos una magnífica barda perimetral con caprichosas almenas, en el acceso se mantiene la idea de la espadaña. Misma que cundiría y se emplearía, ya para el siglo XIX, en los accesos para las Haciendas Henequeneras.

   Este cementerio se encuentra en mejores condiciones, está limpio de maleza, interesante portal vemos al fondo.

  Vemos esas dos U invertidas, me da la impresión de que eran tumbas del tipo horizontal al nivel suelo. No propiamente un entierro.




   Ahora estamos en la capilla de Kankabdzonot, que se localiza en mitad de camino entre Yaxcabá y Yaxnuá.

   Y del lado izquierdo podemos ver el cementerio, este, al igual que los otros tres, están en desuso, recordemos que las Leyes de Reforma prohibieron este tipo de cementerios en todo el país.


    Y creo que este es el ejemplo más radical de lo que vi por la parte oriental de Yucatán, se trata del pueblo de Káua. En la parte trasera, a un lado de la calle, esa era la habitación del cura, la segunda parte, más a la izquierda era la capilla, quizá se manejaba allí el concepto de Capilla Abierta, lo digo por las dimensiones. Se ve luego un muro moderno, ese es el templo actual, adosado a la capilla primitiva, y a un lado se localiza el cementerio.

    El cual mantiene un peculiar estilo, piramidal. Habrá que anotar que Káua se localiza a 20 kilómetros de Chichén Itzá.


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